Crisis latinoamericana; el libro se fortalece

LA HABANA – En el exterior de la isla, a partir del llamado “período especial”, tras la caída del bloque socialista, se fomentó un mercado político complaciente para desprestigiar a Cuba, “pero hoy hay más editoriales y se publican igual número de títulos que entonces, y tenemos mucha más libertad creadora y mucha más participación de los creadores”, sostiene Iroel Sánchez, presidente del Instituto Cubano del Libro
Y tras responder -a pregunta expresa- sobre si hay un boom de la literatura cubana que “sería pretencioso por lo menos que nosotros lo dijéramos”, prefiere señalar:
“Yo creo que existe un interés creciente, creo que la presencia de editores extranjeros, de visitantes en la Feria Internacional del Libro de La Habana lo demuestra de una manera aplastante Creo que existe, además, una especie de reconocimiento tácito de que Cuba tiene algo que casi nadie tiene, que es el lector”
-¿Cree que hay cierto morbo comercial fuera de Cuba para publicar autores salidos de la isla?

-No diría que creo: está demostrado que se ha creado un mercado que floreció al inicio de la década de los noventa cuando la gente estaba contando los minutos y otros haciendo las maletas en Miami para ver cuándo desaparecía la Revolución Libros que florecieron justamente después del derrumbe del campo socialista de la Unión Soviética Qué casualidad, se creyó lo que les dijeron los grandes gurúes de cuándo se iba a caer Cuba Es famoso el caso de Andrés Openheimer, que ha ido cambiándole el título al libro: La obra final de Fidel Castro, Los días finales de Fidel Castro, Los últimos años de Fidel Castro, y ha ido complaciendo a ese mercado en un momento en que la Revolución cubana se fortalece en un contexto de crisis creciente de América Latina
Entonces vá más allá:
“Para no hablar de la crisis en la cultura, donde prácticamente no quedan editoriales en este continente ¿Por qué no se escribe un libro de ese tipo sobre la realidad cultural en América Latina? Como que esas editoriales no se interesan en demostrar cuál es el libro que dice por qué han desaparecido las editoriales en América Latina, por qué las han comprado las transnacionales Cuál es el libro que explica el fracaso del capitalismo en este continente, por qué no les interesa a esos circuitos comerciales”
Y arremete con ironía, con cierto malestar:
“¿Qué es lo que le interesa a las grandes mayorías en este continente, por qué no es éso un éxito de venta? Hay un gran negocio detrás de todo ¿Y por qué es tan difícil que alguna de esas grandes editoriales publique escritores que viven en Cuba?”
Aunque se detiene:
“Pero fíjate, en los últimos años ha cambiado y creo que la Feria de Guadalajara es un resultado de todo eso El año pasado Cuba fue invitada a la Feria del Libro de Lima, el año que viene es invitada a la Feria del Libro de Santo Domingo, eso nunca había ocurrido Hay que preguntarse por qué ese interés en Cuba, ese interés en la cultura y la literatura cubana que supuestamente todas estas personas han dicho que está en crisis Y después de 10 años de todos esos pronósticos Cuba es invitada a tres ferias del libro en tres años, ¿qué te parece?”
En la sede
En su oficina del espléndido palacio colonial Del Segundo Cabo, frente a la Plaza de Armas de la ciudad antigua, Iroel Sánchez habla de cara a la XVI Feria Internacional del Libro de Guadalajara, programada entre el 30 de noviembre y el 8 de diciembre, dedicada a Cuba Lo acompaña el vicepresidente del ICL, Edel Morales La noche es calurosa, y para complacer al visitante encienden el aire acondicionado y dos ventiladores -que estaban apagados- y ofrecen una jarra de agua helada
Explica entonces que en Cuba, antes del triunfo de la Revolución, “prácticamente no teníamos editoriales, los grandes autores cubanos, estoy hablando de Carpentier, que tú sabes que por ejemplo en México se publicaron sus libros, no en La Habana Libros como El siglo de las luces nunca se publicaron en Cuba antes de la revolución, y ese es el panorama editorial o el no panorama editorial de Cuba antes del triunfo de la Revolución Triunfa y se abre primero una posibilidad de publicación para el autor cubano, pero, más importante que eso, se abre la posibilidad de un lector masivo, un lector alfabetizado, un lector que va en un ascenso en su nivel educacional
