El Unomásuno de Becerra Acosta

El Unomásuno de Becerra Acosta
Albarrán de Alba
El 8 de julio de 1976, Julio Scherer García y Manuel Becerra Acosta, director y subdirector de Excélsior, salieron de ese diario tras el golpe orquestado por el presidente Luis Echeverría Álvarez para despojarlos de su casa editorial
Scherer fundó y dirigió Proceso; Becerra Acosta quiso recuperar Excélsior, pero el gobierno de José López Portillo le negó el retorno y mejor le dio recursos en forma de crédito para iniciar el periódico Unomásuno, cuyo primer número apareció el 14 de noviembre de 1977, y que rápidamente se convirtió en opción de lectura e información cotidiana, aunque luego se perdió entre vicios y confabulaciones de las que su creador fue actor principalBecerra Acosta -hijo de un gran periodista que participó en la fundación de Excélsior y lo dirigió de 1963 a 1967- murió en España el viernes 23 de junio, en una cama que en realidad no era suya, en un país que también le era ajenopersonalidad controvertida, agudeza extrema y clara visión periodística, supo navegar en las aguas del poder en México con destreza política para dirigir un periódico cuyo pluralismo y ejercicio profesional revitalizó formalmente al diarismo mexicano, convirtiéndolo en referencia obligadanació Unomásuno se propuso como un espacio abierto Así, en sus páginas tuvieron cabida expresiones de todo el abanico ideológico, particularmente de izquierda que, desde el golpe a Excélsior, había perdido el único foro de importancia que tenía en el diarismo Entre sus principales aportes destaca la cobertura de movimientos sociales e insurgentes, sobre todo centroamericanos, a los que apoyó abiertamente, al punto de que, tras el ascenso al poder del sandinismo en Nicaragua, el comandante Tomás Borge acudió a la redacción de Unomásuno para patentarle su agradecimientoás allá de la noticia, Unomásuno alentó los géneros periodísticos; la entrevista y la crónica ganaron aliento, y el fotoperiodismo cobró una dimensión que no había tenido jamás La cultura tuvo un espacio privilegiado en suplementos como Sábado y en revistas como Tiempo Libreapenas su primer lustro, el Unomásuno de Becerra Acosta fue uno de los pocos medios que marcó a toda una generación de periodistas Después, vino la decadencia Becerra Acosta construyó al mismo tiempo lo que sería su propio cadalso: primero, mediante maniobras para hacerse del control accionario total del diario, lo que le costó la pérdida de sus principales colaboradores en diciembre de 1982, que luego fundaron La Jornada; después, mediante la represión interna y el desmantelamiento del sindicato Las páginas del periódico reflejaron esos años de crisis, lo que le costó la pérdida de sus lectoresAcosta se quedó solofinal, el doble juego que vivió el diario (aparentaba absoluta independencia financiera y editorial, mientras subsistía de las arcas públicas y la evasión fiscal, particularmente en el sexenio de Miguel de la Madrid) se agotó: Unomásuno fue cercado; su director, obligado a capitular y huir, y el periódico quedó bajo un mal disfrazado control gubernamental en marzo de 1989Acosta acabó en el exilio, con 1 millón de dólares que le pagó la Secretaría de Gobernación por abandonar el diario y el país (Proceso 674), y con ansias de volverentonces, ese periódico ha dado tumbos, y hoy es dirigido por Manuel Alonso y Rafael Cardona, quienes encabezaron el equipo de prensa del presidente De la Madrid, entre 1982 y 1988viernes 30, siete días después de la muerte de Becerra Acosta, Unomásuno publicó un texto que puede leerse como un triste epitafio: un editorial de primera plana llamando a votar por el PRI

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