Alicia Alonso: “Bailar con los pies en la tierra”

A sus ochenta y un años, totalmente ciega y con problemas severos para poder moverse -una operación de la cabeza del fémur la ha incapacitado-, Alicia Alonso no deja de ser lo que siempre fue: una diva
Se le ha esperado por más de una hora, y cuando aparece al fin, está maquillada y peinada a la perfección, viste elegantemente, y sus lentes oscuros intentan disimular su ceguera pero no ocultan el profundo brillo de sus ojos negros
En 1990, la coreógrafa Agnes de Mille escribió en la revista Dance Magazine un artículo llamado “¡Viva Alicia!”, un análisis exhaustivo sobre la bailarina En él, señalaba que Cuba exportaba tres productos: habanos, azúcar y Alicia Alonso
Sin inmutarse ante la cita, Alicia Alonso dice contundente:

“En estos momentos, a pesar de ser Cuba un país tan chiquitico, es el país que más estudiantes de ballet tiene en el mundo Con esto quiero decir no sólo mujeres, sino también hombres
“Cuando un pueblo entero conoce un arte, quiere decir que le es muy afín y que es muy conocido Cuando usted va en la calle, un chofer le habla de ballet o un trabajador sencillo en cualquier parte de la isla o un campesino saben del ballet, lo han visto y lo conocen
El ballet es la actividad artística más difundida en Cuba Las convocatorias para ingresar a las escuelas profesionales de La Habana y las principales provincias arrastran a miles de jóvenes Al mismo tiempo, existen escuelas vocacionales para aquellos que tienen algunas cualidades, pero no todas las necesarias, de ahí, a través de arduo trabajo y si logran superar sus limitaciones, se internan en el mundo profesional Simultáneamente, profesores especializados en metodología imparten clases de ballet en todas las casas de cultura, y ha sido desarrollado el llamado psicoballet, sistema terapéutico para niños y adultos con algún tipo de problema de discapacidad
En forma paralela, en el Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana se pueden realizar estudios de maestría y doctorado en investigación, crítica y análisis históricos sobre el ballet Los medios no se quedan atrás
“El ballet se ve mucho por la televisión, hemos hecho muchas giras en el interior de la isla dando charlas y demostraciones Hemos estado en lo más alto de las montañas, en el llano, en ingenios, fábricas En todas partes, con un grupito y diciendo cómo es el ballet Explicando sus raíces, su por qué Eso les ha dado mucho entendimiento Hemos hecho demostraciones con parejas, para que vean las diferencias entre el baile de ambos Es una educación muy sencilla”
Reconocida como una de las mejores compañías del mundo, el Ballet Nacional de Cuba -de visita en México como parte de la delegación cubana que asistirá a la Feria del Libro de Guadalajara- tiene temporadas permanentes en La Habana y constantemente da funciones en todas las provincias del interior
Apunta Alicia Alonso que en Cuba el ballet “se ha convertido en una carrera con un futuro para los hijos Allá no se ve únicamente como un arte de distracción, sino como una carrera muy respetada”
-En la Latinoamerica machista, donde existen prejuicios profundos sobre los bailarines varones, ¿cómo lograron ustedes incorporarlos al ballet?
