“Tierra y propiedad”, pareció ser la consigna de la familia Salinas-Occelli en la cuna de Zapata

CUERNAVACA, MOR – En la tierra de aquel a quien insistentemente llamó “adalid de la revolución agraria”, Carlos Salinas de Gortari y su familia acumularon propiedades y establecieron negocios inmobiliarios
Residencias, departamentos, casas de descanso, fraccionamientos, pero sobre todo proyectos de bienes raíces altamente rentables sobre terrenos ejidales, fueron las propiedades adquiridas, principalmente, por Raúl Salinas de Gortari y Guillermo de Jesús Occelli González, hermano y cuñado del exmandatario, respectivamente
Durante su sexenio no hubo acto agrario en el que Carlos Salinas no aludiera al Caudillo del Sur como su prócer preferido Tanto que, en su memoria —así lo manifestó públicamente—, el expresidente bautizó a su hijo mayor con el nombre de Carlos Emiliano
Emiliano Zapata fue también el nombre que llevó el avión —el TP-03, un Boeing 737— en el que viajaba por el país El mismo nombre llevaron su helicóptero oficial —un Super Puma, TPH-01— y el autobús acondicionado que utilizaba para giras cortas

EL CUÑADO INCOMODO
Sin autorización oficial, Guillermo de Jesús Occelli González, cuñado del expresidente Salinas, inició en 1992 la construcción del fraccionamiento La Quinta Piedra, un conjunto residencial formado por 24 condominios horizontales, casa club, canchas de tenis y lago artificial, ubicado sobre el kilómetro 10 de la carretera intermunicipal Tepoztlán-Yautepec
Los 98,000 metros cuadrados con que cuenta el fraccionamiento forman parte, desde 1929, de la superficie decretada como zona ejidal del municipio por el presidente Emilio Portes Gil, además de encontrarse dentro de una zona ecológica protegida por dos decretos presidenciales
La irregularidad se detectó a finales de 1994, cuando la obra ya se había concluido Entonces, las autoridades municipales descubrieron que en los expedientes catastrales no había documentos sobre la autorización de la construcción ni recibos de pago del impuesto predial, y que Guillermo Occelli ignoró las advertencias oficiales sobre la situación jurídica de los tres predios en los que se encuentran sus conjuntos habitacionales
En el oficio número DGDU/224, del 20 de julio de 1993, la Dirección General de Desarrollo Urbano del gobierno estatal apercibió:
“En relación a sus solicitudes de Uso del Suelo para dos predios localizados en el municipio de Tepoztlán, en los que se pretenden llevar a cabo los desarrollos habitacionales denominados `La Quinta Piedra’ y `El Pueblito’, me permito informar a usted que ambos predios se ubican en el Parque Nacional el Tepozteco, el cual forma parte del Corredor Ecológico Ajusco-Chichinautzin, decretado por el Ejecutivo Federal el 30 de noviembre de 1988”
El Pueblito es un terreno de 150,000 metros cuadrados que se encuentra en el predio de El Texio, ubicado en el kilómetro cinco de la misma carretera intermunicipal Aquí, el cuñado del expresidente Salinas proyecta la construcción de 300 viviendas, que no han podido iniciarse porque faltan el permiso de construcción municipal y los estudios de impacto ambiental
Pero Guillermo Occelli no hizo caso a las advertencias Desde 1985, dos años después de presentarse como dueño de ambos terrenos, ya había obtenido en la Comisión Nacional del Agua el permiso para la perforación de un pozo profundo, con capacidad de extracción anual de 30,000 metros cúbicos, volumen que en 1993 la misma dependencia amplió a 40,000 metros cúbicos
Los precios de los condominios del fraccionamiento La Quinta Piedra, de acuerdo con la información de los promotores, oscilan entre un millón y un millón 500,000 nuevos pesos
