Frente a los “desastres” del 95, la política del gobierno “a la deriva” se dirige al ahondamiento de la crisis

Empresarios, clero, campesinos, obreros, barzonistas, todos coinciden: el riesgo de estallidos sociales en 96 es real
Bartolomé Carrasco Briseño, arzobispo emérito de Oaxaca, alerta incluso sobre la posibilidad de otro levantamiento armado, afirma que el país vive “un clima incierto, oscuro”, y considera que el actual gobierno “es un barco a la deriva, sin rumbo, en medio de la tempestad”
Pronostica que “nuestro pueblo está condenado a mayores sufrimientos” para el año que empieza, ya que aumentará la pobreza para millones de mexicanos y “seguirán los despidos, la ruina y desaparición de empresas”
Dirigentes empresariales estiman que en 1995 “se creó el caldo de cultivo ideal para los estallidos sociales”, que el número de pobres creció de 40 a 48 millones de personas y que el hambre y la desnutrición, ya de por sí alarmantes, “amenazan con convertirse en hambruna”
De acuerdo con sus cifras, las ventas en las grandes centrales de abasto cayeron entre 75% y 80% respecto a 1994; en la Central de Abasto de la ciudad de México han cerrado la mitad de los establecimientos, y los rastros funcionan al 15% de su capacidad
“Si el eje y fin de toda la vida social, política, económica y cultural es la persona humana, podemos afirmar que en 1995 el hombre salió perdiendo”, asegura Carlos Abascal, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), y advierte: “Si no se recupera el respeto a las instituciones, vamos a desatar al México bronco, y eso nadie lo va a parar”
Los asalariados ven aún con mayor angustia el año que comienza Dividido y encontrado, el movimiento obrero organizado ya no ve cómo salir del atolladero: Desempleo, deterioro del poder adquisitivo, una inflación creciente y el peligro de que se reforme la Ley Federal del Trabajo, los mantienen bajo una presión que podría derivar en conflictos sociales
Los campesinos definen 1995 como “desastroso”, pues señalan que la producción de alimentos cayó en 80%, en tanto que la cartera vencida creció en alrededor de 100 por ciento
A 1996 “lo vemos desastroso, con riesgos de convulsión social”, apunta el líder de El Barzón, Juan José Quirino
En 1995, dice, la cartera vencida aumentó en 561%; 43 de cada 100 mexicanos con crédito llevan cuatro meses sin pagar, y el Acuerdo de Apoyo a Deudores (Ade) “no sirvió para nada”, ya que, para fines de año, sólo se habían inscrito en el mismo el 148% de los endeudados del país
El líder del otro Barzón, Maximiano Barbosa, considera que la crisis “se profundizó”, y describe a sus agremiados: Están “totalmente descapitalizados, sobrendeudados y, en forma indebida e ilegal, se hallan gravadas todas las propiedades con cuentas que no debemos”
ESTALLIDO VIOLENTO
Con base en información “confidencial” que se niega a revelar, Bartolomé Carrasco Briseño, arzobispo emérito de Oaxaca, alerta:
“Existe la posibilidad de un estallido violento, como el levantamiento zapatista, del que casi todos nos enteramos hasta el 1¼ de enero de 1994 Aquí en Oaxaca, por ejemplo, se oye decir que hay tráfico de armas No sabemos si atribuirlo al narcotráfico o a un posible movimiento armado La cosa está muy fuerte”
El arzobispo señala que, por desgracia, los principales datos con que apoya sus aseveraciones le fueron proporcionados “en forma confidencial” por algunos dirigentes de organizaciones sociales:
“No los daré a conocer Son datos completamente confidenciales”
—¿Secreto de confesión?
—No Simplemente no puedo divulgar lo que se me confía Y el secreto de confesión no sirve para esto
Carrasco Briseño revela únicamente que tiene “localizadas” algunas pistas clandestinas en el estado de Oaxaca Allí, “diariamente”, se trafican “cargamentos de diversas drogas” Sólo que no sabe “bien a bien” si estas pistas son utilizadas también para traficar armamento de alto poder “Esto presenta muchas complicaciones”, observa
—¿Tiene información sobre el tráfico de armas?
—No tengo datos para calificar si se trata de meros narcotraficantes que compran armas, o si con esto se pretenden otro tipo de objetivos
—¿Podrían ser grupos que compran armas para sublevarse?
—La posibilidad existe Repito: ¿Quién se esperaba el movimiento zapatista?
