Revaloración de la muralista Aurora Reyes

Deteriorado y casi en el olvido se encuentra el mural Trayectoria de la cultura en México, realizado por Aurora Reyes en el Auditorio 15 de Mayo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), calle Belisario Domínguez 32, en el Centro Histórico
La propia figura de la pintora, siendo la primera mujer en pintar un mural, se ha ido borrando de la memoria del arte mexicano y tiene en la actualidad poca o nula presencia
Heredero de parte de la obra y archivos de la artista nacida en Hidalgo del Parral, Chihuahua, en 1908, su nieto Héctor Godoy se ha propuesto rescatar el mural de alrededor de 325 metros cuadrados como un primer paso para revalorar a Reyes como pintora, escritora, maestra y luchadora social
Con el apoyo de la diputada María Rojo, presidenta de la Comisión de Cultura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, inició el pasado lunes una campaña para buscar los apoyos y fondos para la restauración de la obra

Dirigió sendas cartas a Elba Esther Gordillo, presidenta del SNTE; Saúl Juárez, director general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); Octavio Romero Oropeza, oficial mayor del Gobierno del DF, y Enrique Semo, secretario de Cultura del mismo
“Las cartas van firmadas por mí, pero María Rojo me está ayudando a enviarlas Espero que desde esa plataforma que me está brindando se pueda hacer el ruido suficiente para, en un momento, lograr un presupuesto, no sé si del Gobierno del DF, del INBA o a ver de quién; es una labor difícil pero muy necesaria”
Nieta de Bernardo Reyes, miembro del gabinete de Porfirio Díaz, y sobrina del insigne escritor Alfonso Reyes, Aurora Reyes realizó su primer mural en 1936 en el vestíbulo del Centro Escolar Revolución, ubicado en Niños Héroes y Arcos de Belén, a un costado de la estación del Metro Balderas, en donde fue la antigua Cárcel de Belén Ahí pintó Ataque a maestras rurales, tras ganar un concurso de oposición
“El tema se refiere a los atentados que los cristeros cometieron con los maestros rurales, entre los cuales hubo muchas maestras sacrificadas”, describió la pintora en una entrevista con la revista Mujeres, en noviembre de 1975, cuando entonces realizaba los murales en el SNTE
La obra de dos por cuatro metros retrata a una maestra en el momento de ser atacada, un campesino la arrastra por el suelo tirándola del cabello mientras otro personaje la golpea en la cara con la culata de un rifle Al fondo, escondidos tras un pilar se ven sus alumnos, asustados
“Fue una luchadora social”, rememora el nieto, quien destaca que en esa época no permitían a las mujeres pintar ningún mural, porque “era el monopolio” de José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros; pero su abuela perteneció a la segunda generación de muralistas
Relata que la pintora llegó con su familia a la Ciudad de México en 1913, huyendo de la Revolución en el norte del país Sus padres, el ingeniero León Reyes y Luisa Flores se instalaron a vivir en la calle de Comonfort en el barrio de La Lagunilla Fue discípula de Germán Gedovius, Fernando Leal, Gerardo Murillo (Doctor Atl) y del propio Rivera También fue amiga de Frida Kahlo y de la cantante Concha Michel
Perseguida política
En 1978, en la Sala de Cabildos de la Delegación Coyoacán, Reyes realizó su tercer mural, El primer encuentro, en donde plasmó la llegada de Hernán Cortés ante los antiguos habitantes de Coyoacán Godoy destaca que éste se encuentra en buenas condiciones, aunque tiene salitre en la parte baja
En cambio, le preocupa bastante el mural del SNTE -“el más grande y más dañado”- porque ha padecido no sólo los efectos de los terremotos de 1985, sino también “un abandono atroz, está cuarteado, resquebrajado por todos lados, le faltan pedazos”
Reyes resumió, en aquella entrevista, la temática de esta obra mural: “Simboliza la trayectoria de la cultura en México y está trazada utilizando los tres arcos de su arquitectura Cada arco corresponde a cada gran etapa de nuestra historia: prehispánica, colonial y actual”
En los otros muros del auditorio pintó la presencia de los maestros en los movimientos sociales de México y una alegoría cósmica
-¿Por qué está olvidada la primera mujer muralista?
-Fue marginada por su pintura de denuncia social Lázaro Cárdenas fue quien más la ayudó, pero después de él la empezaron a marginar muy fuerte
Godoy añade que la consideraban “una rojilla” y que, incluso, fue perseguida por la CIA (Agencia Central de Inteligencia) debido a sus nexos con gente del gobierno de Moscú, con el mandatario cubano Fidel Castro y con el dirigente chino Mao Tse Tung Recuerda que en Nueva York la metieron a la cárcel y que en México llegó a esconderse en el antiguo hospital psiquiátrico de La Castañeda
En noviembre de 1992, cuando publicó su libro Tinísima, Elena Poniatowska comentó al investigador Miguel Capistrán, respondiendo a si había en su libro sobre Tina Modotti una “preocupación feminista”:
“Creo que yo me acerco muy fácilmente a las mujeres y establezco relación de manera muy sencilla con las mujeres Les tengo mucha curiosidad; ahora, no sé si a eso puedo llamarlo feminismo, pero a la postre resulto muy feminista porque, si te fijas, en este libro no sólo está Tina, también está Concha Michel, que siempre ha sido relegada, a la que nunca se le ha hecho justicia; Nahui Ollin, a la que pintaban casi como una vieja prostituta que andaba por la Alameda jaloneándose a los señores; están muchas otras mujeres como Aurora Reyes, de la que decían: ‘es una mala pintora, es una mala poeta’, pero cómo iba a poder ser mejor si la gente la rechazaba ¿no? Incluso Lupe Marín, que era una fiera, también era una mujer que a golpes se ganó el reconocimiento”
Se le pregunta a Godoy si en su época su abuela no fue considerada como una buena pintora Responde enfático:
“Siempre se le consideró una muy buena pintora, su manufactura es impecable, pero siempre tuvo enemigos políticos”
Entonces evoca que cuando el expresidente Luis Echeverría era apenas discípulo del exlíder del PRI Rodolfo Sánchez Taboada, Aurora Reyes lo presentó con los intelectuales y artistas de la época Al ganar la Presidencia, Echeverría se presentó en la casa de la pintora en Coyoacán a decirle: “¡Cachorra (por ser hija de León), me dieron la grande! ¡Vente a Bellas Artes!”
“Salió mi abuela a decirle: ‘Yo no hago trato con asesinos’ Le mentó la madre y le cerró la puerta en las narices ¡De ese tamaño! Mi abuela no se vendía, no tenía precio, sus ideas políticas y sociales eran de una pieza entonces sí se hizo de muchos enemigos, desgraciadamente, por eso la marginaron, por eso fue olvidada y es una gran desconocida”
Y por ello se propone rescatarla y tiene el “sueño” de que el Museo Nacional de Arte pueda organizarle alguna exposición; pero irá paso a paso: primero, con el mural l

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