El rancho secreto de fox

Las autoras de La familia presidencial documentan cómo Vicente Fox convirtió lo que era un pedazo de cerro seco, sin mucho valor, en un paraíso que ellas denominan “el rancho secreto del presidente Fox”, La Estancia Se trata de una extensión de más de 300 hectáreas, sembradas con agave azul, en donde hay una centena de reses, venados, llamas, avestruces y borregos, así como caballos broncos y pura sangre A continuación reproducimos parte del capítulo La Gorda Atorada del presidente, que se refiere al lugar adonde se retirará Fox
En medio del semidesértico paisaje lleno de nopal, huisache y tepetate, donde sería imposible que floreciera algo, a las faldas de un cerro nace un majestuoso manto de sembradíos azules, verdes y amarillos, el cual se extiende colina arriba más allá de lo que la vista puede abarcar Más de 300 hectáreas -el equivalente a la mitad del Bosque de Chapultepec- integran la majestuosa propiedad localizada en Nuevo Jesús del Monte, San Francisco del Rincón, Guanajuato Una tercera parte está dedicada a la siembra de agave azul Los miles de magueycitos tendrán unos tres años de edad y su valiosísima savia estará madura en cuatro años más
Las centenas de cactáceas añiles se acomodan armónicamente escalando el cerro a través de terrazas En cada una ellas se extienden pequeños estanques artificiales que cumplen la función de riego y de espejos que multiplican en miles los hermosos y bien cuidados agaves No es un espejismo, aunque por momentos parezca que uno no está en medio de las áridas y pobres tierras de esta región de Guanajuato, sino en las húmedas planicies de Los Altos de Jalisco
Cualquiera que haya pasado por La Gorda Atorada -como se le llama popularmente a esta comunidad- o que conozca por lo menos la orografía y el clima del lugar, puede entender que esta hermosa vista es producto de algo más que un milagro

Conforme se extiende la mirada sobre el inmenso terreno, aparecen nuevas imágenes En el lado este de la propiedad hay unas 100 hectáreas de verde intenso cuidadas con aspersores de riego artificial que se asemejan a las delgadas alas de una libélula Aquí se siembra papa, cebolla y ajo El brillante verdor es insultante, sobre todo si uno mira a los alrededores, donde todo es polvo y matorrales Vaya, aquí hasta el suelo es diferente al del resto del lugar, kilómetros a la redonda En esta propiedad, la tierra es negra, rica y porosa, mientras que el resto del suelo de Nuevo Jesús del Monte es tan fértil como la arena
El cerro es coronado por una espectacular casa de adobe cocido, cantera y tejas rojas, desde donde se domina el valle De los grandes ventanales de marcos de madera cuelgan blanquísimas cortinas El techo del porche es sostenido por vigas y fuertes columnas de cantera gris, y los escalones para entrar a ella están formados por enormes durmientes que un día sirvieron para las vías de algún tren
Desde ese lugar se alcanzan a apreciar las florecillas color mostaza que dan tintes amarillos al paisaje Es el único sitio donde se ven flores porque es el único con riego El agua se lleva en unos enormes tubos de acero plateado que bajan desde lo alto del cerro La tubería, de unos 30 centímetros de diámetro, está rotulada con el apellido del dueño de la finca Para que no quede la menor duda de quién es el propietario: Fox
Sin embargo, ése no es el rancho de la hacienda de San Cristóbal, adonde llegan las protestas de exbraceros o perredistas y donde se supone que el presidente mexicano pasa los fines de semana Este es otro, el que no aparece en ninguna de las declaraciones patrimoniales del primer mandatario, el que ha ido construyendo desde el inicio del sexenio y donde se debió invertir una fortuna sin que hasta ahora se pueda entender de dónde provienen tantos recursos
Aquí llega Vicente Fox casi cada fin de semana, mientras hace creer a la opinión pública, a la sociedad y a los manifestantes que va a su “rancho oficial” Llega ahí acompañado de su esposa, Martha Sahagún, sus hijos, sus amigos más íntimos y su nieto Vicente III
Este lugar es donde piensa vivir cuando ya no se siente en la silla presidencial, e incluso está diseñado con detalles muy similares a las cabañas que mandó construir en la residencia oficial, quizá para que no añore su estancia en Los Pinos
Hasta ahora, esta finca aparece en las declaraciones patrimoniales del presidente como un “terreno” en “domicilio conocido”, en Estancia de Vaqueros
El lugar es mucho más que un terreno
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El rancho secreto del presidente Fox se llama La Estancia y se halla conformado por varios terrenos de su propiedad, según se constató en el Registro Público de la Propiedad de San Francisco del Rincón La Estancia se localiza sobre la carretera León-Cuerámaro, a cuatro kilómetros adelante del “rancho oficial” del presidente Y si se afina bien la mirada, desde la carretera se podrán apreciar los enormes plantíos de agave El acceso es por la desviación a Nuevo Jesús del Monte, cuyo camino está pavimentado hasta unos metros antes de llegar al pequeño quiosco de la comunidad Si se rodea, se toma un camino de terracería que sale de la iglesia del Niño de las Palomitas y a escasos metros inician los linderos de la propiedad del jefe del Ejecutivo Por esa brecha se llega a la entrada principal de la finca, que está flanqueada por una sencilla reja con el letrero de “propiedad privada” Unos metros hacia adentro, del lado derecho hay una casa de piedra que sirve de caseta para los guardias del lugar, y del lado izquierdo están los corrales
