Mono Blanco y el “boom” del son jarocho

Cuando la música del son había entrado en decadencia, incluso en la discriminación en su propia tierra, Veracruz, Gilberto Gutiérrez Silva, de familia sonera, se decidió por su rescate y, por ende, el de la fiesta del fandango, que es donde se produce en medio de la improvisación Así, en 1977, creó junto con su hermano José Ángel el grupo Mono Blanco, que hoy está influyendo en ámbitos musicales como el del rock, y ha logrado un lugar en varios países, incluso fuera del ámbito de la lengua española Gutiérrez Silva, jaranero, compositor, cantantey bailarín, recibirá esta semana un homenaje como versador en el Tercer Encuentro de Decimistas y Versadores de América Latina y el Caribe, que se realizará en la ciudad de San Luis Potosí
Una ardua lucha El grupo Mono Blanco, contra viento y marea, se ha dedicado a promover y difundir el son jarocho y a rescatar la fiesta del fandango Para ello, ha recorrido el país y otras naciones
El director y fundador de la agrupación, Gilberto Gutiérrez Silva, dice convencido:
“Hemos sido una ventana importante De repente, para los jóvenes empezó a ser una opción aprender son jarocho Hay un boom del son jarocho Se siente en Veracruz y en la Ciudad de México Está influyendo en grupos de rock, utilizan los instrumentos que se tocan en este género musical”

Actualmente Mono Blanco está integrado por cinco músicos de base: César Castro, Gisela Farías, Andrés Vega, su hijo Octavio, y Gutiérrez Silva María La baialadora es Luisa Romero
Gutiérrez Silva toca la jarana, compone, canta, baila son jarocho, es promotor cultural, en fin Se le rendirá un homenaje como versador en el Tercer Encuentro de Decimistas y Versadores de América Latina y el Caribe, que se realizará del 15 al 17 de mayo en la ciudad de San Luis Potosí
Platica que ha escrito copla porque le gusta mucho la poesía:
“He estado trabajando otro tipo de formas que no se usan en el son Se plasma en las coplas un sentimiento actual y muchas de las que he hecho las canta la gente pero no saben que son mías porque no he sacado un libro”
En el encuentro participarán Guillermo Velázquez y los Leones de la Sierra de Xichú, de Guanajuato; Grupo Yolotecuani, de Morelos; Elías Chessani y los Huapangueros de Río Verde, de San Luis Potosí, y Chuchumbé y Mono Blanco, de Veracruz
Intervienen grupos de otros países: Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, España, Italia, Panamá, Puerto Rico, Portugal, Uruguay y Venezuela
También habrá un reconocimiento para los versadores Antonio Escalante, de San Luis Potosí; Fernando Nava, de Guanajuato, y Antonio Rivera Mapeyé, de Puerto Rico
Gutiérrez Silva encontró su camino poco a poco Nació en Tres Zapotes, Veracruz, en 1958 A los 16 años de edad se mudó a la Ciudad de México, donde comenzó su aventura con el son jarocho:
“Estuve mirando el movimiento musical que había aquí La Peña Tecuicanime jugó un papel fundamental en mi vida Ahí vi agrupaciones que empezaban a tocar música mexicana, cuando estaba el movimiento de música latinoamericana
“Entonces empecé a conocer el son mexicano y salí dispuesto a buscar una jarana, la encontré y conocí a Juan Pascoe, quien había estado en el grupo Tejón Con él y con mi hermanó, José Ángel, creamos Mono Blanco en 1977 El grupo nació aquí cuando en Veracruz el son jarocho no estaba muy valorado Como que lo discriminaban”
El músico proviene de una familia musical y sonera, pero le había tocado la decadencia del son
Al fundar Mono Blanco, él y Pascoe tenían dinero y hacían viajes a Tres Zapotes:
“En el primer viaje nos tropezamos con muchos músicos que tocaban solos El fandango, fiesta que se ameniza con el son jarocho, era una cosa rara Empezamos a conocer y aprender de estos músicos
“Yo no tenía una profesión, cuando vine a la capital mexicana pensaba trabajar y estudiar, el eterno cuento de muchos, e hice de esto una profesión Entones me di cuenta de que hacían falta instrumentos, había que hacerlos En 1982 me fui a aprender con don Girino Montalvo Corro Me dio muy buenas bases, las cuales he transmitido a otra gente Toda mi formación la recibí de los viejos, la mayoría ya no vive, como el decimista don Arcadio Hidalgo bueno, hubo otros que fueron fundamentales en mi formación”
Mono Blanco ha organizado talleres de construcción de instrumentos de calidad para preservar e impulsar el desarrollo del son jarocho Gutiérrez Silva diseñó su propia jarana con características únicas, instrumento en el que, sostiene, “puedo resaltar en lo que soy bueno, en la percusión rítmico-armónica”
-¿Fue difícil hacer del son una profesión?
