Frida regresa a Bellas Artes hablando en inglés

Como hace 48 años, cuando su cuerpo fue velado, Frida Kahlo volvió al Palacio de Bellas Artes, sólo que ahora con la proyección de la película en la que la actriz Salma Hayek la protagoniza
Kahlo falleció el 13 de julio de 1954 Sus restos fueron trasladados al palacio de mármol para rendirle un homenaje El ataúd fue cubierto por la bandera del Partido Comunista, lo que provocó que la Comisión Permanente del Primer Congreso contra la Intervención Soviética en América Latina protestara con una carta enviada al entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines
Bajo el título “Grotesca farsa rusófila”, Excélsior publicó partes de la misiva el 14 de julio de ese año:
“El director del Instituto Nacional de Bellas Artes (Andrés Iduarte) y el secretario de Educación Pública (José Ángel Ceniceros) no tuvieron empacho en facilitar el Palacio para propaganda rusófila que entraña el hecho denunciado y en exhibirse en compañía del embajador ruso y de los más conocidos comunistas ‘mexicanos’ que tuvieron una brillante oportunidad para dar la última campanada que tendrá que repercutir en contra del buen nombre y del prestigio de México, porque es evidente que los más altos funcionarios no tienen escrúpulos para figurar en tan grotescas farsas rusófilas”

Ese mismo día cayó Iduarte El 15, El Universal reprodujo en su primera página la carta completa de la Comisión y Excélsior criticó severamente, en su espacio editorial, la colocación de la bandera comunista sobre el féretro de Kahlo, porque contradecía la “posición internacional de México, destruye los convenios celebrados con las naciones democráticas e implica una negación de los compromisos adquiridos para defender la causa de la libertad humana”
Entonces, el pintor David Alfaro Siqueiros, el escritor José Revueltas y el poeta Carlos Pellicer se reunieron para analizar la situación de Iduarte, y concluyeron que su destitución tuvo un trasfondo político “cuyas consecuencias pueden ser de resultado pernicioso por lo que hace a la libre expresión del pensamiento artístico y del pensamiento político en general”, y decidieron formar un comité nacional contra “la intromisión yanqui en México”
Y es que, en efecto, dos semanas antes, el día 2, la izquierda mexicana había organizado una manifestación de la Plaza de Santo Domingo al Zócalo a la que asistieron 10 mil personas, encabezadas por Diego Rivera y Frida Kahlo, para protestar contra la participación del gobierno estadunidense en el derrocamiento del presidente legítimo de Guatemala, Jacobo Arbenz
“¡Gringos asesinos, fuera de Guatemala!” —gritaba la artista, captada en una fotografía dramática en su silla de ruedas, con los estragos de la enfermedad en el rostro
La crítica de arte Raquel Tibol, en su libro Frida Kahlo, una vida abierta (1983), de Editorial Oasis, recuerda “el escándalo que se provocó cuando Diego Rivera, en el velorio de Frida en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes, cubrió su féretro con la bandera del Partido Comunista Mexicano El escándalo culminó con la expulsión del director del INBA Andrés Iduarte, por no haber impedido que la bandera de los comunistas figurara en un acto luctuoso que transcurría en un recinto oficial”
En su libro Frida Kahlo, La pintora y el mito, editado en 1992 por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, la historiadora del arte Teresa del Conde reconstruye también esos acontecimientos:
“Su funeral tuvo momentos que sin duda le hubieran conmovido y a la vez divertido sobremanera Hicieron guardia ante el féretro altos personajes del momento: David Alfaro Siqueiros, Heriberto Jara, José Chávez Morado, Rodrigo Arenas Betancourt, Juan O’Gorman, Aurora Reyes, María Asúnsolo, Miguel Covarrubias etcétera, y la guardia final estuvo presidida por el general Lázaro Cárdenas Andrés Iduarte pronunció la oración fúnebre en el crematorio de Dolores y 24 horas después fue cesado como director del Instituto Nacional de Bellas Artes por haber permitido que otra bandera, y no la nacional, cubriera el ataúd”
Todo se calmó cuando el escritor Iduarte aceptó dar clases en la Universidad de Columbia, en Nueva York
Veintitrés años después, Kahlo volvió al palacio de mármol con una exposición “integral”, con la cual se le rindió un homenaje póstumo y se exhibieron por primera vez juntos 60 de sus cuadros (Proceso, 46)
Pero ahora se trata de otra cosa: Frida está de nuevo en el Palacio, aunque para una función privada de la película de Hayek, quien la interpreta desde un perfil light, según lo ha manifestado la crítica La gala, realizada la noche del viernes 8 de noviembre, fue presentada por Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en beneficio del Fideicomiso Diego Rivera
Mauricio Durán, director general adjunto y director de ventas de Buenavista, distribuidora de la película, explica que como el Fideicomiso fue el que autorizó para la película el uso de las imágenes de las pinturas de Frida Kahlo y Diego Rivera y la figura de la artista, mediante un contrato, arregló con la productora Miramax una premier
Añade que los costos de ese estreno los cubrió la empresa
La función, a la cual asistieron los invitados del Fideicomiso tanto como del Conaculta —“que ha apoyado mucho esto”—, también contó con la presencia de los invitados de Salma Hayek:
“Como era por contrato, el Fideicomiso ya recibió dinero por el uso de las imágenes de Frida, y la premier era como complemento de ese mismo contrato Es decir, el Fideicomiso recibió dinero directamente de la producción en el momento en que se rodó la película”
De acuerdo con su información, Frida se estrena en México con aproximadamente 200 copias Y la campaña es grande:
“Consiste en espectaculares, que serán como 18 en el Distrito Federal, en parabuses pondremos como 250, y publicidad en televisión, radio y periódicos Desde el número de copias hasta la campaña la posesionan como uno de los grandes lanzamientos del año”
Según él, en Estados Unidos la cinta ha sido muy bien recibida Cuenta que primero estuvo en cuatro salas, la semana pasada subió a 47 y esta semana se abrirán 350
Hace caso omiso de las críticas:
“Seguramente habrá a quien le guste o no Para nosotros, es un proyecto con el que estamos siendo optimistas por lo que puede llegar a ser la película Si no fuera Hayek, sería quizás una película para un circuito de arte, pero la ventaja de tener un gran elenco como éste y un tema como el de Frida Kahlo nos da confianza para hacer un lanzamiento tan grande y esperamos que la gente se interese en él”
La película no alcanza a escenificar la intensidad de sus últimos meses ni la pasión desbordada en torno de su velorio en el Palacio de Bellas Artes La Frida de Salma, envuelta en el glamour de la frivolidad, para nada refleja ese final conmovedor en torno de un México que debatía con intensidad su destino
Ahora Frida (Salma Hayek), desde la pantalla de Bellas Artes, regresa al palacio hablando en inglés

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