Rompió con las tendencias extranjerizantes para reivindicar lo mexicano: Olinca, su hija

Rompió con las tendencias extranjerizantes para reivindicar lo mexicano: Olinca, su hija
Felipe Cobián
GUADALAJARA, JAL – A los cinco años de edad, Olinca Fernández-Ledesma Villaseñor quedó marcada por la muerte de su madre, Chabela, aquella mañana del 13 de marzo de 1953
Entrevistada a propósito de la retrospectiva que sobre Isabel Villaseñor se presenta en el Hospicio Cultural Cabañas, Olinca reconoce en su madre el empeño por romper con la tradición extranjerizante que imperaba en el México que le tocó vivir, para reivindicar los elementos nacionalistas

Y es que Chabela Villaseñor nació en Guadalajara el 18 de mayo de 1909, en los años finales del porfiriato Dice Olinca:
“Se desarrolló dentro de esas corrientes afrancesadas del momento, cuando es mejor una gente de tez blanca que una de tez morena; es mejor la porcelana que el barro; es mejor el cristal de Baccarat que el vidrio soplado Todas las cosas que tenían una connotación extranjera, europea, eran mejores”
Pintora, escritora, actriz, compositora, maestra rural, Chabela Villaseñor “trabajó con todos los elementos de México, y mucho; fue tan congruente en su pensamiento y en sus acciones, que forma parte de esta comunidad tan importante que es la que le dio bases a México para llegar a tener lo que ahora tiene”
Dice que fue “una mujer de lucha” Por eso, asegura, “sin ser populista, me parece que es un símbolo de lo que es México Es la lucha del mexicano por salir, de la imagen de un México del trabajo, en diferentes disciplinas Es la esencia de lo mexicano”
A Olinca le bastan muy pocas preguntas para explayarse sobre su madre Recuerda, por ejemplo, la participación de Chabela en la película Que viva México, de Sergei Eisenstein, filmada en 1933:
“Ahí, Chabela enseña motivos de la Revolución Mexicana, y cómo con tan pocos elementos se pueden hacer tantas cosas Fue esa cinta la base para hacer la época de oro del cine mexicano”
La propia Olinca plasmó ese pasaje en un fragmento del largo corrido dedicado a su madre con motivo de la exposición actual:
¡Quién te dijera Chabela
cuando pasaste el portal
que Eisenstein te había de ver
cuando observaba un mural
“Que viva México” fue
retrato de la nación,
que entonces convulsionaba
por su gran revolución
Chabela fuiste María,
de México lo esencial,
regalaste a nuestro cine
su identidad nacional
—Fue pionera en muchas actividades, sin duda
—Sí Ella hizo un mural en Ixmiquilpan con el Güero Zalce, aunque sólo quedan fotografías Fue la primera mujer muralista
Dice que “estaba tan llena de sensibilidad para recrear la vida en las cosas cotidianas”, que fue una gran impulsora del corrido, y “dentro de la literatura le gustaba mucho el corrido mexicano, hizo guiones tanto de teatro como de ballet”
Chabela Villaseñor “fue una mujer muy hermosa, con una gran personalidad; llamaba la atención en todas partes donde se paraba Desde su forma de vestir, hasta su forma de actuar y cantar corridos Era una mujer muy atrayente”
Afirma que “hasta la fecha no ha habido una persona que haya entrado a la exposición y no diga que se siente tan cerca de Chabela Alguien me dijo que es intemporal”
En este sentido señala que las fotos, los grabados, y los dibujos de su madre, “pudieron haberse hecho ayer” Agrega:
“Y si pensamos que Chabela tiene 45 años de muerta, podemos hablar de alguien intemporal El tiempo para ella no pasa, murió cuando estaba en la plenitud de su belleza y todas las cosas que van quedando de Chabela, tanto los testimonios de grandes artistas como su propia obra, están presentes, son tan actuales, que se podrían presentar en un museo de arte contemporáneo”
—Usted la perdió cuando estaba pequeñísima ¿La recuerda en algo?
—Sí La recuerdo mucho, y de hecho le escribí una carta a partir de mis recuerdos El texto está en la exposición del Hospicio Cabañas Mis recuerdos de su ternura, de su muerte; a través de su vida, sus necesidades Todo esto, para mí, ha sido muy importante; su carencia en mi vida y también su presencia a través de todas sus cosas
