Un brasileño trastoca el mercado mexicano de las piernas

Un brasileño trastoca el mercado mexicano de las piernas
Tráfico, “dumping” y vacío legal en el comercio de futbolistas extranjeros
Rafael Ocampo
La ampliación del número máximo de extranjeros en el futbol profesional mexicano empieza a poner en evidencia un tráfico de jugadores que ubica a la gran mayoría de éstos, cada vez más, como simples mercancías

En el mundo de estas numerosas operaciones comerciales, que tienen como protagonistas a directivos y promotores, lo que reina es el engaño y la ignorancia
Entre estos personajes nada está reglamentado, y en tal caos impera sólo la ley de la selva Gana el más fuerte o el más hábil o, en su defecto, el que demuestre poseer la menor cantidad de escrúpulos
Tal estado de cosas no sería posible sin la colaboración, al parecer pasiva, de la Secretaría de Gobernación, que a través del Instituto Nacional de Migración es la encargada de vigilar que se cumplan los ordenamientos que las leyes mexicanas establecen para el trabajo de los extranjeros en territorio nacional
Aprovechando lo que pudiera considerarse un vacío legal, desde hace dos años, un empresario brasileño introduce al país a 60 ó 70 jóvenes futbolistas compatriotas cada inicio de temporada Amparado en el hecho de que los brasileños no necesitan visa para entrar a México, este hombre persigue sólo un objetivo: colocarlos en los equipos mexicanos; y algunos de éstos, deslumbrados por los bajísimos precios que pide por ellos, les abren las puertas de sus campos de entrenamiento
Los espacios que con esas tácticas —consideradas como guerra sucia por la mayoría de los promotores reconocidos— ha ganado el ambicioso brasileño empiezan a trastocar un mercado que ha sido considerado como el tercero mejor del mundo —de acuerdo a las cantidades económicas que maneja—, sólo atrás del futbol de Italia y Japón
LAS NUEVAS FORMAS
Son tantos los jugadores “importados” que pueden llegar ahora al futbol profesional nacional, que vienen sin control alguno y de maneras tan diversas como sus orígenes y sus clubes
Por recomendaciones de amigos, por seguimiento personal de los entrenadores, por promociones u ofertas que incluyen videos y fotografías, por solicitudes de prueba o exámenes y hasta por caravanas que organizan improvisados promotores, una gran cantidad de aspirantes han llegado a México con la pretensión de llenar alguna de las 216 plazas disponibles para jugadores no nacionales en la Primera División, la Primera A y la Segunda División
Exceptuando a las Chivas del Guadalajara, que siguen firmes en su política de sólo contar con mexicanos, los restantes 18 equipos de la Primera División pueden incluir en sus planteles a un máximo de 5 extranjeros que, a diferencia del año pasado, ahora sí podrán alinear al mismo tiempo
El incremento en el número de jugadores extranjeros se debe a la creación de la Primera División A, compuesta por 15 equipos, cada uno de los cuales también puede adquirir y poner a jugar a cinco futbolistas foráneos
La mermada Segunda División, pues de ella salieron la totalidad de los integrantes de la Primera A, cuenta ahora con 17 equipos, a los que autorizó a contratar hasta tres jugadores importados por plantel
Las fuentes de donde provienen los jugadores extranjeros son diversas: se sabe de promotores reconocidos por años de trabajo, como el brasileño Nicola Gravina, el uruguayo Gisleno Medina, Sandro, el brasileño Carlito Peters y el mexicano Carlos Hurtado Se conoce a otros de reciente aparición, como el uruguayo Nelson Alaguich (exdefensa del Atlas) y el argentino Héctor Miguel Zelada (exportero del América)