Occelli también logró, en 1991, que la Secretaría de la Reforma Agraria le otorgara una constancia en la que se dio carácter de “pequeña propiedad” al predio El Bohío, donde se encuentra el fraccionamiento La Quinta Piedra Con este documento se reconocieron, además, los derechos para que la Inmobiliaria Grupo Tepoztlán, administrada por el propio Occelli, pudiera “usufructuar” la superficie
De acuerdo con la escritura pública 2,832, otorgada por el notario Hugo Salgado Castañeda, los 98,000 metros cuadrados en los que se edificó La Quinta Piedra pertenecen a Occelli González desde febrero de 1983, año en que compró la superficie al señor Trinidad Vidal García en dos millones de viejos pesos
La operación, según el documento notarial, se realizó con base en una constancia de propiedad que data de 1909, cuando el Ejército Libertador del Sur, al mando del general Emiliano Zapata, comenzaba los preparativos para su lucha contra los latifundistas
El 9 de mayo de 1994 el Instituto Nacional de Ecología aprobó la construcción del proyecto, en el aspecto de la manifestación de impacto ambiental Cuatro días después (y a ocho del cambio de gobernador en Morelos), la Dirección General de Desarrollo Urbano estatal volvió a insistir sobre la necesidad de que se ajustara al cumplimiento de los ordenamientos legales para la construcción
” Me permito informar a usted que en virtud de encontrarse muy próximo el cambio de las autoridades estatales y municipales, corresponderá a las nuevas autoridades realizar la actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano de Tepoztlán, conforme al procedimiento que la ley en la materia establece, para cambiar el uso del suelo que actualmente se indica para el predio y estar en posibilidad de otorgar el uso solicitado”
Así, correspondió al gobierno de Jorge Carrillo Olea autorizar la regularización del fraccionamiento, desoyendo las denuncias presentadas por los ejidatarios tepoztecos, quienes actualmente solicitan la expropiación de los inmuebles para dedicarlos a actividades recreativas de la comunidad
En junio de 1994, cinco meses antes de que Carlos Salinas dejara el poder, Occelli adquirió otros 64,935 metros cuadrados de El Bohío, sobre los que planea la construcción de un segundo fraccionamiento, denominado La Sexta Piedra
Por esta nueva superficie, en la que ya se iniciaron los trabajos para el fraccionamiento, Occelli pagó 350,000 nuevos pesos, según consta en la escritura pública 69,539, extendida también por el notario Hugo Salgado, el 30 de junio de 1994
“Todos los recursos legales que nos otorga la Constitución, supuestamente para defender los intereses campesinos, han sido insuficientes para frenar los negocios del cuñado del expresidente Nada más que tenga en cuenta que si antes pudo burlarse de nosotros fue por el poder de Salinas, ahora se atenga a las consecuencias, porque ya estamos cansados de tanta corrupción e injusticia”, sentencia Refugio Marquina Ríos, comisario ejidal
EL HERMANO VORAZ
Raúl Salinas adquirió, en los últimos doce años, cuatro propiedades en zonas residenciales de Cuernavaca y Tepoztlán Los bienes, que suman cerca de 10,500 metros cuadrados, están registrados a su nombre, al de sus hijos y al de dos de sus esposas
Comenzó modestamente en junio de 1983, cuando siendo director de Distribuidora Conasupo, Raúl Salinas, en sociedad con su entonces esposa, Gladys Isolde Franco Arndt, compró un pequeño departamento en el fraccionamiento UMA, en la calle Luna 506, del Barrio de Chapultepec, en Cuernavaca El precio de la operación fue de un millón 450,000 viejos pesos, según la escritura pública 6,941, otorgada por el notario público número cuatro de Cuernavaca, Luis Lauro Aguirre
Ocho años después, el inmueble, con una superficie de 52 metros cuadrados, fue comprado por Gladys Isolde en 52 millones 710,000 viejos pesos El trámite se hizo por medio de la escritura pública 55,743, otorgada el 26 de noviembre de 1991 por Enrique Almanza Pedraza, notario público 198 del Distrito Federal
