Promueve la Fundación BBVA Bancomer el coleccionismo

Ante la carencia en los museos de un banco de datos sistematizado sobre la plástica contemporánea de México, la Fundación BBVA-Bancomer se lanza a la tarea de conformar un sistema de información
“Nuestra meta es contar con una base de datos lo suficientemente sólida y actualizada para ofrecer consultoría de calidad a los públicos interesados”, dice la información del organismo
Su objetivo es contribuir “a la difusión y promoción de las artes plásticas de México, así como fomentar el coleccionismo”
En entrevista en sus oficinas de Avenida Universidad, Gabriela Velásquez Robinson, quien asumió la dirección de Fomento Cultural de la Fundación a principios de este año tras la fusión de los bancos BBVA y Bancomer, en sustitución de Ercilia Gómez Maqueo, cuenta que el origen del proyecto fue el Salón de Arte, que la institución bancaria realiza desde 1995 reuniendo en una exposición un conjunto de obras:

“Nos dimos cuenta de que contábamos con información importante y pensamos crear un sistema para que la gente pueda en un futuro acercarse, consultarlo y hacer investigación”
Actualmente cuentan con registros de casi de 190 artistas que han participado en los salones, así como de autores de la colección de arte Bancomer Incluyen datos biográficos, curriculares, notas de periódicos y revistas, de crítica, sus participaciones en exposiciones, bienales y ferias, así como el comportamiento del mercado
“Tratamos de tener un panorama amplio de cómo va el trabajo de cada uno de ellos”
El Salón de Arte es también el medio por el cual Fomento Cultural impulsa el coleccionismo ¿Han sido estas exposiciones un detonante en el mercado del arte?, se le pregunta a Velásquez Robinson:
“Yo creo que sí Año con año se acercan los coleccionistas, nos compran, y han ido evolucionando a la par que nosotros, reafirmando criterios”
En su opinión, en México no hay suficiente conciencia de la importancia que tiene el coleccionismo para el patrimonio de la nación y para que los creadores puedan seguir produciendo, como lo existe en otros países
Pone el ejemplo de la colección Thyssen-Bornemisza, que dio origen al museo del mismo nombre en Madrid, España, para subrayar que el mundo globalizado exige que no sólo el gobierno se haga responsable, sino que participe toda la sociedad
La institución bancaria ofrece facilidades a los coleccionistas interesados en adquirir obras del Salón Sólo tienen que acercarse a la Fundación, firmar un convenio y pagar el costo en un plazo de seis meses sin intereses, y al cubrir la cantidad requerida se les entrega la pieza
—¿El Salón nació con el objetivo de ser un escaparate para la venta?
—No para la venta, creo que más que nada es un escaparate para que la gente pueda acercarse al arte, pueda apreciarlo
Añade que “desgraciadamente no existe la costumbre de ir a museos y menos a galerías, y el Salón ofrece la oportunidad de pasar una noche muy agradable” entre amigos, clientes y ejecutivos de cuenta, para mostrar la “parte humana” de la institución Y asegura:
“El banco está muy comprometido con la sociedad Los temas más importantes de la Fundación son cultura y educación, que son el eje de desarrollo del país”
El Salón: “Orden del día”
Historiadora del arte, Velásquez Robinson fue miembro del equipo del curador y crítico Osvaldo Sánchez cuando dirigió el Museo de Arte Internacional Rufino Tamayo
Recuerda que la exposición del Salón se presentaba dentro de las instalaciones de Bancomer en Universidad y Mayorazgo, colonia Xoco, y posteriormente itineraba en algunas ciudades de la República El año pasado la muestra se presentó por primera vez en el Museo de Arte Moderno (MAM), con el fin de incrementar el número de visitantes
Este año se exhibe nuevamente en el MAM desde el jueves 30 de octubre y estará ahí hasta el 2 de febrero del año 2003, con el título Odd (Orden del día) Se está analizando la posibilidad de llevarla también a Tijuana y en un futuro exponer incluso en otros países
Según la historiadora, antes que promover el coleccionismo, el objetivo de la muestra es ampliar tanto públicos como criterios en la apreciación del arte contemporáneo, pues —dice— a la gente todavía le cuesta reconocer calidad artística en expresiones como las instalaciones o el video
Luego explica que el Salón no hace una convocatoria abierta aunque sí recibe carpetas de artistas interesados en participar Un comité de selección elige las obras y a los creadores que integran la exposición Este año lo conformaron el crítico y curador independiente Ery Cámara, así como Paloma Porraz, directora del Laboratorio de Arte Alameda
Entre los artistas seleccionados se encuentran Eduardo Abaroa, Tania Aedo, Gustavo Artigas, Iñaki Bonillas, James Brown, Mónica Castillo, Arcángel Constantini, Abraham Cruzvillegas, Andrea di Castro, Gina y Marcela, Silvia Gruner, Yishai Jusidman, Perla Krauze, Hugo Kiehnle, Daniel Lezama, César Martínez, Teresa Margolles, Yoshua Okon, Emilio Said, Teresa Serrano, Gerardo Suter, Sofía Táboas, Diego Toledo, Laureana Toledo, Miguel Ventura y Emi Winter
