Termina acuerdo CNI 40 TV Azteca

El domingo pasado el concesionario de CNI-Canal 40,  Moreno Valle, salió al aire en el programa Séptimo Día, conducido por Ciro Gómez Leyva, para anunciar que la estación se desiste del acuerdo comercial que firmara un año antes con la televisora de Salinas Pliego. El convenio incluía, en primer término, la comercialización de las horas de pantalla junto con promoción del 40 en el 7 y el 13 y en segundo, la posibilidad de compra de 10% de las acciones por Azteca. A cambio, la televisora del Ajusco obtenía la mayor parte del tiempo para insertar sus programas y, por supuesto, el beneficio de la venta de espacio.
Pero TV Azteca no se conformó con tener un canal más en donde colocar publicidad y algunos de sus programas, sino que quiso dar la apariencia de una ampliación de su red.  Y desató una campaña para que la gente ubicara a TV Azteca también en la pantalla del 40.  Difundió un slogan que decía: “Azteca 40”, y con éste promovió series, telenovelas, entrevistas, noticias, películas que insertó en CNI.  En cambio, en las pantallas del 7 y el 13 no se vieron los anuncios de los programas que seguía teniendo Canal 40.
Los televidentes que se habían acostumbrado a una línea original, más equilibrada, de reportaje y entrevista a fondo, de periodismo de investigación se decepcionaron cuando al espacio de Canal 40 se trasladó a Sarmiento con sus “entrevistas”, se repitieron las telenovelas que con éxito había transmitido Canal 13 y, en cambio, Entreversiones y, sobre todo, Realidades perdieron varios días de la semana de pantalla.
Tal vez para contrarrestar el arrinconamiento que Azteca había hecho de la opción CNI, la televisora de Moreno Valle se apresuró a producir un telediario. Este salió al aire en diciembre de 1999 en plena huelga universitaria y también cuando las campañas electorales estaban por iniciar su fase oficial. Conducido por dos periodistas: Denisse Maerker y Ciro Gómez Leyva, el noticiario poco a poco rebasó a sus homólogos en calidad y su orientación seria, fundamentada, con amplio margen para la disidencia, con una mirada nueva en torno de los asuntos noticiosos, le redituó en escasos meses un lugar entre los noticiarios televisivos.

Muy atrás dejó al que hasta entonces se consideraba como el más profesional, el de Canal Once. Sin que tengamos los datos aún, pero es casi seguro que el rating del noticiario nocturno del Once se desplomó y ese público se pasó a Canal 40.
Paradójicamente, el socio de CNI perdía con el paso de los días cada vez mayor credibilidad en sus noticiarios. La puntilla la recibió cuando se descubrió que un productor había ordenado grabar un asalto-ficción para transmitirlo como un hecho verídico con el objeto de seguir abundando en la imagen de un gobierno capitalino incapaz de controlar la delincuencia.
Las razones aducidas por Moreno Valle para terminar su relación con TV Azteca destacan el hecho de que la televisora de Salinas Pliego quiso aposentar su imagen en el 40 como si éste le perteneciera, “lo de Azteca 40 creó gran confusión entre el público”, dijo el concesionario.  También, el que nunca se concretara la opción de compra de acciones ni la promoción en pantalla de los programas del 40.
Desde que nació CNI tuvo dificultades para cubrir la programación y también para vender el tiempo a los anunciantes. Su primer convenio lo estableció con Telenoticias, una empresa que le proporcionó un noticiario y algunos otros programas. Sin embargo, el contrato sólo duró un par de años. Al inicio la propia emisora trató de crear su barra informativa, pues diseñó un perfil básicamente noticioso y analítico para competir en el cuadrante.  De ahí aparecieron muchos meses después programas cómo Entreversiones y Realidades.  Éstos le dieron crédito al canal entre el auditorio deseoso de ver y escuchar otras versiones de la realidad política y social de México.
Sin embargo, la venta de tiempo y, por tanto, los ingresos fueron insuficientes para mantener al canal. De ahí, su búsqueda por insertar programas de entretenimiento, películas y series. Así mismo el intento de buscar convenios y acuerdos con otras televisoras. Pero, como señaló el propio Moreno Valle, con “TV Azteca me equivoqué de socio”.
Esperemos que hoy que recobra su imagen, Canal 40 pueda mantenerse y crecer de manera independiente para que los televidentes tengamos una opción distinta en el cuadrante
comercial.

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