En 1984, la operación fue en grande: Raúl Salinas se asoció con Yolanda Cecilia Occelli González de Salinas, Margarita de Gortari Carbajal de Salinas, Ana María Pasalagua Blanch de Salinas, Gilda Margarita Austin Solís de Lozoya, Raúl Salinas Lozano, René Patricio Villarreal Arrambide y Sergio Salinas de Gortari, para adquirir en copropiedad un predio de 12,57298 metros cuadrados en el municipio de Xochitepec, al sur de Morelos
En esa superficie, los socios pretendían establecer un conjunto habitacional privado, proyecto que no llegó a concretarse La propiedad fue vendida en junio de 1992 al matrimonio formado por Diana Laura Riojas y Luis Donaldo Colosio, quienes pagaron 250 millones 550,000 viejos pesos, según consta en la escritura pública 56,457 de la notaría 60 del Distrito Federal
En el municipio de Tepoztlán, Raúl, en pleno ascenso del poder de su hermano, adquirió tres propiedades más cuyo valor, según avalúos practicados en 1994 por el Banco Mexicano Somex, no superan los 200,000 nuevos pesos
La propiedad de mayor superficie —una residencia edificada sobre 7,708 metros cuadrados—, está a nombre de Raúl; se encuentra en el predio denominado Cantenco, de la cabecera municipal de Tepoztlán; el pasado 18 de enero, pagó 239 nuevos pesos por concepto de impuesto predial, la tarifa más baja establecida para este concepto De acuerdo con la escritura pública 8,948, otorgada por el notario número tres de Cuernavaca, Francisco Ruiz Becerril, la propiedad fue adquirida en mayo de 1991
Sobre las faldas del cerro del Tepozteco, en el Valle de Atongo, se encuentran las otras dos propiedades; una de ellas —con superficie de 1,534 metros cuadrados— está registrada a nombre de su esposa María Pasalagua Blanch de Salinas Y otra, con superficie de 1,225 metros cuadrados, a nombre de sus hijos Juan y Mariana Salinas Pasalagua
Sergio Salinas, exasesor del gobierno de Jorge Carrillo Olea, adquirió una cabaña construida sobre 330 metros cuadrados del predio conocido como Cuexcotitlán, perteneciente al municipio de Huitzilac; el predio está registrado con el número 1300-00-9302-418 de la Dirección de Catastro local, archivo en el cual sólo aparecen las copias fotostáticas de dos recibos de agua y luz, respectivamente, del 3 de enero de 1994, así como el reporte del último pago predial, por 524 nuevos pesos
En el libro CCXLV, Vol II, sección 1a, serie A, número 619 del Registro Público de la Propiedad, se citan de manera escueta sus datos generales: “Sergio Salinas nació en México, DF, el 15 de marzo de 1954; soltero; sociólogo; con domicilio en Dulce Oliva 147-3, Coyoacán”
NO HABRA MOLE
Como en Monterrey, su tierra paterna, el expresidente Salinas pretendió tener su Agualeguas en Morelos, aunque no con los mismos resultados que en la comunidad norteña “Ticumán de Gortari” es como mejor se conoce a esta población del suroriente del estado, en el municipio de Tlaltizapan, donde Salinas de Gortari fincó una de sus casas de descanso
Su predilección por esta tierra sureña, reducto bélico zapatista, ocurrió en 1981, un año antes de convertirse en secretario de Programación y Presupuesto El 8 de julio de ese año, compró una propiedad de 8,973 metros cuadrados sobre el kilómetro 375 de la carretera municipal Yautepec-Jojutla Por ella pagó 195,000 viejos pesos, según consta en la escritura pública 27,527, otorgada por Vicente Romero, notario público número 12 de Cuernavaca
Casi un año más tarde, el 18 de mayo de 1982, adquirió una nueva superficie de 1,523 metros cuadrados, que incorporó a su primera propiedad El valor de la operación fue de 63,543 viejos pesos, como está asentado en la escritura pública 18,017, otorgada por el notario 140 del Distrito Federal, Jorge Alfredo Domínguez Martínez