Según el clérigo, algunos funcionarios tienen conocimiento de estas pistas clandestinas:
“No podemos hacernos tontos: quienes debieran evitar esto, lo saben perfectamente E inclusive son cómplices No se puede explicar este tráfico de droga sin la complicidad de las autoridades En algún caso, a mí me consta esta complicidad Además, los aviones no son mosquitos perdidos en la noche como para no detectarlos Todo esto forma parte de la corrupción generalizada”
UN BARCO A LA DERIVA
Al igual que en Oaxaca, en donde el reciente conflicto poselectoral ha dejado un saldo de varias alcaldías tomadas y un incremento en la vigilancia policiaca, Carrasco Briseño advierte que en el país existe “un clima incierto, oscuro”
Agrega:
“Hay tanta desconfianza en las autoridades gubernamentales, que ya nadie les cree; cuando hacen declaraciones optimistas, inmediatamente todos pensamos lo contrario Es grave esta pérdida de confianza El actual gobierno es un barco a la deriva, sin rumbo, en medio de la tempestad”
—¿Percibe una crisis de autoridad?
—Sí Nacionalmente hay una crisis de autoridad Y el lastre del presidencialismo repercute en todas las provincias Todos los estados y municipios están atados a ese yugo; se mueven a placer del presidencialismo Siempre se está haciendo referencia a lo que dijo o no dijo el presidente, quien no tiene rumbo definido
Junto con Samuel Ruiz, obispo de San Cristóbal de las Casas, y Arturo Lona Reyes, de Tehuantepec, Bartolomé Carrasco es uno de los pocos prelados identificados dentro de la corriente eclesiástica de la opción preferencial por los pobres
Entrevistado telefónicamente, y ya en su calidad de emérito, Carrasco se dice preocupado por la crisis económica:
“El gobierno mexicano y el estadunidense dicen que nuestro país ya se recupera, que va saliendo de la crisis ¡Dicen tantas cosas! Pero a nivel pueblo, nosotros estamos viendo lo contrario Quizá la recuperación de la llamada macroeconomía pueda traer beneficio para un determinado grupo, pero esto significa muy poco frente a los millones de personas depauperadas”
LAS CARTAS DE ALERTA
El pasado miércoles 27, de manera extraoficial, el fax particular de Bartolomé Carrasco empezó a enviar, a medios de comunicación locales y nacionales, una misiva en la cual el arzobispo alertaba sobre un posible brote de violencia Al día siguiente, distribuyó otro intempestivo comunicado en el mismo tenor
De no cambiarse el actual modelo económico, “intrínsecamente inmoral, porque tiene como base un positivismo sin Dios”, existe el riesgo de un “estallido violento en varias partes de la República”, advirtió Carrasco en su primera carta
Auguró:
“Con riesgo de ser tenido como amargo y falso profeta de catástrofes que no se darán, y ojalá que así sea, nuestro pueblo pobre está condenado a mayores sufrimientos en 1996”
Con escepticismo ve la consolidación y el crecimiento macroeconómico anunciado, para el año que comienza, por el presidente Zedillo
Para Bartolomé Carrasco, esta consolidación sólo “incrementará el capital de las grandes empresas y empresarios, al tiempo que aumentará la pobreza para millones de mexicanos, con despidos de trabajadores, ruina y desaparición de pequeñas industrias, mayor depauperación, acrecentamiento del subempleo, etcétera”
Se preguntó:
“¿Herejía? ¿Marxismo? ¿Teología de la Liberación? Respeto la opinión que se forme cada quién Solamente expreso lo que siente la gente sencilla del pueblo pobre, cuando tiene el estómago vacío”
Continuó en su carta de tres páginas:
“Es obvio que se requiere un cambio radical y estructural del modelo económico que nos ha sido impuesto Pero este cambio, además de que requiere un largo plazo, no es posible para nosotros los pequeños, y no se ve voluntad de llevarlo a cabo por quienes llevan la conducción del país
“La otra alternativa —apuntó el arzobispo emérito— se basa en un estallido violento en otras varias partes de la República, como sucedió hace ya casi dos años en los Altos de Chiapas Sería catastrófico y no traería ningún beneficio, sino destrucción y muerte Hay quienes lo ven posible Puede llegar a tal punto la desesperación del pueblo, que le parezca no encontrar otra salida Signos ominosos se ciernen sobre la patria”
Y recalcó que el neoliberalismo es “intrínsecamente inmoral, porque tiene como base un positivismo sin Dios, que pone como bien supremo la ganancia y el dinero”
Concluyó su primera misiva con el saludo que los gladiadores le dirigían al César, antes de sus combates a muerte en el circo romano: Ave, Caesar, morituri te salutant Sólo que Bartolomé Carrasco lo tradujo así: “¡Salud, neoliberalismo, te saludan los que van a morir!”
