Todo empezó con el Atlético Español…

Todo empezó con el Atlético Español
El fenómeno Necaxa: triunfador, caro y sin afición
Fabiola Zamorán
Cuando Alex Aguinaga entregó la Copa de Campeón de la Concacaf a Alejandro Burillo en el avión jet que los transportaba de regreso a México, después del triunfo en Las Vegas —que les dio derecho a participar en el torneo mundial de clubes—, el dirigente de Televisa prometió: “Muchachos, siempre estaré con ustedes”

José de Jesús Pérez Ávalos, secretario técnico del Necaxa, y quien lleva 31 años con el club, recuerda la escena y piensa que por ello el equipo no será vendido
Recuerda otro hecho para reafirmar su impresión:
“En las Vegas, un periodista le comentó al señor Burillo: ‘Con esto que acaba de hacer el Necaxa, usted lo venderá más caro, ya cuesta más’ Burillo le respondió: ‘El Necaxa en estos momentos no tiene precio’ ‘¿Eso quiere decir que no lo venderá?’ ‘No, lo que digo es que el Necaxa es un equipo fuera de serie en el futbol mexicano, un caso único y no tiene precio”
Desde la mesa redonda de la oficina del secretario técnico, donde se desarrolla la entrevista, se observan dos murales con fotos tamaño postal que adornan los muros izquierdo y central; en este último, resalta un cartel en el que aparecen el presidente Zedillo, seguidor de los Rayos, y Alex Aguinaga
Acerca de la posible venta del Necaxa —bautizado ya por los periodistas como el “equipo de la década de los noventa”, Pérez Ávalos comenta que se dice que la gente no va al estadio, “pero tampoco va a ver a los Pumas No sé por qué se ha manejado tanto que el Necaxa no tiene afición Si nos vamos a las estadísticas, nosotros hemos metido más gente que el Atlante y posiblemente más que Pumas”
Y presume:
“En los últimos años considero que es el equipo que más niños tiene en toda la República y en el extranjero”
El Necaxa nació el 21 de agosto de 1923 El 18 de abril de 1943 desapareció después de derrotar por 4-3 al España “En 1950 regresó patrocinado por el Sindicato Mexicano de Electricistas, pero había dejado de ser el equipo de las mayorías Ese título se lo arrebató durante su ausencia otra escuadra rojiblanca, Guadalajara” (Por amor a la camiseta, Editorial Clío)
En la temporada 1970-1971 volvió a desaparecer cuando se transformó en Atlético Español
Recuerda Pérez Ávalos: “Cuando yo entré al equipo ya era Atlético Español Unos españoles habían comprado el Necaxa a la Compañía de Luz; pensaban que con el cambio de nombre la colonia española en México los apoyaría y tendrían un gran auge en el futbol mexicano
“Desgraciadamente, la gente del Necaxa, un equipo taquillero por excelencia, no vio con muy buenos ojos que se cambiara el nombre y muchos se fueron con el Cruz Azul, el Atlante
“Los españoles vieron que, a pesar de tener buenos equipos, buenos jugadores, de lograr un subcampeonato, la gente no respondió por tener ese nombre En la temporada 82-83 le pusieron otra vez Necaxa, para ver si regresaba la gente con el equipo Pero los aficionados ya se habían ido y no regresaban Decían ‘es el Atlético Español disfrazado de Necaxa’ Finalmente, ya no pudieron con el equipo y se lo vendieron a Televisa en 1987
“En dos ocasiones estuvimos apunto de irnos a la Segunda División: cuando jugamos la final por el descenso con el Zacatepec, al siguiente año con el León, y nos salvamos Desde esa época lo tomó Televisa y nos dio nuevas instalaciones, pues las anteriores no eran para un equipo de Primera División
“Se reforzó al equipo, vinieron buenos entrenadores, se creó la escuela, en fin, se iba formando un buen equipo Hace 10 años, no sé si sería buena suerte, llegó Alex Aguinaga y el equipo empezó a funcionar”
Dice que ante los rumores de que el Necaxa se vendería, los jugadores “sacaron la casta; vamos bien en el torneo y somos campeones de la Concacaf Ya fuimos campeones de Copa, varias veces de liga, lo que ningún equipo ha logrado, pero como no es un equipo muy polémico no se nota”
Aficionados de televisión
