El “kosovo” juarense: un espectáculo para los medios

El “kosovo” juarense: un espectáculo para los medios
Los cadáveres no aparecen, pero los desaparecidos sí existen
Alejandro Gutiérrez y Francisco Ortiz Pinchetti
CIUDAD JUÁREZ, CHIH – Llegaron en tropel, atraídos por el olor a escándalo Portaban —además de chalecos antibalas y botas de montaña— armamento de grueso calibre: cámaras fotográficas dotadas de supertelefotos y tripiés, modernos equipos de video, teléfonos digitales, unidades de televisión satelital que apostaron en los puentes internacionales
El hallazgo de 100 cadáveres en tumbas clandestinas ubicadas en ranchos de la dolorida frontera chihuahuense, difundido por la cadena televisiva estadunidense CBS sin que hubiera ocurrido, catapultó a la prensa, la radio y la TV del país vecino y atrajo luego a los de otras latitudes —Alemania, Australia, Gran Bretaña, Argentina, Brasil, Canadá, Japón, Irlanda— que enviaron equipos para cubrir el macabro descubrimiento
De pronto eran ya 150 o 200 los cuerpos encontrados, presumiblemente de víctimas del cártel de Juárez Y alcanzó la cifra de 300 en la versión de una agencia noticiosa Kosovo, se llegó a difundir, era nada junto al horror juarense
Otro ejército, sin duda menor, había traspuesto la frontera la mañana del lunes 29 de noviembre Eran 67 elementos del FBI, entre agentes, médicos forenses, peritos criminólogos, topógrafos, químicos, antropólogos y otros especialistas en búsqueda y recuperación de cadáveres, algunos de los cuales, por cierto, trabajaron en esos menesteres en Kosovo, hace algunos meses
Ellos viajaban en camionetas tipo Suburban y el convoy de más de 20 vehículos incluía varios hammers, dos cámpers, un laboratorio móvil y un camión refrigerado Contaban, además, con dos helicópteros dotados de sistemas de rastreo de alta sensibilidad, capaces de detectar restos humanos bajo tierra
Los estadunidenses se unieron a 600 efectivos del Ejército Mexicano y agentes de la Policía Judicial Federal —muchos con capucha en la cabeza— en el más espectacular operativo visto en esta frontera
A cinco días del supuesto descubrimiento de decenas, centenares de cuerpos, en realidad se habían encontrado —hasta la noche del viernes 3— sólo seis osamentas, en un rancho localizado en las afueras de esta ciudad
Operativo sorpresa
De 1993 a la fecha se ha sabido de la desaparición de 196 personas en Ciudad Juárez, entre ellas 22 estadunidenses Sin embargo, apenas 74 de esos casos han sido registrados con nombre de la víctima y fecha de su desaparición por la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas, AC En la mayoría de los casos los familiares prefieren el anonimato, por temor a represalias
“Es un miedo espantoso”, dice Jaime Hervella, presidente de la Asociación, entrevistado en su despacho de El Paso, Texas “Hay casos en los que no sabemos siquiera el nombre del desaparecido”
Casi la totalidad de las desapariciones registradas ocurrieron durante el período en que Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, tuvo el control del cártel de Juárez, entre mayo de 1993 y julio de 1997
Su número se incrementó año con año: dos en 1993, siete en 1994, 11 en 1995, 13 en 1996, 16 en 1997 En clara coincidencia con la muerte de Carrillo Fuentes, a partir de agosto de 1997 los casos de desapariciones han sido esporádicos, mínimos
La cifra de desaparecidos en Ciudad Juárez dio sustento a las primeras informaciones sobre el operativo conjunto entre las autoridades mexicanas y estadunidenses que habrían llevado al hallazgo de cementerios clandestinos con decenas de cadáveres Basados en informes de un funcionario no identificado del FBI en Washington, la versión difundida por la CBS la tarde del lunes 29 de noviembre dio la vuelta al mundo Y en su adelanto de noticias, el New York Times manejó que posiblemente hubiera alrededor de 200 cadáveres en los sitios detectados
Entre versiones y especulaciones mil, trascendió que el operativo tuvo como origen la información proporcionada por un informante protegido, quien habría sido cómplice en esas ejecuciones y dio a conocer los sitios donde las víctimas habían sido enterradas Trascendió que su nombre es Mario Silva Calderón, alias El animal, excomandante de la Policía Judicial Federal y quien por años trabajó para Amado Carrillo Fuentes