En su carta enviada por fax el jueves 28, el arzobispo enfatiza que en México la vida no tiene valor:
“Me mueve también a escribir estas líneas —dice— la falta de respeto a la vida que se manifiesta en no pocas partes de la región y aun de la República En un municipio pequeño se han contabilizado 35 homicidios de junio hasta estos días Basta ver los titulares de la socorrida y muy leída página roja de los periódicos para darse cuenta del desprecio que se tiene del tesoro más grande que recibimos de Dios, la vida”
—En sus cartas, da usted una visión muy pesimista de México —se le comenta
—Sí En lo humano, mi visión es muy pesimista En estos tiempos de Navidad todo parece tan oscuro Sin embargo, Cristo es nuestra esperanza ¡Brilla la estrella que nos lleva a él! Pero todos necesitamos contribuir —se anima la voz pausada del viejo arzobispo, del otro lado del auricular
—¿Qué lo llevó a escribir estos dos mensajes?
—Alertar a la gente, contribuir con mi granito de arena para que tome conciencia Soy sucesor de los apóstoles, y mi deber es colaborar en la medida de mis pocas fuerzas Tengo la impresión de que muchas personas están adormiladas; no se dan cuenta de la gravedad de la situación
CALDO DE CULTIVO
En coincidencia con este análisis de la situación y sus pronósticos, dirigentes empresariales consideran que, “en 1995, se creó el caldo de cultivo ideal para los estallidos sociales en 1996”
De 1994 a la fecha, el número de pobres creció de 40 a 48 millones de personas, según estimación de la Coparmex, de acuerdo con un cálculo hecho a partir del número de personas que tienen acceso a los satisfactores básicos
El hambre y la desnutrición que se vivieron en 1995, como consecuencia de la crisis económica, amenazan con convertirse en hambruna en 1996, sobre todo entre los campesinos, aseguran las organizaciones empresariales y agropecuarias que promueven el “Referéndum de la libertad” hacia un nuevo modelo económico
Los síntomas:
Las ventas en las grandes centrales de abasto en el país —donde se concentra la producción alimentaria industrial y agropecuaria— constituyen el 20% o 25% respecto a las de 1994 Es decir, hubo una caída drástica de entre 75% y 80 por ciento En la gran Central de Abasto de la ciudad de México han cerrado la mitad de los establecimientos Los rastros en el país funcionan al 15% de su capacidad
“Eso significa —dijeron las organizaciones empresariales que integran la Alianza Cívica— que bajó el consumo, que la gente no se alimenta”
Por otro lado, un problema mayúsculo que saldrá a la luz en 1996 es el de los adeudos de las empresas y las personas al sector público, principalmente a Hacienda y al Seguro Social “Al causante se le aplica el mismo modelo usurero que al cliente bancario: se le cobran recargos, multas, actualizaciones El crecimiento del adeudo fiscal es impresionante: es, aproximadamente, tres veces la cartera vencida que tiene la banca”, dice Rubén Barrios, de la Asociación Nacional de Industriales de Transformación (ANIT)
“Eso nos da una clara expectativa de lo que va a ocurrir en 1996” La clase media prácticamente está desapareciendo y, en 1996, millones de personas deberán enfrentarse al proceso de la pérdida real de su patrimonio básico, que puede ser su vivienda, por embargos bancarios, hacendarios y del Seguro Social
En 1995 hubo una caída brutal en el campo, particularmente en la producción pecuaria, lo que hará crisis en 1996, cuando tengan que importarse alimentos de otros países y se dé una presión mayor sobre las divisas, asegura Alejandro Nadar, economista de Alianza Cívica y catedrático de El Colegio de México
“El gobierno estima que en 1996 la importación de granos será del orden de los 2,800 millones de dólares”, señala
A consecuencia del alza de los combustibles —”la mitad de los tractores en el país se mantuvieron parados en 1995, porque los agricultores no pudieron comprar combustible”—, y debido a la falta de créditos y a la cartera vencida, se han perdido ciclos agrícolas
“Muchas cosechas, sobre todo de maíz y frijol, son de autoconsumo Una gran cantidad de campesinos no tendrá qué comer Aunque se importen granos, no es garantía de que lleguen a los más necesitados, porque hay especulación
“Es muy posible que veamos hambruna, es decir, muerte por hambre, el próximo año”, pronostica Nadar
PERDIO EL HOMBRE
