“Unomásuno”: El desaseo financiero y periodístico

Unomásuno vive un capítulo más de su azarosa existencia, al pasar de las manos de Manuel Alonso a las del comprador del periódico, el empresariotoluqueño Naim Libien Kaui Esta nueva etapa se inicia en medio de un conflicto laboral que puede terminar con los días de un diario que durante algunos años fue una opción de información crítica e independiente
Fundado en 1977 por Manuel Becerra Acosta —subdirector de Excélsior cuando el presidente Echeverría asestó el golpe al diario que dirigía Julio Scherer García—, el periódico Unomásuno, en proceso de quiebra y en la pendiente del desprestigio, fue vendido por su presidente y director general, Manuel Alonso Muñoz, al empresario de origen libanés Naim Libien Kaui, quien está siendo cuestionado por los trabajadores
La subdirectora de la publicación, María Ernestina Hernández, resume en tres palabras el dictamen del personal: Libien Kaui “es un delincuente” Y el coordinador de la sección económica, Roberto Fuentes Vivar, completa: “Unomásuno nació como una nueva opción periodística y una respuesta a la necesidad de la gente crítica que tenía la urgencia de encontrar lo que había perdido con la salida de Julio Scherer de Excélsior Hoy, Libien Kaui nos propone un periodismo light, de chantaje y corrupción”
Además, según el representante sindical del diario, Humberto Nevárez, “el nuevo propietario pregonó que nos iba a respetar el contrato colectivo de trabajo, y en los hechos mostró todo lo contrario”

Y en un análisis del fenómeno, Marco A Mares, reportero y articulista de Unomásuno durante 22 años, asienta: Como ocurrió con Excélsior —comprado también recientemente por el controvertido exjefe policiaco Miguel Aldana Ibarra—, la venta de Unomásuno es consecuencia del vacío que está dejando la ruptura de una prolongada connivencia entre el gobierno y algunos medios de comunicación, pero también ha sido ocasionada por el retiro del gobierno de Fox del mercado publicitario de los medios impresos, para privilegiar a la televisión y la radio
“Es —continúa— un vacío que están cubriendo personajes oscuros que tratan de arribar a los medios de comunicación porque saben que son un poder político y quieren fortalecer sus intereses económicos, no necesariamente periodísticos”
Sobre el tema, Pablo Hiriart, director general del periódico La Crónica de Hoy, comenta que “hay algunos casos realmente dramáticos de periódicos que fueron grandes pero que ahora sólo publican unas cuantas hojas Otros cierran sus puertas y algunos más son vendidos con desesperación para salvarse del naufragio financiero”
La mayoría de los medios impresos, asegura, enfrentan dificultades económicas y, al mismo tiempo, padecen la astringencia publicitaria del gobierno, no porque haya una política de austeridad oficial en materia de publicidad ni porque se hayan impuesto criterios de racionalidad en el gasto de difusión, ya que, al contrario, “se gasta como nunca” y con “una discrecionalidad mayor” que antes
“La contracción publicitaria en los periódicos y revistas se debe, en buena medida, al desprecio que un importante sector del gobierno tiene por la palabra escrita, y en segundo lugar a que se ha privilegiado a la televisión como vehículo de promoción gubernamental”
De esta manera, sentencia, el gobierno renunció a ser representante del interés público y no asume la responsabilidad de alentar corrientes de pensamiento representativas de la sociedad
Licencia para extorsionar
Toluqueño, Naim Libien Kaui comenzó su carrera en los medios hace 35 años con su hermano Miled En ese lapso, fue así mismo concesionario de Sony, dueño de una agencia y de una arrendadora de automóviles, propietario de cinco restaurantes y de una empresa de puertas y clóset Posteriormente se separó de los negocios de su hermano para crear los diarios Amanecer de México y El Demócrata de México, que se distribuyen en el Estado de México, y adquirió el vespertino La Tarde, que circula en el Distrito Federal
Fue así como en noviembre pasado Libien Kaui llegó a comprar Impulsora de Periodismo Mexicano, SA, propiedad de Alonso Muñoz, cuyo principal activo es Editorial Uno, propietaria del “cabezal” o de la marca Unomásuno, entre otras publicaciones, en tan sólo 5 millones de pesos (500 mil dólares)