-Complicado en el sentido de que era algo en lo cual nadie creía La gente y la familia te veían un poco raro, pero lo fui haciendo sin darme cuenta Me ayudó la seguridad que tenía al proponer cosas e ir a convencer a personas que trabajaban en la cultura
Ha recibido varias becas: La Rockefeller-Bancomer-CNCA y la National Endowment for the Arts En 1996 la Ford Foundation y el Guadalupe Cultural Center le otorgaron apoyo para crear en San Antonio, Texas, la obra teatral De jarocha a pocha-La Doloritas
Participó como asesor y ejecutante en el disco Papa´s Dream, del grupo chicano Los Lobos y Lalo Guerrero, el cual fue nominado para un Grammy
El proyecto
El grupo ha grabado seis discos: Sones jarochos con don Arcadio Hidalgo y el grupo Mono Blanco I; Sones jarochos con don Arcadio Hidalgo y el grupo Mono Blanco II; Al primer canto del gallo; Sin tener que decir nada; Sones jarochos vol 5, y El mundo se va acabar, Grupo Mono Blanco y Stone Lips
Entrevistado unas horas antes de tomar un avión a Veracruz, Gutiérrez Silva recuerda cómo se topó con su vocación:
“Mi padre toca muy bien la guitarra en bolero Mi hermano José Angel aprendió a tocar guitarra muy joven Era músico Yo había tenido muy reprimida esa parte Al crear Mono Blanco empecé a tocar la jarana De repente encontré que podía ser músico y cantar La verdad me daba mucho apoyo a la autoestima Tocábamos por ahí Le gustaba a la gente y pues nos fue gustando el escenario”
Mono Blanco es una deidad de los indígenas popolucas Así lo explica Gutiérrez Silva:
“También existe ahí un sincretismo con el mundo cristiano El uno de marzo es el día del Mono Blanco Cuando éramos niños nos enseñaban que ese día se cortaba una rama de naranjo con la que se espantaban apariciones en la oscuridad, porque no había luz eléctrica Y había otros cuentos del Mono Blanco Después con Antonio García de León, quien tenía un gran conocimiento del son, conocimos toda esa parte del Mono Blanco prehispánico y adoptamos el nombre Desde entonces nos empezó a ir bien”
Conocen a Arcadio Hidalgo, entonces tenía 87 años, en la Peña Tecuicanime Lo acompañaron en un recital
“Recuerdo aquello como un concierto muy grato”, resalta
Después se encontraron con García de León y les dijo que Hidalgo vendría a tocar de nuevo a la Ciudad de México:
“Antonio vivía en un sexto piso y los padres de Pascoe tenían una casa muy grande en Mixcoac Para fortuna nuestra, Antonio nos encargó a Don Arcadio Nos quedamos un tiempo con él, eran varios días de concierto Se nos pasaba el tiempo tomando té de canela con alcohol, escuchando las interminables pláticas de don Arcadio y tocando mucho Empezó una amistad con él y luego se unió al grupo”
Después se incorporó el jaranero Andrés Vega Arcadio Hidalgo falleció en 1984 y en todo ese tiempo pensaron organizar fandangos y empezaron a dividir su vida entre efectuar giras e ir a Veracruz
Visitaban muchos pueblos de ese estado:
“Intentamos un programa de promoción y difusión del son jarocho a través del fandango Conseguimos dinero para eso Realizamos una lista de pueblos que habían tenido esa tradición Ibamos a los ayuntamientos para decirles de nuestro proyecto y pedir apoyo En algunos casos era bien visto, en otros no”
Sin embargo, poco a poco fueron ganando espacios El cambio comenzó inmediatamente Según él, muchos músicos que habían dejado de tocar porque su medio de acción era el fandango, empezaron a salir, “eran ejecutantes que nunca vieron el mercado de la música para el turismo como una opción”
Enseguida defiende al fandango:
“Es muy bonito Es una perfecta democracia No hay ricos ni pobres No existe diferencia de clases ni nada”
Ahora, comenta, la gente funda grupos y organiza fandangos, “y esto sigue creciendo”
Fuera del país
Otros países ya conocen a Mono Blanco Se ha presentado en Bélgica, Canadá, Corea del Norte, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Holanda, Marruecos y Venezuela
-¿Cuándo empieza la internacionalización de Mono Blanco?
