Francos, insolentes, Castro y Mitterrand sorprenden a la comunidad internacional

COPENHAGUE/PARIS – La noticia de que Fidel Castro visitaría Francia agarró a todo el mundo desprevenido, empezando por los franceses mismos Francois y Danielle Mitterrand compartían el secreto desde hacía varias semanas con Federico Mayor, director general de la Unesco
Cuando se divulgó en Dinamarca, el mundo entero mostró, por lo menos, asombro
Desde la llegada de Fidel Castro a Dinamarca hasta su último día en Francia, se multiplicaron acontecimientos inéditos, anécdotas surrealistas, protestas enardecidas, reacciones disparatadas, entusiasmos inesperados, de los cuales sólo un relato cronológico puede dar una leve idea
Viernes 10 de marzo Copenhague 18 horas El pesimismo cunde entre la mayoría de los 6,000 delegados de los 184 países miembros de las Naciones Unidas reunidos en el Bella Center para participar en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social Desde hace cinco días, las divergencias se agudizan en el seno de los grupos de trabajo reunidos a puerta cerrada para “pulir” la declaración final y el programa de acción contra la pobreza, el desempleo y la exclusión que 119 jefes de Estado, de gobierno o monarcas deben aprobar y firmar durante la clausura de la cumbre
Sus divergencias son múltiples Sus fuerzas, desiguales
El Grupo de los 77, integrado por un centenar de países de Africa, Latinoamérica y Asia (y del que México salió hace un año), insiste en que se resuelva de manera global el problema de la deuda externa que agobia a sus miembros Estos piden crear un fondo especial para el desarrollo, instan a los países ricos a dedicar por lo menos 076% de su producto nacional bruto a la ayuda a los países del Tercer Mundo En vano
La condonación de deuda se resolverá de manera bilateral caso por caso, y se descarta sacar nuevos fondos de ayuda al desarrollo, dictaminan los miembros del Grupo de los Siete
Algunas voces intentan levantarse contra el neoliberalismo imperante y contra los drásticos reajustes estructurales impuestos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial Inflexible, Camdessus las calla El neoliberalismo es la ley
Se declara terminada la redacción final de las resoluciones de la cumbre: casi 80 páginas de buenas intenciones para erradicar la pobreza Ningún instrumento concreto nuevo para lograrlo
18 horas Fidel Castro arriba a Copenhague
19 horas Una noticia inédita llega de París: después de su estadía de dos días en Dinamarca, Castro viajará a Francia invitado por Federico Mayor Pronunciará un discurso en la Unesco
19:30 Llegan más precisiones: aunque el líder máximo no es invitado por las autoridades francesas, recibirá el mismo trato que los huéspedes oficiales de Francia Se habla de una comida con Francois Mitterrand en el Palacio del Elíseo de una visita a la Asamblea Nacional de un viaje a provincia
Sorpresa general Comentarios agridulces de las delegaciones europeas Francia, que encabeza la Unión Europea, no tuvo la cortesía de avisar a la Comunidad Europea Mutismo por ofensa de la delegación estadunidense Perplejidad o risitas en algunas delegaciones del Tercer Mundo Enojo de los delegados galos: no estaban enterados de nada
Sábado 11 de marzo Nueve de la mañana Empieza el gran maratón oratorio de la cumbre: cada uno de los 119 jefes de Estado o sus sustitutos tienen seis minutos para pronunciar su alocución
Llega el turno de Francois Mitterrand Envejecido, obviamente desgastado por el cáncer contra el cual lucha desde hace varios años, pero erguido, el presidente francés sube a la tribuna Todo mundo presiente que su participación en la cumbre es su despedida internacional La mirada y los ademanes de Mitterrand refuerzan esa impresión Sus primeras frases la confirman
“Como ustedes, señoras y señores, esperaba esta cita de Copenhague desde hace mucho tiempo Gracias a quienes tomaron esa iniciativa Gracias a quienes organizaron esta cumbre Pero la pregunta que se esconde detrás de cada una de nuestras palabras es la siguiente: ¿de qué va a servir esto?”
Silencio en la sala Todos entienden A Mitterrand sólo le quedan dos meses de poder, y quizá muy poco tiempo de vida Se puede dar el lujo de la franqueza O del cinismo O de la insolencia O de los tres a la vez Mitterrand se puede dar el lujo de decir lo que quiere Y, en seis minutos —ni un segundo más— lo hace
Con su voz cansada, lanza interrogantes como ésta:
“¿Vamos a dejar el mundo transformarse en un mercado global, sin otra ley que la del más fuerte, sin otro objetivo que la realización de la máxima ganancia en un tiempo mínimo; un mundo en el cual la especulación arruina en pocas horas el trabajo de millones de hombres y mujeres y amenaza el resultado de cumbres como ésta?”
