los campesinos, en la indigencia

De los 83 4 millones de pobres que hay en el país, 228 millones —284%— viven en el campo, y son todavía más pobres que los urbanos
Y es que, afirma el investigador Julio Boltvinik, 19 millones de esos campesinos —o sea, la mayoría— son indigentes, debido a que cumplen menos de la mitad de las normas de ingresos, necesidades básicas y tiempo libre
El investigador de El Colegio de México disecciona la miseria en los siguientes estratos: En el de ultrapobreza ubica las áreas rurales de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Puebla —con 66 millones de habitantes en total—, donde la pobreza es abismal En esas regiones, afirma, 99% de la población es pobre, y entre 91 y 95% de ella es indigente
En el segundo estrato, pobreza altísima, ubica las áreas rurales de 11 estados, la mayoría del sur y sureste del país, donde se encuentran en esa situación 10 millones de personas El siguiente estrato, pobreza muy alta, abarca las zonas rurales de 13 estados, con 112 millones de habitantes
En su análisis Pobreza urbana y rural en México, Boltvinik explica que las áreas rurales de Sonora y Baja California Sur se ubican en el estrato alto, y Baja California en el medio
Heladio Ramírez López, presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), comenta que ese estudio demuestra que el modelo neoliberal sólo ha empeorado las condiciones de vida de los sectores más vulnerables del país Y esto, dice en entrevista, es la advertencia que México hace a los demás países del continente ante la pretensión imperialista de Estados Unidos de poner en marcha en 2005 el Tratado de Libre Comercio de las Américas (TLCA)
Ese acuerdo hay que rechazarlo, porque es la más audaz propuesta del imperio para extender su dominio sobre una población de 800 millones de personas, asegura
En relación con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte firmado en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, dice: Lo que nosotros exigimos es una inmediata revisión del TLC en el capítulo agropecuario, ya que el campo mexicano no resistirá la entrada masiva, dentro de dos meses, de granos básicos, de productos cárnicos, de celulosa y agroindustriales; ni una caída más profunda de los precios agrícolas y el desplome del empleo rural
Y afirma que la desastrosa situación del campo hace que los campesinos opten por aumentar las filas de los trabajadores golondrinos
Actualmente existen en el país casi 36 millones de jornaleros agrícolas migrantes, de los cuales 12 millones son niños y niñas menores de 18 años de edad que son explotados
Norberto Manjarrez Álvarez, rector de la unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana, asegura que los menores que trabajan en los campos agrícolas a partir de los ocho años de edad contribuyen al ingreso familiar hasta en una tercera parte
Según datos del Programa Nacional de Jornaleros Agrícolas, existen cañeros que ganan entre 12 y 14 pesos por la recolección de una tonelada de caña
En su estudio Condiciones laborales de los trabajadores del campo mexicano, Matías Romero Hernández, investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, indica que alrededor de 2 millones de jornaleros cañeros migran a los campos de trabajo acompañados por sus familias, lo que involucra de manera directa a miles de menores de edad que laboran en la zafra, obviamente, destaca, sin la mediación de un contrato y con jornadas que rebasan las 10 horas al día
El estudio describe las grandes extensiones de hortalizas de la región del Bajío —donde se encuentran los ranchos del presidente Vicente Fox y del secretario de Agricultura, Javier Usabiaga—, que emplean a infantes en el trabajo de la recolección de fresa, ajo y brócoli
Mientras que en el sureste, los niños son utilizados como pizcadores de café, en Veracruz y Morelos trabajan en la recolección de cebolla: se les pagan cuatro pesos por el corte y amarre de 25 docenas En el caso de la fresa, reciben seis pesos por caja de fruta recortada; un peso por la de manzana y 95 centavos por kilo de ejote
Los jornaleros, sin excepción, se pasan la vida recorriendo las plantaciones, en las que viven hacinados, obligados a defecar al aire libre y todos con graves problemas de desnutrición
Federico Ovalle Vaquera y Emilio López Gámez, de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), señalan que frente a la ruina del campo y la incapacidad de la industria, el comercio y los servicios de ofrecer puestos de trabajo, la dura competencia entre los jornaleros ha tenido un impacto negativo en sus salarios: en 1990, ganaban 1590 pesos por día, salario que se redujo a 1096 pesos en el presente año
Álvaro López Ríos, líder de la Unión Nacional de Trabajadores (UNTA), afirma que el fenómeno de los trabajadores golondrinos se incrementará alarmantemente el próximo año con la apertura comercial
Jorge Santibañes Romellón, presidente del Colegio de la Frontera Norte, da cuenta de cómo, en su desesperación por encontrar trabajo para dar de comer a sus familias, los campesinos intentan cada vez más cruzar la frontera con Estados Unidos En julio pasado, 52 migrantes indocumentados murieron en ese propósito

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