La forma de laborar de estos empresarios es también muy distinta Hay quienes trabajan con jugadores específicos y fungen como sus representantes: tal es el caso de Alaguich, quien asesora, por ejemplo, al portero Robert Dante Siboldi, su compatriota
Otros, como Héctor Miguel Zelada, tienen a su servicio toda una infraestructura El exportero cuenta con una bien montada oficina en la Colonia del Valle del Distrito Federal y el restaurante Mi Viejo, situado en Polanco, para realizar su trabajo
Pero éstas no son las únicas maneras de poder hacerse de los servicios de un jugador sudamericano o centroamericano En los campos de entrenamiento de los equipos se sabe de distintos promotores, a los que casi nadie conoce, con excepción de algunos directivos que no quieren decir sus nombres
Estos nuevos “promotores” organizan especies de caravanas circenses con jugadores de distintas nacionalidades: los reclutan, los introducen quién sabe por que vía al país, los hospedan en hoteles baratos, los medio alimentan y los empiezan a colocar “a prueba” en los equipos que se dejen
Antes, aleccionan a sus jugadores para que no revelen sus nombres, pues no les conviene que éstos se hagan públicos
Esta pretemporada, un equipo que dio cabida a este tipo de elementos fueron los Rayos del Necaxa, que mantuvieron a prueba en sus instalaciones de Cuautitlán a no menos de cinco jugadores, de los cuales sólo se quedó uno, el brasileño Ferreira, traído por Carlito Peters
Al final, el colombiano José Luis Pérez, el chileno Luis Cevallos, el ecuatoriano José Lupo Guerrero no interesaron al técnico Manuel Lapuente, quien tuvo todo el tiempo que quiso para observarlos
DESLUMBRADO CON EL MORELIA
Pese a que pocos de los futbolistas mexicanos en activo desearían ir al Atlético Morelia debido a los bajos salarios que paga, para el portero uruguayo Héctor Walter Búrguez, su pase del modestísimo Atlético Progreso de Montevideo al equipo michoacano fue todo un éxito
Tan pobre es el club del que proviene Búrguez que aun la escuadra de Nicandro Ortiz, considerada la más pobre de la Primera División nacional, le parece un paraíso
Luego de su inicio afortunado ante los superreforzados Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el guardameta de 27 años accede a contar la manera como llegó al futbol mexicano, del que, confiesa, nada sabía
“Se hizo por intermedio de una persona que no quiere figurar, el sabrá por qué y, luego, cuando llegué se hizo el arreglo entre club y club”
—¿Es decir, alguien que vive en México te trajo para que te probaras?
—No, no, sí fue un uruguayo, pero yo no venía a prueba, sino que venía prácticamente a quedarme al equipo; lo que pasa es que a veces se demoran las cosas y en este caso había un poquito de diferencia económica
Búrguez nació en Montevideo e hizo toda su carrera, desde infantil, en el Atlético Progreso, club de un barrio modesto (La Teja) de la capital uruguaya Debutó en la primera división de su país en 1988, a los 21 años
—¿Este amigo que te trajo presentó videos tuyos?, ¿o cómo te promovió?
—Mandé recortes de diarios que demuestran que anduve muy bien el año pasado, incluida la liguilla, y últimamente traje un video con las atajadas de todo el año pasado
—¿Qué sabías del futbol mexicano?
—Mucha información no se maneja; lo que llega a Uruguay son los resultados y la tabla, pero sabía que Morelia y su gente son muy bonita y ya me di cuenta de eso, desde el primer momento que llegué
—En México el Morelia es un equipo muy modesto ¿Qué diferencias encuentras con el Progreso?
