el tiro de gracia al campo

A partir del primero de enero del 2003, lo que es una grave crisis en el agro mexicano podría convertirse en un desastre En esa fecha, entrará en vigor la parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte gracias a la cual ingresarán, libres de impuesto, todos los productos alimenticios procedentes de Canadá y Estados Unidos, con excepción del maíz, el frijol y la leche Los organismos campesinos y agrícolas del país coinciden en que será insuficiente el blindaje agroalimentario anunciado recientemente por el gobierno federal Podrían perderse, a corto plazo, 700 mil empleos y 25 millones de autoempleos
Víctimas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que los deja sin posibilidades de competir, los campesinos mexicanos están amenazados con algo peor, pues a partir de enero de 2003 todos los alimentos provenientes del extranjero podrán entrar al país —con excepción de maíz, frijol y leche— sin que paguen impuestos
Para ayudarlos, el gobierno anunció que creará un blindaje agroalimentario que, según anticipan investigadores, legisladores y dirigentes, será de papel, debido a la falta de recursos económicos Por ejemplo, el secretario de Agricultura, Javier Usabiaga, advirtió que en el presupuesto del próximo año para el sector la cobija no alcanzará para todos
Ante la baja de los precios, productores de manzana tiran toneladas de la fruta en Durango porque se las quieren comprar a 30 centavos el kilogramo; ganaderos denuncian que el precio de la leche se desplomó a 180 pesos el litro; maiceros del Estado de México sostienen que no falta mucho para que les quieran pagar 75 centavos por el kilo y, en julio último, productores de melón de la Comarca Lagunera se quejaron porque sólo reciben 40 centavos por kilogramo
Esta situación se debe a que los productos de los campesinos mexicanos no pueden competir en precio con los importados, o con los que entran de contrabando desde que, hace ocho años, entró en vigor el TLC de México con Estados Unidos y Canadá
Armando Paredes Arroyo, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), afirma que ante la inminente apertura comercial agropecuaria, en el campo podrían perderse más de 700 mil empleos y 25 millones de autoempleos en el corto plazo si no se invierten recursos y si el presupuesto para 2003 no se incrementa en por lo menos 20%, para llegar a 42 mil millones de pesos
Si la agroindustria no obtiene materia prima a precios competitivos —advierte—, nos va a llegar el producto terminado importado, desplazando así a toda la industria nacional, lo que sería gravísimo
Asegura que el TLC amenaza la seguridad alimentaria, la estabilidad y la paz social del país
Para el Congreso Agrario Permanente (CAP), el TLC no sólo no ha favorecido a los campesinos de México, como se prometió, sino que ha perjudicado gravemente su economía, los ha puesto de rodillas y empuja hacia la insurrección
La mecha está encendida
En el norte, principalmente en el estado de Chihuahua, los productores bloquean cada vez con más frecuencia carreteras y puentes fronterizos En Sinaloa han hecho lo mismo hasta con instalaciones de Petróleos Mexicanos, y en Veracruz, con las garitas aduanales para impedir la entrada de productos foráneos
Han secuestrado incluso a funcionarios y empleados de las secretarías de Agricultura y de Gobernación, como el pasado lunes 14, cuando ganaderos provenientes de varios estados del centro llegaron para protestar por la falta de apoyos
En lo que va del actual gobierno, cañeros, maiceros, piñeros, copreros y arroceros, entre otros, se han quejado del abandono gubernamental, y muchos optaron por quedarse en la Ciudad de México para vender directamente sus productos
Como ejemplo de la injusta situación en la que viven, José Manuel Parra Hernández y Francisco Álvarez Arias, del predio La Esperanza, ejido de Tetelpa, del municipio de Zacatepec, Morelos, explican que el kilo de cacahuate se compra al productor a 4 pesos, mientras que en las ciudades se vende a más de 20 pesos
El comisariado ejidal, Genaro Salgado López, informa que pasa lo mismo con el arroz, que se paga al campesino a 2 pesos el kilo Y todo, expresa, por culpa del maldito TLCAN, que sólo nos ha venido a partir el alma
Afirma que los usureros se aprovechan de la ruina económica de los campesinos, a quienes les prestan dinero con 15% y hasta 20% de interés mensual, en tanto que el gobierno habla de un campo dizque modernizado, pues aquí el que tiene yunta ya es un lujo, porque nosotros seguimos produciendo como hace 300 años, con burritos
Cerca del mismo lugar, en Los Arcos, abundan las viudas, llamadas así porque sus hombres se marcharon a Estados Unidos Ellas se quejan de que la flor de jamaica se debe pagar a 40 pesos el kilo, pero que sólo les dan 25 Algunas señalan que prefieren vender sus tierras a los fraccionadores, a 150 pesos el metro cuadrado, debido a que no tienen para pagar a los peones, que cobran 100 pesos por jornada
