A la sombra del poder político, los Hank amasaron una fortuna oscura e incalculable

Los 150,000 nuevos pesos que pagó Jorge Hank Rhon para evitar la cárcel no representan ni la mitad de lo que pide la familia Hank por uno de los autos Mercedes-Benz que el clan distribuye en exclusiva en el país, después de haber amasado una fortuna incalculable en empresas también innumerables
Incuantificables, porque sólo en algunos de sus negocios los miembros del clan —Carlos Hank González y Jorge y Carlos Hank Rhon— aparecen formalmente como cabezas visibles, a pesar de que la fortuna que Hank González ha podido amasar a la sombra del poder político durante casi cuatro décadas convirtió a la familia en una de las más influyentes del país, sin que pueda disimular sus dotes para hacer dinero a lo grande, no siempre de manera transparente
Varios casos lo ilustran así
Por ejemplo, cuando fue regente capitalino, Carlos Hank González renovó prácticamente toda la flota de camiones de basura del Departamento del Distrito Federal con unidades de la Fábrica de Autransportes Mexicanos (FAMSA), de su propiedad, en cuya planta, en Santiago Tianguistenco, se fabrican hoy los camiones Mercedes-Benz, firma alemana que tiene concesionada en México su hijo Carlos

Otro ejemplo reciente de cómo Hank González se mantiene muy activo en los negocios, lo dio a conocer, en noviembre pasado, la revista de negocios Expansión Todavía secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Hank aprovechó las negociaciones entre México y Costa Rica, con vistas a establecer un tratado de libre comercio, para hacer algunos negocios personales
Cuenta la publicación: “Fuentes diplomáticas —y fidedignas— de esa nación centroamericana comentaron que, detrás del acuerdo comercial, Hank González aseguró `algunas fuentes de ingreso’, como un contrato de exclusividad, a través de una comercializadora, para importar azúcar de Costa Rica a México Y agregaron que ese tipo de tratos no son extraños: el propio titular de la SARH manejó diversos contratos de exclusividad con productos agropecuarios (granos básicos, sobre todo) con varios países de América Latina, todos ellos `por debajo del agua'”
No llegó a Expansión desmentido alguno
Si nunca ha negado Hank González su enorme poder económico —su máxima es: “un político pobre es un pobre político”—, sí ha tenido extremo cuidado en no aparecer como la cabeza de los negocios de la familia Esa tarea le ha tocado a su primogénito Carlos Hank Rhon, que hoy es uno de los empresarios más prominentes del país
El hijo menor, Jorge, está envuelto en negocios menos claros, como las casas de apuestas en Cancún y Cuernavaca y el hipódromo y el galgódromo de Tijuana Se ha documentado, también, su gusto por el tráfico de animales exóticos
Carlos Hank Rhon es presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Industrial Hermes, uno de los 25 grupos económicos más poderosos de México, que controla una veintena de empresas dedicadas a múltiples actividades, predominantemente autopartes y bienes de capital Los activos de Hermes son superiores a los 2,500 millones de nuevos pesos, más de 25 billones de los viejos
La mano de los Hank, con Carlos hijo como cabeza visible, se extiende también lo mismo al ensamble y la distribución de autos de superlujo y camiones de carga y transporte (Mercedes-Benz) que a los servicios financieros (Grupo Financiero Interacciones y Grupo Financiero Banamex Accival); a la construcción de carreteras (Tribasa) que al transporte marítimo (Transportación Marítima Mexicana); al envasado de refrescos (Grupo Embotellador de México) que a la producción y comercialización de ropa, medias, insecticidas, detergentes, aromatizantes, calzado tenis, perfumes y productos químicos (Grupo Synkro) Incursionaron asimismo, aunque brevemente, por los ámbitos de la aviación (Taesa) y la telefonía celular
En Interacciones, el brazo financiero del emporio familiar, Carlos Hank Rhon aparece como presidente del Consejo de Administración El grupo incluye banco, casa de bolsa, aseguradora, empresa de factoraje, casa de cambio y arrendadora Todas con el nombre “Interacciones”
En el Grupo Financiero Banacci —del que Banamex, el banco más grande del país, es puntal—, Hank Rhon es accionista importante, con asiento en el Consejo de Administración El mismo caso se repite en el Grupo Synkro (de la familia Ballesteros) y en Transportación Marítima Mexicana, de Rafael Serrano Segovia, que estuvo a punto de quebrar la empresa por entrarle a los negocios poco claros de Carlos Cabal Peniche, aún prófugo de la justicia