La Procuraduría General de la República aclaró, en un comunicado, que la participación del FBI se debía a una petición de la propia PGR, basada en los Acuerdos de Asistencia Legal Mutua y a la Carta de Bronswille para el combate al narcotráfico
A su vez, David Alba, agente especial del FBI en El Paso, explicó: “En los últimos cuatro años, y posiblemente durante más tiempo, en Ciudad Juárez han desaparecido ciudadanos de ambas nacionalidades sin dejar rastro alguno Los investigadores mexicanos han estado trabajando sobre estas desapariciones relacionadas presuntamente con el narcotráfico Simultáneamente, los investigadores de la oficina Regional del FBI en El Paso, Texas, han estado investigando las desapariciones de ciudadanos estadunidenses A solicitud de México, el FBI ha proporcionado recursos para la recuperación de evidencias y apoyar así a la PGR en la humanitaria acción de recuperar, en su caso, los restos de ciudadanos mexicanos y norteamericanos en lugares situados en los alrededores de Ciudad Juárez”
Alba desechó que estuviesen buscando cuerpos de agentes de la DEA y del FBI, como se especuló inicialmente
El operativo binacional sorprendió a todos, entre ellos a las propias autoridades estatales y municipales Gustavo Elizondo, alcalde panista de Ciudad Juárez, reclamó airado la “falta de respeto” de la autoridad federal al ayuntamiento juarense, al no haberlo siquiera notificado con anticipación “El alcalde fue el último en enterarse”, se quejó Elizondo
Las autoridades confirmaron la localización y aseguramiento de cuatro ranchos en los que habría entierros clandestinos El primero en el que se inició la búsqueda de restos humanos fue el rancho La Campana, ubicado en el kilómetro 45 de la carretera Juárez-Casas Grandes
La finca, de unas dos hectáreas, está prácticamente a la orilla del camino Tiene una reja metálica con un arco, arriba del cual hay una campana Ahí, detrás de un granero, las autoridades localizaron las dos primeras osamentas, el martes 30 Al día siguiente fueron halladas otras cuatro, encimadas unas con otras en la misma fosa, para completar las seis hasta ahora encontradas
Los restos fueron trasladados por el FBI en un camión especial, refrigerado, a un laboratorio de la agencia en El Paso Ahí se había establecido hasta el viernes 3 que tres de esas osamentas corresponden a personas de sexo masculino, mayores de 50 años de edad Dos tenían cinta adhesiva en ojos y boca y estaban amarrados de pies y manos
El predio aparece en el Registro Público de la Propiedad a nombre de Jorge Salvador Ortiz y su hermano Jesús Manuel Ortiz El primero está prófugo y el segundo fue detenido por la PGR y transportado a la Ciudad de México, junto con Guillermo Falcón
En el rancho, que estaba abandonado y que ya no contaba con energía eléctrica, vivía, temporalmente, la familia de Juan Antonio Falcón, su esposa Guadalupe González Zendejas, los primos Eleazar y José Falcón y un bebé de la primera pareja Todos ellos provienen de Guanajuato, y los dueños les permitieron que ocuparan una vivienda del rancho
Los periodistas ubicaron un segundo sitio de posibles entierros clandestinos, la granja Santa Elena —ya resguardada por efectivos del Ejército—, ubicada a sólo ocho kilómetros de La Campana
Y un tercer rancho, llamado Santa Rosalía, en el municipio de Ascensión, fue ocupado por militares y agentes federales desde el domingo 28 El predio, al que se llega por una brecha, está ubicado en una región desértica, a unos 80 kilómetros de Ciudad Juárez Los lugareños aseguran que perteneció a Amado Carrillo en la época de su pleno auge Dicen que era frecuente el tránsito de vehículos lujosos, como Suburbans y Cherokees nuevas, que eran custodiadas por unidades oficiales de la PGR, con agentes de esa dependencia fuertemente armados
El acceso a la propiedad es impedido por soldados que mantienen un retén, unos cinco kilómetros antes del rancho Desde ese punto sólo se alcanzan a ver construcciones muy altas, con dos tanques elevados para almacenamiento de agua
