LOS TELETEATROS

LOS TELETEATROS
Víctor Hugo Rascón Banda
Llegó la fecha anunciada y los primeros teleteatros, o videoteatros, como los llama Televisa, su empresa productora, se están transmitiendo por el “canal de las estrellas”, cada sábado, a las 22 horas, aunque desde hace tres meses Galavisión los envía por satélite hacia Europa
El motivo del retraso de este proyecto, dos años de realización, no fue dificultad de programación ni de empresas patrocinadoras sino de derechos de autor, porque la empresa tuvo que negociar antes el contrato modelo con la Sociedad General de Escritores de México, por lo que se refiere a las obras de teatro de autor nacional, y acordar con autores y agentes literarios de otros países, a través de la Sogem, las autorizaciones correspondientes

Gracias a la oportuna y firme intervención de José María Fernández Unsaín, fue posible establecer en su momento un pago digno de los derechos de autor a los dramaturgos mexicanos por sus obras originales y a los adaptadores para la televisión Esta es otra de las secretas y múltiples batallas que la Sogem ha ido ganando en la defensa y protección de los derechos autorales
La selección de textos (95% fue obras de teatro), su adaptación y su producción, fue encomendada por don Luis de Llano Palmer, generador y promotor de este proyecto, a gente conocida de la televisión y del teatro, algunos, reconocidos profesionales Se llamó a Cristian Bach y Humberto Zurita para las historias de amor, a Silvia Pinal y Roberto Gómez Bolaños para la comedia, a Sergio Jiménez y Rafael Baledón para algo que en Televisa llaman “drama” (género desconocido en los talleres de dramaturgia), para el “género” de humor (otro género nuevo) a Jorge Ortiz de Pinedo y Mauricio Herrera, y para el ciclo Cosa Juzgada, a Miguel Sabido A veces, la adaptación la hicieron los propios dramaturgos, en otras se llamó a guionistas de telenovelas, y en algunos casos a conocidos escritores cuyos nombres veremos en la pantalla en los próximos meses Y se convocó también a excelentes actores de extracción teatral (María Rojo, Manuel Ojeda, Blanca Guerra, Diana Bracho, Angélica Aragón) aunque se colaron algunas figuras de la televisión (Verónica Castro, por ejemplo), no tan buenos actores, para hacer más llamativo el reparto
Por qué se escogió el ciclo de teleteatros llamado Cosa Juzgada que dirigió Miguel Sabido para iniciar las transmisiones, no lo sabemos, pero el caso es que un sábado histórico a las diez de la noche, los teleteatros se estrenaron con Amor de Madre, historia original del argentino Juan Carlos Gené, excelentemente adaptada por Margarita Villaseñor, poeta y narradora, y actuada por Carmen Salinas, Arcelia Ramírez y Alfredo Sevilla Autor, adaptador y reparto son respetables y el argumento (una madre ambiciosa que casa a su hija menor de edad con un viejo comerciante) no carece de interés, y todo muestra una variante en la forma de hacer televisión, aunque por el primer teleteatro transmitido no pueden juzgarse los demás Habrá mejores y peores, dependiendo del criterio y de la capacidad de cada uno de los responsables de los segmentos
Amor de Madre es el ejemplo de cómo una historia puede ser adaptada acertadamente de un país a otro, sin perder su esencia; de cómo puede pasar el teatro a la televisión, sin que las palabras desaparezcan y sean transformadas en imágenes, como lo exigen algunos cineastas tontos, y cómo es posible mantener la atención del televidente durante hora y media con la eficacia de un diálogo de indudable origen y sabor teatral, que difiere totalmente de los parlamentos y cortes televisivos, siempre y cuando los textos sean dichos por actores verdaderos y la escena esté manejada por auténticos directores de escena, no por directores de cámara
Probablemente, no vaya a ser Amor de Madre la muestra inicial, el mejor de todos los teleteatros, porque habrá otras historias y otros directores que también acierten, y quizá el “género” de humor esté más cercano a lo ya visto en las conocidas barras cómicas de la televisión, que al teatro, pero con este primer videoteatro es posible vislumbrar un avance en la televisión
A muchos espectadores, acostumbrados al ritmo ágil y estilo superficial de las series americanas, quizá les haya parecido algo lento el desarrollo de la acción dramática y reiterativos algunos diálogos, pero era una delicia escuchar la conversación de los personajes (mérito de Margarita Villaseñor, la adaptadora) y ver escenas como esa novia vestida de blanco huyendo por las calles del centro de la ciudad de México (mérito de Miguel Sabido, el director), como ese patético novio viejo tocando la puerta de la desposada, y a esa notable actriz Carmen Salinas, hacer de las suyas con la situación y con su personaje, una vendedora de máscaras de la Alameda (méritos de los actores)
La Santa, segundo teleteatro transmitido el sábado pasado, también es una historia de Juan Carlos Gené, dirigida por Miguel Sabido, con las excelentes actuaciones de Patricia Reyes Espíndola y Salvador Sánchez, por lo que es posible augurar que, al menos, en el segmento de Cosa Juzgada las cosas irán bien
Los 195 teleteatros ya grabados y de próxima transmisión no quitarán espectadores al teatro, como es el temor de los productores Por el contrario, le recordarán al público masivo de la televisión que más allá de las telenovelas y de las anodinas barras cómicas todavía existe algo que se llama teatro, que hay un acervo importantísimo de obras dramáticas en este país (de Usigli, Magaña, Carballido, Leñero, Argüelles, González Caballero, Basurto), que tenemos muy buenos actores, y que siempre será mejor ver en vivo y de cerca esto que ahora sólo se ve a través de la pantalla
Probablemente la televisión contribuya a devolver al teatro sus espectadores perdidos

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