Constitución del poder popular en Cuba

Constitución del poder popular en Cuba
Para el escritor cubano Alejo Carpentier, la elección en su país de la Asamblea Nacional del Poder Popular —efectuada en octubre—, constituye “un acontecimiento sin precedente en los anales políticos de nuestro continente”
Carpentier es uno de los diputados electos —el propio Fidel Castro es otro de ellos— en los primeros comicios generales efectuados en la isla desde hace 16 años y que él mismo calificó como “ejemplarmente democráticos”, asegurando que “marcarán una fecha capital no sólo en la historia de nuestra patria, sino de toda América Latina, por constituir, en su modalidad y sistema, la expresión de la voluntad colectiva”
El proceso electoral de la Cuba socialista marca la consolidación de una nueva estructura política, fundamentalmente democrática, iniciada en febrero pasado cuando los cubanos aprobaron, por referéndum popular, su Constitución para luego efectuar en la provincia de Matanzas una experiencia piloto de “poder popular”

Conforme a la nueva Constitución, los órganos de poder popular serán los máximos representantes del poder del Estado socialista, en los niveles municipal, provincial y nacional La elección de los delegados a las asambleas municipales, efectuada el 10 de octubre, es la primera instancia de esos órganos de poder Muchos de los delegados electos formarán parte de la Asamblea Nacional que quedará constituida el 2 de diciembre próximo
La designación de los ciudadanos se efectuó en asambleas abiertas entre los vecinos de cada comunidad, mediante el voto universal, directo y público
Las consignas partidistas, los letreros llamativos y, en fin, la propaganda electoral, fue sustituida por pequeños y modestos letreros en los que se instaba a los cubanos mayores de 16 años a elegir “a quien mejor pueda servir al pueblo” y frases semejantes, pero de ninguna manera se exhortaba a los electores a votar por tal o cual ciudadano
El día de los comicios, los cubanos escogieron mediante voto directo y secreto a sus representantes, en decenas de miles de colegios electorales instalados en toda la isla
Los intentos de la democratización del sistema cubano a través del programa del poder popular data de 1970 cuando ocurrió el fracaso de la “zafra de los 10 millones” Entonces, el liderato cubano identificó como una de las mayores debilidades de la revolución el hecho de que el partido hubiera asumido tanto el liderato administrativo como el político, centralizando el poder de manera difícilmente justificable
Esto ha llevado, seis años después, a una reestructuración del Estado, que creará una pirámide en que las decisiones fundamentales estén en manos de la población, según han explicado funcionarios cubanos La reestructuración incluye la reciente división política-administrativa del país en 14 provincias y 169 municipios y la aplicación de un nuevo sistema de dirección de la economía a partir de 1977
Una vez constituidas las asambleas municipales por la elección general, el siguiente paso es la elección que harán los delegados de sus ejecutivos y representantes a las asambleas provinciales y a la Nacional
“Estos delegados —dijo José Arámburo, vicepresidente de la Comisión Nacional Electoral, representarán los intereses de los electores en el seno de la municipalidad y cada tres meses tienen que rendir cuenta a éstos sobre los problemas planteados y resueltos o no por el gobierno del municipio”

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