Los vecinos aseguran que las construcciones ocupan dos hectáreas y que hay una gran casona principal, además de varias otras para huéspedes y para los empleados Así mismo, dicen, hay una caballeriza con una pista “tipo hipódromo” El rancho tiene una planta de luz alimentada por diesel, capaz de suministrar energía a 100 lámparas, lo que le daba al rancho un aspecto “muy vistoso” en los días felices de su propietario A unos 500 metros de las construcciones hay una pista de aterrizaje
En este lugar, la búsqueda de cadáveres se inició el jueves 2 Se hicieron, primero, rastreos con perros entrenados —como se hizo también en La Campana— y se emplean trascavos para remover la tierra
El cuarto rancho que las autoridades tienen asegurado no ha sido dado a conocer
Periodistas llegados de todo el mundo hacen guardia permanente frente al rancho La Campana y organizan incursiones en busca de los otros sitios Algunos fotógrafos y reporteros locales les sirven de guías y los llevan en sus vehículos al “tour de la muerte” a cambio de cuotas que van de los 100 a los 200 dólares por día
La escasa información oficial, las dificultades de acceso a los sitios asegurados y la raquítica cosecha de restos humanos conseguida hasta ahora, desespera a los informadores que con sus modernos equipos tratan de conseguir material atractivo para su macabro show
Mientras tanto, senadores de la República, diputados federales, constitucionalistas como Ignacio Burgoa Orihuela y dirigentes de oposición criticaron también la participación de autoridades estadunidenses en el operativo, por considerar que vulnera la soberanía nacional
En respuesta, el procurador general de la República, Jorge Madrazo Cuéllar, declaró el viernes 3 que asumía plenamente la responsabilidad y, vehemente, dijo: “No estoy vendiendo ninguna patria; al contrario, estoy luchando vigorosamente contra el narcotráfico”
Durante una conferencia de prensa en el rancho La Campana, notoriamente molesto, agregó: “Lo que afecta la soberanía es no atacar al crimen organizado No vamos a dejar una sola parte del territorio mexicano donde la soberanía sea ejercida por los narcotraficantes”
Acompañado por el director del FBI, Louis J Freeh, el procurador mexicano aseguró que “la cooperación internacional no afecta un ápice la soberanía de México y por eso la utilizo y la seguiré utilizando”
El estilo de Amado
A diferencia de otros capos del narcotráfico que ordenan ejecuciones públicas de sus enemigos y delatores, Amado Carrillo era partidario de métodos más “discretos” para evitar “calentar la plaza”
Autoridades de la DEA, la PGR y la Procuraduría de Chihuahua —en el sexenio de Francisco Barrio— describieron que los métodos utilizados por el cártel de Juárez bajo el mando de Amado Carrillo Fuentes eran la desaparición forzada de personas y la ejecución en sitios que no eran públicos
Las víctimas eran frecuentemente personas vinculadas a los grupos criminales que traicionaban la confianza de los jefes o que participaban en “ajustes de cuentas” entre grupos antagónicos que resolvían sus diferencias con la muerte de miembros del bando contrario Y ocasionalmente, también, gente inocente que tenía la desgracia de “estar en el lugar equivocado, en el momento equivocado”
El senador Francisco Molina, excomisionado del desaparecido Instituto Nacional para el Combate a las Drogas, explicó que entre los métodos utilizados por Amado Carrillo, estaban las denominadas “lechadas”, que consisten en depositar los cadáveres en fosas y cubrirlos con cal y otras sustancias químicas que provocan la rápida descomposición y la desintegración del cuerpo de la víctima Esta práctica busca no dejar rastros ni evidencias Hubo algunos casos de personas “entambadas” en cilindros metálicos con capacidad de 200 litros
También era frecuente durante la hegemonía de El Señor de los Cielos la aparición de cadáveres “encajuelados”, cuerpos abandonados en el desierto que rodea a esta ciudad, en las orillas de la misma o bien en autos estacionados en centros comerciales
Era común que utilizaran cinta adhesiva con elementos de hilo y hule para cubrir ojos y boca de las víctimas, que también eran atados de pies y manos Hubo casos de dedos cercenados, los cuales eran colocados en la boca como signo de ser un delator
