Una isla perdida

Clipperton, una isla en el océano Pacífico a 1300 kilómetros de Acapulco, fue en el siglo XIX y principios del XX, una isla peleada por Francia y México Al ser descubierta en el siglo XVI, fue posesión de España, pero su nombre se debe al pirata inglés John Clipperton que la utilizó como base en sus asaltos a los galeones españoles
Fue mexicana, después de la Independencia, explotada por compañías norteamericanas y finalmente declarada territorio francés (con un arbitraje injusto analizado legalmente, hace más de diez años, por Miguel González Avelar en su libro La isla de la pasión: territorio mexicano)
Clipperton es retomada por David Olguín para hacer una analogía de lo que le sucede a nuestro país -despojado constantemente de su territorio o sus productos-, con ciudadanos que poco hacen para defenderlo y siempre terminan tragando “guano” (excremento de ave¿petróleo?, abundante en la isla) En su obra Clipperton, que ahora se presenta en el Teatro el Galeón del Centro Cultural del Bosque El autor y director también reflexiona acerca de las posibilidades de la Utopía de Tomás Moro y el deseo del hombre por encontrar esa sociedad ideal que siempre termina en el caníbalismo entre su misma especie (tal es el caso tratado en la película El señor de las moscas)
Resulta interesante el punto de vista del autor al abordar la problemática de una isla ya tratada en anteriores ocasiones, entre las que se encuentran: la ópera prima del Indio Fernández en la dirección, la novela de Laura Restrepo, la reciente obra de teatro de Víctor Hugo Rascón, y el video documental producido por Manuel Arango y presentado el año pasado en el Festival Internacional de Morelia, con muy buena aceptación del público

Clipperton de David Olguín es una profunda especulación, muchas veces erudita, acerca del significado de esta isla y sus representantes mexicanos que fueron abandonados ahí, durante la Revolución mexicana, llevando a la mayoría a la muerte
Caracterizada por su densidad, la obra va del planteo de la situación y la reflexión del caso, en el primer acto; a un estado de locura y angustia, muy bien logrado, en la segunda parte Las actuaciones son estupendas Resalta la unidad en el trabajo actoral y las aptitudes expresivas de Jorge Ávalos, Enrique Arreola, Laura Almela y Mariana Jiménez, entre otros, y brillan en el escenario Mauricio García Lozano, interpretando al capitán Raymund Ricard, y Joaquín Cosío como El negro Victoriano
El espacio escénico, diseñado atinadamente por Gabriel Pascal, consiste en una plataforma cuadrada (con un doblez al centro) que hace las veces de barco en la primera escena (exageradamente iluminada, impidiendo la ambientación de una tormenta) y de la árida isla, con eficaces trampillas para mover a los personajes A veces se extraña la semioscuridad o la iluminación por zonas, pero el diseño sonoro de Gonzalo Macías nos sumerge en la psicología de la situación
Clipperton forma parte del proyecto de El Milagro (equipo dedicado por más de una década a la difusión del teatro a través de la publicación de obras nacionales e internacionales en gruesos volúmenes), que ha logrado desarrollar gracias al apoyo del Fonca a través del programa México en escena; y del INBA, hospedándolo en uno de sus teatros Actualmente se presentan en este foro tres obras de calidad: ¿Estás ahí? dirigida por Daniel Giménez Cacho y Tatuaje por Olguín El proyecto llena de vitalidad el Teatro el Galeón
-tradicionalmente dedicado a la experimentación-, permitiendo que los espectadores identifiquen este teatro como un lugar donde pueden conocer nuevas formas de expresión teatral, en las que se abordan las complejas relaciones entre los seres humanos e invitan a la reflexión l

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