La ultraderecha en el gobierno

Un libro del reportero Álvaro Delgado documenta, paso a paso, la infiltración del grupo de extrema derecha El Yunque en las actuales estructuras del gobierno federal, en estados y municipios, así como en el PAN y en organismos empresariales que hoy toman decisiones clave para el país
La organización clandestina de ultraderecha El Yunque tiene infiltrados, en puestos clave, al gobierno de Vicente Fox y al Partido Ación Nacional (PAN) Por ejemplo, Ramón Muñoz Gutiérrez, jefe de la Oficina de Innovación Gubernamental de la Presidencia de la República y personaje más influyente y cercano al presidente, pertenece a esa agrupación Luis Felipe Bravo Mena, presidente del partido en el poder, también
Así, con nombres y apellidos, incluidos seudónimos, fechas y circunstancias, Álvaro Delgado, reportero de Proceso, hace en su libro El Yunque, la ultraderecha en el poder, una radiografía de cómo integrantes de esta agrupación clandestina, anticomunista y violenta han penetrado las actuales estructuras del gobierno federal, de autoridades estatales y municipales, del propio PAN y de organismos empresariales que hoy por hoy toman decisiones clave para el país
Describe a El Yunque “como una cofradía secreta, cuyos militantes mantienen un juramento de fidelidad, incluso al margen del partido político por el que han optado, el PAN, al que deliberadamente penetraron para conquistar el poder, que ya detentan”
Se trata, explica, “de una organización secreta de inspiración católica que recluta jóvenes para adoctrinarlos y adiestrarlos en el combate físico e ideológico, con el fin de avanzar políticamente en la conquista del poder público”
Especialmente, pero no de manera única, la Secretaría del Trabajo, que encabeza Carlos Abascal Carranza -quien prohibió a su hija leer el libro Aura, de Carlos Fuentes-, se ha convertido en reducto de yunquistas Lo son Francisco Salazar, subsecretario; Jorge Ocejo, jefe de asesores; Gerardo Mosqueda, coordinador general de delegaciones federales; Raúl Vázquez Osorio, secretario particular; Jesús Rivera Barroso, coordinador general de Planeación, y Fernando Urbiola Ledezma, director general de Presupuesto
Para mantener el anonimato se amparan en seudónimos: Salazar es conocido dentro de El Yunque como Capablanca; Mosqueda, como Vekemans, y Urbiola, como Emilio Jasso
Ramón Muñoz, enlace entre el CEN del PAN y el gobierno de Fox, y desde marzo de 2002 responsable de coordinar el gabinete y aprobar -o vetar- funcionarios desde el nivel de direcciones generales hasta secretarías de Estado, es conocido como Julio Vértiz, “en honor -explica Delgado- de uno de los sacerdotes jesuitas que, de manera clandestina, combatieron en los años treinta a la masonería y al marxismo”
El libro (208 páginas), editado por Plaza y Janés y que está en circulación desde esta semana, ofrece datos y más datos En la Secretaría de Desarrollo Social son yunquistas Antonio Sánchez Díaz de Rivera, subsecretario de Desarrollo Regional; Gonzalo Robles Valdez, subsecretario; José de Jesús Castellanos, quien inició el sexenio como coordinador de Comunicación Social y actualmente es director general de la Unidad de Enlace, además de Gustavo Serrano Limón, coordinador general de Servicio Social y “miembro del clan que ha escandalizado por su ultraconservadurismo” (el episodio más reciente, los intentos de censurar la película El crimen del padre Amaro)
Pero los ultraderechistas no sólo han penetrado al gobierno federal y al PAN, sino también han participado en el PRI y en organizaciones empresariales, cívicas y educativas
Como ejemplo, Delgado señala a la exdiputada federal del PRI y hasta hace unos días subprocuradora general de la República, María de la Luz Lima Malvido, cuyo esposo, Luis Rodríguez Manzanera, fue integrante de la primera dirección del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), que fue en realidad uno de los grupos de choque de El Yunque