O aquélla:
“¿Acaso es preciso dejar el campo libre a quienes tienen un solo credo: desregulación, desmantelamiento de lo que se ha adquirido e inclusive olvido del papel del Estado, que se ha vuelto de moda ridiculizar sin tomar en cuenta que es el cemento de las sociedades democráticas?”
O estas otras:
“¿Están ustedes dispuestos a tomar sus responsabilidades? ¿Encuentros como éstos son pretextos falsos? ¿Estamos jugando una comedia en la cara del mundo? ¿O estamos realmente decididos a colocar los problemas sociales al mismo nivel que los de la paz y de la economía?”
Son vísperas de su desaparición del escenario político mundial, en una capital danesa barrida por un viento helado
Sábado 11 de marzo 11 horas Rueda de prensa de Francois Mitterrand Algunas preguntas sobre su enfermedad, sobre su balance político Decenas de preguntas sobre la visita de Castro a Francia ¿Por qué? ¿A qué corresponde? ¿No le molesta acoger a uno de los últimos vestigios del comunismo que lleva ya más de 30 años en el poder? En Cuba no hay democracia y se violan los derechos humanos: ¿cómo puede invitar usted a Fidel Castro?
Con un gesto de la mano, Mitterrand se quita de encima todas estas interrogantes, como quien aleja moscas molestas: “si fuera preciso tener relaciones diplomáticas sólo con quienes respetan los derechos humanos, no quedaría mucha gente”
Insisten los periodistas Mitterrand admite que tiene previsto hablar del tema de los derechos humanos con Castro Reitera que el bloqueo contra Cuba le parece “estúpido” y expresa su deseo de que Cuba acabe por “encontrar una verdadera libertad interna”
Sábado 11 de marzo 16 horas Fidel Castro, uniformado, llega al Falkoner Center, una inmensa sala de teatro de dos pisos donde se amontonan 3,000 procubanos incondicionales Organizado por la Asociación de Amistad Danesa-Cubana, ese mitin pretende reunir en el mismo escenario a Fidel Castro y a Nelson Mandela
Aparece el líder máximo Como un solo hombre, la sala grita “¡Fidel! ¡Fidel!” No se ve Nelson Mandela
Empieza a hablar Castro Al principio se le va la voz Parece cansado Pero poco a poco recupera energía Habla del bloqueo Del odio de Washington contra Cuba Del mundo desarrollado y de sus taras: desempleo, drogadicción, pérdida de valores “Los capitalistas lo venden todo, hasta sus mujeres” Del mundo unipolar dominado por Estados Unidos De los logros de la Revolución Cubana Gesticula Improvisa La gente aplaude
No aparece Mandela Los organizadores están nerviosos Castro termina Todo mundo grita: “¡Viva la Revolución!”, “¡Fidel!”, “¡Fidel!” Sigue sin aparecer Mandela Castro se retira Luego regresa Retoma el micrófono: “no sé qué pasó con mi amigo Mandela —intenta explicar— Nos vimos esta mañana Pero había tanta gente que, pues, no me dijo nada por lo de esta tarde” Se ve triste, intenta justificar la ausencia de Mandela y la vuelve aún más patente
Sábado 11 de marzo 16 horas Nelson Mandela sostiene una larga entrevista con los representantes de los países del norte de Europa Les agradece su postura inquebrantable contra el apartheid y revisa con ellos planes de cooperación con Sudáfrica
Sábado 11 de marzo 20 horas Gran recepción en el palacio real de Copenhague La reina Margrethe ofrece una cena a los jefes de Estado Fidel Castro llega vestido de un estricto traje sastre azul oscuro Una corbata con puntitos rojos Lacayos en trajes de ceremonia seculares, amarillo y rojo, lo llevan hasta la mesa de la reina Lo sientan a su derecha Es el puesto reservado al mandatario con más años en el poder La reina enarbola un suntuoso vestido de un rojo intenso, bastante escotado Es sonriente Castro se ve muy serio Tiene el pelo un tanto engominado y la barba bien arreglada
Domingo 12 de marzo Ocho horas Se reinicia el maratón oratorio en el Bella Center
10:30: sube a la tribuna Albert Gore Seguro de sí mismo Relajado Reitera su fe absoluta en el libre mercado y en sus beneficios sociales Pide una profunda reestructuración de la ONU Advierte que parte de la ayuda de Estados Unidos a los países en desarrollo pasará por las organizaciones no gubernamentales