El hijo de Hank también es consejero propietario del Grupo Embotellador de México (Gemex), de Enrique Molina Sobrino, empresa que tiene la franquicia de Pepsico más grande fuera de Estados Unidos; produce, además de la Pespicola, los refrescos Mirinda, Seven Up, Manzanita Sol, Garci Crespo, San Lorenzo y Titán
Sin duda, las participaciones accionarias más polémicas de la familia Hank son las que, con el nombre de Carlos junior, tenían en la compañía Transportes Aéreos Ejecutivos (Taesa) y tienen en Triturados Basálticos (Tribasa), dos empresas que en el sexenio pasado, apenas tocadas por los Hank, descollaron tan espectacularmente que suscitaron un sinfín de sospechas
Taesa fue fundada en 1988 por Carlos Hank Rhon y Alberto Abed y, a lo largo de la administración de Carlos Salinas de Gortari, estuvo insistentemente acusada por supuestos vínculos con el lavado de dinero y con operaciones relacionadas con el narcotráfico El que se asume ahora como accionista principal de la empresa, Alberto Abed —Hank Rhon dejó sorpresivamente la sociedad a mediados de 1993— ha reconocido públicamente que agentes de la DEA han interceptado aviones de Taesa y que efectivos antinarcóticos de la PGR se apostaban por tiempos prolongados, en trabajos de revisión y vigilancia, dentro de las oficinas de la aerolínea
“Nunca encontraron nada”, responde cuantas veces se le pregunta sobre el particular No obstante, la sombra de la sospecha nunca abandona a Taesa, e incluso se acentúa con la propia salida de Hank Rhon, quien justificó su separación bajo el argumento de que no le gustaba la aviación y prefería dedicarse más a sus negocios financieros Sin embargo, la partida de Hank se produce justo cuando manifestaba mayor interés por el transporte aéreo, al grado de que quería comprar un paquete importante de las acciones de Mexicana de Aviación
Dejó Taesa, inclusive, cuando la empresa iba en crecimiento, a contrapelo de las angustias que pasaban las grandes aerolíneas mexicanas —Aeroméxico y Mexicana— por la severa crisis que azotaba a la aviación mundial
De hecho, Taesa fue la línea consentida de la administración pasada Era común que miembros del gabinete usaran sus unidades para viajes personales El propio Salinas de Gortari, ya expresidente, utilizó un jet ejecutivo de la compañía para recorrer el mundo en su fallido intento por ganar votos para dirigir la Organización Mundial de Comercio
VARITA MAGICA
Caso similar, el de Tribasa, donde Hank Rhon tiene, después de los esposos David Peñaloza Sandoval y Adriana Alanís de Peñaloza, el paquete accionario individual más importante Todavía a fines de 1988 los apellidos Peñaloza y Alanís y el nombre de Tribasa eran desconocidos Aun más, Tribasa era ese año —no obstante que sus orígenes se remontan a 1969, cuando Triturados Basálticos, SA de CV surge de la asociación de tres compañías dedicadas a producir agregados para la construcción y hormigón de asfalto— una negociación pequeña, que no pintaba y que registraba pérdidas
Pero la llegada del nuevo equipo de gobierno, comandado por Carlos Salinas de Gortari, significó a los Peñaloza y a sus socios —salvo Hank, todos de apellido desconocido: Hendrikus van den Brink; Augusto, Pedro y Paul Caire; Miguel Jiménez, Jorge Cabezut, Raúl Solís, entre otros— el arribo de la fortuna en ese ramo
Apenas iniciado el sexenio de Salinas, se puso en marcha el programa de concesión de carreteras, dirigido por los entonces secretarios de Hacienda, Pedro Aspe, y de Comunicaciones y Transportes, Andrés Caso Fue la oportunidad para que Tribasa, de ser una empresa prácticamente familiar pasara, en apenas tres años, a ser la segunda constructora más importante del país —sólo abajo de ICA—, pero ya convertida en una auténtica holding (Grupo Tribasa, SA de CV) que controla 44 empresas Actualmente el grupo cotiza sus acciones en los mercados bursátiles de Estados Unidos, Europa, Japón y, por supuesto, en México, en donde la empresa colocadora de sus acciones es la casa de bolsa Interacciones, de Carlos Hank Rhon
Tribasa, ha dicho a la prensa David Peñaloza, ni es “flor de un sexenio” ni ha recibido “beneficios especiales” por sus ligas con la familia Hank, y “no tiene nada que ver” con Carlos y Raúl Salinas de Gortari Lo cierto es que, en apenas seis años es, como grupo económico, más poderoso, inclusive, que la Sociedad Industrial Hermes, que dirigen los Hank: sus activos son casi el triple que los de ésta Más todavía, los Peñaloza se inauguraron en las listas de los ricos de Forbes, el año pasado, con una fortuna superior a los mil millones de dólares