A decir de Velásquez Robinson, no significa que los artistas elegidos sean los más representativos de México El boletín de la exposición señala que brinda “un panorama diverso en tendencias y disciplinas artísticas” Y en otra parte establece que el Salón es un foro “de diversas manifestaciones que conforman un panorama representativo del arte contemporáneo en México”
Las obras no se exponen con precios pero, dice la historiadora del arte, los interesados en adquirir alguna pueden acercarse a Fomento Cultural a solicitarlo Las piezas que no se venden regresan a sus autores o galerías al término de las exhibiciones En ocasiones, la Fundación adquiere algunas de ellas
—¿Los artistas están contentos, se han beneficiado?
—Sí están contentos Como decía yo, pocos de ellos tienen la oportunidad de que se les vea en otros estados de la República y, como te comentaba, son públicos difíciles
—¿Tienen datos sobre cuántas obras han vendido a través del Salón, para hablar de qué tan importante es en el mercado del arte?
—Sí los tenemos pero es una información delicada
La directora de Fomento Cultural se niega a aportar cualquier cifra que hable de esas ventas, del presupuesto que otorga el banco a su área, del monto de los recursos que destina a apoyar otros proyectos culturales y, en fin, de cualquier cantidad de dinero
—¿La Fundación cobra comisión por la venta de obras como lo hacen las galerías?
—Si es un trato directo con los artistas, el pequeño porcentaje que ellos otorgan vuelve a entrar al mismo fondo de apoyo a proyectos artísticos y culturales
Se trata del Fondo Bancomer de Apoyo a las Artes mediante el cual se otorgan donativos a proyectos en artes visuales, escénicas, medios de comunicación y publicaciones literarias Mediante este programa se dio un apoyo al Instituto Nacional de Bellas Artes para la exposición del escultor español Eduardo Chillida, recién clausurada en el Palacio de Bellas Artes
Dos colecciones
Información publicada en la página WEB de la Fundación señala que la base de datos del Sistema de Información “cuenta con el suficiente soporte para brindar un servicio profesional que ofrece:
—Asesoría
—Inventariar y catalogar colecciones
—Información sobre el mercado
—Coordinación en la restauración y conservación de obras, así como avalúos
—Atención personal a coleccionistas y posibles interesados”
Ofrece también la asesoría de “reconocidos expertos en los mercados de arte” y, en otro apartado, “reportes periódicos sobre las tendencias económicas nacionales e internacionales del arte”
En realidad, Fomento Cultural no tiene un equipo de expertos Especifica su directora que si alguien requiere de esta ayuda su área lo pone en contacto, “sin cobrar”, con el especialista adecuado, que por supuesto cobrará sus honorarios por su parte
En cuanto a la información sobre el mercado, aclara:
“Bueno, tratamos de incluir estudios de mercado Eso siempre es un poquito más delicado, varía mucho y la información no siempre está, pero procuramos meter los precios de subastas y galerías”
—Pero ustedes dicen en Internet que cuentan con reportes, ¿tienen la información o no?
—Si te refieres a nivel global, no
—¿Es su objetivo tenerlos?
—No es nuestro único objetivo, nuestro objetivo es más bien promover a los artistas, difundir su trabajo, ampliar los públicos, el criterio de apreciación de la gente y acercarlos a todas las nuevas tendencias
Se le pregunta si hay mercado para esas nuevas tendencias Responde que a los jóvenes les causa menos “ruido” adquirir piezas como fotografías o instalaciones, y existen ya colecciones “muy interesantes” de arte contemporáneo
La Fundación BBVA Bancomer cuenta en su colección con obras elaboradas en nuevos soportes Velásquez Robinson detalla que este organismo cuenta en su acervo con 45 obras de artistas como Gunther Gerszo y Katy Horna, así como de artistas que han participado en los Salones de Arte
El Banco BBVA Bancomer cuenta con una colección aparte de alrededor de 100 obras de Leonora Carrington, Rafael Coronel, Francisco Corzas, José Feher, Joy Laville, Leonel Maciel, Ricardo Martínez, Luis Nishizawa, Carlos Orozco Romero y Juan Soriano, entre otros creadores
A pregunta de Proceso la funcionaria subraya que la fusión entre BBVA y Bancomer no puso en riesgo la actividad cultural:
“Al contrario, le han dado mucha importancia, estamos trabajando en algo muy interesante con los empleados del banco tratando de que también participen de todas las actividades culturales”
Las operaciones del BBV y sus fusiones con bancos de América Latina son investigadas por el juez español Baltasar Garzón (Proceso 1331)

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