Después de vivir sexenios de abandono gubernamental, los habitantes de Ticumán fueron testigos de la transformación que sufrió su comunidad, gracias a la profusión de recursos dispuestos por el “vecino distinguido”
Servicios públicos que los pobladores habían demandado 20 años atrás, se convirtieron en realidad por la sola presencia de Salinas
“Al presidente Salinas, los pobladores de Ticumán tenemos mucho que agradecerle Gracias a que él llegó aquí pudimos tener drenaje, pavimentación en nuestras calles, luz eléctrica, servicios de salud y seguridad pública Toda su familia fue muy sencilla cuando llegaba a venir por aquí Incluso don Carlos caminaba libremente por las calles sin ningún guardia Siempre muy educado, saludaba sin distinción”, recuerda la señora Evelina Valladares de Ortiz, quien cada 3 de abril, desde hace una década, cocina el mole para festejar el onomástico del exmandatario
“Mientras estuvo como Presidente, todos los años le llevamos su mole hasta Los Pinos Nos tenía mucho aprecio, porque en cuanto llegábamos nos recibía, a pesar de su intenso trabajo Esta vez, quién sabe si lo vayamos a festejar Lo que están haciendo con él es injusto, y yo creo que el presidente Zedillo debe castigar parejo”, dice
Con voz en ocasiones entrecortada, doña Evelina extiende sus brazos y señala las fotos del expresidente que rodean la sala de su casa Carlos Salinas con la familia Ortiz Valladares, Carlos Salinas en gira de trabajo por Morelos, Carlos Salinas, solemne, con la banda presidencial cruzada sobre el pecho, en la reproducción de la fotografía oficial que ocupó las oficinas gubernamentales durante el pasado gobierno
“La banda presidencial con que don Carlos rindió su protesta fue confeccionada por mi hija, Teresa Ortiz, actual diputada por este distrito estatal”, completa con nostalgia
Durante el sexenio salinista los recursos públicos destinados al municipio de Tlaltizapan fueron de 7 millones 255,000 nuevos pesos, con lo que se ubicó en el octavo lugar de inversión, superando a municipios como Zacatepec, Tepoztlán y Emiliano Zapata, que cuentan con mayor número de habitantes
Tan sólo en 1993, con un costo de 7 millones de nuevos pesos, se construyó el libramiento Ticumán —dentro del programa piloto carreteras de cemento hidráulico deslizante—, vía de 83 kilómetros de largo que, a decir de los pobladores, sirvió para desviar el paso de camiones pesados sobre la carretera Yautepec-Jojutla, donde se ubica la casa del exmandatario
A los pobladores de Bonifacio García, comunidad colindante con Ticumán, la mención de Salinas les recuerda compromisos incumplidos y saldos de enfrentamiento desfavorables En agosto de 1986, siendo aún Salinas secretario de Programación y Presupuesto, esta comunidad se opuso a la construcción de un helipuerto, para el cual el funcionario había adquirido 8,000 metros cuadrados del predio Las Trincheras, en esa comunidad
Antolín Escobar Cervantes, quien llevó legalmente el caso y actual diputado local, comenta que incluso el entonces gobernador, Lauro Ortega, dispuso de otros 5,000 metros cuadrados para instalar una caseta de vigilancia, obra que se dejó inconclusa después que el juez primero de distrito concedió un amparo en favor de los comuneros
El desaire fue cobrado Pese a su compromiso de apoyar la construcción de la plaza cívica de Bonifacio García, que selló al asistir a colocar la primera piedra de la obra, Salinas no cumplió
“Nadie puede poner en duda que de esa manera Salinas se quiso desquitar de nosotros por no permitirle que su helicóptero aterrizara en tierras destinadas para el cultivo Eso no lo toleró”, puntualiza Silvino Salgado López, comisario de Bienes Comunales

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