“Nosotros no queremos que se venda, queremos que esto continúe y seguir jugando en el Estadio Azteca, y seguir brindando por toda esa gente que sabemos que siempre va al estadio y nos apoya”, dice el defensa Octavio Becerril
Comenta que cuando va por la calle se encuentra a mucha gente que le dice que le va al Necaxa “Les digo que vayan al estadio para que nos apoyen, pero nuestro público es de televisión, nos ven, les gusta cómo juega el equipo, se identifican con nosotros, pero eso no se ha reflejado en la taquilla
“Es el principal problema del equipo, y a lo mejor tiene pérdidas, uno lo reconoce, pero la gente debe reaccionar y apoyarnos en el estadio”
Confiesa que cuando se enteraron de la noticia, hace un año y medio, afectó anímicamente al equipo “Nos afectó porque de la noche a la mañana te veían en otro lugar, te decían que jugarías en otro lado, y no podías hacer planes, y eso nos afectó un poco
“Ahora ya no, hablamos entre nosotros y dijimos: ‘Vamos a divertirnos, a darnos una buena satisfacción, vamos a clasificar al mundial de clubes’ Nadie confió en nosotros, sabemos que hay mucha gente a la que le duele que el equipo esté ahí y le fastidia que el Necaxa cada año gane títulos”
La reportera observó la mañana del miércoles 6 el entusiasmo con el que entrenan los jugadores, a pesar del frío y la lluvia que se sentía en Cuautitlán Izcalli Además, varias decenas de niños esperaban impacientes a que los futbolistas salieran de las regaderas y les firmarán autógrafos en las libretas que ya se habían humedecido por la lluvia
Añade Becerril: “Lo digo con certeza: antes nos afectaba lo de la venta, ahora ya no; nos llevamos muy bien, todos son muy bromistas, muy unidos; tenemos un muchachito que se llama Luisito Pérez, es un gran jugador, tiene mucha experiencia a nivel de selecciones juveniles, es el más joven, tiene 18 años Y se respeta al mayor, que es Hugo Pineda Entonces, somos una misma persona, sabemos lo que queremos y queremos hacer historia con el Necaxa”
El futbolista considera que si los cambian de ciudad les afectaría y dolería: “Se han logrado muchas cosas con Necaxa y tal vez de la noche a la mañana te pueden cambiar hasta de nombre y todo lo que hiciste se queda ahí nada más Sería bueno que esto continuara por mucho tiempo y que la afición joven que tiene el equipo recuerde todo lo que hicieron los jugadores por el Necaxa”
Aclara que él tiene contrato hasta diciembre, “y hasta entonces conoceré mi situación, si el equipo se vende, si sigue o qué va pasar; me gustaría estar en el torneo de clubes en Brasil”
Retoma el problema de la afición:
“Es un fenómeno que desgraciadamente se ha producido con el Necaxa Lo que sucede es que en la República, y en el Distrito Federal en concreto, la afición está muy arraigada con el América, con el Guadalajara, el Cruz Azul y los Pumas Entonces a nosotros nos tocó muy poquita gente, pero yo la llamo poca pero de calidad, sabemos que siempre está en el estadio; nos da mucho gusto que en las finales, en la última que jugamos con Celaya, había 60 mil personas apoyando al Necaxa
“Creo que tenemos mucha afición pero en provincia, aquí en la capital no tanto, porque cuando vamos es increíble la cantidad de banderas del Necaxa que vemos, la gente va al hotel, al aeropuerto, y muchos nos dicen que mejor nos vayamos a la provincia
“Había una posibilidad de que nos fuéramos a Veracruz y allá estaban felices; si el equipo se fuera cada 15 días habría lleno total en el estadio”
Cuestión de tiempo
El entrenador Raúl Arias coincide con Burillo en que el Necaxa no tiene precio
Explica: “El precio estimativo por lo que este equipo ha logrado es muy difícil de cuantificar; entonces, que se vende o no se vende es algo que se sale de mi control, es de la directiva, pero mi posición como técnico es que es un equipo invaluable por lo que ha conseguido en los últimos años, con todos los problemas que ha tenido, con la incertidumbre de que se venda o no”