“Tengo cosas que me dejaron muy marcada Me marcó mucho el hecho de que en esa exposición que se hizo en la galería de Lola Alvarez Bravo al año de su muerte, Frida Kahlo —que ya no pudo ir pues estaba muy grave— mandó una hermosísima siempreviva, muy grande, con pequeños milagros colgados de una cinta y una tarjeta en donde dice: ‘Chabela Villaseñor nunca morirá, siempre vivirás, pues nos dejas tus pinturas, tus canciones, tus corridos, tus dibujos y nos dejas a tu Olinca’
“Esta frase, ‘nos dejas a tu Olinca’, durante muchos años pesó en mi ánimo muy fuerte, porque yo decía: nos dejas a tu Olinca, pero ¿para qué la estás dejando? Finalmente, bueno, yo hice mi vida, trabajé, estudié, me casé, tengo hijos; trabajé muchísimo en la obra de Gabriel Fernández Ledesma, y tuve toda su obra estando en vida él y fue muy importante para mí que en vida pudiera recibir todo lo que se puede recibir como homenaje o reconocimiento
“En el caso de Chabela, durante tantos años las cosas no se habían movido Guarda toda su vida y con gran respeto me la entrega a mí Yo no sabía de qué manera hacer las cosas, y sin embargo, sentía esa responsabilidad tan fuerte en mi vida y siempre pensé que Chabela pudiera sacar de nuevo su exposición y que sería aquí en Guadalajara Siguiendo con esto de que si ella nace aquí y sale de aquí al mundo, ella ahora nace aquí y sale de aquí al mundo Para mí era muy importante y en un lugar tan maravilloso como es el Hospicio Cabañas
“Hasta ahorita me empiezo más o menos a sacudir ese peso tan fuerte que tenía, porque me toca cumplirle como hija Creo que todas las cosas tienen su tiempo y tal vez esté en su tiempo para resurgir”
—¿Recuerda su muerte?
—Sí, recuerdo vagamente su muerte Mi padre fue por mí a la escuela Fue algo triste, muy dramático Gabriel estaba pintando, habían hecho un viaje a Mérida y él había hecho un dibujo de una mestiza Ella habría muerto en su cama a eso de las diez, o es cuando se dan cuenta a esa hora que es cuando va mi padre, que ya había terminado su dibujo, a enseñárselo Cuando llegó, se dio cuenta de que está muerta Para él fue un choque terrible, espantoso Fueron por mí a la escuela, y me llevaron a despedirla Oigo a mi abuela y oigo a mi padre, todos están sollozando y ella muerta en su cama Hermosísima
En la exposición, que abarca cinco grandes salas del Cabañas, se exhiben, aparte de objetos personales, escritos, grabados y pinturas propias de Chabela, retratos a tinta y lápiz, elaborados, entre otros, por Juan Soriano, Raúl Anguiano y José Chávez Morado
Comenta que esta retrospectiva la ofreció el sexenio pasado, pero que no le tomaron mucho interés Fue ya en el gobierno del panista Alberto Cárdenas que tuvo todo el apoyo de la Secretaría de Cultura y “es de lo más cálido y de lo más cercano a nosotros”
Inicialmente, cuenta, se iba a realizar en el Museo Estudio de Diego Rivera y Frida Kahlo de la Ciudad de México, “pero por distintas razones nada se pudo concretar y no fue sino aquí en Guadalajara, en donde encuentro muchísimas cosas que me atan mucho a Chabela Me siento en casa porque toda mi familia materna es de acá; entonces, las costumbres, la forma de vida, como el hecho de hacer chocolate, mermeladas en casa, donde había pájaros, plantas, todo eso que es tan de Jalisco, me hace desarrollarme en una cultura que es de Jalisco, aunque estuviera en la Ciudad de México”
Dice que gracias a su padre pudo tener acceso a las cartas “tanto de ida como de vuelta, tanto lo que le escribe Chabela a Gabriel como lo que Gabriel le escribe a ella” Al tener los archivos de sus padres —su ropa, sus obras, sus joyas, obras, recuerdos y sensibilidad juntos—, da como resultado una exposición muy completa y muy linda, muy acogedora No es una exposición como muchas en donde únicamente están los cuadros colgados Para mí una de las cosas que tienen mucho valor es que es una pequeña exposición, porque no es grandilocuente, parte desde el corazón de Chabela, su pensamiento, su obra, su trabajo su pintura, lo que ella era hacia afuera”
Olinca, entusiasmada, no descarta la idea de juntar toda la colección de su madre en un museo

Comentarios