Herralde: Anagrama apuesta por los escritores rebeldes

Considerado como el editor modelo por su independencia y su impulso a la literatura no comercial, Jorge Herralde vino a México a promocionar su libro Flashes sobre escritores y otros textos editoriales En el diagnóstico del panorama editorial, con el respaldo de una larga carrera en el medio, el director de la casa española Anagrama exhibe la trampa de los fabricantes de bestsellers
Sobreviviente de la censura franquista, que lo procesó varias veces, y luego de sortear los años difíciles en los que hubo de modificar su rumbo y pasar de la edición de libros de política a los de literatura, el fundador y director de la editorial Anagrama, Jorge Herralde, asiste a otro triunfo que va más allá de simplemente sobrevivir a la competencia globalizadora de las grandes empresas editoras: el de ver que “la burbuja editorial también está reventando”
“Inmoderadamente optimista”, como se autocalifica, “y a pesar de tanto encontronazo de la editorial”, el editor catalán afirma que “sigue habiendo espacio para algunas editoriales independientes tipo Anagrama, que tienen que luchar con las inclemencias -sobre todo en estos últimos tiempos- de una hiperconcentración acelerada de las editoriales que se están reuniendo en grandes grupos”
“Mi hipótesis optimista, explica, es que esto amainará porque la burbuja editorial también está reventando, así como reventó la burbuja tecnológica y tantas burbujas de la falsa o seudo economía de los años noventa”

Da ejemplos:
“La editorial de Harry Potter, nada menos con los millones de dólares que tiene, hace 15 días despidió a 300 empleados La editorial que publicó las memorias de Hilary Clinton despidió a 670 empleados y así sucesivamente Por ello, en España, las editoriales Planeta, Anaya, Santillana y Random House han anunciado que cortarán su producción y también han despedido gente, porque tenían una estructura montada en la burbuja, confiados en las ventas, pero que por acumulación de títulos el mercado no podía absorber”
Fundador de Anagrama en 1969, cuenta Herralde que por tratarse de una editorial izquierdista se iba a llamar “Crítica”, pero el título ya estaba registrado en Madrid y pedían “un dineral absurdo” por él:
“Yo iba buscando mientras la empresa funcionaba como Jorge Herralde Editores, hasta que de repente, en la agencia de Carmen Balcells, había un libro cuyo título incluía la palabra ‘anagrama’ Me gustó eufónicamente, también lo del cambio dentro de la coherencia de una misma palabra o de un grupo de palabras Anagrama es una palabra que resulta además de eufónica, enigmática”
De visita en México en donde presentó y promocionó su libro Flashes sobre escritores y otros textos editoriales, publicado por Ediciones del Ermitaño, Herralde concedió la entrevista a este semanario para hablar del rumbo de la novela, de los premios literarios y los bestseller, del oficio de editor y de la literatura latinoamericana, ente otros temas
-¿No se siente usted a veces un poco solo ante este maremagnum?
La entrevista se desarrolla en el bar del hotel María Cristina, en la colonia Cuauhtémoc, donde a falta de café bebe agua natural La tarde del lunes es lluviosa Está acompañado de Paola Tinoco García, responsable de las relaciones públicas de la editorial en México, quien le programó una apretada agenda de entrevistas previas a la presentación de su libro el jueves por la tarde, en la Sala Ponce del Palacio de Bellas Artes, a las que acude convencido de que la promoción de los libros es fundamental Herralde responde:
-No, porque creo que hay espacio para editores independientes, un espacio no fácil, pero nadie nos prometió que iba a serlo Han salido en España, en los últimos años, nuevas editoriales bien interesantes Hay una que aquí no ha llegado, se llama Minúscula, con un formato minúsculo, prácticamente de autores centroeuropeos, muy bien escogidos, pero francamente buenos Creo que estas editoriales bien pensadas pueden sortear el temporal, pueden salir adelante como salimos nosotros
Autor de Opiniones mohicanas, que reúne “una serie de semblanzas y recuerdos de autores muy significativos de su editorial”, el director de Anagrama es más bien cauteloso al externar sus opiniones sobre los autores y es un celoso guardián de los secretos y claves que le han permitido consolidar su empresa sin perder su independencia
-¿Cuáles son los recursos que aplica para determinar qué texto, qué autor debe ser publicado?
