Increíble que haya quedado a la zaga de otras mujeres mito del México posrevolucionario

Increíble que haya quedado a la zaga de otras mujeres mito del México posrevolucionario
Una investigación, un documental, una monografía y la actual exposición en el Hospicio Cabañas, al rescate de Chabela Villaseñor
Ana Cecilia Terrazas
Grabadora, corridista, pintora, escritora Encantadora Chabela, cantaba La extraordinaria mirada café verdosa de Isabel Villaseñor no pudo reposar sólo en una disciplina artística

Quizá por eso pocos han intentado rescatar a esta mujer clave en la vida cultural mexicana de la primera mitad del siglo
Y, sin embargo, este fin de año se aplican tres esfuerzos por recuperarla:
Una exhaustiva investigación, base de un guión cinematográfico, a cargo del investigador José Luis Pedroza; la publicación de una monografía con documentos inéditos de la propia Chabela a cargo de la curadora Judith Alanís; y la actual exposición retrospectiva en el Instituto Cultural Cabañas (ICC) de Guadalajara, que concluirá hasta febrero próximo
Chabela Villaseñor Ruiz fue “la primera mujer muralista”, “la primera cantautora e investigadora seria de corridos mexicanos”, rostro insólito que arrebató para su filme Que viva México el cineasta Serguei Eisenstein, voz privilegiada en las tertulias artísticas de las primeras décadas
De inédita belleza, la clavaron en la posteridad las fotografías de Lola (El sueño) y Manuel Alvarez Bravo (Retrato de lo eterno), así como las pinturas de Angelina Beloff, Olga Costa, José Chávez Morado, Alfredo Zalce, Juan Soriano
Activísima figura de la corriente plástica disidente ¡30-30!, luchadora versátil en favor de los pobres, Chabela colaboró en el periódico El Machete, del Partido Comunista, y fue precursora del arreglo femenino al estilo mexicano y símbolo del “venado” que pintaba su gran amiga Frida Kahlo, según consta en el diario de ésta cuando alude a la memoria de Chabela
No obstante, su energía vital e ingenio fecundo, ha quedado azarosamente a la zaga de la fama que envuelve a otras mujeres mito de la época, como la misma Kahlo, Antonieta Rivas Mercado, Tina Modotti, Nahui Ollin, Pita Amor, María Izquierdo y Ninfa Santos
Estudioso independiente de arte, egresado de la carrera de lengua y literatura hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México, José Luis Pedroza concluyó la investigación sobre Villaseñor que se propone producir la empresa fílmica Fenicia
De acuerdo con Pedroza, quien en los últimos años ha trabajado en el rescate histórico de “mujeres y hombres míticos” mexicanos, se llega a Chabela a través de Frida:
“Con las referencias que hacía a su amiga ‘la venada’, nos trajo a esta mujer que desgraciadamente se ha conocido sólo como sufrida, vencida por sus problemas personales, y en realidad una persona fundamental del movimiento posrevolucionario mexicano”
Entusiasmado, Pedroza comparte cientos de hojas, producto de su estudio Isabel Villaseñor: Palabra trágica, imagen del fuego, con Proceso:
“Era una antiacadémica convencida, fabulosa, como lo muestra con su injerencia en el grupo ¡30-30! Su belleza era inigualable, por eso la capturó Eisenstein en el personaje de María para la película Que viva México
“Eminentemente politizada, Chabela fue una feminista visionaria Su gran capacidad creativa la demuestra en corridos y grabados importantísimos Expuso con David Alfaro Siqueiros, Xavier Guerrero, Fermín Revueltas, Gabriel Fernández-Ledesma —su maestro y luego esposo—, Jean Charlot, Fernando Leal
“Es la primera mujer muralista, quien junto con Alfredo Zalce decoró los murales exteriores de una escuela rural de Ayotla, Hidalgo, en 1929 Por lo que se sabe, fue asimismo una de las primeras estudiosas de los corridos, los cuales también componía”
En memoria de un rostro Isabel Villaseñor, se agrega a los intentos de rescate de Chabela, libro poético de las investigadoras Carmen Gómez del Campo y Leticia Torres Carmona, que en su diseño incluye obra esencial de la artista jalisciense, y gráficas poco conocidas hasta su reciente publicación en junio de este año
Para Pedroza, el silencio en el que cayó esta figura femenina se debió a que, “después de casarse con Fernández-Ledesma, estuvo enclaustrada 15 años Este no permitió que se conociera demasiado sobre su esposa Y después de su extraña muerte, según narra Lola Alvarez Bravo a Elena Poniatowska —la fotógrafa señala que Chabela pudo haberse suicidado producto de una depresión—, al personaje lo rodeó una especie de tortuosidad”
