el sindicato de la producción cinematográfica, en elecciones

El Sindicato de la Producción Cinematográfica, en elecciones
Sobrevive aunque no hay industria: Fernández Violante
Columba Vértiz
A pesar de no existir una industria de cine, el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica (STPC) ha sobrevivido    

        
Fue creado en 1945 por el fotógrafo Gabriel Figueroa, el actor Jorge Negrete y el comediante Mario Moreno Cantinflas, entre otros
Entre el 15 y 17 de este mes se efectuarán las elecciones internas para elegir al que representará las 5 secciones —Asociación Nacional de Actores (ANDA), Autores, Directores, Técnicos y Manuales, y Filarmónicos— durante el período 2002-2004
La cineasta Marcela Fernández Violante, quien ha estado al frente del organismo en los últimos cuatro años, asegura que el STPC siempre fue independiente:
Se peleó con la Confederación de Trabajadores de México (CTM), por fortuna, en 1945 Los grandes de aquella época no querían ser un sindicato corporativo, sino un sindicato independiente y lo lograron
Ha mantenido una fuerza moral, de gran peso, dentro de la comunidad cinematográfica, aunque ahora hay una tendencia de desprestigiar a los sindicatos
Para la directora de los cortometrajes Frida Kahlo y Matilde Landeta, pionera del cine nacional y los largometrajes Cananea, Misterio/Estudio Q y De piel de víbora (este último aún sin estrenarse), la vigencia del sindicato es fundamental y debe seguir poniendo en alto el cine mexicano
Agrega otras tareas a futuro del sindicato: abrir las puertas a los jóvenes, crear mercados para el cine nacional en el extranjero y ver cómo se le hará para que el gobierno dé el presupuesto de 2002 del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine), del cual señala:
Ha recibido 70 millones de pesos, pero eso es del año pasado ¿Cómo le vamos a hacer para que nos den lo del año 2002? El problema es que tuvimos más de 20 reuniones para las reglas de operación y la definición del marco con el cual va a funcionar el Fidecine, pero una vez que arranque la producción y falte dinero, comenzaremos a pelear más inversión
—Si no hay una industria cinematográfica, ¿cómo se sostiene el sindicato?
—El sindicato abrió un sistema cooperativo que se llamó Alianza Cinematográfica, una compañía productora para sus propios agremiados Le produjo a Roberto Gavaldón Rebozo de soledad (1952), a Alejandro Galindo Los Fernández de Peralvillo (1953) y a Luis Buñuel Ensayo de un crimen (1955), en fin Algunas cintas se perdieron porque al Banco Cinematográfico lo cerraron de mala manera, por un capricho de un funcionario, por eso varios documentos del archivo del sindicato no aparecían
Me costó mucho trabajo regularizar eso, hasta que finalmente logré los certificados de propiedades de esas películas El sindicato no sólo se dedicó a defender el cine, a combatir el monopolio de William Jenkins y el doblaje, también produjo porque tenía dinero De la venta de esas películas sobrevive el comité central y ayuda a las otras secciones mientras se levanta el cine
Tiene esperanzas de que resurja la industria cinematográfica porque hay talento, y la necesidad, cada vez más marcada por la clase media, de consumir el producto nacional
Entonces plantea el hecho de buscar fórmulas para recuperar de nuevo al sector popular, que siempre le fue fiel al cine mexicano
Rememora que hace 8 años la Corporación Nacional Cinematográfica (Conacine) decidió cerrar, y sin avisar a nadie sacó una licitación a remate, vendió lo que ya no quería:
Sacó bonches y bonches de películas Claro, se aprovecharon los productores privados, pero el sindicato logró comprar algunas; mal hecho, porque debió haber exigido el paquete completo en una negociación, por un precio menor que a un productor
Se refiere a cerca de 40 títulos:
Con sacrificios he ido saldando la deuda de esa compra, el sindicato se endrogó con todo el mundo Pero ya se logró seleccionar negativos Todo estaba en la sede de Técnicos y Manuales y le pagamos a editores para revisar los negativos y qué copias servían o no Se registraron en la Biblioteca del Congreso de Washington Estas cintas también ayudarán a los gastos del sindicato
