La muerte de la carpa, según Sergio Corona, Ausencio Cruz, Víctor Trujillo y Héctor Suárez

La muerte de la carpa, según Sergio Corona, Ausencio Cruz, Víctor Trujillo y Héctor Suárez
“Si estuviera en un teatro, estaría hablando de Chiapas”: Palillo
Roberto Ponce
Leyenda viva tras 61 años entregado a la carpa, Jesús Martínez Palillo afirma, con sus palabras a Proceso, el certificado mortuorio de la revista política mexicana Y sin embargo, si no padeciera de cáncer en la columna vertebral y “de ustedes los periodistas”, ya hubiera montado algunos sketches políticos acerca de la situación de Chiapas

—Si yo tuviera la solución al conflicto, me la estaría usted preguntando en Los Pinos y no aquí Ni el mismo gobierno sabe, yo andaría no de actor, sino de señor Córdoba aconsejando al presidente Pero si estuviera en un teatro, estaría hablando de Chiapas, porque el pueblo está acostumbrado a que yo le hable de lo que acontece durante el día, en el foro de la carpa nocturna Y lo trataría así: “el misterioso caso de un chipote chiapaneco que lo dejaron crecer, hizo tumor, y hoy no hallan cómo desinflamarlo”
Nacido un 11 de marzo de 1913 en Guadalajara, Palillo certifica la defunción de la revista política mexicana de las carpas con un “no hay culpables” y ubica los grandes años de este género entre 1935 y 1978, casi medio siglo en el cual sus críticas a los funcionarios corruptos dejaron “gran ejemplo” para las nuevas generaciones de cómicos: “estuve nueve veces en la cárcel”
Para 1994, las tracalerías de poderosos y la miseria del populacho nacional podrán no haber cambiado desde que Palillo comenzó; pero la rueda del tiempo ha dado el golpe fatal a esta tradición artística, afectando a los comediantes mexicanos de hoy quienes, a diferencia de la valentía de un Palillo, no osan más afilar su ingenio y tocar situaciones como las de la guerrilla chiapaneca para provocar la risa, o poner en evidencia lacras sociales
Rebasados por la inmediatez de la información televisiva, los cómicos mexicanos de fin de siglo la piensan demasiado, y se refugian en bares, teatros amplios, cuando no en la televisión
Sergio Corona, quien en las carpas formara dueto con Sergio Arau, cree que el tema de Chiapas es muy delicado como para tratarlo humorísticamente Ausencio Cruz considera que el tema es bueno, pero dedicarle todo un espectáculo sería excesivo, ya que la carpa ha perdido su función y significado Víctor Trujillo, con su personaje Estetoscopio en su debut cabaretero-musical (curiosamente, con el grupo del chiapaneco Gerardo Bátiz vestido de frac) apenas y toca el asunto de pasada Y Héctor Suárez en La Cosa, su versión teatral del programa “prohibido en TV” en el Blanquita, de plano elude todo lo que suene a Chiapas o política, pues su carrera estuvo repleta de broncas y censura
Los cómicos unidos, para diversión de la gente y olvido del difícil mundo que nos tocó vivir en tiempos de guerrilla
EL AS EN LA MANGA DE CORONA
Sergio Corona, quien actualmente se presenta con Póker de comediantes al lado de Luis de Alba, Rafael Inclán y Raúl Vale en el mismo hotel donde el jueves pasado debutó Trujillo, aseguró a la reportera de Proceso Ana Cecilia Terrazas que “los humoristas tienen la posibilidad de jugar y difundir en el escenario muchos criterios sobre los acontecimientos actuales”
Al único por cuya trayectoria carpera sus tres compañeros comediantes le reservan el derecho de trabajar sketches políticos en este Póker, tiene las siguientes ideas para poner al día su show, con aires chiapanecos:
—Se me ocurre incorporar la intervención del licenciado Manuel Camacho Solís dentro del diálogo con los Zapatistas, inclusive los rumores de que Camacho puede candidatear con su nuevo papel, y hasta las declaraciones de que Fidel Castro pudiera estar detrás del levantamiento armado
Pero, reconoce, “aun me falta material”
Corona —quien personifica en Pókar de Ases a Carlos Salinas de Gortari y toca temas como las modificaciones al artículo 82 constitucional o el Tratado de Libre Comercio—, opina que la revista política debe echar mano de la broma y las ironías Advierte:
—Pero no el sarcasmo, sino jugar con la picaresca que es una de las características del mexicano
LASTIMA, MARGARITO