Si el eje y fin de toda la vida social, política, económica y cultural es la persona humana, podemos afirmar que, en 1995, el hombre salió perdiendo, dice por su parte Carlos Abascal, presidente de la Coparmex
La desconfianza de los mexicanos en sus gobernantes, asegura, sigue siendo la causa que explica la inestabilidad económica, a pesar de que el saneamiento macroeconómico es mayor ahora que a principios de año
El sentimiento de desconfianza, dice, va más allá del gobierno: “Hay desconfianza de la sociedad hacia sus instituciones, desconfianza respecto del rumbo que este país debería tomar, desconfianza sobre si México se está cimentando o no sobre bases reales El asesinato del cardenal Posadas Ocampo, de Colosio, de Ruiz Massieu; los secuestros; el aumento de la delincuencia; la recesión que ya venimos viviendo desde antes del 20 de diciembre (de 1994); los problemas de cartera vencida que se agudizan y explotan con la devaluación; la creciente descomposición del tejido social por motivos del narcotráfico, de violencia y por corrupción Por todo esto, la sociedad va sintiendo que se debilita su confianza en las instituciones”
Si no se recupera el respeto a las instituciones, advierte, “vamos a desatar al México bronco, y ese nadie lo va a parar Nadie Y va a ser peor que en otras épocas, porque hoy las armas son muchísimo más modernas y existen muchos intereses en México Inclusive, por el petróleo No ¡Cuidado con despertar al México bronco!”
En su “Examen de la situación económica de México”, el Grupo Financiero Banamex-Accival dice a su vez que las expectativas de la gente juegan un papel decisivo en el derrotero de la economía
“Si son favorables, permiten anticipar consensos sobre el comportamiento futuro de los mercados, facilitan la planeación y aumentan la eficiencia; si son adversas, complican el ambiente y, en casos extremos, lo deterioran a través de lo que los economistas llaman `profecías que se autorrealizan’
“El ancla de las expectativas es la credibilidad en la gestión de las autoridades Se genera con esfuerzo, cumpliendo lo que se ofrece, pero su deterioro puede ser inmediato No en balde son relevantes las prioridades de la estrategia económica y las metas que el gobierno pretende conseguir”
Luego explica con una gráfica que el gobierno no ha sido capaz de cumplir sus metas de inflación y crecimiento desde 1984 Fue, dice, más o menos acertado en los tres últimos años del sexenio de Salinas de Gortari
“Sin embargo, vienen 1994 y el inicio de 1995, tiempo aciago porque ocurren unos sucesos que alteran la vida cívica, y otros que hacen dar pasos atrás, ¡otra vez!, en lo económico Así es como llega al poder el régimen actual, con el descrédito ante la gente
“En tales condiciones, el talante está hipersensible Es natural que defectos de liderazgo, errores de acción u omisión del Poder Ejecutivo, que en los años sesenta, que fueron de bonanza, hubieran pasado inadvertidos, ahora se agranden y se vean como signos alarmantes
“El estado de ánimo de los individuos, sus reacciones subjetivas, explican los vaivenes de los mercados, no obstante que los cimientos estén sólidos: depreciaciones del peso y alzas de las tasas de interés, fenómenos graves porque siguen difiriendo la recuperación económica”
Para la ANIT, dice Rubén Barrios, no habrá tal crecimiento económico del 3% en 1996, como estima el gobierno, porque si se toma en cuenta que en 1995 el producto interno bruto fue de —73%, en realidad habrá un amortiguamiento de la caída en 1996, pero estaremos 43% abajo respecto a 1994
Además, dice, no se ha hecho intervenir ningún elemento que propicie la recuperación “Por ejemplo, no hay acciones que consoliden el mercado interno ni se han sometido a revisión las relaciones de México con el exterior” Así, “no se han tocado” los acuerdos arancelarios, el Tratado de Libre Comercio y la deuda externa
Por otra parte, dice, las grandes empresas, a pesar de que anunciaron inversiones por 6,200 millones de dólares para 1996, no son el motor de la economía Junto con las medianas empresas, apenas generan el 2% del empleo La ARE prácticamente se olvida de las micro y pequeñas empresas, las cuales lo único que observan, asegura, es el endurecimiento del gobierno