En no pocos casos, los cadáveres se encontraron con moños amarillos, como si fueran regalo Así sucedió con el exjefe de la Policía Judicial del Estado, José Refugio Ruvalcaba y sus dos hijos, quienes fueron encontrados asesinados, con signos de tortura y con su moño amarillo en la cajuela de un auto compacto
El vehículo fue dejado estacionado en la garita estadunidense del Puente Córdova cuando iba a ser revisado y el conductor huyó corriendo al lado mexicano El hallazgo, se comentó en los corrillos policíacos, era un reto para la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), ya que días antes habían decomisado un cargamento de cocaína
La práctica de los “levantones” y la desaparición de personas se hizo frecuente en Ciudad Juárez a partir de que Carrillo Fuentes se convirtió en un nuevo capo, luego de que Rafael Aguilar Guajardo, el jefe del cártel de Juárez, fue ejecutado en Cancún en abril de 1993
Una de las primeras desapariciones fue la de Cuauhtémoc Ortiz, un militar que se consideraba como el posible sucesor de Aguilar Guajardo, y que desapareció a finales de abril de ese año Su cuerpo, según las autoridades estatales, fue encontrado en el desierto del denominado Lote Bravo, varios meses después
El 8 de mayo siguiente desapareció el teniente de Infantería Miguel Orlando Muñoz, destacado en esta frontera, cuando se dirigía a Guadalajara a visitar a sus familiares
“En muchas de las desapariciones y ejecuciones que se registraron en ese período y en posteriores lapsos, los familiares no quisieron siquiera denunciar la desaparición de su familiar, conscientes de que andaba metido en delitos contra la salud”, declaró el entonces delegado de la PGR y posteriormente procurador de Chihuahua, Arturo Chávez Chávez “En otros casos, temían reacciones violentas contra más miembros de la familia, pero el hecho es que eran asuntos que no se podían investigar y darles un seguimiento”
La PGR, en todos los casos
En prácticamente la totalidad de los casos registrados por la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas estuvieron involucrados agentes vestidos con uniforme oscuro y las siglas PGR en la chamarra y en la gorra, asegura Jaime Hervella, el presidente de la agrupación
“En apariencia, la PGR ha desaparecido a esa gente”, dice
—¿En cuántos casos?
—En todos Absolutamente en todos los que conocemos en Ciudad Juárez El propio licenciado Enrique Cosina (fiscal especial para el caso de las desapariciones) me dijo en octubre pasado: En todos los casos de desaparición aparece la Policía Judicial Federal y en algunos, adicionalmente, la Policía Judicial del Estado
Testimonios de testigos y familiares coinciden en que los “levantones” eran acciones rápidas y precisas, a la manera de comandos bien entrenados
—¿Actuarían los judiciales al servicio del cártel de Juárez?
—Así es, a su servicio —acepta Hervella, interrumpido una y otra vez por llamadas telefónicas de periodistas de todo el mundo— Tengo la teoría de que el general (Jesús) Gutiérrez Rebollo, cuando era jefe del Instituto de Combate a las Drogas, hizo su propia versión de la Policía Judicial Federal y le servía hermosamente a Amado Carrillo Es decir, utilizó uniformes y siglas para vestir a comandos de secuestradores
Hervella dice que el operativo actual sorprendió a los familiares de desaparecidos, que no lo esperaban “Fue una bomba”, ilustra “Después de tanto tiempo, de tanta lucha, de tanta insistencia, ahora de pronto se actúa”
Relata entonces “el viacrucis” sufrido por los familiares de los desaparecidos, a quienes las autoridades policiacas estatales y federales extorsionan y engañan “Les mienten con falsos informes sobre su pariente, les sacan dinero, les roban”
Ahora, dice, revive la esperanza de encontrar por fin a su familiar “Un sentimiento ambiguo, dual: quisieran que no estuviera entre los cadáveres enterrados en los ranchos, pero a la vez prefieren terminar de una vez con la incertidumbre y saberlo muerto”
Cuenta que se reunió con dos agentes del FBI y que ellos están absolutamente seguros de encontrar un elevado número de cadáveres con el actual operativo
“Ojalá estén equivocados”, dice

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