Ausencio Cruz acaba de terminar temporada en El Hábito con la farsa Jurácid Park, cuyos protagonistas eran: el pueblo de México (Jodidosaurios), el presidente (Tiranosaurio), y la agresiva y neoliberal generación de la pujante élite del poder (Yupritriranosaurios) El creador de Margarito en La Caravana de Canal 13, acusa:
—El regente Ernesto P Uruchurtu acabó con el teatro de revista cómico-política y social, pues mandó cerrar las carpas, en nombre de las buenas costumbres y de que había que acabar con ese México indecoroso
Nacido en Monterrey hace 38 años, conoció en 1978 a Margo Su, quien le dio una temporada en el Teatro Blanquita aquel año Participó en Las tandas del Tlancualejo de Ignacio Merino Lanzilotti, en la Carpa Geodésica de San Angel, herencia de la revista política de la Revolución Mexicana, “opuesta a la exquisitez de los estudiantes de Arte Dramático de la Universidad Nacional Autónoma de México”
—Trabajé con Julián Pastor en las veladas cómico-literarias del Bar Guau, y él venía del Café Colón, en Reforma, donde se hacía este tipo de variedades (es el nombre correcto) junto con el Blanquita y la Geodésica de la UNAM Hoy sigue haciéndolo, como Jesusa en El Hábito, pero lo popular, lo masivo se ha perdido Antes, la gente iba al teatro a informarse Hoy, si no lees un diario, ves la tele
Chiapas entra en el pensamiento de Cruz:
—Me encantaría hacer algo en el Teatro Vizcaínas, podría representar a un Zapatista y montar una revista inteligente Hablar del comportamiento del ejército, o un sketch del Comandante Marcos con Camacho Solís Otro: hacer símbolo sexual al Comandante Marcos Hablar de la presencia de las mujeres en el ejército La campaña de Colosio y cómo le roba cámara Camacho
—Los escritores de carpas lo hubieran abordado de inmediato
—Sí, y hoy es más recomendable, digamos, no tocar a nadie No hablar del ejército Hagamos un chiste, un albur No pasa nada Nos hemos ido por lo fácil Por una parte, las carpas ya se acabaron, y por su estructura, el sketch trabaja con arquetipos: el poderoso, el peladito, el policía Esos esquemas ya resultan distantes de nuestra realidad Ningún estudiante, clérigo o ama de casa puede ser visto más como estereotipo Ya las mujeres no son lo que veíamos, y nuevos arquetipos surgen como el yuppie Este esquema de las carpas quedó rebasado, perdieron su significado
—No hay futuro
—Se puede hacer, pero no sé si ya el nombre carpas quede Es mejor teatro mexicano, donde hablemos de nuestro entorno Sólo que, ¿dónde están los escritores? Lo de Chiapas da, puede hacerse; pero como estamos saturados por la televisión y los diarios sobre esto, como que también si uno va al escenario a reírse por reírse del conflicto, no se vale Tampoco se trata de tomar la crueldad La pregunta es ¿qué hay detrás de todo esto? Yo no sé y no hay quien lo sepa No puedo inventar, a excepción del punto de vista humorístico
“BROZO”, SIN CONCIENCIA POLITICA
Víctor Trujillo luce flamante en su debut Con números musicales, un cuarteto de chicas muy bien formadas y sus personajes Beba Galván, Estetoscopio, Montezuma y Brozo, su espectáculo nocturno está salpicado de albures
Como La Beba, entre suspiros menciona al Comandante Marcos Estetoscopio se queja de que lo enrolaron en el ejército a Chiapas, cuando pidió “conocer al Ejecutivo” Brozo canta un corrido parodiando Camelia la Tejana, ordenando una introducción al pianista Bátiz:
“Maestro, mejor vámonos pa’l norte, que en el sur las cosas están de la chingada”
Estudiante del Colegio Alemán, Trujillo nació en 1961 en la capital, y aunque asegura que “el actor debe tener conciencia de clase”, la intención de su espectáculo en el Bar Las Sillas es “divertir, no concientizar”
—Siento que hubo un momento en que la industria vino a más y desapareció las costumbres populares La inercia popular fue la inercia de la misma industria, nos saltamos de la comedia de Oscar Ortiz de Pinedo a El Diluvio que viene Un bache existencial enorme, copiando a Estados Unidos, tratando de estar en la moda Pero la carpa y sus costumbres que parecen ser nostalgia, son las que sostienen la comedia, pues es lo que influye en nuestro humor y en nuestra idiosincrasia Como sucede en todo, se regresa al origen, y hoy existe una vuelta al humor
—En el programa La caravana tú y Ausencio Cruz hicieron su propia carpa y fueron a grabar a diferentes delegaciones políticas ¿Nunca los censuraron?