En el STPC hay cerca de 5 mil actores como miembros, mil 200 técnicos y manuales, 35 directores, 60 autores y 70 filarmónicos
La imagen
—Algunos cineastas no creen en el sindicato
—Es por la falta de comunicación y acercamiento con nosotros Lo he escuchado decir en los jóvenes Los sindicatos no son marxistas, son anarquistas El anarquismo inventó a los sindicatos para resistir al capitalismo No se debe retroceder más allá de la revolución francesa, no hay legalidad, igualdad y fraternidad
—¿Se va o se queda?
—No lo sé, por un lado me ilusionó continuar Estos cuatro años aprendí muchas cosas También me pregunto si hay otras personas dispuestas a darle el tiempo necesario al sindicato porque requiere de mucho tiempo Si hay alguien, pues adelante, cedo el espacio Aquí no va a cobrar grandes salarios, pero tendrá otras satisfacciones y abandonará varias cosas, yo dejé mis talleres libres de cine que me nutrían
Sobre los logros en los cuatro años, incluye la aprobación de la Ley Federal de Cinematografía el 5 de enero de 1999:
El apoyo indiscutible de María Rojo fue determinante Ya llevábamos tres años como sindicato peleando en la Cámara de Dipu-tados el cambio de la ley, y cuando llegó María Rojo como presidenta de la Comisión de Cultura encontró en su escritorio la ley armada por la comunidad cinematográfica Como comité central contratamos a abogados para que la redactaran
Sin embrago, no está satisfecha:
Esta ley no es lo que hubiéramos querido porque hubo modificaciones en la Cámara de Senadores, de cualquier manera salvamos un punto importante, el Fidecine, y presionamos para que se diera a conocer el dinero para el fondo, 70 millones de pesos
El reglamento es otro resultado positivo para ella, aunque salió año y medio después de aprobada la ley
Habla de la concientización a la opinión pública de la importancia que tiene el cine como un factor de la cultura:
Siempre se le ha considerado como entretenimiento, como diversión, y con las secciones de Autores y Directores consideramos determinante un nicho para el cine mexicano dentro de la actividad cultural del país Eso nunca se había hecho No existía esa conciencia de dualidad que tiene como industria y como cultura, por eso ya entró dentro de las industrias culturales
También el sindicato ha reflexionado acerca de que el cine mexicano haya sido incluido como producto de entretenimiento en el Tratado de Libre Comercio Eso obligó a la cineasta a estudiar determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos:
He analizado todas las contradicciones que tiene la propia industria cinematográfica de Hollywood Me he dedicado a ver quién es nuestro adversario y medir fuerzas con él He detectado que en los años cincuenta la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos no consideraba al cine como factor de entretenimiento y diversión
Como querían quitar los estadunidenses la censura, invocaron algunas de las enmiendas de su Constitución y desde ese momento se consideró como vehículo de ideas Entonces, ¿por qué en el TLC pusieron al cine mexicano como entretenimiento, si el estadunidense no lo considera como entretenimiento?
—¿Qué peligros hay ahora?
—El principal es la falta de financiamiento de los productores, los de la vieja guardia, lo que iniciaron el cine Ya no producen, y al desaparecer el Banco Cinematográfico, estamos peleando el Fidecine para que permita dar financiamiento, porque la parte más golpeada al recuperar el financiamiento de las películas es la producción El productor no recibe ni la mitad de lo que invirtió para poder realizar otra película El privilegiado es el exhibidor
—¿Cuándo se llegó a esta situación?
—Cuando se perdió Películas Nacionales, era la gran distribuidora del cine mexicano y también del cine extranjero Bueno, primero se deshizo Películas Mexicanas, era la distribuidora de exportación, tenía cinco oficinas en Estados Unidos Fue un error haber dejado perder Películas Nacionales porque la fortaleza ya no está en una distribuidora mexicana nacional, de ahí viene todo este desastre que ocurre

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