Fidel Castro lo escucha imperturbable Viste de civil Veinte minutos después, sube a su vez a la tribuna Tiene una hoja en la mano Es el texto de su intervención: “seis minutos para hablar es muy poco” Y empieza “Toda la vida es sueño, y los sueños sueños son, dijo hace siglos Calderón de la Barca, famoso dramaturgo español”
En el área reservada a los periodistas, se arma una polémica en voz baja Unos afirman que Albert Gore acaba de salir Otros lo vislumbran de espalda Finalmente, todos callan intrigados por ese Castro tan distinto del que ayer fustigaba el capitalismo El Castro de hoy es amargo:
“Independientemente de las nobles intenciones de los aquí presentes, en un mundo donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres; donde unos países reciben por sus materias primas y productos básicos precios cada vez más baratos y otros venden sus productos elaborados cada vez más caros”, donde la deuda externa crece incesantemente
Tono sobrio, expresión severa, Castro, casi inmóvil, lee su texto lentamente Pesa cada palabra Habla de los países en desarrollo, y a cada rato asoma en su discurso la frase: “no puede haber desarrollo social” Con indignación contenida denuncia el bloqueo
Y concluye: “lo que queremos los que aquí nos reunimos es posible; pero hace falta algo más que promesas, resoluciones y declaraciones: hace falta voluntad política y hace falta más justicia, no sólo dentro de cada país sino también entre todos los países”
Mitterrand se preguntaba si había voluntad política Castro afirma que no la hay Con la misma voz desilusionada, ambos dicen en voz alta lo que muchos murmuran Algunos delegados se ven exasperados Otros aplauden Varios se van
Castro no rebasó los seis minutos que se le habían fijado Es la primera vez en su vida que logra semejante proeza
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París Lunes 13 de marzo Efervescencia en el hotel Marigny, el palacete en que se hospedan los invitados oficiales de Francia Se espera a Danielle Mitterrand Tiene cita para desayunar con Fidel Castro Empujones de los fotógrafos y camarógrafos cuando llega la primera dama, quien saluda a Castro con dos besos Se ven ambos muy contentos de volverse a encontrar
La prensa matutina francesa se desata contra la visita del líder máximo, con excepción de L’Humanite, órgano oficial del Partido Comunista Francés Liberation publica un largo artículo firmado por Guillermo Cabrera Infante:
” Cuba está ocupada por sus propias fuerzas armadas El presidente francés, que sabe muchas cosas sobre otra ocupación, debería saberlo, y lo sabe Sabe que ese vergonzoso visitante puede todavía darse paseos y visitar a sus amigos en distintos palacios
“En Francia, será el del Elíseo, en Caracas la residencia que fue asignada a Carlos Andrés Pérez, en Miami la celda donde se encuentra el contrabandista Noriega, condenado a cadena perpetua; en México podrá ir a ver a Carlos Salinas, quien pronto seguirá a su hermano, que ya está en la cárcel
“En Francia, lo recibirá un Mitterrand moribundo, quien aún odia a los estadunidenses que liberaron su país y que aún recuerda a un viejo militar fascista”
En los otros diarios, periodistas y editorialistas dan cada quien su interpretación de esa visita de Castro, descrito por uno de ellos como “el huérfano arruinado pero obstinado del sovietismo” Hay quienes presentan su estadía en Francia como el último desafío a Washington del presidente casi jubilado Otros hablan de un “regalo” de Francois Mitterrand a su esposa Danielle, cuya “castrofilia no es un secreto para nadie” Otros denuncian: es una decisión contradictoria: el pasado 7 de marzo, la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU condenó otra vez a Cuba por las violaciones de los derechos humanos cometidas en ese país Francia votó en favor de esa condena Y menos de una semana después se recibe a Castro con todos los honores debidos a un jefe de Estado
Todos explican que esa visita se organizó durante el último viaje que Danielle Mitterrand realizó a Cuba a mediados de febrero último Algunos acusan a la primera dama, quien encabeza la fundación Frances Libertes, un organismo de defensa de los derechos humanos, de “miopía” respecto a Cuba Otros recuerdan que Danielle Mitterrand aprovechó su amistad con Fidel Castro para obtener la liberación de varios disidentes cubanos encarcelados