—No, no se puede comparar Morelia será un equipo chico, pero es mucho más que Progreso en Uruguay, tiene mucho más cosas, tiene un estadio impresionante, muy bonito, tiene unas oficinas muy bonitas también y la gente acá acompaña mucho, cosa que no sucede en Uruguay, donde la prensa más bien se dedica a los equipos grandes, Nacional y Peñarol
LO QUE DICE LA LEY
De acuerdo con el folleto titulado “Requisitos para tramitar el permiso de internación al país como no inmigrante”, que se reparte en el Instituto Nacional de Migración (INM), el elemento clave para que un jugador extranjero pueda enrolarse y firmar contrato con un equipo de futbol nacional es una carta
Estas “cartas oferta de trabajo” deben presentarse en papel membretado de la empresa, indicando los propósitos de la contratación, el cargo o actividades a desarrollar por parte del extranjero y la percepción mensual ofrecida Estará firmada por la persona autorizada, acreditando sus facultades para expedirla
El INM, a cargo de Alberto Pérez Blas, es aún más específico y, por separado, en la categoría “Visitante Artista o Deportista”, establece otros requisitos aparte de la referida carta, como copia del pasaporte, copia cotejada por el INM de la última declaración del pago de impuestos de la empresa, anuencia certificada del sindicato, asociación, federación o unión correspondiente; copia cotejada por el INM de su inscripción de su persona física ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
VIVIDORES Y ADVENEDIZOS
Para el promotor de futbol Nicola Gravina, su actividad —a la que ha dedicado los últimos 30 años de su vida—, consistente principalmente en la intermediación para la compra y venta de jugadores extranjeros, está desde hace unos años en manos de vividores y advenedizos a los que sólo les interesa lucrar
Gravina, nacido en Brasil, llegó como jugador al Oro de Guadalajara en los años sesenta En esa ciudad se retiró, y poco tiempo después se inició en la promoción deportiva recomendando y gestionando la incorporación de futbolistas compatriotas suyos
Jugadores como Osmar Donizete, estrella de los Tecos de la UAG, por mencionar tan sólo a uno de los que se mantienen en activo, fueron traídos por él
La inconformidad de Gravina se empezó a generar desde hace cuatro años, cuando a los directivos de los equipos de Primera División se les ocurrió organizar una subasta —denominada formalmente Régimen de Transferencias, pero popularmente conocida como el tianguis de piernas—, en la que en unas cuantas horas y en un solo lugar se realizaran todas las operaciones de compraventa de futbolistas nacionales y de extranjeros con medio año o más en el mercado mexicano
La medida atacó directamente la actividad de Gravina y sus colegas, que hasta entonces se movían libremente entre clubes y jugadores Los directivos, encabezados por Emilio Maurer y José Antonio García, alegaron que esa intermediación sólo encarecía la materia prima, la que había llegado a cantidades escandalosas que alcanzaban ya el millón de dólares por una venta del contrato de un jugador
Los promotores no tuvieron de otra más que disciplinarse y restringirse al mercado de nuevos jugadores extranjeros De cualquier manera, por curiosidad o por espíritu masoquista, año con año se aparecen en los hoteles donde se ha llevado a cabo la subasta para asesorar a jugadores y negociar con los directivos, o simplemente para estar metidos en el ambiente y hacer relaciones públicas
A cuatro años de la puesta en vigor de esas medidas, molesta al empresario brasileño que éstas se hayan convertido en sólo un disfraz, pues pese a no citar algún caso concreto, se sabe —dice— que la intermediación continúa, pero ahora en manos de advenedizos y vividores que desconocen por completo el futbol
Estas declaraciones las hizo Gravina al reportero a principios de junio pasado, durante el último draft de jugadores celebrado en Isla Navidad, Colima
Por esos días, en el patio del edificio principal de un complejo hotelero que los hermanos Leaño construyen en ese lugar, pululaban un sinfín de promotores desconocidos, principalmente sudamericanos, en busca de alguien que se animara a comprar jugadores a los que representaban o en su defecto a organizar giras al sur del continente, Europa o Estados Unidos
