El campo, caldera social sin escape

A la par que enriquece a unas cuantas empresas agroindustriales, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte impulsa aún más el dramático éxodo de los campesinos hacia Estados Unidos Las tierras se abandonan, las escuelas se cierran, los pueblos se van quedando solos, con una circunstancia adicional: fuera de las zonas urbanas, México se convierte en un país habitado mayoritariamente por mujeres
La apertura agropecuaria prevista por el TLCAN y aprobada por el Senado de la República ocasionará que, en los primeros meses de 2003, unos 5 millones de mexicanos abandonen el campo, luego de que en la actualidad son ya alrededor de 600 personas las que diariamente emigran a las ciudades mexicanas y a Estados Unidos, dejando en muchos casos sus tierras en manos de mujeres y ancianos
En un estudio de la Comisión de Desarrollo Rural de la Cámara de Diputados y el Frente Democrático Campesino (FDC) se advierte también que, como resultado de la liberación arancelaria programada por el acuerdo comercial para el 1 de enero, la migración campesina acarreará, además, mayores problemas urbanos en el país
Se trata del éxodo creciente que, en vísperas del inicio de la vigencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, auguró hace casi 10 años el investigador José Luis Calva, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, para quien ahora el problema del campo es una “caldera social sin escape”
Al respecto, el presidente del Colegio de la Frontera Norte, Jorge Santibáñez Romellón, refiere que en julio último se rompió el récord mensual de fallecimientos de migrantes indocumentados (los muertos fueron 52) que buscan mejores condiciones de vida en Estados Unidos Si este ritmo continúa, dice, “estaríamos alcanzando la vergonzosa cifra de más de 600 muertes por año, mientras que en el año 2000 -sin duda, el peor en este renglón- fue de alrededor de 400”
Aún más, la disminución en las detenciones de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, que recientemente se calculó en 30%, para el directivo académico es un grave registro, pues ello implica que, en términos relativos, los mecanismos de vigilancia “son cada vez más mortíferos y que los riesgos en el cruce se han incrementado”
Según el presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Heladio Ramírez López, en la actualidad salen del territorio nacional más de 360 mil campesinos al año, contra 30 mil que emigraban del campo en 1960, y a partir del próximo año el éxodo se acrecentará, no sólo por el TLCAN, sino por los fuertes subsidios que el país vecino ofrece a sus productores agropecuarios
El papel de la mujer
La secretaria general del Consejo Nacional de Población (Conapo), Elena Zúñiga, asegura que en los últimos cinco años de la década de los noventa más de 4 millones de personas migraron de una entidad a otra en el país, y que la mayoría fueron mujeres, 30% de las cuales, por cierto, se hallaba en edad reproductiva
De acuerdo con cifras del propio Conapo, los mexicanos que residen de manera ilegal en Estados Unidos son alrededor de 8 millones, la mayoría de ellos varones, aunque últimamente está creciendo a gran velocidad el número de mujeres que atraviesan la frontera
Por eso, dice Pastor Hernández Santiago, director general de Población en Oaxaca, el envío de dólares de las mexicanas que trabajan en Estados Unidos ya equivale a 20% de las remesas totales
En Estados Unidos, continúa, las mexicanas se emplean sobre todo en fábricas, talleres, servicio doméstico, intendencia, restaurantes y pequeños comercios, trabajos semicalificados y sin prestaciones laborales
“El 94% de las mujeres trabajadoras son asalariadas y su sueldo promedio mensual asciende a mil 100 dólares, 520 menos que los hombres, quienes ganan en promedio mensual mil 620 dólares”
Precisa Pastor Hernández que, en 2001, uno de cada 10 hogares mexicanos tenía un miembro con antecedentes migratorios en Estados Unidos, pero en las zonas tradicionales de expulsión migratoria, como Oaxaca y Michoacán, la proporción es de un hogar por cada cuatro
No obstante, continúa, “gracias a la solidaridad de los migrantes con sus familiares, México capta alrededor de 16 millones de dólares diariamente”, y revela que, de acuerdo con las estadísticas del Conapo, siete de cada 10 receptores de remesas son mujeres
Así mismo, Héctor Robles Berlanga, exdirector de Estudios y Publicaciones de la Procuraduría Agraria, afirma que las mujeres están adquiriendo mayor importancia en los núcleos agrarios
En 1970, dice, existían 31 mil 459 ejidatarias, lo que representaba 13% de los sujetos con derecho a la tierra Para enero de 2000, sólo en el Programa de Certificación de Derechos Ejidales (Procede) contaban con certificados 362 mil 581 ejidatarias, comuneras y posesionarias
“De continuar con esta tendencia -prevé-, se espera que al terminar el Programa de Certificación sean poco más de 500 mil las mujeres con tierras”
Las mujeres que en la actualidad cuentan con certificados o títulos de Procede usufructúan 65 millones de hectáreas, ocupan cargos en 103% de los órganos de representación de los núcleos agrarios, en 139% de las Sociedades de Producción Rural y en 42% de las Sociedades de Solidaridad Social
Esto representa, dice, un cambio inédito en la sociedad rural mexicana Y subraya: “Reconocer esta realidad obligará a rediseñar las políticas de atención al agro, en el sentido de que deberán tomarse en cuenta las necesidades e inquietudes de la población femenina”