Todo ello, en el sexenio en que fue rescatado de “la banca” Carlos Hank González, luego de un paréntesis de seis años —todo el gobierno de Miguel de la Madrid— en el que no ocupó ningún cargo público Carlos Salinas de Gortari trajo al jefe del clan Hank al primer plano de la política y los negocios Hank González fue secretario de Turismo, primero, y luego de Agricultura y Recursos Hidráulicos
Pero la liga entre Hank y Salinas era estrecha desde antes El todavía candidato Salinas, durante el primer semestre de 1988, recibió constantes muestras de simpatía y adhesión del magnate mexiquense, como organizador de encuentros empresariales de apoyo y financiamiento a la campaña presidencial priísta Uno de esos encuentros, el 14 de marzo de ese año, fue precisamente en la casa de Hank González, donde, con otros 40 empresarios —los apellidos que al final del sexenio se reconocerían como los más favorecidos por el salinismo: Slim, Larrea, Borja, Madero Bracho, Servitje, Garza Lagüera y Azcárraga, entre otros— le brindaron una cena al todavía candidato Salinas
Cinco años después, a Carlos Hank Rhon le tocó participar en una reunión similar, de apoyo financiero al PRI Fue la célebre cena en casa de Antonio Ortiz Mena —el 23 de febrero de 1993—, en la que el entonces líder nacional priísta, Genaro Borrego Estrada, y el presidente Salinas pidieron a una treintena de acaudalados —prácticamente los mismos de cinco años antes, más el agregado Hank Rhon— aportaciones no menores a los 75 millones de nuevos pesos por cada uno, para que el PRI pudiera seguir siendo “un partido auténticamente popular, moderno y democrático”, y “demostrar a la sociedad” su “independencia financiera” respecto del gobierno
DIFERENCIAS CON ZEDILLO
Al término de la administración Salinas, todo parecía indicar que la relación entre la familia Hank y el poder político no sería precisamente estrecha Tanto así, que aun antes del arribo del nuevo equipo gobernante, Hank Gozález decidió, en noviembre de 1994, retirarse de los cargos públicos —que no de la política—, luego de que no sintió el respaldo suficiente, ni de Salinas ni de Zedillo, cuando se le relacionó indirecta pero públicamente con los autores intelectuales del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu
Un mes más tarde, a mediados de diciembre pasado, la familia Hank dio señales de un franco distanciamiento con el presidente Ernesto Zedillo Una publicación —de análisis económico-financiero— del Grupo Financiero Interacciones, que comanda Carlos Hank Rhon, dio un trato insospechado al presidente Zedillo, al calificarlo prácticamente como incapaz para dirigir los destinos del país
Eran los días previos al estallido de la crisis que desataron las devaluaciones de ese mes y que hundirían al país en la zozobra El presidente Zedillo hacía esfuerzos por aminorar el impacto del conflicto chiapaneco, pero el anuncio de los zapatistas de que tenían más posiciones bajo su control intranquilizaron a los mercados financieros
En su análisis sobre las razones por las que éstos estaban resentidos, Interacciones sostenía:
“Pensamos que uno de los temas más importantes (que afectan los mercados financieros) es el fracaso del presidente Zedillo en demostrar que tiene capacidad política para controlar una situación política cada vez más turbulenta Resulta positivo que el presidente Zedillo esté mostrando una clara voluntad para democratizar al sistema político mexicano Por otra parte, resulta desalentador ver su falta de capacidad para tomar acciones dramáticas que demuestren su habilidad política”
Más adelante, la firma bursátil criticó la forma en que Zedillo propuso una comisión legislativa negociadora para Chiapas, sin tomar en cuenta a los partidos “La aparente falta de una buena coordinación no contribuye a la creación de una imagen pública de un político hábil”, decía
Luego, al referirse al acto aquél en que el presidente Zedillo fue abucheado por trabajadores de la Suprema Corte de Justicia —que protestaban por la reforma al sistema judicial que había anunciado en los primeros días de su gestión—, Interacciones señalaba:
“Las reformas propuestas por el presidente Zedillo son loables y no es sorprendente el que hayan suscitado cierta animosidad Lo que sí es sorprendente es la falta de capacidad del aparato político del presidente Zedillo para prevenir este inusual trato a un presidente mexicano”
Así puede tratar al presidente de la República una empresa de los Hank

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