Hay una centena de reses, aparte de las vacas fugitivas, que de vez en cuando escapan del rancho y se deben perseguir por el monte; también venados, llamas de Perú, avestruces y borregos que balan acompasadamente El presidente tiene seis caballos “broncos” y tres peruanos pura sangre que no están a la vista, y los encargados del lugar aseguran que son del uso exclusivo del jefe del Ejecutivo
Pasando los corrales, hay una caballeriza de paredes de piedra altísimas y de teja roja A espaldas de la cuadra aparece un cortijo de piedra, donde de vez en cuando el presidente y su familia improvisan corridas de toros con vaquillas
Montaña arriba existe una noria de agua limpia y transparente, con un diámetro de poco más de cuatro metros y borde de cantera A su alrededor hay pasto verdísimo y bancas para usarlas en un día de campo De este pozo salen kilómetros de tubería para el riego de los sembradíos
Además de la casa principal, hay otra con iguales características, aunque un poco más chica Las dos tienen porche con sendos sillones, desde donde se pueden contemplar justo bajo los pies las empresas y propiedades de la familia: los viveros de El Cerrito, la fábrica de Congelados Don José y la hacienda de San Cristóbal Parecen evocar las dos casas a las llamadas “cabañitas acogedoras” de Los Pinos: son del mismo estilo arquitectónico
El resto de la propiedad del primer mandatario es sólo monte con mezquite, huisache, nopal y pirul, por donde suele montar
El silencio sepulcral del lugar sólo es roto por el graznido de una docena de hermosos patos de plumaje azul y verde que nadan en el lago artificial inserto en el único extremo desértico que hay en la propiedad El lago está rodeado de árboles de pirul que ofrecen una fresca sombra bajo los rayos candentes del sol
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Este paisaje no siempre fue así, sino que se ha transformado en un lugar extraordinario a partir de que Vicente Fox asumió la Presidencia de la República
Hace apenas cuatro años, la propiedad era tan gris, seca e improductiva como el resto de las tierras de los pequeños agricultores de La Gorda Atorada
Los vecinos del lugar afirman que La Estancia no era más que un pedazo de cerro seco, sin mucho valor, y que tiempo atrás había sido propiedad de la familia Fox Según testimonios recabados entre amigos y colaboradores del presidente, para Vicente Fox estos terrenos tienen un gran valor sentimental
Parte de los terrenos del primer mandatario en Estancia de Vaqueros pertenecieron a la exhacienda de San Cristóbal Habían sido propiedad de su abuelo y de su padre don José Fox, quien es recordado en estos lugares como un hombre de excelente humor, dicharachero y folclórico, quien con sólo un par de copas se ponía a echar flores a cuanta dama veía Aseguran que era muy solidario con sus dos mejores amigos: Miguel Díaz Infante y Eduardo Gómez
El jefe del Ejecutivo ha confiado a sus más allegados que su padre lo traía a montar a estos terrenos cuando era niño: “Ésos han sido los momentos más felices de mi vida”, ha dicho el presidente
En un recorrido por las inmediaciones del rancho La Estancia, vecinos del lugar recuerdan que en diciembre de 2000, cuando Fox inició su administración, esos terrenos estaban abandonados, no había nada Ni sembradíos ni agave ni animales ni laguitos ni nada, sino sólo un diminuto ojo de agua
“Era puro monte”, asegura doña Martha Medel Martínez, quien vive a escasos metros del lugar, en una pequeña casa de ladrillo, señalando hacia su terreno, disparejo, lleno de piedra y huisache
“Aquí no había nada, todo era monte y estaba igual de seco que el resto del lugar; hasta que Fox se hizo presidente fue cuando comenzó a arreglar el lugar”, recuerda doña Juana, vecina de La Gorda Atorada
Al preguntar a exfuncionarios del gobierno de Guanajuato, muy cercanos al ahora jefe del Ejecutivo, comentaron que Fox compró los terrenos en 1999, pero hasta que tomó posesión como presidente comenzó a arreglar el sitio
“Era un lugar feo y polvoriento”, asegura uno de los altos funcionarios de Fox durante su gubernatura, “ahora no sé cómo está, dicen que ha cambiado mucho”
Uno de los exguardias de seguridad personal de Vicente Fox -cuando éste era candidato a la Presidencia-, comenta que en el rancho La Estancia no había lugar ni para sentarse
“Veníamos a montar a caballo en el cerro; al jefe le gustaba mucho venir Él se montaba en su caballo y teníamos que seguirlo también a caballo Pero no había nada, ni siquiera una banquita para sentarse Sólo había una casita destartalada, en donde se quedaba el cuidador, y un corralito