“Y ese endurecimiento gubernamental se debe a que esperan en 1996 estallidos sociales Trata de resolver los problemas sociales con el garrote, en lugar de cambiar el modelo económico y buscar soluciones para la sociedad, favoreciendo, en cambio, a la banca y a las grandes empresas”
CONVULSION SOCIAL
Dividido El Barzón en dos, sus líderes, Juan José Quirino, por un lado, y Maximiano Barbosa, por otro, coinciden, sin embargo, en que el Ade fue un rotundo fracaso y que la situación del país es de “desastre”
Hay “riesgos de convulsión social”, advierte Quirino, y ofrece sus previsiones para 1996: decrecimiento del producto interno bruto en 3%, generación de empleos equivalente al 15% de lo previsto, e inflación cercana al 50%
En campaña para lograr la liberación de los dirigentes barzonistas, Alfonso Ramírez Cuéllar y Enrique Puebla Ramos, quienes fueron detenidos el pasado 22 de diciembre y hasta el jueves 28 permanecían presos en el Reclusorio Oriente —obtuvieron su libertad bajo fianza el viernes 29—, Quirino ofrece datos actuales de la banca y sus deudores: La cartera vencida ha aumentado en 561%; 43 de cada 100 mexicanos con crédito llevan cuatro meses sin pagar, y el 61% dejó de hacerlo el mes pasado
Insiste en que el Ade “no sirvió para nada” y que apenas se habían inscrito, al último día de noviembre, el 148% de los endeudados del país
Por su lado, Maximiano Barbosa describe el panorama de sus representados: “Estamos descapitalizados, sin créditos”, y en forma “indebida e ilegal” han sido “gravadas todas las propiedades en los bancos con cuentas que no debemos”
Adelanta que, en enero, van “a demandar a la banca”, y “haremos la defensa legal de nuestras demandas Tenemos muchos compañeros que pararon sus empresas, ganaderos sin ganado, agricultores que rentaron sus ranchos, que vendieron su maquinaria Hay, conservadoramente, un 30% de productores del campo que ya no producen nada”
Maximiano Barbosa, quien dice agrupar a más de un millón de deudores, cuenta que en El Barzón existen personas con deudas que van desde los 2 millones hasta los 700,000 millones de viejos pesos No pueden pagar
Quirino, cabeza del otro Barzón que asegura aglutina a más de 800 mil deudores en todo el país, considera que la única salida es que banqueros, gobierno y barzonistas “nos sentemos a negociar sobre la base, no de más reestructuraciones, que es para nosotros sinónimo de pactismo, sino de lo que está detrás del problema de las carteras vencidas: el agotamiento del modelo neoliberal y la búsqueda de una política económica alternativa”
Lo que se está viendo, dice Quirino, es que “una vez que no se aceptó el Ade, y dado que el problema de las carteras vencidas no se soluciona, se está optando por el camino jurídico, esto es: la banca, a cobrarse las deudas vía judicial, y nosotros, a no dejarnos”
Quirino adelanta que, luego del 31 de enero, fecha en que vence el Ade, “tenemos que lanzarnos a la calle, a la negociación, a los actos de resistencia civil”, con dos elementos nuevos:
“Uno, la construcción del segundo piso de nuestra organización, o sea, la creación de sectores de El Barzón Ya se creó el de los transportistas, y están por constituirse —anunció— los correspondiente a los tortilleros, lecheros, restauranteros y hoteleros
Dos, la inclusión de alcaldes con cartera vencida —80% de los ayuntamientos que existen en el país afrontan tal apremio— al movimiento barzonista
“LA APRE FRACASARA”
Todas las previsiones de la Apre “se van a venir abajo La vía del pactismo —dice Quirino— no es el camino para resolver una crisis que se sigue profundizando”
“El panorama es de agravamiento de las condiciones generales de la economía, y esto no hace sino prever una convulsión social Si la Apre, que es el presupuesto macroeconómico fundamental, fracasa, el Ade también se vendrá abajo”
Señala que, “del total de cartera crediticia colocada, que asciende a 651 mil millones de nuevos pesos, la cartera vencida es de 43%, o sea de 280 mil millones”, y augura que hasta el 31 de enero cuando mucho se acogerán al Ade el 30% de los endeudados en problemas
DESEMPLEO, DESEMPLEO, DESEMPLEO
A su vez, el movimiento obrero organizado, en el cual se han producido divisiones y confrontaciones de posturas, no ve la salida: La desocupación, la caída del poder de compra, la inflación y las intenciones de reformar la Ley Federal del Trabajo mantienen a los trabajadores organizados sometidos a una presión que, señalan, puede desembocar en estallidos sociales