-No hay fórmulas aritméticas Si las hubiera, ya los grandes grupos las tendrían en su poder, como en caso de la Coca-Cola La intuición, la experiencia y obstinación, a lo largo de años, me han permitido ir perfilando de una manera más exigente el propio proyecto editorial Ésta es la clave También el tipo de fondo editorial de Anagrama, que no se descataloga, que conserva algo que aprecian mucho los escritores: mantener vivos ciertos títulos La hiperconcentración editorial, los grandes grupos, guillotinan constantemente aquellos títulos que se venden poco
Cuenta un capítulo de humor negro: cuando Plaza & Janés compra la editorial Lumen, su directora Esther Tusquets continúa al frente durante un tiempo y en una reunión de poda del catálogo le proponen eliminar una serie de títulos de importancia, entre los que iban los de ella Los responsables no habían mirado la columna de la izquierda, sólo la de la derecha, según las ventas anuales Tusquets tuvo un sobresalto: la iban a podar El propio escritor chileno Roberto Bolaño, autor de Los detectives salvajes, quien falleció en julio pasado (Proceso 1393), estaba muy dolido con Seix Barral porque había guillotinado un título suyo publicado hace algunos años
El género híbrido
-¿Cuál es su diagnóstico de la literatura latinoamericana?
-Puedo hacer el diagnóstico, pero en Anagrama Por ejemplo, Fernando Vallejo me parece un escritor excepcional Tenemos la fortuna de publicar a Sergio Pitol con El desfile del amor, está considerado como de los grandes escritores mexicanos y latinoamericanos Hay un circuito de los que más venden y sabemos quiénes son: Luis Sepúlveda, Isabel Allende, etcétera En cambio, hay otro circuito que podemos decir que desciende de Ricardo Piglia y luego puede pasar por Fernando Vallejo, Roberto Bolaño, Juan Villoro, Rodrigo Rey Rosas, Darío Jaramillo, y que enlazan de cierta manera con Enrique Vila-Matas, autor español pero con mucha ramificación y vínculos en América Latina
Todos ellos “participan de un espíritu parecido, yo no diría el mismo, pero es bastante la investigación formal, la meta literatura en muchos casos, donde leyéndolos y siendo muy distintos Bolaño y Vila-Matas se ve que forman una familia que no tiene nada que ver con otros escritores, aunque sean buenos”
-¿Estamos hablando del género híbrido?
-El famoso género híbrido, que inauguró seguramente Cervantes, se empieza a notar en la literatura contemporánea Los ejemplos que se citan más, y bien citados, son el de W G Sebald, muerto en diciembre de 2001 en un accidente automovilístico Nosotros publicamos la última novela Austerlitz y le vamos a publicar todo Próximamente vamos a publicar un libro muy bueno que se llama Sobre la historia natural de la destrucción, sobre los bombardeos en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, un tema tabú, un largo poema narrativo Luego, Miguel Sáenz va a retraducir para nosotros sus novelas anteriores publicadas por Debate, Los emigrados, Los anillos de Saturno y Vértigo
-¿Será ése el futuro de la novela, una mezcla de creación literaria con crónica, ensayo, investigación histórica?
-Supongo que la novela podrá tener muchos futuros, así como se habla de su crisis casi desde que se fundó En cualquier caso, es una vía que se ha demostrado muy fructífera y que dentro de los casos que he nombrado, en el de Vila-Matas, Bolaño y tantos otros, es muy estimulante Ahora bien, como todo, hay cosas que triunfan y se convierten en un cliché, luego se hace arte híbrido como loros, entonces no funcionará Es una cuestión de talento Por el momento, los frutos que ha dado han sido estimulantes y de lo más interesantes, más que las novelas clásicas, convencionales
-¿Usted apuesta por los escritores disidentes?