Urgen nuevas medidas
De acuerdo con un documento de la Cámara de Diputados, entre las medidas de emergencia que reclama el sector destacan el cierre inmediato de las fronteras a los productos de importación y al contrabando, la revisión del TLC en el ramo agropecuario, una moratoria del mismo por tres años o bien su suspensión, 100% de aumento al presupuesto para el agro y que éste sea considerado una prioridad nacional por el gobierno de Vicente Fox
Ahí se explica que el gobierno de Estados Unidos aumentó 80% los subsidios a sus agricultores para los próximos 10 años, lo que prácticamente constituye una declaración de guerra contra los campesinos de México
Y por el contrario, afirman dirigentes campesinos, el actual gobierno de México ha continuado con la política priista de eliminar subsidios y desalentar la inversión, así como de reducir el presupuesto y los programas de apoyo para la tecnificación y el desarrollo tecnológico
Prueba de ello es la liquidación del Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural), anunciada por el gobierno, lo que se sumó a la desaparición, durante los gobiernos del PRI, de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), que fijaba los precios de garantía para el campo; de la Productora Nacional de Semillas (Pronase); de Almacenes Nacionales de Depósito (Andsa), y de Bodegas Rurales Conasupo (Boruconsa)
A lo anterior se agrega la privatización de las concesiones federales de las principales distribuidoras nacionales de granos —Silos Miguel Alemán (SMA) y la Terminal Granelera de Veracruz (TGV)—, que fueron compradas por la trasnacional Cargill por 20 millones de dólares en septiembre último
Víctor Suárez y Manuel Morales, de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC), consideran que lo anterior forma parte del proceso de desmantelamiento de la agricultura de granos básicos, lo cual provocará la total dependencia alimentaria de México
De hecho, dicen, desde la firma del TLCAN esa dependencia va en aumento, de tal manera que, este año casi 50% de los alimentos que se consumen en el país provienen del exterior
México: el gran perdedor
Un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, elaborado por Blanca Rubio, afirma que México es el gran perdedor del TLCAN, no sólo por factores climáticos, sino también por la falta de atención gubernamental, así como de mecanización y desarrollo tecnológico
Indica que mientras la mayor parte de las tierras agrícolas en el país son menos productivas debido a que la generalidad del territorio nacional es árido y semiárido, los terrenos donde los productores estadunidenses cultivan granos son sumamente fértiles, porque están expuestos a un alto grado de humedad durante todo el año
Así, en tanto que los rendimientos promedio por hectárea en la producción de granos en Estados Unidos se acercan a las 10 toneladas, y en Canadá a casi siete, en México sólo ascienden a tres toneladas
Más aún, la superficie promedio cultivada por agricultor en México es de apenas cinco hectáreas, cuando en Estados Unidos es de 180 y en Canadá de 150
Respecto del acceso a maquinaria en el campo mexicano en comparación con el de Estados Unidos y Canadá, las diferencias también son abismales, revela por su parte el economista José Luis Calva
En México, dice, sólo dos de cada 100 agricultores pueden contar con un tractor y una cosechadora-trilladora, mientras que en Estados Unidos 20 productores tienen acceso a 150 máquinas en promedio, en tanto que en Canadá hay disponible también ese mismo número de tractores y cosechadoras para 33 agricultores
El desarrollo productivo en Estados Unidos, añade, es tan fuerte que en los últimos dos años aportó 80% de las exportaciones mundiales de sorgo, 66% de maíz, 57% de soya, 25% de trigo y 263% de arroz
Por su parte, investigadores de El Colegio de México sintetizan de esta forma la política agropecuaria de Estados Unidos frente a la de México: El gobierno de Washington da dinero, pero el nuestro, en afán de seguir al pie de la letra la política neoliberal, sigue castigando a nuestros productores
A su vez, un informe elaborado por la Comisión de Agricultura de la LVII Legislatura destaca que los recursos presupuestarios que el gobierno federal destina al fomento de las actividades productivas en el sector rural quedaron prácticamente aniquilados, en comparación con los que destinan Estados Unidos y Canadá
Mientras en 1982 se destinaban 12 centavos del presupuesto total al fomento de las actividades agropecuarias, en 1999 el presupuesto para ese efecto descendió a sólo 47 centavos
José Luis Calva señala que mientras en 1998 el gobierno de México subsidió al campo con 3 mil 600 millones de dólares, el de Estados Unidos lo hizo con casi 40 mil millones, y Canadá con casi 8 mil millones de dólares