La investigación de Pedroza tiene como objetivo “redescubrir a una mujer de gran sensibilidad, puntal del arte y la política de ese tiempo, con una fuerte conciencia de lucha y combate, no sólo ejemplo para las mujeres de fin de siglo sino para la gente en general Creo que este país necesita redescubrir a mujeres y hombres que han colocado los cimientos de nuestra cultura”
La oscuridad que permea la vida y muerte de Chabela (1909-1953), resulta desdeñable a la historiadora del arte y experta en Gabriel Fernández-Ledesma, Judith Alanís, curadora de la retrospectiva del Instituto Cultural Cabañas, quien publicará en enero de 1998 una monografía sobre la artista:
“Para mí, su muerte —que parece se debió a un problema del corazón— no es relevante Yo siento que hay que valorarla como testigo y protagonista de un México muy importante, el que siguió a la Revolución Hay que hacer a un lado las intenciones de abordar gente de talento a través del amarillismo y en este caso colocarla como testigo de esos años Hay que destacar su personalidad, su presencia, sus cualidades y aportaciones como creadora”
Lo más sorprendente para Alanís, después de año y medio de estudiar los documentos de Chabela, propiedad de su única hija, Olinca Fernández-Ledesma Villaseñor (ver recuadro), “es que no la puedes ubicar como especialista en una sola línea creativa”
Habla de su versatilidad, y dice que “realmente no podrías decir que es la mejor pintora, la mejor dramaturga, la mejor escritora, porque no agotó a fondo las posibilidades expresivas en ninguna de las áreas en las que participó Lo interesante es que estuvo en contacto con diferentes disciplinas artísticas en un momento muy rico
“Nos brinda la capacidad de entender la pluralidad y las extensas oportunidades que se dieron en aquel tiempo El hecho de que sea una mujer que finalmente puede darnos claramente, a través de esa historia de vida, la situación real de un momento histórico determinado, es lo más valioso Es la posibilidad concreta de evocar esos años”
Atribuye el lastre de olvido generalizado a que “a raíz de su muerte, después de que se genera una serie de leyendas, la propia familia, específicamente Gabriel —siento que después de la exposición-homenaje que le hace en 1954— guardan todo, como para dejarlo en la intimidad de la casa”
También lo adjudica a que Chabela, “por no haberse dedicado de lleno a una sola disciplina artística, hace que de pronto se pierdan sus líneas de trabajo”
Además, la política cultural del país cambia en los cincuenta, “hay una serie de intereses enfocados a una tendencia más cosmopolita, internacional, en donde ya la escuela mexicana de pintura y las corrientes nacionalistas son tachadas de demagógicas y populistas”
Desde el 14 de noviembre y hasta el último día de febrero, está abierta al público en cinco salas del Instituto Cabañas la retrospectiva de Chabela Describe Alanís:
“Es el rescate de su obra contada por ella misma con documentos de primera mano Están montados aproximadamente 300 objetos incluidos dibujo y obra gráfica, obra literaria y dramática, algunos diseños de orfebrería, maquetas de 50 canciones populares mexicanas, canciones que le cantaba mamá Ballita —su abuela materna—, los stilles (fotos fijas) que se rescataron de la película Que viva México, algunos retratos de artistas contemporáneos, una sala en torno de su muerte, y una pequeña instalación donde se evoca su presencia a través del texto Alguien está llorando en este cuarto redondo”
Alanís asegura que la exposición después de febrero hará un recorrido por México y el extranjero, aunque aún faltan los recursos para el proyecto
No deja de conmover el que entre las salidas artísticas de Chabela se encuentre además un ballet en tres escenas, El Maleficio, “para bailarse sin interrupción”, la despedida en verso a dos diplomáticos ministros de Polonia, o una pieza musical escrita en 1951 a Enrique González Martínez, la cual le entregó Chabela junto con una paloma que soltó simbólicamente durante la ceremonia homenaje al poeta del Comité Mexicano por la Paz
Con Frida Kahlo, Chabela no sólo compartió un fuerte episodio histórico, sus estudios en el Centro Popular de Pintura al Aire libre de San Antonio Abad, la euforia artística del grupo ¡30-30!, la vestimenta y arreglo, la muerte de un primer hijo —dolor impreso en obra de ambas
El diario de Frida registra con fecha 13 de marzo de 1953, después de que murió la jalisciense:
“Te nos fuiste, Chabela Villaseñor Pero tu voz, tu electricidad, tu talento enorme, tu poesía, tu luz, tu misterio, tu Olinka, toda tú, quedas viva, pintora, poeta, cantadora, ¡siempre viva!”