-Quitando toda clase de complejos, enseñando las diferencias entre el baile del hombre y la mujer Enseñando que el arte no confunde los pensamientos, sino que los agranda y enriquece la mente Esto ha sido fácil para los varones Lo comprenden, lo ven y les gusta, como todas las artes Lo que tiene que hacer uno es darles la oportunidad de que lo gocen y lo entiendan
La historia de amor
A Alicia parece molestarle cualquier referencia a su exesposo, el maestro Fernando Alonso, y a su excuñado Alberto Alonso
A pregunta expresa sobre si la Escuela Cubana de Ballet se fundó sobre los pilares de: una bailarina modelo -ella-, el metodólogo -Fernando- y el coreógrafo -Alberto-, responde:
“La Escuela Cubana de Ballet está sustentada en un gran trabajo de muchos años, en el cual yo fui con todos los maestros aprendiendo Y por medio de mi baile y de las clases, yo fui dándome cuenta, probando en mi cuerpo lo que me venía bien Al mismo tiempo busqué la forma de sentir la música y de proyectar mi arte, y de ahí se hizo la metodología”
En una entrevista de Enrique Maza a Fernando Alonso (Proceso, 751), él dio otra versión:
“En la escuela cubana hubo tres pilares: Alicia Alonso, la bailarina; Alberto Alonso, el coreógrafo, y Fernando Alonso, el director, el maestro, el creador de la metodología A mí me tocó crear el sistema de enseñanza Me fijaba mucho en Alicia, en sus características latinas, en su forma de bailar y en su expresión Cuando fundamos la escuela, no había un sistema de enseñanza ni una metodología Yo me tuve que sentar a pensar y a quemarme las pestañas para crear esa escuela de ballet Alicia fue la inspiración”
Al respecto, Alicia se sincera y dice:
“Lo que yo resiento es que se crea que yo nada más bailaba Yo participé de todo, no me parece correcto decir que nada más bailaba Eso de los tres pilares era muy bonito decirlo, pero todos participamos Alberto Alonso desarrolló mucho la cuestión de la coreografía tratando de crear obras con temas cubanos, Fernando trabajó mucho como profesor, es correcto, pero conmigo Yo participé en hacer la metodología de la enseñanza y en la creación coreográfica, bailaba y servía de modelo”
Alicia y Fernando se conocieron de adolescentes La madre de Fernando era la presidenta de la agrupación “Proarte”, la única escuela de ballet en Cuba, ahí estudiaba Alicia Fernando, por su parte, hacia el high school en Estados Unidos
“En una ocasión en que regresé a Cuba de vacaciones, vi interpretar Coppelia -contó Fernando Alonso a esta reportera en 1993 para la agencia Apro- La bailaban Alicia y mi hermano Alberto La obra me encantó, me pareció que la danza era buena para las piernas y decidí empezar a entrenarme En ese momento me hice novio de Alicia Nos pasábamos todo el día hablando de ballet”
Se enamoraron perdidamente:
“Yo tenía 20 años cuando me casé con Alicia Ella tenía 14 Eramos muy precoces, seguramente por el clima Nuestra bebita Laura nació al año siguiente Estábamos muy enamorados”
Duraron cuarenta años casados Hasta que Alicia descubrió que su esposo se había enamorado de otra bailarina y deseaba pedirle la separación Nunca lo perdonó Como resultado de la crisis matrimonial, Fernando fue prácticamente excluido del Ballet Nacional de Cuba, había ofendido a una ídolo nacional y tenía que pagar las consecuencias
“Nosotros nos quisimos mucho -señaló Fernando entonces a Apro-, al finalizar nuestra relación amorosa nos separamos La vida es así Cuando uno se divorcia, se divorcia y no hay más nada”
Alicia, por su parte, decidió entonces casarse con un hombre mucho más joven que ella, editor de una de las revistas de ballet de Cuba
Ver o bailar
Una de las características más notables de Alicia Alonso consiste en que realizó su carrera como bailarina siendo ciega
-A los 19 años usted empezó a tener problemas con la vista ¿Cómo se supera un problema así en una carrera como la danza? ¿De dónde salió la fuerza?
-Si lo supiera exactamente lo compartiría con usted Pero yo creo que la fuerza sale de que amo a mi carrera De considerar que fue lo mejor que pude hacer en la vida, como persona, en la danza y en especial el ballet Lo que he vivido, lo que estoy viviendo, es lo mejor que tengo Creo que puedo dar y compartir Soy una persona dichosa y feliz que encontró su camino Y lo encontré cuando tenía ocho o nueve años Supe que bailar era lo que más me gustaba en el mundo
-¿Qué le dijeron los médicos?
-Me dijeron que si seguía bailando corría el peligro de no poder ver más
-¿ Y no le importó?
-No
-¿Cómo logró sobreponerse?