Por lo pronto, el técnico señala que en esta temporada el equipo no se puede vender pues hay que respetar los contratos de los jugadores “Entonces es muy diferente vender el equipo a cambiar de sede; esto implica muchas cosas, ya que los jugadores tendrán que estar de acuerdo y decidir si van o no; además, el cambio se tiene que tramitar en la Federación y esto no se da de la noche a la mañana”
Acerca de los aficionados, explica que el Necaxa es un equipo que nunca está envuelto en polémicas “y tal vez eso rompa con los estereotipos del mexicano Pongo un ejemplo: en México Julio César Chávez ha sido el mejor boxeador, sin embargo, nunca obtuvo el arraigo ni la idolatría del pueblo que tuvo Rubén Olivares, quien llevó una vida totalmente desordenada y estuvo envuelto en escándalos”
Señala que el hecho de que el Necaxa nunca esté en vuelto en escándalos y que haya cambiado de nombre provoca que la gente “no se comprometa con el equipo, a pesar de tener muy buenas actuaciones
“Definitivamente, a raíz del cambio de nombre se perdió a una generación que ahora podría ir al estadio para apoyar a los Rayos y que podría llevar a sus hijos; ahora el equipo tiene mucha afición infantil, pero que no reditúa en la taquilla
“Se trata de una labor de tiempo, como la hicieron Cruz Azul y Guadalajara, y es lo que está haciendo el Necaxa, pero es un proceso largo, tenemos que ir con mucha calma y sí, pensar que en un futuro este equipo va tener más simpatizantes que todos”
“Si me acuerdo, parece que fue en 1972; yo era capitán del equipo y me preguntaron unos periodistas qué sentía con el cambio de Necaxa a Atlético Español Lo sentí mucho, porque a mí me encantaba la camiseta del Necaxa, me la ponía y sentía algo bonito”, dice Jaime García, quien de 1962 a 1977, jugó nueve años con el Necaxa y seis con el Atlético Español
Recuerda que “cuando lo compraron los españoles —Miguel Fernández y Antonio Ordóñez— la gente se retiró; unos se fueron al Cruz Azul, otros al América, al Atlante, y en ese momento se perdió a la afición”
Además, poco a poco se fueron saliendo los jugadores necaxistas, “yo era el único que quedaba, al equipo ya lo integraban extranjeros y otros mexicanos, a los demás se les venció el contrato y ya no quisieron jugar o se fueron a otros equipos”
Jaime García comenta que los jugadores del Necaxa de su época se llevaban como hermanos, se la pasaban organizando carnes asadas en las casas de los compañeros y siempre andaban juntos, “éramos como hermanos” (En el 67, estaban Antonio Mota, Carlos Albert, Luis Regueiro, Pancho Majewski, Mario Félix, Memo Vázquez, Roberto Martínez y Rafael Borja, entre otros)
Piensa que tal vez la hermandad que había en el equipo se reflejaba en los aficionados y por eso siempre tenía simpatizantes
“No te voy a decir que teníamos estadios a reventar, pero sí teníamos muchos seguidores y la gente asistía a todos los encuentros”
Reconoce que “ahora veo muy vacío el estadio Cuando voy me da tristeza al comprobar que el equipo responde y la afición no No sé a qué se deba; tal vez nosotros éramos diferentes a los de ahora, yo pienso que jalábamos más gente Pienso que le echábamos bastantes ganas; creo que la unión que teníamos se proyectaba a la afición y por eso nos seguían Pienso que eso le gustaba a la gente y por eso salíamos adelante”
García agrega que, ante la posibilidad de que se venda al Necaxa, “uno se siente mal y quisiera tener mil millones de dólares para comprarlo y hacer un equipazo
“No entiendo por qué se retiraron muchos aficionados si el equipo está dando muy buenos resultados, considero que está en su mejor momento, está jugando bien y veo que se entregan Por eso no entiendo por qué no jala seguidores
“Veo que hay muchos niños y ojalá esto más adelante funcione y tengamos más seguidores”
Jaime García tiene dos hijos, se retiró en el 77, porque los viajes ya le cansaban mucho Confiesa que se arrepintió y considera que tomó una decisión apresurada, ya que podría haber seguido jugando otros años más
Cuenta orgulloso que su hijo el 9 de noviembre hará una prueba para ingresar al Necaxa: “Ojalá tenga suerte y continúe con la tradición; toda mi familia es necaxista”

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