—No, creo que hay más censura en Televisa Desde que coincidimos, Ausencio y yo retomábamos los sketches políticos de los años 30’s Hoy la gente sabe qué pasa, formula, habla con su esposa en la noche, está más informada Todo el rollo de la política y la sociedad de nuestro país no es para tomarse tan en serio ¿Que por qué mandaron a Camacho a Chiapas, que por qué Colosio candidato, que si Fidel es la línea? ¡No perdamos el tiempo! A los niños les gustó La caravana y eso es comunicación
“LA COSA” DE HECTOR SUAREZ
Con claridad que raya en lo diáfano, Héctor Suárez va hilando sus palabras casi como un dictado Su decisión para ser actor la tomó cuando Palillo era llevado a la cárcel luego de uno de sus sketches carperos
—Lo que hacía Palillo ya no se hace porque los tiempos cambiaron con la televisión Cuando Palillo hablaba, no había más que cine Otro México, otra política y la comicidad Ya no está Palillo, pero en la televisión está la noticia, y a nadie le interesa un cómico que se pare con un periódico a criticar lo que pasa en Chiapas Así, la carpa desapareció, pero habemos actores que seguimos creyendo en nuestra cultura, nuestra historia y nuestras raíces teatrales: la carpa
En su camerino con olor a incienso, Suárez se ve animado, máxime cuando la gente le auguraba un fracaso con su programa La Cosa llevado al Blanquita
—Palillo abriendo su periódico no funciona ya Vienes al teatro y te ponen una pantalla gigante con lo que pasa en Chiapas y punto Tampoco que yo lo haga Mi deseo es que la gente se ría, se desconecte dos horas de su vida, dejemos ese costal que cargamos a diario Si ríen, estoy más que pagado De existir, Palillo existiría a nivel nacional, no local cuando surgió en el Distrito Federal Se lo come la información, y ésta es buena dependiendo quién la dé y la capacidad de discernir la manipulación de los medios de cada quien
—¿Por qué no metes nada de Chiapas en La Cosa?
—Mi compromiso es individual En la época que pude mostré mi preocupación por mis hermanos mexicanos y la sociedad, por la política Ya lo hice, tuve muchos problemas y ya no quiero problemas No es comodidad Estoy comprometido con mi espectáculo y la gente sale feliz con mi comedia En este momento no hay lugar para la carpa Sería un espectáculo que ejercitara la nostalgia, el recuerdo de aquella época A la carpa se la comió un aparato que tienes en tu casa A nadie le impresiona que alguien se suba a un escenario y abra un periódico Ni siquiera diciendo lo que piensa
“PALILLO”, EL MAESTRO
Luego de un aplauso atronador que lo encuentra en el escenario con su hija Ana Martin, Palillo sube para develar la placa de las 100 representaciones de Final de Viernes, obra de Carlos Olmos, en el Teatro de la Unidad Independencia Y lo primero que hace es hablar mal de Televisa (“cosa que me dijeron no hiciera”), provocando la carcajada del público
Con su bastón, sentado por la fatiga, se decide a platicar con Proceso:
“El pueblo está cansado de información que es, en realidad, desinformación o información premeditada No, hay que decir las cosas en el momento Leer y ver los acontecimientos, para hacer lo que he hecho toda mi vida: expresar su pensamiento de alguna manera dizque cómica”
—¿Qué pasó con los nuevos cómicos? ¿Se acobardaron?