-Empezamos a viajar al extranjero en 1986 Fuimos a Los Angeles, California, a la ceremonia del grito Pero después del Festival de Música y Cultura Latina en Chicago empezamos a tener más oportunidades En ese tiempo no había otros grupos, como Mono Blanco, apegados a la tradición, y además con capacidad de hacer un concierto sin ser un ballet folclórico
Con entusiasmo rememora que el año pasado por fin el grupo ingresó a un circuito de festivales en Europa, al que no se invita por vías oficiales, sino a través de un manager que organiza la gira Estuvieron en Suiza, donde también se presentó la cantante Lila Dawns y el grupo de rock Los de Abajo
Tras un suspiro, expresa:
“Ahora han encontrado dónde ubicarnos porque no éramos un ballet folclórico, no sabían dónde ponernos Nos ubicaron en World Music Había un espacio para nosotros para dar un concierto de música tradicional y también de la música original del grupo
“Les extraña mucho que haya una música así en México, porque el gobierno siempre ha promovido la imagen del mariachi como la identidad nacional En muchos lugares nos preguntan si somos de Cuba, Colombia u otros países, pero poco a poco el son se va conociendo”
-¿Gusta el son jarocho en el extranjero?
-Muchísimo El zapateado El público es muy sensible y se da cuenta de que le das tu ser
-¿Qué tan importante es la improvisación en este género musical?
-Para el son es fundamental, o sea, el son es una música que se improvisa Empiezas y no se sabe cuándo va a terminar Es una música efímera, salvo cuando la grabas El son que se tocó en un fandango pues nunca volverá a ser igual
-Cómo compositor, ¿cuál es su principal preocupación?
-Me gustaría seguir componiendo sones como tales Una vez me decían que uno de mis sones era son cubano No me fijo si cumple los requisitos de que sea un son cubano o no, para mí es una rola, a la mejor tengo influencia caribeña porque crecí escuchando el son jarocho y al Trío Matamoros Además, no puedo negar que oía a la Sonora Santanera, Juan Gabriel, Agustín Lara, Pedro Infante, más tarde a Bob Dylan, Bob Marley Entonces, a la hora de que compones pues tienes influencias, sobre todo en la música popular, que es una cuestión de sentimientos
Le gustaría dedicarse más a la composición, pero los fandangos lo distraen, aunque le generan mucha satisfacción Por otro lado, está dedicado a sacar adelante la Casa de Música PopularVeracruzana, ubicada en el puerto de Veracruz Mono Blanco la fundó hace dos años:
“Es un centro cultural de iniciativa ciudadana Se ha consolidado socialmente, pero la parte económica es pesada Se enseña música popular veracruzana, no sólo el son jarocho, aunque parte de esa vertiente Hay clases de guitarra y de percusiones Hace falta el Museo de la Música, es un proyecto de largo plazo que se podrá hacer a través de la Casa Bueno, estamos en eso”

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