Hasta los dirigentes de las centrales oficiales como la CTM, que a su vez forman parte del Congreso del Trabajo (CT), hablan de la necesidad de fijar una nueva estrategia que permita a los obreros afrontar los problemas del sector Sin embargo, entre ellos no se ponen de acuerdo
Por ejemplo, en el pasado conflicto originado por las modificaciones a la Ley del Seguro Social, la división que existe entre los sindicatos desató pugnas dentro del CT que estuvieron a punto de desbordarse Problemas como el de los extrabajadores de Ruta 100, el de los petroleros que se oponen a la privatización de la petroquímica y los del Seguro Social, por citar los más recientes, no han sido atendidos por el CT aparentemente debido a las diferencias existentes entre las organizaciones obreras aglutinadas en ese organismo
Respecto a la privatización de la petroquímica, cada vez son más las marchas, mítines, manifestaciones, reuniones, asambleas y plebiscitos que han organizado por separado los trabajadores sindicalizados y de confianza en diferentes partes de la República
Un ejemplo de la oposición a la venta de la petroquímica secundaria fue vivida por el director de Pemex, Adrián Lajous, el pasado 2 de diciembre
El funcionario concluía una vista al complejo petroquímico de Cosoleacaque, en donde hizo un recorrido con la comisión plural de la Cámara de Diputados para ver las plantas de amoniaco que serán de las primeras en privatizarse, cuando un grupo de trabajadores que había levantado una manta de rechazo a la venta le gritó: “¡Lajous, entiende, la patria no se vende!”
No terminó ahí el episodio El director de Pemex subió rápidamente a una Suburban que lo estaba esperando, pero los inconformes le cerraron el paso y, dando manotazos al vehículo, lo acusaron de “vendepatria”
El martes 26 de diciembre, Fidel Velázquez, dirigente de la CTM, amenazó con hacer “mas presión en el ánimo de las autoridades”, para lograr “mejoras en la economía familiar”
Para las organizaciones sindicales independientes como el Frente Auténtico del Trabajo, la inconformidad de los trabajadores se da de manera desarticulada, lo que hace que esa irritación se vuelva más peligrosa, pues no se sabe dónde y cuándo puede darse el estallido
Estimaciones del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) y la Secretaría del Trabajo pronosticaban en junio pasado que, a finales de 1995, habría más de 10 millones de mexicanos sin ingresos fijos y que el número de desempleados en el mismo año ascendería a 2 millones
El mismo INEGI dio a conocer un dramático ejemplo del impacto de la crisis entre los trabajadores En abril pasado los despedidos eran 7,600 por día, por lo que, al concluir ese mes, había 210,000 personas más sin posibilidad de hallar una ocupación remunerada, incluso en el sector informal
MAS DETERIORO
Sin matices, los dirigentes campesinos, que resumen como “desastroso” el primer año de gobierno del presidente Ernesto Zedillo, lo único que avizoran “es un deterioro aún mayor de las condiciones de vida”, y pronostican riesgos de desestabilización social
Algunos de sus datos: Mientras que la producción de alimentos cayó en un 80%, el presupuesto para el agro fue inferior incluso al de 1994; la cartera vencida creció en alrededor del 100%; la balanza comercial fue desfavorable; la caída del PIB en el sector fue “brutal” y, lo peor de todo, es que “la política anticampesina seguirá en 1996”
Excoordinador del Congreso Agrario Campesino (CAP) y líder de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, Alvaro López dice contundente que, “para el gobierno, el campo no existe”
Víctor Quintanilla, dirigente del Frente Democrático Campesino (FDC) y diputado federal por el Partido de la Revolución Democrática, expresa a su vez que, a punto de iniciar 1996, “no hay razones para el optimismo”
Hace su reflexión: El presupuesto va a descender en términos reales; ya no habrá siquiera el crédito a la palabra que se otorgaba vía Pronasol; seguirá igual la política de libre comercio, que provoca una competencia desleal entre campesinos mexicanos y productores del extranjero, y, “respecto al artículo 27, que alguien nos diga qué inversión del exterior se captó”
Con todo lo sucedido, alerta, “existen riesgos de una gran desestabilización social en el campo”

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