“Desde un principio yo te diría que los más brillantes talentos de la Revolución de la literatura cubana y en general de todas las artes, Lezama, que fue vicepresidente de la Unión de Escritores, Carpentier mismo, que se pone al frente de la editora Nacional, y Nicolás Guillén, asumen la dirección de las instituciones culturales, se crea la Casa de las Américas como también un consejo que es grandísimo de brillantes intelectuales cubanos primero y después también latinoamericanos
“La historia y la relación de la Revolución con la cultura y la literatura en particular, fruto de estas tensiones, ha atravesado momentos difíciles, menos difíciles, y creo que hoy hay un momento de mucha madurez, de mucha profundidad
“Se han cometido errores, se han rectificado, creo que la propia permanencia de la Revolución es la permanencia de su capacidad rectificadora y de su maduración Creo que la salva también el no haberse adherido nunca a modelos oficialmente, como el realismo socialista”
Alude así mismo a la creación del Ministerio de Cultura a mediados de los años setenta y al desarrollo de una política cultural en los años ochenta:
“Y eso fue lo que permitió que el país pudiera afrontar la crisis económica terrible que enfrentamos a principios de los años noventa, y no perdiera su cultura y permaneciera el sentido experimental de la literatura cubana, no sólo que permaneciera, sino que se ampliara, se desarrollara Aquí ha sido al revés Ahora tú publicas en Cuba una novela experimental o crítica o que aborda determinada arista importante de la sociedad y esa novela llega a librerías del país, sale con reseñas en los periódicos, se presenta en las principales ciudades”
Ejemplifica con el Premio Alejo Carpentier:
“Se premia al autor, se divulga en los principales circuitos culturales del país, se presenta en las principales capitales de la provincia Creo que es una relación en la que la literatura y la cultura tienen un profundo protagonismo social”
-¿Cuál la relación que tienen, por ejemplo, con la literatura del exilio?
-Primero, que el tema migratorio en relación con Cuba se manipula mucho, se asocia siempre a una especie de enemistad Pero incluso te diría que la mayoría de las personas que residen fuera de Cuba no siempre se oponen a la Revolución; como la emigración cubana no es la mayor proporcionalmente de América Latina ni mucho menos (incluso en el caso de la cultura y la literatura, si tú vas a muchos países de América Latina son muchos más los intelectuales que viven fuera de sus países que los cubanos que viven fuera de Cuba), hay una, muchas veces, intención política que se le obliga a adoptar a la hora de analizar este tema con Cuba que no se le aplica a ningún otro país
“¿Cual ha sido la política? Que Cuba, como país, como nación aspira a una relación normal con su emigración, una relación en la que las personas que radican fuera del país puedan tener un intercambio totalmente normal con su nación de origen Hay antologías hoy, por ejemplo, de cuento, narrativa, de poesía, que incluyen en igualdad de condiciones a la gente donde esté, en función de su calidad literaria, no en función de donde viva Creo que ese ha sido el criterio mas maduro y es el reflejo también de esa participación de la que te hablaba, porque esas propuestas de libro, de publicaciones, surgen de los consejos, de las editoriales, de la participación de la relación natural que hay, tomando en cuenta también que es la vida cultural cubana tan intensa, tan diversa que puede admitir eso con total naturalidad Y no sólo es que se hagan los libros, porque esos autores vienen aquí, presentan su libro en una feria que tengan toda la vida literaria, con reseñas en la prensa, que tengan una vida como la tiene cualquier libro y cualquier autor de nuestro país Diría más: Que las personas que han publicado aquí, que han tenido esta experiencia, incluso de alguna manera reconocen que es un lugar donde tienen una relación mucho más abierta, muchos mas libre con el lector, donde no se hacen libros pensando en el precio que se le va a poner para ver cómo se le saca más ganancia, no tienen esa esclavitud Muchos, sabemos que muchos en Miami, para poder publicar tienen que pagarse la edición en las seccionales editoriales que existen ahí, que logran sobrevivir publicando cualquier cosa”
-¿Y a nivel interno, en esa relación con algún escritor que fuera radicalmente de oposición, seguiría predominando el criterio literario?
-Mira, hoy no tenemos en Cuba ningún libro escondido

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