-No lo sentí como un problema No fue un obstáculo Al revés, bueno, hasta cierto punto En la medida en que perdía la vista yo me acomodaba mejor a los escenarios, marcaba cuidadosamente Me ponían luces especiales Lo que me rodeaba lo iba adaptando a mis necesidades
Al principio no podía percibir claramente al bailarín a su lado, necesitaba que estuviera frente a ella Su visión parecía reducida a un triángulo, y no podía hacer foco Poco a poco perdió la visión periférica El diagnóstico fue devastador: desprendimiento de retina
Después de varias operaciones, los médicos le ordenaron a la joven Alicia permanecer un año en absoluto reposo, sin moverse de su cama y con los ojos vendados Postrada, su esposo Fernando Alonso le enseñaba los ballets con los dedos de sus manos
Cuando pudo regresar a bailar, se las arregló para tener dos poderosas luces de diferentes colores frente de ella Al mismo tiempo, tuvo que aprender a confiar su vida en su pareja de baile Poco a poco, se acostumbró a dejarlo todo a su intuición Al principio, en algunos casos, para tratar de ver algo cercano utilizaba binoculares Al tiempo quedó totalmente ciega
La vocación
-Cuando usted era pequeña se inició con danzas españolas
-Mi padre era militar y fue encargado por el gobierno de Cuba para ir a España a la compra de caballos de raza árabe, preciosos, para mejorar la cría en Cuba Fuimos mi madre y todos sus hijos, que fuimos cuatro Ahí lo primero que aprendimos fue el baile español
Mis abuelos eran españoles El paterno nos pidió de regalo que le lleváramos un baile español Aprendí la Malagueña, el Fandanguillo, la Jota, Sevillanas Tocábamos las castañuelas Yo me ponía todo el día a practicar las castañuelas Me empecé a poner metas difíciles Tenía siete u ocho años”
-¿Y en qué momento se dio cuenta de que lo suyo era bailar?
-Yo no me di cuenta La que se dio cuenta de que lo mío era bailar fue mi mamá Decía que me movía mucho dentro de su pancita Lo único que me tranquilizaba es que en la sala había un tocadiscos, ponían un disco y entonces me dejaban ahí con una tela larga, para que mientras yo me movía jugara a que era mi largo cabello Mi familia tenía que estar atenta a que cuando se acababa el disco tenían que volvérmelo a poner, y así me estaba horas Yo nunca había visto bailar nada Pero oía música y me inspiraba el movimiento A mí me gustó siempre expresarme por medio de mi cuerpo, de la danza Ya le digo que cuando nací lo primero que hice fue empezar a bailar
-¿Y sus primeras clases de ballet?
-Ahí sí descubrí que el ballet era lo que más me gustaba en la vida En cuanto yo hice mis primeros ejercicios, me empezaron a enseñar, yo lo entendía y trataba de dominarlo todo, me fascinó
-¿Y que le apasionaba más: el control corporal, la adquisición del conocimiento para poder hacer un buen tendue o la emoción de poder utilizar ese tendue para decir otra cosa?
-Pienso que en ese momento yo no sabía lo que era el arte, sabía que tenía que bailar No por qué Así que yo quería dominar mis pies Toda mi vida me ha parecido que para expresarse mejor hay que dominar el cuerpo Porque entre más puede uno dominar su cuerpo, más facilidad de expresión se tiene con él
-¿El entrenamiento define la danza?
-No la define Pero en mí sí Para mí entre más técnica hay más facilidad de olvidarse de ella
-Es una condición casi deportiva
-No Es un dominio Una persona que tiene el dominio de la palabra, mientras más sepa, mejor se puede expresar, es igual en la danza
-¿En qué técnica se ha sentido mejor?
-Yo no me dediqué a una sola técnica Yo me dediqué a aprender de todo profesor y aprendí hasta de aquellos que no sabían tanto Porque aprendí eso: que no sabían tanto Aprendí a distinguir lo que era correcto de lo que no, pero yo estaba siempre en todo Toda mi vida he estado aprendiendo y lo sigo haciendo
Su principal cualidad como bailarina, dice, era ser trabajadora:
“Nunca me conformaba, siempre sabía que había algo que había que mejorar He sido mi peor crítica, bailaba, oía los elogios, algo muy bonito, precioso Pero me decía a mí misma: ‘aquello no te salió tan bien’ En terminos del ballet ese pas de deux, entre la persona que me estaba celebrando y mi conciencia, era un reto continuo Eso me ayudaba, porque me estimulaba, pero yo ponía los pies en la tierra para que no se me fuera el éxito a la cabeza Y eso me ayudó mucho en mi carrera Mucha gente me pregunta qué consejo le daría usted a un bailarín Yo digo que bailar con los pies en la tierra”
-Cuando le tocó sustituir a Alicia Markova en Giselle, ¿sintió que era su gran oportunidad?
