Octavio Paz a “Le Monde” en 1968

“La intervención del Ejército en Tlatelolco fue pura y llanamente un acto de terrorismo por parte del Estado”
Veintisiete años después, desde el fondo de su evocación sobre sus años en la India, Octavio Paz recuerda también a los muchachos del verano mexicano de 1968:
“El último año de mi estancia en la India coincidió con las grandes revueltas juveniles Las seguí desde lejos, con asombro y esperanza No comprendía claramente su significado; diré en mi abono que sus protagonistas tampoco lo sabían ()
“Lo que ocurría en México tenía ciertas características propias y no era un simple reflejo de los sucesos que habían sacudido a otros países ()

En las demandas de los muchachos mexicanos aparecían varios asuntos concretos y, entre ellos, uno que era y sigue siendo el corazón de las polémicas políticas en México: la democracia
“La demanda de una reforma democrática del régimen correspondía a un anhelo general de la población, especialmente de sectores cada vez más numerosos de la clase media El país estaba cansado de medio siglo del partido oficial, que había sobrevivido a las necesidades históricas y políticas de su nacimiento en 1929 () La conjunción de la revuelta estudiantil y la palabra democracia hicieron inmensamente populares, en la Ciudad de México, a los estudiantes”
Vislumbres de la India Un diálogo con la condición humana (Editorial Seix Barral, agosto de 1995) ofrece en su capítulo final, “Despedida”, vislumbres igualmente poéticos de lo que fueron los últimos días del poeta en la India, antes y después de entregarle al gobierno de Gustavo Díaz Ordaz su renuncia como embajador de México en Nueva Delhi
En particular, el autor de Postdata evoca la mañana de aquel 3 de octubre en Nueva Delhi —10 o 12 días después de haber enviado al canciller mexicano, Antonio Carrillo Flores, un largo comentario con su argumentación en favor de que no se usara la fuerza para resolver el conflicto estudiantil—, cuando “me enteré de la represión sangrienta del día anterior” y “decidí que no podía continuar representando a un gobierno que había obrado de una manera tan abiertamente opuesta a mi manera de pensar
“Escribí a Carrillo Flores y visité al ministro de Negocios Extranjeros de la India con el mismo propósito La reacción del gobierno indio fue extremadamente discreta y amable Indira Gandhi, que ya era primer ministro, no podía despedirme oficialmente, pero nos invitó, a Marie José y a mí, a una cena íntima, en su casa, con Rajiv, su mujer, Sonia, y algunos amigos comunes Los escritores y artistas organizaron una suerte de homenaje-despedida en The International House Hubo artículos y entrevistas en la prensa El corresponsal de Le Monde, Jean Wetz, buen amigo, publicó un extenso comentario sobre el caso ()”
El poeta recogió sus cosas, sus apuntes, sus recuerdos, y unos días después, junto con Mari José, “tomamos el tren hacia Bombay, donde embarcaríamos en el Victoria, un barco que hacía el servicio entre el Oriente y el Mediterráneo ()”
Con su alusión al texto de Jean Wetz, Paz se remonta 27 años atrás, a la entrevista que le hizo en aquellos ya lejanos días el corresponsal de Le Monde en Nueva Delhi, en la que el poeta dio una primera e intensa interpretación del 68 mexicano y, en especial, de la matanza de Tlatelolco: ” Fue pura y llanamente un acto de terrorismo por parte del Estado”
La entrevista con Octavio Paz ocupó la mitad de la página 4 de Le Monde, el 14 de noviembre de 1968 He aquí su texto completo:
EL PARTIDO GUBERNAMENTAL ES UN OBSTACULO PARA EL DESARROLLO DEL PAIS: OCTAVIO PAZ
NUEVA DELHI- Embajador de México en la India desde hace seis años, el señor Octavio Paz, escritor, poeta, autor entre otros textos del Laberinto de la soledad, renunció a su cargo para protestar contra el tiroteo de fusilería del 2 de octubre en México Le preguntamos cómo había tomado su decisión
—Desde hace mucho tiempo, dice, me encontraba cada vez más en desacuerdo no tanto con la política exterior de México, sino con su política interior Pensaba, y muchos otros pensaban como yo, que el sistema actual iba a modificarse y que el progreso de la revolución mexicana podría seguir Dicho de otra forma, que el país era capaz de hacer su autocrítica ¡Oh!, ciertamente no era yo demasiado optimista Pero creía que México disponía de fuerzas vivas, a pesar de que, en los últimos diez años, estas fuerzas habían sido eliminadas o absorbidas poco a poco mientras se instalaba una burocracia en el poder El partido, originalmente revolucionario, se convirtió de hecho en una máquina administrativa que constituye ahora un obstáculo para el desarrollo moderno de México Ahora bien, si uno tenía todo el derecho del mundo de esperar que el PRI (Partido Revolucionario Institucional) pudiera renovarse, esa esperanza se volvió absurda después de los acontecimientos del 2 de octubre Entonces, la única solución es separarse del gobierno y criticarlo desde fuera
UN ACTO DE TERRORISMO
—¿Cómo interpretó usted el choque trágico del 2 de octubre en México?
—Es preciso decir que no se trataba de una rebelión, ni siquiera de una manifestación, sino de un mitin pacífico Ahora bien, que yo sepa, el derecho de reunión no ha sido todavía prohibido por la Constitución mexicana Por otra parte, no había huelgas, como fue el caso en Francia Tampoco había un partido de oposición que amenazara al poder No se trataba en forma alguna de una situación revolucionaria susceptible de justificar un llamamiento al ejército La intervención de éste fue pura y llanamente un acto de terrorismo por parte del Estado
—¿Cómo fue, en su opinión, que México llegó a eso?
