El embajador Font muestra con orgullo la casa del poeta, y califica su renuncia de “lógica y digna”

El embajador Font muestra con orgullo la casa del poeta, y califica su renuncia de “lógica y digna”
Las huellas de Octavio Paz en la India durante 6 años, hasta la matanza del 2 de octubre
Sanjuana Martínez
NUEVA DELHI, INDIA – El número 13 de la calle Pritibi Raj que corresponde a un bungalow británico construido en los años 40, está marcado por la fuerza de México y sobre todo por las huellas de un poeta: Octavio Paz

Aquí fue donde el escritor mexicano vivió seis años (1962-1968) como embajador ante la India, hasta que los acontecimientos de la matanza de Tlatelolco, el 2 de octubre, le hicieron renunciar a su cargo: “La mañana del 3 de octubre me enteré de la represión sangrienta del día anterior Decidí que no podía continuar representando a un gobierno que había obrado de una manera tan abiertamente opuesta a mi manera de pensar”, escribió
Han pasado 29 años y desde entonces su casa, su jardín, el árbol donde se casó con Marie-José, el parque donde daba largos paseos, los lugares que influyeron en su literatura, todo conserva el espíritu de Paz
“Un jardín no es un lugar Por un sendero de arena rojiza entramos en una gota de agua, bebemos en su centro verdes claridades, por la espiral de las horas ascendemos hasta la punta del día, descendemos hasta la consumación de su brasa Fluye el jardín en la noche, río de rumores”, escribió el poeta en “Cuento de dos jardines”, poema de Ladera este, libro enteramente imaginado y concluido en este país
Los jardines de la que era casa de Paz están igualmente conservados y cuidados En la parte posterior se ubica el sitio donde Paz se reunía con intelectuales, y al lado esta el nim, árbol sagrado bajo cuya copa se celebró la ceremonia de unión con Marie-José:
“El nim, enorme, sabía ser pequeño A sus pies supe que estaba vivo, supe que morir es ensancharse, negarse es crecer Aprendí, en la fraternidd de los árboles, a reconciliarme, no conmigo: con lo que me levanta, me sostiene, me deja caer Me crucé con una muchacha Sus ojos: el pacto del sol de verano con el sol de otoño Partidaria de acróbatas, astrónomos, camelleros Yo de farero, lógicos, sadhúes” asentó Paz en ese poema
Casa viva
Edmundo Font, embajador de México en la India, es un estudioso de la obra de Paz, y desde que llegó hace dos años a su destino diplomático ha seguido “las huellas de Paz” a través de la literatura y los lugares de este país
Permite que la reportera haga un recorrido por el interior y el exterior de la casa, y narra los detalles del lugar donde Paz escribió parte de su obra sobre la India
“Esta era su habitación Paz escribía en este rincón y desde aquí había la relación directa con el jardín y la luz”, comenta al mostrar, además de los jardines abiertos, uno especialmente cuidado y cerrado: “Este es el único jardín de Dehli con esta belleza clásica Marie-Jo me cuenta que ella se sentaba siempre en el ventanal a ver llover, esas lluvias de monzones extraordinarias que hay en Dehli”
La entrevista se realiza durante la noche, cuando los ruidos de animales abundan, la atmósfera es densa, y el calor sofocante: “Lo bello de las referencias que hace Paz a este jardín se centran en el frondoso nim, el árbol en el que se casó con Marie-Jo”
Paz explica lo que es el nim: “(Azadirachta indica), árbol corpulento de sombra Las raíces y la corteza son medicinales, las hojas son usadas como dentífricos Como el pipal y el baniano, el nim aparece en la poesía popular, pero no está asociado a la vida religiosa sino a la erótica”
El embajador añade:
“Ellos quisieron marcar ese momento Paz dice que después de haber nacido lo más importante que le pasó en la vida fue conocer a Marie-Jo Ellos quisieron marcar esa felicidad y ese encuentro extraordinario, casándose bajo este árbol con todos sus amigos indios de aquella época, intelectules, poetas, algunos vivos aún, gente que recuerda a Paz de una manera muy especial”
Para Font, quien ha tenido otros destinos diplomáticos como San Salvador, Egipto, Brasil, Roma, Colombia y Barcelona, en la casa donde radicó Paz encuentra una “riqueza cotidiana”