En todos lados
Esta organización, cuenta el autor, creó otros organismos de camuflaje con tareas de aliento a la participación cívica, dentro del proyecto de “vertebración social”, impulsado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), como Desarrollo Humano Integral y Acción Ciudadana (DHIAC), la Asociación Nacional Cívica Femenina (Ancifem) y el Comité Nacional Provida, formados en la década de los setenta
Los personajes de estas organizaciones se van entrelazando unos a otros Ideólogos del sector privado desde los setenta, Federico Müggemburg y Guillermo Velasco Arzac, éste conocido como Jenofonte, además de prominentes miembros de El Yunque, han sido mentores de Luis Felipe Bravo Mena
Müggemburg es esposo de Gabriela Romero Castillo, hermana de Cecilia, actual senadora del PAN, quien se casó, en mayo de 2001, con Emilio Baños Urquijo, hermano de Fernando, expresidente del MURO y de la Guardia Unificadora Iberoamericana (GUIA), fundado en 1971 y de cuya dirigencia fundacional formó parte el actual diputado federal panista Luis Pazos, vocero de la ultraderecha
Los nombres siguen: José Antonio Ortega, abogado del arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, y fundador de la conservadora Comisión Mexicana de Derechos Humanos, es cuñado de Jorge Serrano Limón, exdirigente de Pro Vida, allegados todos al coordinador de los diputados panistas en el Congreso de Jalisco, Fernando Guzmán Pérez, expresidente nacional del DHIAC y defensor a ultranza de la teoría del complot en el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo
La historia de Velasco Arzac está ampliamente documentada en el libro de Delgado En los setenta fue jefe regional de El Yunque en Guanajuato, Querétaro, Zacatecas y Aguascalientes, y fracasó en su propósito de ser uno de los comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública Propuesto por Fox por recomendación de Ramón Muñoz, Velasco Arzac fue rechazado en el Senado por su inexperiencia en la materia y por formar parte de organismos censores como A favor de lo mejor, del que fue vicepresidente Gerardo Mosqueda
El hijo de Velasco Arzac, Guillermo, fue jefe de asesores de Marta Sahagún en la coordinación de Comunicación Social de la Presidencia y ahora es el encargado de relaciones públicas de Vamos México
En cuanto al CEN del PAN, el autor documenta: el primer secretario general de ese partido en la era de Bravo Mena fue Jorge Ocejo y su relevo, Manuel Espino, es otro prominente operador de El Yunque
El vocero del CEN, Miguel Ángel Vichique de Gasperín, es sobrino de Mario de Gasperín, obispo de Querétaro, uno de los denunciados por el partido México Posible por inmiscuirse en asuntos electorales
Vichique fue también vocero del yunquista Luis Quiroz, exalcalde de León, y ocupó el mismo cargo en la alcaldía de Querétaro que presidió Francisco Garrido Patrón, actual candidato a la gubernatura y cuyo coordinador de campaña es el diputado federal Alfredo Botello Montes, jefe de un comando yunque capturado en 1977, en Zacatecas
Son igualmente miembros de esta organización clandestina el senador Marco Antonio Adame, colaborador en materia de imagen de Carlos Medina Plascencia, responsable de la estrategia electoral panista para los comicios del próximo 6 de julio
Destacan como yunquistas en el CEN del PAN, además de Espino, el secretario general adjunto, Arturo García Portillo, y el secretario de Acción Gubernamental, Julio Castellanos
Pero no termina en esas instancias la infiltración Los yunques tienen también el control de las instancias disciplinarias de ese partido En la Comisión de Asuntos Internos, en la que se integran los expedientes para que el CEN solicite sanciones, tres de los cinco integrantes pertenecen a La Orquesta, como se conoce también a El Yunque: Manuel Espino, secretario general; Adrián Fernández, en el mismo cargo en el Distrito Federal, y Arturo García Portillo, exlíder nacional juvenil