De acuerdo con el contrato de compraventa, cuya copia obtuvo Proceso, Libien Kaui se comprometió a solventar los adeudos de Editorial Uno —alrededor de 150 millones de pesos— con el propósito de garantizar la existencia del diario, así como a respetar el contrato colectivo de los trabajadores
El contrato de compraventa señala que la empresa está sometida a un juicio de concurso mercantil, por el que a partir del 7 de octubre se abrió una etapa de conciliación por 180 días para que, por medio de un conciliador, se proceda a negociar adeudos con los acreedores públicos y privados
Libien Kaui tomó posesión el 20 de noviembre y en los días siguientes se dedicó, según la reportera Amalia Frías, a “exterminar y saquear” al periódico, haciendo al mismo tiempo todo lo posible para que se declarara la quiebra dentro del juicio de concurso mercantil
“Con la quiebra —explica Amalia Frías—, evitaría pagar las liquidaciones completas a los trabajadores, y los acreedores recibirían lo que sobrara”
Inclusive, en noviembre se publicó un edicto en el que un juez determinó que la empresa había entrado en el proceso de quiebra, a pesar de que aún estaban en la etapa de conciliación El juez reconoció que fue un error y que lo corregiría Pero eso ocasionó que los proveedores dejaran de suministrar los insumos del periódico y que los acreedores fueran más exigentes
Mientras tanto, el nuevo dueño cerró Editorial Uno en la colonia Noche Buena y trasladó la producción del matutino a la planta de su periódico La Tarde, en la colonia San Rafael Empero, la mayoría de los trabajadores no quiso cambiarse
Como sea, Libien Kaui dejó de pagar salarios y los vales de despensa; anunció que sólo iba a dar medio aguinaldo; pretendió suprimir uno de los dos días de descanso y, sobre todo, marcó una nueva línea editorial “El señor Libien Kaui informó a los reporteros que a partir de ahora sólo serán publicadas notas informativas de aquellas dependencias y personajes públicos que estén dispuestos a pagar por ellas Según su primitiva visión del papel de los medios de comunicación, quien no pague será atacado hasta que acuda a sus oficinas a ‘buscar un arreglo’”, denunciaron el 1 de diciembre los reporteros Ernesto Montero, Amalia Frías, César Aguilar, Grisel Camacho, Francelia Vargas y Julio Cuitláhuac
Unos días más tarde, el 6 de diciembre, aseguraron que Libien Kaui les pidió no redactar notas contra el presidente Vicente Fox, su esposa Martha Sahagún y el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, quienes, dijo, le ayudaron a comprar el periódico Tampoco quería nada contra Arturo Montiel, gobernador del Estado de México, con el argumento de que recibe del mandatario “un trato privilegiado”, conforme a la versión de los trabajadores
En suma, sostiene la subdirectora del Unomásuno, María Ernestina Hernández: “Nos dio una especie de licencia para extorsionar y chantajear”
La huelga y las maniobras
Para el primer minuto de este sábado 21 estaba previsto el estallamiento de la huelga en Unomásuno, y los trabajadores la consideraban un hecho porque ambas partes no llegaron a un acuerdo para fijar sus liquidaciones
Al cierre de esta edición, el viernes 20, el representante sindical Humberto Nevárez advirtió: “La empresa se empeñó en sólo ofrecernos la maquinaria y uno de los inmuebles de Editorial Uno para la liquidación de los trabajadores Eso no garantiza la suma involucrada y contraviene el compromiso del dueño de rescatar la empresa y de garantizar los derechos laborales de los trabajadores que contempla el contrato colectivo”
Lo que busca Naim Libien es “una quiebra inducida, fraudulenta”, porque “cree que así se va a sacudir los pasivos de Editorial Uno y los acreedores se quedarían sin recuperar los adeudos Además, con la quiebra solamente se sujetaría a pagarnos tres meses y 12 días por año al doble del salario mínimo”
Con la huelga, aclaró, “se podría pelear eso, más los salarios caídos y otros adeudos Nosotros creemos que perdemos más sin la huelga que con ella”
Los trabajadores demandan que su liquidación se pague con el edificio de Editorial Uno y con la maquinaria, y que Libien Kaui les regrese el cabezal, porque “se lo apropió indebidamente”