Héctor Robles expresa que la edad promedio de los ejidatarios es de 52 años, pues 53% de los varones y 669% de las mujeres superan los 50 años
Abunda: “En las áreas rurales existen 154 mil localidades con menos de 2 mil 500 habitantes, en donde viven aproximadamente 233 millones de personas De éstas, 12 millones tienen menos de 20 años y sólo 146% es mayor de 50 Tales datos indican que existe una proporción significativa de población joven sin acceso a la tierra, cuyas posibilidades de obtenerla están prácticamente canceladas, por lo que demandan opciones económicas alternativas”
Los focos rojos
Elena Zúñiga, del Conapo, precisa que de 1995 a 2000 alrededor de 12 millones de migrantes provenían de localidades con menos de 15 mil habitantes, y cerca de 1 millón se dirigieron a localidades urbanas
“La emigración rural implica que cada año las localidades rurales pierdan 22% de su fuerza laboral, la cual llega a las ciudades en condiciones de desventaja social, lo que se refleja en su inserción -en mayores proporciones que la población nativa- en ocupaciones manuales de baja remuneración
“Los bajos ingresos, las diferencias culturales y sociales, los asentamientos precarios en los que se establecen, entre otros factores, colocan a los migrantes en condiciones de mayor vulnerabilidad y riesgo de sufrir daños a su salud, y les imponen mayores barreras para la búsqueda y utilización de servicios médicos”
En el fenómeno de la migración rural-urbana, explica, especial atención merece la población joven, que además de los factores ya mencionados, se enfrenta a vulnerabilidades propias de su juventud y falta de experiencia y de conocimientos Estos factores los hace más susceptibles a diferentes tipos de violencia, abusos y engaños, así como a asumir conductas de riesgo, incluidos el consumo de drogas y las prácticas sexuales no protegidas
Destaca la población indígena que reside en las zonas urbanas del país En el año 2000 ascendía a 39 millones de personas, con poca protección de las políticas públicas
Así mismo, gran parte de los flujos migratorios para participar en trabajos agrícolas temporales de otros estados -sobre todo del sur al noroeste del país- está compuesto por mujeres, que viajan en compañía de sus parejas, o bien como jornaleras agrícolas solitarias En estos casos se agudizan las desventajas sociales, presentes en todo el proceso, derivadas de profundas desigualdades de género y de la persistencia de papeles predominantes asociados a la maternidad y a la crianza de los hijos
En cuanto a la migración temporal a Estados Unidos, uno de cada cuatro migrantes tiene entre 15 y 24 años de edad “De cada cuatro jóvenes tres cruzan la frontera sin documentos y 8 de cada 10 carecen de ellos para trabajar en Estados Unidos”
A juicio de Armando Bartra, director del Grupo Maya -dedicado a estudiar la realidad del agro-, “de las 8 millones de personas ocupadas en el campo, 70% gana menos de un salario mínimo, en tanto que 95% carece de prestaciones sociales”
Pero lo más lacerante para él es el éxodo “masivo y creciente” a Estados Unidos
Por ese éxodo, manifiesta Manuel Rodríguez Ponce, líder de la Federación Estatal de Propietarios Rurales de Sinaloa, “comunidades enteras están abandonadas Se cierran escuelas, la tierra se vende y, por lo pronto, más de 150 mil hectáreas se quedarán sin sembrar en la entidad”
Para poner un ejemplo de la baja producción, el presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz, Pedro Alejandro Díaz Hartz, estima que el número de agricultores nacionales dedicados a ese cultivo cayó de 25 mil a 5 mil 900, debido que el arroz estadunidense cubre ya 75% del consumo interno
También el caso del algodón resulta dramático, pues las hectáreas de cultivo suman este año 40 mil, menos de la mitad de las 82 mil que se destinaron al efecto en 2001 y muy por debajo de las 670 mil hectáreas que tienen esa vocación en todo el territorio nacional
A su vez, Víctor Quintana, del FDC, indica que en Chihuahua 194% de la población ocupada en 1995 se ubicaba en el sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura, ganadería y pesca), mientras que en el año 2000 ese porcentaje se había reducido a 89% Y éste, remata, es “un campo sin campesinos, el sueño salinista cumplido, por principio de cuentas en nuestro estado”
A juicio de Francis Mestries Benquent, profesor e investigador de la UAM Azcapotzalco que elaboró el estudio El rancho se nos llenó de viejos: crisis del agro y migración internacional en Zacatecas, lo que acontece en el campo es consecuencia de una política “consciente del Estado”, que no sólo ha retirado sus apoyos y subsidios, sino que ha obstaculizado los intentos de cambio productivo, mediante una “apertura comercial indiscriminada e incoherente”
Por eso “los campesinos zacatecanos han surcado todos los rumbos de la Tierra tragando fronteras: llegaron hasta Alaska, Canadá, Europa y Asia”, señala, y agrega que, según cifras oficiales, los zacatecanos que trabajan en Estados Unidos son alrededor de 680 mil, “casi la mitad de la población del estado” E inclusive los zacatecanos son los que cuentan “con más clubes de residentes organizados: 200 en toda la Unión Americana”
De acuerdo con el diputado Alfonso Elías Cardona, presidente de la Comisión de Desarrollo Rural, con la próxima apertura del TLCAN “estamos ante un escenario grave, de focos rojos por conflictos de productores que irán directamente a la quiebra frente a la desleal competencia de Estados Unidos”

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