-Yo nunca he pensado que una bailarina se hace de “una” oportunidad Yo pienso que una bailarina se hace con el tiempo, es con el tiempo que uno se prueba con un público
-Pero ahí usted tuvo la gran oportunidad
-Bueno, tuve la oportunidad de bailar un papel tan importante como Giselle y sobre todo porque fue muy emocionante, nadie aceptó porque en el Metropolitan Opera House se había vendido todo con el nombre de ella bailando ese papelY yo, en mi inconsciencia, pues dije sí, yo lo bailo, trataré Anton Dolin también fue muy bueno, él era el bailarín principal
“Lo bailamos y me di cuenta de todo lo que no sabía, cuánto tenía que aprender, porque anteriormente yo había estado un año en cama por cuestión de mi vista y bailaba con mis dedos y me aprendía los papeles Y eso fue muy fuerte para mí Yo creía que lo sabía todo Pero mentira, uno nunca se lo sabe todo Eso es maravilloso, siempre hay algo más que uno tiene que aprender Eso es la vida en sí”
-¿Hasta cuándo hizo clase?
-Hasta los 75 Claro, una clase de acuerdo a esa edad, pero de que se puede se puede Por supuesto, yo tenía un cuerpo entrenado, mucho más entrenado que el de las personas que no han hecho nunca nada Desde luego, mi cuerpo había estado haciendo ejercicio toda su vida
La Revolución
Después de triunfar en Estados Unidos, Alicia decidió regresar a Cuba como bailarina y crear junto con Fernando Alonso una escuela y una compañía Vivió la dictadura de Batista y la sufrió No había nada para el arte
A casi 44 años del triunfo de la Revolución cubana, Alonso se ufana:
“Nos pusieron todo: un teatro, los estudios Las facilidades para llegar a cualquier lado de la isla para sensibilizar y escoger los talentos La Escuela Nacional es fabulosa Tomamos a los alumnos desde chiquitos y de manera gratuita les damos ocho años de estudios
-Con las tendencias a la globalización, en muchos países se considera al arte como una actividad prescindible
-No sé cuánto se invierte en Cuba en educación artística Lo que sé es que nosotros nos hemos desarrollado a un nivel muy alto No sólo en el arte, sino en la medicina, en el deporte, en la educación Pero ahora hay todavía más preocupación por el arte, en Cuba se ha desarrollado muchísimo la música, las artes plásticas, la literatura, la danza en general y el ballet en particular
“Yo creo que el arte te abre un espacio inmenso a un horizonte que no tiene fin A través del arte siento que me puedo comunicar con todos No hay maldad, envidia o rencor, ni pequeñeces, sino ganas de crecer y seguir para adelante Es la vida y es paz
“Usted debe saber que tenemos escuelas de ballet en toda la isla, en las diferentes provincias Pero recién solamente en La Habana se registraron 4 mil 600 muchachos, esto sin contar los que ya están inscritos para estudiar la carrera de ballet como profesionales
-¿Se podría decir que Cuba es el principal país exportador de bailarines?
-Sí
En diciembre de este año se inaugurará una nueva escuela de ballet en La Habana Se considera que cuando estén terminados sus 20 salones será la más grande del mundo
“Es algo inmenso En esta escuela se pretende que puedan venir a estudiar becados de todas partes del mundo Hasta ahora damos asesorías en Milán, Roma, Francfort, Londres, París, Tokio, Estocolmo, Oslo, Pekín En casi toda Europa, América Latina, Asia y en Estados Unidos Nuestros alcances son muy grandes y queremos ayudar Podemos llevar ballet, amistad y paz”
–Los bailarines que han optado por el exilio, ¿no dañan esa imagen?
-Lo que me daña un poquitico a mí personalmente es saber que los conocí de niños Y a uno le duele siempre perder un hijo Aunque en la mayoría de los casos todos van y vienen Pero la producción de bailarines que surge es más grande de los que se van
A pesar de tener una gira en México con el Ballet Nacional de Cuba que abarcará varios estados de la República, Alicia Alonso se declara incansable:
“Soy una persona que va vivir 200 años y todavía estoy pensando que quizá me quede corta En la vida uno no cuenta los años, cuenta los minutos, los segundos Esa es la vida y uno constantemente tiene que ir mejorándola y pensándola, viviéndola, mirando siempre hacia delante” l

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