“El contrato de compraventa reconoce que el cabezal o la marca de Unomásuno es propiedad de Editorial Uno Es más, indica que Impulsora de Periodismo Mexicano es accionista de Editorial Uno Sin el cabezal, no tiene ningún valor todo lo demás”, aseveró Nevárez
Añadió que las banderas rojinegras serían igualmente puestas en las instalaciones del vespertino La Tarde, porque allí se sigue produciendo Unomásuno, aunque con otro personal El contrato colectivo, en su cláusula cuarta, señala que el contrato “abarca todas las dependencias de la empresa, anexos, conexos, y las que en el futuro se establezcan y que tengan relación con los trabajos de la misma”, dijo
Sin embargo, Naim Libien Kaui aseguró que desde 1998 el cabezal dejó de pertenecer a Editorial Uno, cuando lo adquirió Impulsora de Periodismo Mexicano, SA, compañía de Manuel Alonso Muñoz
A juicio de Libien Kaui, quien compró ambas empresas, “desde el momento en que Impulsora retiró el cabezal a Editorial Uno, los trabajadores tenían que saber que el periódico se les estaba yendo Impulsora no tiene nada que ver con Editorial Uno (donde estallaría la huelga) Ni existe relación laboral ni de adeudos Editorial Uno sólo maquilaba el periódico, sin ser dueña del cabezal”
Según él, de Unomásuno sólo quedó el nombre
Aunque Unomásuno se maquila ahora en la planta del diario La Tarde, advirtió, los trabajadores no pueden poner sus banderas rojinegras porque es “una propiedad privada, con otra razón social Ellos sabrán de qué tamaño se la van a jugar si lo hacen”
Empero, los reporteros averiguaron en la Secretaría de Gobernación que, en efecto, Manuel Alonso pretendió trasladar la propiedad del cabezal de Editorial Uno a Impulsora de Periodismo Mexicano Su costo se estimó entonces en 4 millones de pesos, pero como Alonso no estuvo dispuesto a pagar el IVA por el traslado, la operación se suspendió y el cabezal regresó a Editorial Uno
En efecto, el contrato de compraventa reconoce que Editorial Uno “es propietaria de la Reserva de Derechos para el Uso Exclusivo de los Títulos de Unomásuno, Sábado, Páginauno, Másturismo, Deportemásuno, Asterisco comunicaciones, Siglo Mexicano y Motoruno” Tiene, así mismo, los certificados de título y contenido de dichas publicaciones
Es decir —señaló Humberto Nevárez—, Naim Libien se quiere apropiar indebidamente del cabezal
La presencia de Montiel
El 8 de diciembre pasado, Roberto Rock, actual director general adjunto editorial de El Universal y autor de la columna Contrapunto, refirió que “el 4 de julio del 2001, ya en la actual administración federal, efectivos de la PGR encontraron 214 kilos de cocaína en un hangar del aeropuerto de la ciudad de Toluca, el cual, de acuerdo con los registros oficiales, pertenecía a la familia Yamín Jazín Uno de sus integrantes, Víctor Yamín, declaró, sin embargo, que lo habían vendido a Naim Libien Nada ocurrió
“Por haberse desempeñado los Libien con tanta soltura con el priismo, quien lo encabezaba en el Estado de México, el gobernador Arturo Montiel, ha sido señalado de estar detrás de la compra de Unomásuno”
Libien Kaui —quien en su oficina de La Tarde ocupa prácticamente un piso, con escritorio, sala y mesa de juntas monumentales—, se molesta por esas acusaciones y, en entrevista con Proceso, expresa:
“Se ha inventado tanto que ya me volvieron hasta narcotraficante Esa columna (Contrapunto) es injuriosa, baja, vil, soez ¿Qué otro argumento puedo manejar que no sea una grosería? Para nada No tengo el gusto de haber tratado al señor Víctor Yamín Jazín en un hangar Es de locos Yo no tengo hangar, por favor Si así fuera, ¿usted cree que el señor Macedo de la Concha o el señor Gertz Manero me dejarían tener un periódico? Por favor, si me tienen vigilado al revés y al derecho”
La sala de redacción de La Tarde se llama precisamente “Yamín Jazín”, como lo señala una placa metálica en la entrada Libien Kaui asegura que Jazín, exdueño del periódico 8 Columnas del Estado de México, su compadre, y Miled Libien Santiago, su sobrino, discutieron en una borrachera, pero murieron ambos por los tiros cruzados de los guardaespaldas del primero