Identificados, al momento de ser interrogados por el reportero negaban cualquier actividad de ese tipo y se limitaban a decir que estaban allí por ser amigos de tal o cual directivo
Ese ambiente asqueó a Gravina que, asegura, hace su trabajo de manera abierta y se niega a actuar con criterios sólo mercantiles pues considera su actividad parte de un servicio y no sólo de un negocio
“SE VIVE BIEN”
Gisleno Medina llegó del Uruguay como refuerzo del Atlante en 1970 Al poco tiempo, el duro defensa central recomendó la contratación de su hermano Orlando y de algunos otros jugadores, también al “equipo del pueblo” y, sin pretenderlo, inició así una carrera de promotor deportivo en la que está a punto de cumplir 20 años y que, reconoce, le ha dado para vivir bien
Medina, quien tiene como centro de actividades la ciudad de Cuernavaca, accede a contar los entretelones de su profesión, que entre otras cosas lo lleva a radicar cuando menos seis meses de cada año en Centro y Sudamérica
Consciente de que una de las claves de su actividad es estar bien con todos, pues “esto es de relaciones” —dice y pide que se publique así—, advierte que sus aseveraciones no tratan de ofender o de molestar a nadie y las expresa sólo con el afán de profundizar en un tema que normalmente siempre se trata superficialmente
Una de las razones que lo obligan a comportarse caballerosamente, explica, es que el futbol mexicano le ha dado de comer durante 25 años, y por esa razón no le guarda más que reconocimiento Sin embargo, a Medina le gana casi siempre el enojo ante el estado de cosas actual, que lo ha ido marginando del mercado nacional
El promotor, ocupadísimo ante el cierre de registros en la Primera A, invita a que la entrevista se realice mientras espera a unos jugadores peruanos, en plena llegada internacional del Aeropuerto de la Ciudad de México
—¿Es un buen negocio su actividad?
—Hablando con toda honestidad, es un buen negocio, cuesta mucho trabajo, pero es lucrativo, y es así porque uno anda buscando los talentos a las edades convenientes Yo de repente me paso dos o tres meses fuera de mi casa, y todo ese tiempo estoy, por ejemplo, en el futbol peruano, y allí conozco a todos los jugadores maduros y a todos los jóvenes, que pueden ser promesas Lógicamente, tengo un sinfín de amigos en esos países que te dicen: “Oye, fulano es un buen jugador, tiene 21 años, deberías comprarlo o representarlo” Todo este trabajo, después, lógicamente lo cobras bien; no lo vas a regalar
Medina cuenta que llega a colocar anualmente entre 25 y 30 jugadores
en diferentes países México es un mercado chico para él, pues coloca sólo entre cuatro o cinco futbolistas al año Los demás los vende en Honduras, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Perú, Ecuador y Colombia
RELACIONES PELIGROSAS
De la manera en que tiene que vivir su profesión, dice:
“Yo vivo profesionalmente esto desde las cinco de la mañana hasta las diez y media u once de la noche A las cinco de la mañana ya estoy pegado al teléfono, trabajando, comunicándome a diferentes países, con diferentes entrenadores Esto es cuestión de relaciones, de amistades Hay que saber a qué entrenador le está yendo bien, a cual mal; hay que hablarles, alentar al que le va mal y felicitar al que le va bien Gracias a todo ese trabajo de correspondencias, de felicitaciones en Navidad, en Año Nuevo uno amplía sus relaciones, y lógicamente que las cosas le salen bien
“Lo más importante de todo es que aquel promotor que hace cosas chuecas con un jugador de futbol, solamente las hace una vez porque inmediatamente todos los jugadores se encargan de hablar mal del promotor De 1975 a la fecha he de llevar unas 180 ó 200 transferencias por distintos países, y hasta ahora no hay un solo jugador que de frente a mí pudiera decir que lo estafé con un peso Yo siempre prefiero darles un poquito más que un poquito menos”
—Legalmente, ¿qué requisitos tiene que cumplir un promotor?