“Trato de mostrar estos pequeños detalles de lo que era la vida cotidiana de Paz, porque considero que siempre son importantes los símbolos Aquí está parte de ese momento de Paz Es muy bello poder tener el privilegio de tener la poesía viva”
Explica que a nivel de escritor latinoamericano, solamente Paz ha escrito un cuerpo de interpretación tan claro y preciso de la India, país que influyó mucho en la obra del poeta:
“Experiencias de esta naturaleza cambian a cualquiera La India es un país muy distante que ofrece estereotipos terribles para quien no la ha conocido, pero cuando uno está aquí y empieza a despejar los estereotipos, se empieza a dar cuenta de las Indias que sobreviven en esta India extarodinaria”
India y poesía
La entrevista continúa en el restaurante del Hotel Ashok, lugar donde se conocieron Paz y Marie-José:
“Esta experiencia influyó mucho en su poesía Paz es un poeta que tiene intuiciones de lucidez que le permiten observar la realidad a través de metáforas fundamentales Pese a lo que muchos críticos apuntan —porque hay gente que quiere negarle a Paz su estatura poética y hablar más del ensayista—, creo que Paz es un gran ensayista porque es un gran poeta”
Añade: “Lo importante de Paz en la India es que él se revela a la dimensión poética que le permite explicarse la India El pasa primero por la poesía Después uno de sus grandes libros en prosa es el Mono gramático, es una gran experiencia de lenguaje única y de interpretación de uno de los mitos”
Explica que ha seguido esas huellas de Paz:
“Es muy bello leer a Paz y vivir los lugares de Paz Se puede hacer un viaje a la India a través de los ojos de Paz, enriquecerse mutuamente con esta visión de la literatura y de la explicación que Paz hace de la realidad india”
Al hablar de la influencia de las religiones de la India en la obra de Paz, Font dice que el poeta fue muy respetuoso con todo el panteón hindú, que es muy complicado y amplio, y que además se manifiesta en la India de manera muy distinta: “Hay dioses que tienen diferente estatura, depende de las regiones de la India, por ejemplo el Dios Ganesh que es el Dios con la cabeza de elefante, es un Dios reverenciado en el estado de Majaratra —donde está Bombay—, y no tan reverenciado en algunos lugares de Bengala”
Considera que Octavio Paz se refiere particularmente mucho a Shiva y Parvati, padres de Ganesh: “Siempre habla de los dos como la furia esencial y como los grandes amantes En este gran poema que se llama ‘El cuento de los dos jardínes’, donde habla del jardín de su casa en Delhi y del jardín de su infancia en Mixcoac, él menciona mucho a Shiva y Parvati, los tiene permanentemente como una referencia”
Dice que Paz le contó en una carta el incendio de su casa, en la cual le decía que había sido una lección de Krishna muy importante, ya que el desprendimiento era el camino hacia la liberación Sobre los textos que se han publicado en México sobre la India, Font recordó que el expresidente Portes Gil, quien llegó con Paz a la India para abrir la embajada, escribió un volumen de más de 300 páginas sobre su experiencia en ese país
“Alguna intervención habrá tenido el maestro Paz ayudándole al expresidente Estoy seguro que Paz contribuyó en el libro de don Emilio a nivel de obtener fuentes de información, bibliografía, documentación, una labor de un joven secretario de Embajada en esa época”
India y prosa
“Lo más importante de Octavio Paz es que sigue siendo vigente, sus textos sobre la India son una revelación permanente, con esa magia de su escritura Sus libros son obligados para quien viene a la India, para un lector hispanoamericano, así como los ingleses pueden traerse a Foster, uno puede acompañarse de Paz para venir a la India”, dice Font
Señala que Vislumbres de la India es una obra que Paz manejó con mucha humildad, porque nunca pretendió sentar catedra y lo dejo muy claro: “La mala critica española fue muy injusta, trataron de criticarle que no hubiera un cuerpo formal, académico de visión que sustentara ese libro de Paz, pero él no lo pretendía, el sólo quería dar algunas nociones de su experiencia”
Refuta; “El estaba debiendo ese libro a sí mismo y a sus lectores Así como estaba debiendo La llama doble como una interpretación de sus estudios y de su interés por el amor y el erotismo, así debía su momento de la India”
—¿La literatura de Octavio Paz podría entenderse sin la India?