Lunes 13:15 horas Francois Mitterrand recibe a Fidel Castro en el Palacio del Elíseo Tapete rojo Guardia republicana Ceremonia majestuosa Los dos hombres posan un segundo para los fotógrafos en la entrada principal del palacio Todos los periodistas presentes notan en su mirada la misma expresión: una mezcla de ironía, desafío y jubilación Es evidente que ambos mandatarios se regocijan pensando en las fotos que muy pronto darán la vuelta al mundo y llegarán inevitablemente a Washington
Después de la partida de Castro, acorralado por los reporteros, Jean Musitelli, vocero del Palacio del Elíseo, acepta dar algunas precisiones: durante la comida Fidel Castro habría afirmado: “esta mañana, al pisar la tierra francesa, me dije: `ya está, se acabó el apartheid'” Después de la comida, Francois Mitterrand y Fidel Castro se encerraron a solas durante media hora Y ahí tranquilos hablaron de los derechos humanos
Claudie Estier, presidente del grupo socialista en el Senado, da más detalles: el ambiente en el salón de recepción presidencial era cordial y caluroso, confía Se habló mucho de Francia, de su historia, de problemas económicos, del bloqueo estadunidense contra Cuba, de la situación catastrófica del sector azucarero y de energía nuclear
Lunes 13 de marzo 16 horas Fidel Castro llega a la Unesco para pronunciar un discurso, pretexto oficial de su visita a Francia Castro se ve casi asustado por la multitud a punto de asfixiarlo, que grita “¡Fidel!”, “¡Fidel!”
Después de unos 15 minutos, vuelve la calma Federico Mayor y Fidel Castro entran en la sala El director general de la Unesco pronuncia una breve alocución de bienvenida Y Castro toma la palabra Tiene su discurso en la mano Suspira Mira la sala “Me costó tanto trabajo hablar sólo seis minutos en Copenhague”, confiesa “Y aquí también sé que tengo un tiempo limitado de palabra Como no quiero abusar, pues, voy a leer mi discurso” Pone cara de frustrado que divierte a la asistencia
Luego, en tono casi monótono, empieza a denunciar lo que ya denunció en Copenhague Insiste en el mundo unipolar Hace una descripción apocalíptica de la situación del mundo en vísperas del siglo XXI Luego, un pedido de democratización de Naciones Unidas Después, una crítica radical del sistema económico internacional y una advertencia: “la alternativa es cada día más evidente: o nos salvamos todos, o todos nos hundiremos, ricos y pobres”
Lunes 13 de marzo 18 horas Rápida visita a la Asamblea Nacional
Lunes 13 de marzo 21:40 horas Champigny (suburbio de París) Se abre la puerta de una casa modesta y aparecen juntos Fidel Castro y Georges Marchais, exsecretario general del Partido Comunista Francés Marchais se ve feliz y relajado Castro se ve feliz también, pero cansado Los dos hombres acaban de cenar “en familia” Marchais explica que sirvió a Castro un vinito de Burdeos y que saborearon un coñac Castro intenta precisar que se sintió “muy bien con su amigo de muchísimos años” Un periodista lo interpela: “¡comandante!” “Deje lo del comandante —replica Castro—; esta noche me siento ciudadano francés” Luego se pierden las voces de “los hermanos de combate para la liberación humana”, en la batalla despiadada que libran los reporteros para tener una declaración exclusiva de ambos hombres
Martes 14 de marzo En los noticiarios del mediodía, se ve a Castro uniformado, silencioso, ante la tumba de Napoleón; luego, admirando La Gioconda y la Venus de Milo, y un tanto estupefacto enfrente de la controversial pirámide del museo de Louvre Lo acompañan el exministro de la Cultura Jack Lang y Danielle Mitterrand
La prensa francesa sigue manifestando su desacuerdo con la visita de Castro Le Monde publica una carta de protesta de Ileana de la Guardia, hija de Tony de la Guardia, fusilado junto con el general Ochoa en 1990
Destacados políticos franceses socialdemócratas o de derecha critican abiertamente la visita
Martes 14 de marzo 15:30 horas Castro llega al hotel Lena con media hora de retraso Tiene cita con 300 empresarios franceses Esa reunión, organizada por Jean Pierre Desgeorges, vicepresidente del Departamento Internacional de CNPF, la poderosa asociación del patronato galo, es uno de los momentos clave del viaje de Castro a Francia Se encuentran uno de los últimos líderes comunistas del mundo y la crema y nata del capitalismo francés