—La verdad es que no está registrada, ni legalizada, ni reglamentada nuestra función Simplemente yo estoy registrado ante Gobernación como extranjero y ahí se especifica que mi actividad es la de promotor deportivo Hay muchísimos promotores que no están registrados ante nadie o nada Hay restauranteros que llevan a sus establecimientos a mucha gente de futbol; esos son promotores anónimos, a la sombra, a los que les da por recomendar jugadores Sin embargo, esa recomendación, que en determinado momento parece muy espontánea, pues no lo es porque cuando se concreta la negociación, van a cobrar su comisión
Dice tener conocimiento de que la FIFA piensa reglamentar, antes del 31 de diciembre de este año, la actividad de los promotores que actúan en el continente americano Señala que en Europa esta práctica es común y que ningún empresario deportivo puede hacer transacción alguna si no cuenta con un carnet de la FIFA De igual manera, el club que realice alguna operación con un promotor no registrado, corre el riesgo de quedar inhabilitado de cualquier competición hasta por un año
Se sabe, añade, que se pedirá a los interesados un depósito de 160,000 dólares sólo para poder conseguir el carnet, y aunque confiesa que le dolería pagar esa cantidad, cree que finalmente es lo único que pondría las cosas un poco en orden
ALMEIDA ROMPE EL MERCADO
—¿Quién es el promotor que organiza caravanas de jugadores baratísimos?
—Es un brasileño de nombre Aurelio Almeida Lo que pasa con Almeida, que es un buen muchacho, es que en su afán de hacer dinero rápido vino a romper el mercado, porque el mexicano es el tercer mejor mercado del mundo El primero, todos sabemos, es el italiano; después, el futbol japonés, no por su calidad futbolística, sino por la cantidad de dólares que se manejan
“El futbol mexicano es económicamente muy fuerte y no puede ser que llegue un promotor, como el caso de Almeida, que viene con el avión cargado con 60 ó 70 brasileños, de los cuales ninguno de ellos son de Primera División No digo que sean malos jugadores, sino que simplemente no son de primera categoría Llegan acá y los riega como plantas y los va dejando en los 30 ó 40 equipos del futbol mexicano: por todos lados los deja y después los vende por 8,000 ó 10,000 dólares Esto no puede ser, definitivamente es un trabajo desleal
“Hace poco nos encontramos varios promotores en un hotel de la Ciudad de México y allí lo comenté El lo hace porque los brasileños no necesitan visa para entrar acá El caso de los peruanos para meter uno le cuesta el trámite alrededor de mil dólares, entre abogado y los derechos El no pagaría 60 mil ó 70 mil dólares para internarlos, pero entran con visa de turistas y de esa cantidad siempre hay 10 ó 12 que te llenan el ojo Es una forma desleal de trabajar porque no se puede echar a perder un mercado tan importante”
—¿Quién está detrás de él?
—No sé, pero te voy a decir que debía como 60,000 dólares en el hotel El Ejecutivo y los pagó con la carta de un jugador, es decir, le dio al hotel los derechos profesionales de un futbolista
—¿Hace cuánto llegó Almeida al futbol mexicano?
—Como dos o tres años No solamente lo hace acá Los 30 ó 40 que no logra colocar los vuelve a meter en un avión y los lleva para Centroamérica, y hace lo mismo en El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica
—De alguna manera es un engaño para las autoridades migratorias
—Exacto, así es, pero afortunadamente para el señor Almeida, ha tenido la suerte de que nadie lo ha agarrado en esas maniobras y ha continuado entrando con sus jugadores en una forma ilegal en el país
—Entre ustedes, los establecidos, ¿hay una competencia leal y honesta?, ¿se respetan sus terrenos?
—No, acá no se respeta absolutamente nada Yo soy amigo de verdad de Nicola Gravina, de Carlos Hurtado, soy amigo de muchos, somos muy amigos todos, pero de pronto se da el caso de que voy a Cruz Azul y le ofrezco a un jugador, y al ratito llega Nicola y ofrece otro, y llega Carlos Hurtado o Sandro y ofrecen uno más El que mejor convence y el que muestre mejores argumentos, videos, carpetas es el que gana

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