Por lo que se refiere al gobernador Montiel, dice que ni siquiera le ha hablado para felicitarlo por ser ya uno de los “editores” nacionales “No tengo ninguna relación con ese señor que no sea la relación periodística de que llegue a salir en mis diarios A raíz de las mentiras que se han dicho, ordené que no vuelva a salir en mis diarios si no me da nota de la que yo tenga que hablar Si es para bien, la voy a aceptar, y si es para mal, qué pena Le quiero comentar que si ese señor Montiel quiere tener una empresa periodística, no será conmigo”
A la entrada de su oficina pende una fotografía gigante en donde Arturo Montiel abraza a Libien Kaui y al hijo de éste Aparte, el diario Unomásuno presenta ahora, bajo la dirección de Libien Kaui, una sección dedicada al Estado de México que llega a tener hasta ocho planas
Niega que haya pedido a los reporteros del Unomásuno “golpear” con sus notas a los funcionarios públicos para llegar a un arreglo económico con ellos, o que quiera “masacrar” los logros sindicales “Yo no puedo decirle a un reportero ve y roba, porque yo me pregunto cómo se puede extorsionar a alguien Si hoy se puede extorsionar a un funcionario, no lo conozco”
Sin embargo, refiere que cuando llegó al periódico pidió a los trabajadores revisar el contrato colectivo de trabajo, elaborado hace 25 años Les dijo que ese contrato ha acarreado tres quiebras al periódico: las de Manuel Becerra Acosta, Luis Gutiérrez y Manuel Alonso Les expresó: “Ayúdenme, por favor, para que no masacremos a la empresa nuevamente y para que el día de mañana sea fuerte Vamos a subirnos todos a un barco que está golpeado, que está a punto de hundirse”
Empero, les aseguró que la empresa tenía activos suficientes para respaldar la liquidación de todos “Si no fueran suficientes, ahí sí, ni hablar, porque estoy atentando contra su seguridad Pero su liquidación está garantizada”
—¿Qué tenían qué haber hecho sus antecesores?
—En sus tiempos, ellos no pusieron las cosas en claro Si hubieran pedido el apoyo de todos los que laboran en la empresa para que cada uno pusiera su granito de arena y trajera convenios (publicitarios) correctos, impresos varios, libros, periódicos y todo lo que se maneja en el ámbito, dípticos y trípticos políticos, calcomanías y todo lo que se pudiera haber hecho en esa planta, incluyendo desde luego la publicidad comercial y política, Unomásuno no hubiera tenido un solo problema, porque habría ido en progreso y estaría feliz de la vida en este momento, después de 25 años de existencia
“Pero cuando yo les manifesté: Señores, vamos a subirnos al barco, dijeron: ‘No, discúlpenos, nosotros somos reporteros, no somos sus gatos ni sus esclavos Usted es el dueño, usted traiga el dinero Nosotros no tenemos por qué Nosotros cumplimos con traer nuestras dos o tres notitas; si le parece, y si no, que Dios lo bendiga No le vamos a traer nada’ Ah, caray —les dije—, estamos hablando idiomas diferentes, con gente diferente, que piensa diferente y que yo no entiendo”
Entrevistado antes de que se venciera el emplazamiento a huelga, el empresario aseveró que ese movimiento va a acelerar el proceso de quiebra de Editorial Uno y a reducir eventualmente el monto de la liquidación de los trabajadores
—¿A usted le conviene la quiebra? ¿No dejaría de pagar los adeudos con las dependencias públicas y los acreedores, y se libraría del contrato colectivo?
—No, no Cuando se determina una quiebra es porque Hacienda, el SAR, el Infonavit, el IMSS y la autoridad judicial ya revisaron y se dieron cuenta de que no hay otra más que la quiebra En este momento, tenemos la buena cara del gobierno federal, nos está queriendo ayudar O sea, nos ve con buenos ojos No hay quitas, sino que no te cobran recargos ni multas Es decir, le quitan un poco dándole un poco de aire
Considera que “si esos señores (los trabajadores) siguen afuera, gritando y vituperando cosas raras, estarán echando a perder todas las negociaciones que tenía con la gente a la que se le adeuda”
Anuncia que ante la falta de un arreglo con las autoridades fiscales, esperará a que pongan a remate el inmueble, y si le interesa, lo comprará
En cuanto a los trabajadores, “si quieren irse a la huelga, soy respetuosísimo de lo que hagan Desde luego, no creo que ese sea el camino Yo les pido que se pongan a trabajar, les digo que las puertas del Unomásuno están abiertas para ellos, que no cometan errores, que ya no hagan caso de mentiras y que se olvidan de los pseudolíderes”

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