Y en la Comisión de Orden, la que aplica las sanciones, que preside Francisco Molina, están los yunquistas: Martha Patricia Martínez, de Aguascalientes; Ricardo Torres Origel, de Guanajuato, recientemente incrustado en la SEP, y Felipe Urbiola, de Querétaro, los dos primeros diputados federales y el tercero exlegislador federal
A propósito de la bancada panista, los miembros de El Yunque no son pocos Además de Botello Montes, vicecoordinador, están Guillermo Bravo y Mier, presidente de Pro Vida entre 1983 y 1987, y Eduardo Arnal, ambos del Estado de México; Julio Castellanos, excoordinador de delegaciones de Sedesol; Pedro Pablo Cepeda Sierra, potosino catequista; Lionel Funes Díaz, quien presidía la Comisión de Radio y Televisión; Antonio Gloria Morales, y Patricia Martínez Macías, abogada potosina, entre otros
La iniciación
Pero el libro de Álvaro Delgado no se limita a la interrelación de los personajes de carne y hueso en la vida pública del gobierno federal y del partido en el poder, sino que, basado en información recopilada en documentos que se encuentran en el Archivo General de la Nación, la consulta de libros, revistas y periódicos que se han ocupado del tema, así como de testimoniales de miembros de El Yunque, reconstruye las etapas fundacionales de esta organización y sus afines
Arranca con el capítulo Amigos y hermanos o jueces implacables, en el que narra la ceremonia de iniciación del ahora influyente Ramón Muñoz
-¿Estás dispuesto a cumplir con los ideales de nuestra organización y aceptar sus principios de primordialidad, reserva y disciplina?
-¡Sí, estoy dispuesto!, dijo Muñoz y en seguida se le hizo repetir ante el crucifijo y la Biblia:
“Yo, en pleno uso de mis facultades y sin reservas mentales de ninguna especie, juro por mi Dios y por mi honor de caballero cristiano, servir leal y patrióticamente a las actividades y propósitos de esta organización, dándole primordialidad sobre cualquier otra y mantener en reserva su existencia y sus fines, así como los nombres de sus integrantes”
Álvaro Delgado detalla los orígenes de El Yunque, sus postulados, documenta la aparición y papel jugado principalmente en la convulsa UNAM de los sesenta del MURO y la estremecedora consigna de ¡Cristianismo sí, comunismo no!
Documenta también cómo El Yunque infiltró fraudulentamente la Unión Nacional de Padres de Familia, en 1975, y cómo creó una congregación religiosa, Los Cruzados de Cristo Rey, cuyo jerarca fue miembro del MURO, quien estuvo en la cárcel y que se encarga de atender espiritualmente al Ejército, al que la organización penetró en los setenta en el contexto de su expansión nacional
El reino de Dios
Dice Julio Scherer García, presidente del Consejo de Administración de Comunicación e Información, editora de Proceso, en el prólogo de El Yunque, la ultraderecha en el poder: “La elección del año 2000 no fue sólo una épica política, sino una historia que se fue ocultando a los mexicanos, inalienable su derecho a saber
“¿Quién derrotó al sistema el 2 de julio de ese año? Vicente Fox, el PAN y aun Amigos de Fox forman apenas una parte de la respuesta, nacida de un análisis superficial de aquel proceso electoral La realidad rebasa con mucho el llamado fenómeno Fox El 2 de julio se materializó en una mayoría de votos un proyecto político surgido decenios atrás, con raíces ideológicas en la ultraderecha mexicana
“A partir de esta hipótesis, Álvaro Delgado dedicó un tiempo invaluable a la investigación de una vasta red ideológica y política conocida como El Yunque, cofradía secreta, juramentada, con territorio propio: El Bajío, y con una misión propia: implantar el reino de Dios en tierra mexicana”

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