La meta de Castro es obviamente seducir, convencer, sin renegar de sus convicciones No es fácil
Habla de todo, con un desorden sabiamente calculado Del criminal bloqueo estadunidense contra Cuba Del valor de los empresarios galos que se atreven hoy a invertir en Cuba, y de los que lo harán más tarde Al desafiar así a Washington, abrirán brecha en el bloqueo y ganarán mercados no sólo en Cuba sino en el Caribe Apúrense, parece decirles Castro Tarde o temprano se levantará el bloqueo y ustedes ya les habrán ganado mercados a los norteamericanos, que se mueren de ganas de invertir en Cuba
Dice que en Cuba no tendrán que pagar comisiones para obtener una licitación, con otra ventaja: “en Cuba no hay huelga” Los empresarios se miran de reojo “No vayan a pensar que en Cuba hay un soldado detrás de cada trabajador —precisa el líder máximo— Nada de eso En Cuba no hay huelga porque hay consenso”
Hace bromas respecto de su vestido Dice que le regalaron varios trajes y la corbata, que ya se le había olvidado cómo hacer el nudo “Ya sé lo que va a decir la gente Fidel se volvió capitalista Pues no Soy muy viejo para eso”
Más serio, explica, sin dar todas las precisiones esperadas por los empresarios franceses, que Cuba emprendió serias reformas económicas, pero que va despacio “No hacemos como algunos, no desmantelamos el barco en plena mar” (alusión a Rusia) “Vamos despacio porque llevamos prisa Hacemos como los chinos, que son muy sabios” Y sugiere a los franceses invertir en la energía nuclear de la isla
Consultados por la corresponsal, varios empresarios galos se muestran favorablemente impresionados por el líder cubano Se interesan en el turismo, la construcción, la industria agroalimentaria, el tabaco y el ron y el petróleo, entre otras cosas
Martes 14 de marzo 15 horas El vespertino Le Monde publica una breve nota en la cual revela que la embajada de Estados Unidos en París envió una carta de advertencia al secretario de Relaciones Exteriores de Francia y al CNPF En ella, los diplomáticos estadunidenses recuerdan a las autoridades y al sector privado galos la existencia del proyecto de ley propuesto por Jesse Helmes Ese proyecto estipula que algunos bienes susceptibles de ser vendidos a compradores extranjeros en Cuba fueron nacionalizadas al principio de los años sesenta y pertenecían a norteamericanos que reivindican su propiedad Los hombres de negocios franceses que comprarían semejantes bienes podrían ser enjuiciados por estos propietarios
Martes 14 de marzo 20 horas Se anuncia que Fidel Castro se quedará un día más en Francia
Miércoles 15 de marzo 13 horas Castro está invitado a comer en el domicilio personal de Francois y Danielle Mitterrand, pasa largas horas con ellos Luego visita la fundación Frances Libertes Y al final de la tarde anuncia que acepta que una misión de investigación sobre la situación de los presos políticos viaje a Cuba Esa misión estará integrada entre otras personas por representantes de Amnistía Internacional, organización que nunca fue autorizada a visitar la isla Danielle Mitterrand precisa que esa misión será encabezada por un miembro de su fundación
Jueves 16 de marzo Castro deja París para ir a Borgoña, invitado por Gerard Bourgoin, un empresario multimillonario, conocido en Francia como El Industrial del Pollo La cuarta parte de las exportaciones del grupo agroalimentario dirigido por Bourgoin se realiza a Cuba
La prensa francesa ya no reseña esa última etapa de una visita que califica casi unánimemente de indecente
El jueves por la noche Fidel Castro regresa a Cuba
Acaba de realizar dos de sus sueños: conocer Francia y a Francois Mitterrand Fracasó un tercero: conquistar los medios de comunicación franceses
Pero a los empresarios la ausencia de democracia en la isla no les molesta en absoluto Exasperado por las presiones estadunidenses, Gilles Dangla, directivo de la Sociedad Comercial de Potasio y Nitrógeno, exclama: “¿por qué esa obsesión con Cuba? Por lo general uno no se fija tanto en la situación de los derechos humanos en otros países” Jaques Mathey, otro poderoso hombre de negocios, que acaba de regresar de Cuba, insiste: “en Cuba hay menos teléfonos intervenidos que en Francia”

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