En columna contigua a la derecha, coronando un dibujo de Frida, asienta también el diario:
“Colorado, colorado, colorado, colorado, como la sangre que corre, cuando matan a un venado Sección de oro”
Murió del corazón
Chabela Villaseñor y el pintor Alfredo Zalce estuvieron unidos por la profesión, la amistad, y un romance
Entrevistado vía telefónica desde Michoacán, Zalce recuerda con ternura a quien, en un principio, no quiso casarse con él:
“En su tipo mexicano era muy bonita Pues mire, por eso la escogió Eisenstein cuando vino para una película Buscaba a una mujer mexicana, pero claro, que tuviera un tipo muy bonito, y todo el mundo le recomendó a Chabela
“Era chiquita, con un perfil un poquito maya, muy fino De ojos verdosos, un café verdoso algo así muy raro Además, con mucha gracia, sabía cantar cosas preciosas mexicanas Era una gente muy agradable”
Zalce rememora aquel 1929 cuando pintó con Chabela el mural en Hidalgo:
“Cuando yo la conocí éramos muy jóvenes todos Ella ya llevaba mucho más experiencia y nombre Era excelente grabadora aunque había pintado poco, pero era muy buena Una de las cosas que me impresionaban era que Diego Rivera le había comprado ya varios grabados”
Dice de la muerte de Chabela:
“Parece que murió del corazón Sus amigos sabíamos que los últimos años de su matrimonio eran una verdadera desgracia Era una gente muy feliz cuando salía de su casa, y nomás entraba en su casa, todo era llantos y tristeza Las cosas estaban mal entre ella y su marido, que era muy buena gente, pero ellos dos hacían corto circuito No tengo nada en contra de él ni de ella, pero era una situación que nunca debió haber sido y todos los amigos que la trataron en los últimos años de su vida coincidían en eso, en que era una persona que sufría mucho porque se equivocó con Gabriel”
Zalce insiste en que “Gabriel era muy buena gente, pero entre ellos la situación era artificial, no se querían y estaban enredados en una vida que no podían resolver, no se podían separar porque tenían una hija”
—¿Por qué no se casaron usted y Chabela?
—Yo me iba a casar con ella, ya teníamos planeado casarnos Estaba pintando con ella en un pueblito que no era nada esos días, en Ayotla Chabela me habló un día por teléfono y me dijo que iba a trabajar con un director de cine muy renombrado y que lo nuestro no podía ser Que después de ese trabajo quién sabe qué pasaría Yo no tenía nada, acababa de salir de la escuela
“Además, me dijo que lo nuestro no podía ser porque tendrían que pasar por lo menos ocho años para saber cuál de los dos era mejor Es decir, no tenía fe en mí ni como pintor Ella fue la que cortó la situación”
Sin embargo, para Zalce, la vida de Chabela cambió radicalmente después de su “terrible” experiencia en el cine, según ella misma le contó
“Fue un fracaso para la pobre porque no le gustaba lo que estaba haciendo Llegó un día muy mona en la mañana a trabajar y que la toman de la mano el director —que era bajito— y su fotógrafo —que era un gigantón— Entre los dos la agarraron de cada mano y corrieron todo el llano con ella casi en vilo, ni tocaba el piso, la traían volando Para ella tan chiquita
“Y luego de regreso, ya que estaban cerca, le dieron un empujón y le dijeron que ya había echado a perder muchos metros de la película Ella venía agitada, llorando, una situación terrible, entonces comenzó a buscar a su esposo y a llorar más, lo que al director le pareció perfecto, hizo las tomas y todo quedó concluido La abrazó y felicitó Pero era muy tarde, Chabela se dio cuenta de que eso no era para ella, agarró sus cosas y se fue”
Antes de casarse con Fernández-Ledesma, Chabela mandaba recados a Zalce “con amigos, con la primera esposa de Siqueiros, con Graciela Amador”, cuenta el pintor:
Oye, pues dice Chabela que si no te casas con ella que se casará con Fernández-Ledesma
Y él repondía:
Pues dile que puede hacer lo que sea, yo ya no estoy tan así ella escogió las cosas de otra manera y así se quedan
De las paradojas que encerraron sus vidas, Zalce agrega:
“Al poco tiempo de que terminamos salimos en una misma revista de contemporáneos Ella aparece en un reportaje con fotografías de la película que estaba haciendo Se hablaba de su fracaso Y curiosamente salió en el mismo número una primera exposición de dibujos mía, se reprodujeron unas litografías que hice en la escuela de Bellas Artes en la que me volví a inscribir cuando Diego Rivera fue director por un año Se publicó un artículo sobre mí de Xavier Villaurrutia, lo que era una cosa muy honrosa, algo precioso Imagínese, ella me daba ocho años De ahí empezaron para ella cosas muy tristes”
Entre numerosos objetos que Zalce perdió de cuando trabajó varios años en las misiones rurales creadas por Lázaro Cárdenas, añora “los retratos que tenía de Chabela”
Y narra que, un año antes de la muerte de Chabela, tuvo con ella una plática:
“Me pidió trabajo, yo estaba trabajando en Uruapan, y me di cuenta de que su situación era de que no podía salir de su casa porque no tenía trabajo Pero yo no tenía la facilidad para darle nada, yo traía mi sueldo y estaba comisionado con el ingeniero Cárdenas, que no tenía presupuesto
“Ella se enfermó del corazón una noche, amaneció muerta y ahí se acabó Todos sus amigos fueron a atender la muerte y todo”

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