Dice que para este año se tiene previsto un subsidio de 3 mil 500 millones de dólares al agro mexicano, mientras que Estados Unidos tiene proyectado, a partir de 2002 y hasta 2008, 180 mil millones de dólares para subsidiar a sus agricultores
Lo cierto —agrega— es que la disparidad en las políticas agropecuarias ha llevado a un drástico descenso de los precios de los productos agrícolas mexicanos fijados en el mercado internacional, donde Estados Unidos aporta 70 millones de toneladas de trigo y 195 millones de maíz, convirtiéndolo en el mayor exportador del mundo de ambos productos y en un factor decisivo para la fijación del precio de estos granos
Empresas quebradas
De acuerdo con el área de Estudios Económicos del CNA, el déficit del sector agroalimentario será este año de 3 mil 300 millones de dólares, similar al de 2001, pues hasta abril último, las importaciones se incrementaron 22%, principalmente de carnes, preparados alimenticios, aceites, grasas y conservas
Explica: Lo que más influye en el comportamiento de la balanza comercial son los subsidios que se dan en Estados Unidos a las materias primas y los productos agroalimentarios de ese país que se consumen en México, que están desplazando a los nacionales, al grado de que con la apertura comercial de 2003 los sectores que resultarán más afectados son la porcicultura, la avicultura y la producción de papas
Advierte que si no se rescata el agro, el déficit comercial del sector ascenderá a 50% del total, es decir, de 3 mil 300 a 5 mil millones de dólares, luego del próximo año Hasta 2001 el déficit del comercio total del país fue de 9 mil 729 millones de dólares, y 29% correspondió al sector agroalimentario
Según el CNA, México es el país que ha suscrito el número más alto de tratados y acuerdos comerciales: un total de 13 negociaciones a partir de 1992 con 34 países, particularmente del Continente Americano y Europa, en aras de ampliar sus mercados
Sin embargo, agrega, del total de las exportaciones agroalimentarias mexicanas, 837% se destinó a los países del TLC, de donde viene 824% de las importaciones
Por eso, ahora que se analizan probables acuerdos con otros países, como Panamá y Japón, el CNA sugiere la necesidad de evaluar los riesgos y oportunidades que conlleva la extensión de los procesos de apertura
El pretender acelerar todavía más estos procesos debe ser plenamente sopesado, ya que las cifras demuestran que no se han podido consolidar los tratados vigentes
Como ejemplo, anota que el total de las importaciones agroalimentarias en 1990 fue de 4 mil 251 millones de dólares; en 1994 de 7 mil 53 millones, y en 2001 llegó a 10 mil 600 millones de dólares En cambio, las exportaciones fueron por 2 mil 814; 4 mil 64 y 7 mil 499 millones de dólares
En consecuencia, subraya, el resultado negativo para el país en esos años fue de menos 1 mil 436; menos 2 mil 989 y menos 3 mil 100 (millones de dólares), respectivamente, lo que demuestra las maldades del TLC
Este desastre, dice Ramón Iriarte Maisterrena, expresidente del CNA, abarca a más de 30 mil familias campesinas, es decir, 150 mil mexicanos afectados directamente por el TLC
Pero no sólo los agroempresarios están molestos con el desigual acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá; también la ganadería mexicana ha perdido, ya que de 1993 a la fecha las importaciones de productos cárnicos se han incrementado 300%
Arturo de la Garza, presidente de la Comisión Especial de Ganadería de la Cámara de Diputados, sostiene que la producción nacional de carne ha sido desplazada por productos que no compiten de manera leal con los nuestros, lo que ocasiona que la ganadería mexicana vaya en decremento
Y da algunas cifras:
Mientras que en 1993 —un año antes de la entrada en vigor del TLC— se importaron 93 mil 792 toneladas de carne fresca refrigerada o congelada de ganado bovino, al cierre de 2001 las importaciones fueron por 306 mil 381 toneladas
Las importaciones de ganado porcino crecieron también exponencialmente En 1993 las compras al exterior de carne de cerdo fresca refrigerada o congelada sumaron 49 mil 651 toneladas, y para 2001 ascendieron a 180 mil 736 toneladas
Lo mismo sucedió con las importaciones de ganado ovicaprino, con compras al extranjero que pasaron de 21 mil 26 toneladas en 1993 a 48 mil 895 en 2001, en tanto que las importaciones de pollo pasaron de 166 mil 209 toneladas en 1999 a 332 mil 500 toneladas al cierre del año pasado
Es carne que no califica, de desecho, que lleva 10 años en el congelador Viene con un precio muy bajo y desplaza al producto de calidad nacional Esto hace que la actividad no sea rentable, que más de millón y medio de ganaderos se encuentren en quiebra y dispuestos, como lo han dicho sus representantes en reuniones con diputados, a comprar machetes y usarlos, para ver si así el gobierno les hace caso, explica el legislador

Comentarios

Load More