-Bueno, sí En buena manera sí Podemos adoptar como etiqueta las nuevas voces, los escritores que se toman radicalmente en serio a sí mismos y, por tanto, son radicalmente disidentes Es decir, no son escritores que dicen: “voy a escribir a la manera de” Yo he recibido, hace muy poco, una carta, entre las miles que llegan, que dice: “Yo escribo cuentos a lo realismo mágico de García Márquez ¿cómo me podría orientar?” Le contesté personalmente: “No me parece de una gran ambición literaria que usted se plantee escribir refritos de García Márquez”
Sostiene que estamos en un buen momento narrativo, en el que no domina ningún tipo de literatura, pero en el que resulta más interesante el estilo híbrido No como fórmula única, pero sí la más interesante
Herralde ha recibido diversos galardones:el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural en 1994; el Premio Targa d´Argento-La Stampa Tuttolibri, para el mejor editor europeo en 1999, y el reconocimiento que otorga la Feria Internacional del Libro de Guadalajara al Mérito Editorial
“La peste amarilla”
De buen humor, relajado, con su pronunciado acento catalán, festeja el que alguien en España haya calificado a su editorial como “la peste amarilla”, porque lo primero que se ve al entrar a una librería son los libros amarillos de anagrama
-¿Cómo guiaría usted al lector para que seleccione un buen libro?
-Muy fácil, siga la peste amarilla
El editor suelta la carcajada Luego explica:
“Bromas aparte, el autor sabe cuándo el autor es bueno, y aunque tienen altibajos, hay autores como Vila-Matas, Álvaro Pombo, cuya calidad media está asegurada Éste es un indicador Otro es la editorial Otro importantísimo son los libreros, en casi todas las ciudades hay por lo menos uno o dos, en los que el mismo librero está subrayando algo interesante Son signos que el transeúnte de librerías debe aprender a leer, el entorno, no sólo debe alfabetizarse, sino debe saber qué significan esos dispositivos Si una persona entra a una librería y ve este enorme alud de títulos, pero no tiene un proyecto y no ha reflexionado un poco sobre la oferta que hay, es muy fácil que se despiste, escoja libros que no le satisfagan y al final se puede aburrir”
-Aquí entramos al fenómeno de los premios literarios Se otorga un premio y se inunda a las librerías con libros premiados, pero además esto va acompañado de un aparato publicitario capaz de descontrolar a cualquiera
-Éste es un invento muy español, por desdicha, que tuvo su justificación histórica, que empieza en los años cuarenta con el Premio Nadal Era época de posguerra, había poca literatura, era una forma de llamar la atención Esto estuvo muy bien en sus inicios Luego, el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral fue importantísimo para el lanzamiento del boom y de una nueva narrativa española de la época, como lo hizo Goytisolo, Marsé y tal
“Pero ya hemos pasado al cliché y, entonces, hay muchos premios editoriales, por lo cual muchos casos se anulan a sí mismos, porque si en efecto hay las páginas de rigor, luego se inundan las librerías, pero éstas las devuelven si no se venden Hay una devastación forestal difícilmente justificada”
-Los grandes grupos tienen un aparato costoso, deben promocionar libros para sacar los costos, entonces tienen que inventar bestseller, ¿es así?
-Sí, pero lo más patético son los bestseller inventados Es decir, si la ecuación fuera tan simple como decir: aquí hago el gran lanzamiento, el gran tiraje y esto va a ser un bestseller, pero no es así En los almacenes de los grandes grupos hay catedrales de libros que no se han vendido, de presuntos bestseller
Insiste, sin embargo, en que la narrativa está viviendo un buen momento:
“Está apareciendo gente francamente interesante, otra cosa es que sus obras no puedan circular bien Ése es otro tema Hay muchos lectores mexicanos a quienes les interesa poco el escritor español o chileno y viceversa Es una cuestión compleja, hay muchos grandes grupos que detectan al autor nativo en Chile, por poner un ejemplo, hacen contratos mundiales, pero los libros jamás aparecen en España Algunos sí, pero muchos no, porque no los consideran comerciales Eso lo sé de primerísima mano”
Ingeniero de profesión, Jorge Herralde aplica esos conocimientos para operar con eficiencia su editorial, el mínimo de personal, una distribución eficaz y una planeación adecuada Anunció que publicará próximamente un libro de cuentos del escritor chileno Roberto Bolaño, El gaucho insufrible, además de cinco novelas que forman parte de la obra 2666 que dejó inconclusa, desarrollada en Ciudad Juárez, con el tema de las mujeres muertas en esa localidad También anunció que publicará obras de los mexicanos Guillermo Fadanelli y Mario Bellatín

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