—No sé ellos, pero yo si estuviera en un teatro, estaría hablando de Chiapas
—Algunos dicen que no hay que hacer escarnio del pueblo cuando acontecen desgracias
—No, nada de escarnio Mi función como cómico es hacer algo por abrir para la gente más conciencia, que se percate y se den cuenta, que no estén en esa oscuridad que los mismos medios de comunicación tienen sometido al pueblo Así como hay periodistas que pertenecen a los medios de comunicación, hay otros que se hacen a un lado por los miedos a la incomunicación
—¿No ve futuro para la carpa?
—No se puede competir, primero, contra la inseguridad Segundo, contra ante la competencia de la televisión, y tercero, por los impuestos Y que una carpa tiene que ser de un cupo reducido, ni circo ni salita No hay manera de sacar los gastos Se trata de hacer un espectáculo para que pueda pagar el pueblo, y con eso no se mantiene una carpa Es muy deprimente ver un espectáculo pobre con cuatro chamaquitas bailarinas sin producción ni decoración
—Los cómicos prefieren divertir sin lastimar a políticos
—Yo prefiero hablar mal de los políticos para divertir al pueblo Después el pueblo dice si tengo razón o no; pero por el momento me festeja el valor para decirlo A través de 61 años que tuve, dejé muchos ejemplos Fui 9 veces a la cárcel Atropellos, persecuciones y demás
—¿Cuáles fueron las mejores carpas?
—La Colonial, que estuvo en San Juan de Letrán, ahora Avenida Lázaro Cárdenas, y El Mayab Y en Guadalajara, el Teatro Salón Obrero
—¿Cambiaba mucho sus sketches políticos?
—No, decía las mismas cosas porque siempre hacían las mismas trácalas, nomás cambiaba los nombres Lo de Chiapas lo hubiera tratado de la misma manera en que está, como un chipote chiapaneco que lo dejaron crecer y ya no hallan cómo desinflamarlo Es deplorable que entre tanta carencia, tanta incredibilidad para el sistema y sus gobernantes, peor aparezcan las armas
—¿Qué presidente fue el más reticente a su trabajo?
—Todos fueron conmigo muy bien El problema fue con autoridades menores: Uruchurtu, Luis Spota que en paz descanse, el Güero Bustamante, el General Z Martínez Los presidentes me admiraban
—¿Es verdad que Uruchurtu acabó con las carpas?
—No es cierto Quien acabó con las carpas es la televisión, los impuestos grandes y la inseguridad, la ratería, los asaltos que hacen que la gente no pueda salir ni a la esquina de su casa El futuro que queda son los teatros, no hay otra manera Si se sigue como lo hace Héctor Suárez, puede resucitar pero ya en teatro, no en carpa
—¿Qué opina del Comandante Marcos?
—¿De Fernando Marcos? (ríe) Ya ve usted que ni siquiera el gobierno puede encontrarlo El Ejército Zapatista está actuando como todo tipo de guerrilla, se exaspera el pueblo y toman de esa exasperación el motivo para hacer un levantamiento y un movimiento, como han empezado tantas luchas
—¿Son las votaciones una posibilidad?
—Si no hay paz, de qué sirven los votos
—¿Cuál sería su solución para el conflicto?
—La solución no la tiene ni quien la debe de dar, porque mandar mediadores, pos, los mediadores no se valen ni en la guerra ni en el amor
—¿Cómo le gustaría ser recordado?
—Como lo que fui: un cómico muy hocicón y deslenguado

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