—¿Por qué no jugamos un poco sobre esa permanente duda de Paz? Porque él tiene un método de cuestionamiento constante ¿Realmente Paz no sería el Paz que es, sin la India? ¿Cuál es en todo caso esa extraordinaria influencia de la poesía maorosa de Paz? Algunos de los poemas eróticos más hermosos se han escrito aquí Hay que pensar que también fue la gran coincidencia de su enamoramiento con su mujer El descubrimiento de esa relación tan importante y muchas otras cosas Paz habla de los sabores de la comida india, de los colores, de la luz, de los aromas Paz dice que a él le entró la India por sensaciones, no por conceptos El antes que nada sintió, y empezó a sentir la India
Comenta que el poeta mexicano es todavía un intelectual muy respetado en el mundo académico de la India: “Lo tienen como un punto de referencia muy importante Paz dejó una gran huella Es muy justo para un mexicano que dos países tan distantes y a la vez tan semejantes en muchas cosas, tienen en él a su más grande intelectual —porque Paz es el Nobel vivo—, a su intelectual más conocido”
Afirma que en la India hoy en día cuando se menciona el nombre de Paz se abren las puertas a nivel académico e intelectual: “Es un hombre que ayuda a las relaciones diplomáticas todavía, parece que no hubiera dejado de ser embajador, en ese sentido”
—¿Qué tanta sombra le ha hecho Paz o hasta donde le ha beneficiado esa sombra?
—Yo no me insolo bajo la sombra de Paz Este sol es ardiente Aquí es muy difícil superar obviamente cualquier pretención que alguien quisiera tener a nivel académico o intelectualmente con un hombre como Paz Si aquí se escriben poemas, hay que publicarlos diciendo que los escribió no en Durban Este lugar es muy serio, es de mucho respeto y realmente si uno no va a superar cuestiones que Paz ha hecho, mejor no tratar de repetir o hacer lo que Paz ya hizo de manera brillante”
Gran diplomático
Al recordar el momento de Paz en la India, Font pretende dejar claro ante todo que el poeta mexicano fue un “riguroso y serio diplomático”
Explica que el escritor mexicano era el decano de los embajadores y organizaba las despedidas de todos los embajadores que se iban y las bienvenidas de los que llegaban
“Aquí hay tantos embajadores como en Nueva York o como en París, hay más de 150 misiones Es uno de los países con más misiones internacionales Aquí hay una fiesta nacional un día sí y un día no”
Añade: “Paz era muy serio, mucha gente piensa que no, pero Paz escribía sus informes, hacía cabalmente su trabajo ¿A qué hora escribía sus poemas?, hay que preguntárselo, pero era un hombre de un rigor absolutamente profesional —que nunca se ha dicho— y vale la pena que ahora se sepa A veces se piensa que la India fue un regalo para él, para que siguiera escribiendo, pero no es así”
Comenta que el poeta llegaba a las nueve de la mañana y se iba a las tres de la tarde, pero citaba a la gente en su casa para seguir trabajando:
“Eso me ha contado el único trabajador que queda en la embajada Era un hombre muy difícil, duro en el sentido de que era exigente y muy profesional No es el bohemio que viene a la India a escribir poemas y a leer El rigor de Paz es que fue un diplomático de excelencia El no vino aquí con una beca, el venía a trabajar por su país, a representar a su país, no venía a escribir poemas Siento decirlo pero ha habido en la carrera gente que ha preferido escribir poemas a hacer un informe político”
Testigo de ese rigor diplomático fue Rodolfo Echeverría, actual embajador de México en España, quien narró a la corresponsal su experiencia personal con Paz en la India:
“Fue en el año de 1963, tendría yo 15 años y andaba con otros dos amigos de la misma edad de viaje en la India Nos hospedamos en la Vieja Dehli, en un hotel para jóvenes, pero como no teníamos dinero quisimos desaparecer furtivamente una noche Fuimos sorprendidos y llevados a la comisaría donde nos encerraron Por la mañana llamé a la embajada y me contestó Octavio Paz, le conté lo que había sucedido y me dijo: ‘¿Sabe usted cuántos mexicanos hay en la India en este momento? Hay tres, y los tres están en la cárcel, ¡qué vergüenza!’ Efectivamente, me sentí avergonzado, pero afortunadamente mandó a un trabajador de la Embajada a que nos sacaran de la comisaría, quien nos llevó a la casa donde vivía Paz Estaba solo, en medio del jardín con un libro de San Juan de la Cruz Nos invitó a comer, en una actitud más cariñosa que la inicial Desde entonces, no he dejado la lectura de San Juan de la Cruz Así fue mi primer encuentro con Paz, inolvidable”
Edmundo Font considera que la renuncia de Paz por la matanza de Tlatelolco fue lógica y digna:
“Un poeta, si no tiene calidad ética, no es poeta Paz es un hombre con una ética total Yo disiento de opiniones de Paz como puede disentir mucha gente en México, pero yo respeto sus opiniones Paz no tiene intereses, tiene opiniones Paz no nos engaña, si él está engañado es su problema Tendrá un juicio literario, tendrá un juicio político, postrero, histórico, y ya llegará Paz es un intelectual de rigor, con seriedad extrema
“Es muy importante que se digan las cosas antes de que la gente se muera, porque cuando la gente se muere entonces salen las valoraciones de oro ¿Por qué esperar para tratar de hacer un balance rígido como lo exige Paz? El es un hombre descarnado, es un hombre que no se toca el corazón cuando quiere hacer una crítica a un escritor, a un pintor, a un artista”
En la celebración del 50 aniversario de la independencia de la India, hay actos programados durante todo el año En las librerías acaba de salir la edición de bolsillo de Vislumbres de la India Dice el embajador:
“Hubiera sido bello que estuviera en esta gran fiesta que dura todo el año Paz es la presencia mexicana intelectual más importante Sería muy ello que pudiera ser el intelectual que trajera con él a intelectuales mexicanos a un gran seminario de cultura mexicana-india”
Para Font, México y la India son dos países que son antípodas geográficas, pero no en el aspecto histórico y cultural:
“Es un diálogo de cultura, un llamado que hay que hacer, porque México y la India tienen mucho que decirse, que discutirse”
—¿El espíritu de Paz todavía está aquí?
—Sigue aquí, es un espíritu de crítica constructiva permanente, de respeto, análisis y visión Con una obra bella, bien escrita, rigurosa, una obra que los indios aceptan con muchas distancias, pero la aceptan con una calidad de mensaje y un intento de aproximación
—Si le ofrecieran un palacete para vivir, ¿dejaría esta casa?
—No Esta casa tiene la huella de Paz La huella de Cortázar o de tantos otros intelectuales que han pasado por aquí En este jardín han discutido pensadores occidentales e indios muy importantes Es una casa de pensamiento y discusión, de rigor diplomático Una casa simbólica”
Jardines de Lodi
Antes de terminar la entrevista, Font ofrece dar un paseo por los jardines de Lodi, un sitio a 100 metros de la casa donde vivió Paz Un lugar donde están los mausoleos de la dinastía Lodi (1451-1526)
El poeta paseaba cotidianamente entre las tumbas:
“En el azul unánime los domos de los mausoleos negros, reconcentrados, pensativos, emitieron de pronto pájaros”, escribió en su poema dedicado a este lugar
Font explica que toda la arquitectura del parque tiene un peso islámico: “Alrededor de estas grandes cúpulas que tienen un equilibrio perfecto, todo escrito en palabras del Corán, hay textos completos Había ocho o nueve, ahora sólo quedan cuatro”
Asegura que es un parque muy visitado desde las seis de la mañana y que los domingos la gente hace días de campo, como en Chapultepec
“Caminar frente a monumentos de 500 años tiene mucho valor Este parque tiene árboles muy cuidados de especies de toda la India y pequeños lagos”
La India —dice— te elige para venir
Cómo lo eligió a él es algo de lo que, confiesa, “no me he enterado todavía”

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