—Las explicaciones políticas y sociológicas son complementarias Después de la revolución, hubo una especie de tregua y la expresión de esa tregua fue el PNR, partido que defendía al pueblo y a la revolución El cambio de nombre de ese partido explica muy bien los cambios que se dieron en el país El partido, que era nacionalista, con tendencias populares radicales no muy precisas, se convirtió en Partido de la Revolución Mexicana Durante esa fase, el lado revolucionario tenía todavía su importancia Fue el periodo de la expropiación de las sociedades petroleras, de la ayuda a la República española, del asilo otorgado a Trotsky y, sobre todo, de las reformas agrarias
“Finalmente, se llegó al Partido Revolucionario Institucionalista (sic) La `nación’ desaparece La palabra `revolucionario’ se vuelve un adjetivo y una máscara La única cosa que queda es la institución, es decir el sistema, la burocracia Durante estos 30 años de estabilidad, el país se desarrolló Se crearon una clase media y una clase obrera Esa última, es verdad, ha sido mediatizada por los líderes políticos y sindicales También se dejó hipnotizar a cambio de un poco de bienestar Por lo tanto es la clase media —sobre todo los estudiantes y los intelectuales— la que hoy pide una verdadera participación política La revolución del PRI creó las condiciones económicas y sociales que permiten la democracia Pero para que se dé esa democracia se requieren reformas que exigen la desaparición del PRI y del poder personal otorgado a cada presidente de México durante seis años Es obvio que los mexicanos están cansados de 30 años de PRI y de mil años de poder personal, desde el de los grandes sacerdotes de Huitzilopochtli (dios tribal de los aztecas) hasta el de los `señores presidentes’, pasando por el de los vicereyes españoles”
LA DESMESURA AZTECA
—¿En qué medida el pasado de México pesa sobre su presente e inclusive sobre su futuro?
—El poder de hoy es el heredero del poder español, que a su vez había sido precedido del poder azteca Ahora bien, hoy todavía en nuestro país uno encuentra una especie de fascinación por el mundo azteca Por ejemplo, la afición del México moderno a los grandes monumentos sigue siendo una expresión de la desmesura azteca Es preciso decir también que los aztecas habían asimilado y deformado las antiguas civilizaciones de Mesoamérica Así es bastante probable que se hayan dado sacrificios humanos en la América precolombina Pero nunca se dieron tantos como en la época de los aztecas, que los convirtieron en un elemento ritual y de terror
“No es casual que en los grandes museos de antropología de México, siempre las salas centrales estén dedicadas a los aztecas, es decir a los opresores de la América precolombina, quienes aterrorizaron a los mayas y a los zapotecas Tampoco es casual que los jóvenes mexicanos asesinados el 2 de octubre hayan caído en la antigua plaza de Tlatelolco: ahí precisamente se encontraba el templo (Teocalli) azteca donde se hacían sacrificios humanos En ese lugar hoy solamente hay edificios oficiales destinados a los empleados, es decir a la burocracia El asesinato de los estudiantes fue un sacrificio ritual, porque no existía razón política alguna que justificara ese acto Sólo se trataba de aterrorizar a la población, usando los mismos métodos de sacrificios humanos de los aztecas”
“SUBLIMAR LOS MITOS NEGROS”
—¿Cuál puede ser el papel del escritor en el mundo de hoy?
—En México, antes que nada, es preciso exorcizar la violencia, el mundo azteca Antaño los dioses estaban hechos de piedra Ahora se erigen para celebrar la gloria de un sistema político Para entender la posición de los intelectuales hay que tener bien claro que, en un contexto de economía privada, el PRI se parece mucho al partido comunista Es cierto, es mucho más liberal, pero está tan implicado como él en el mundo de los privilegios, y eso le permitió muy a menudo emplear a los intelectuales La mayoría de ellos se integraron al sistema
“Por lo tanto, hay una cultura oficial representada por gentes como Torres Bodet y Martín Luis Guzmán, quienes son escritores del régimen En cuanto al primero, pues, fue un gran administrador y un escritor mediocre Pero el caso de Martín Luis Guzmán es mucho más lamentable, porque se trata realmente de un gran escritor y de un excompañero de Pancho Villa Ahora es director de una mala imitación de la revista Time y publica informaciones monstruosas acerca de los acontecimientos del 2 de octubre”
—¿La violencia forma realmente parte de la vida mexicana?
—No creo en la mexicanidad Pero creo que nosotros, los mexicanos, estamos condicionados por la historia Durante mucho tiempo pensé que la violencia mexicana era el resultado del trauma de la conquista Pero estoy cada vez más convencido de que el origen de esa violencia es aún más antigua A pesar de que se deba tomar en cuenta la herencia española, pienso que es en el mundo azteca donde nuestra violencia toma sus raíces El peligro es que el país lleve literalmente sus mitos negros a la realidad, en lugar de sublimarlos Estos mitos negros en todo caso se vengaron al surgir en plena luz el 2 de octubre
* * * * *
Un año después, en noviembre de 1969, Octavio Paz amplió sus conceptos sobre el 68 en Postdata, una especie de prolongación —crítica y autocrítica, la calificó él mismo— de El laberinto de la soledad
Escrito en Austin, Texas, Paz remataba así aquel texto:
“Cierto, la crítica no es el sueño pero ella nos enseña a soñar y a distinguir entre los espectros de las pesadillas y las verdaderas visiones La crítica es el aprendizaje de la imaginación en su segunda vuelta, la imaginación curada de fantasía y decidida a afrontar la realidad del mundo La crítica nos dice que debemos aprender a disolver ídolos: aprender a disolverlos dentro de nosotros mismos Tenemos que aprender a ser aire, sueño en libertad”

Comentarios