“El jefe quiere mucho esas tierras A veces organizaba comidas con dos o tres de sus mejores amigos, a quienes les enseñaba el lugar y teníamos que comer parados unos tacos que mandaba traer”
El entonces guardia personal recuerda que hasta el acceso a la propiedad era difícil: “Después de la iglesia ya no había camino, sólo una vereda angosta que en época de lluvias se hacía muy lodosa y no se podía pasar El camino hasta la entrada del rancho, no existía”
Todo cambió radicalmente en los primeros meses del sexenio de Vicente Fox, pese a que estaba prácticamente en bancarrota, al igual que su familia
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A mediados de 2001 comenzaron a construir en La Estancia dos casas, de las cuales, hasta la declaración patrimonial presentada en mayo de 2005, Fox no ha informado como parte de sus nuevos bienes inmuebles adquiridos durante el sexenio Como se mencionó, son muy parecidas en concepto y acabados a las cabañas de la residencia oficial de Los Pinos, donde viven el presidente con su esposa y sus hijos: Ana Cristina, Vicente, Paulina y Rodrigo Fox de la Concha La similitud no es una casualidad Ambas fueron diseñadas por el mismo arquitecto: Humberto Artigas del Olmo, según el testimonio ofrecido por quienes presenciaron la construcción en La Estancia Qué coincidencia: mientras Artigas del Olmo obtuvo un contrato millonario en Los Pinos sin licitación pública de por medio, en ese período diseñaba y vigilaba los detalles de la construcción del rancho secreto del presidente En diciembre de 2000 y enero de 2001, Artigas del Olmo obtuvo un contrato de 618 millones de pesos para hacer las remodelaciones en Los Pinos, según información proporcionada por la Unidad de Enlace y Transparencia de la Presidencia en junio de 2003
El contrato le fue dado por adjudicación directa, con el argumento de que era un asunto de “seguridad nacional” Artigas del Olmo se encargó de remodelar en Los Pinos las cabañas, obras exteriores, la residencia Miguel Alemán y la llamada “casa anexa” El arquitecto presidencial es conocido gracias a la trayectoria de su padre, don Humberto Artigas, quien en la década de los ochenta era conocido por ser el arquitecto de los ricos Igualmente tenía la habilidad para hacer ranchos en La Marquesa, en el Distrito Federal, que diseñar espacios comunitarios
Humberto Artigas fue llevado a Guanajuato por el exgobernador Juan José Torres Landa (1961-1967) para hacer trabajos de remozamiento en los subterráneos de la capital del estado, considerada patrimonio de la humanidad, así como para diseñar plazas públicas y culturales que le dieran más vida a la ciudad Artigas padre hizo plazuelas como la de El Quijote y la Hidalgo Su hijo heredó el prestigio y el buen gusto
Según testigos de la construcción, Humberto Artigas del Olmo diseñó y revisó los trabajos de construcción en La Estancia, pero los ejecutó la constructora del amigo incondicional del presidente, José Cosme Mares Hernández, quien a lo largo del sexenio ha ganado importantes contratos para la construcción de carreteras y a quien se le señala como prestanombres de Vicente Fox en la compra de la playa El Tamarindillo en Michoacán, según denunció la revista Proceso en marzo de 2005
Con su maquinaria especializada para construir carreteras, Mares Hernández mejoró el acceso al rancho de su amigo y convirtió la brecha lodosa en un camino amplio de terracería, según dijeron testigos de los hechos
Mares Hernández fue el encargado de emparejar el terreno para realizar las construcciones y abrió el monte para construir los caminos de acceso interno hacia las dos cabañas de la propiedad
Artigas del Olmo y Mares Hernández han sido, a lo largo del sexenio, los ejecutores de los proyectos de construcción de la familia presidencial
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Para todo el mundo, amigos, colaboradores e incluso para exfuncionarios que trabajaron con él en el gobierno de Guanajuato y que han sido entrevistados, es un misterio cómo Vicente Fox pudo comprar la propiedad y convertirla en la prodigiosa finca que es ahora
Las constantes modificaciones en las escrituras que se encuentran en el Registro Público de la Propiedad de San Francisco del Rincón hacen casi imposible saber con exactitud la fecha y el monto erogado por Fox para quedarse como propietario
Según el testimonio dado por quienes estuvieron muy cerca de la adquisición de los terrenos, Vicente Fox se hizo de una parte de La Estancia en 1999 Tal versión fue corroborada por la declaración patrimonial del presidente presentada en 2004, en la cual se asienta que el mandatario adquirió la propiedad -230 hectáreas- en 1999 por 311 mil pesos
De acuerdo con los ingresos y egresos registrados en las declaraciones patrimoniales de Fox, revelados en la página de internet aún existente (vicentefoxorgmx), queda claro que el primer mandatario no tenía dinero suficiente para comprar el terreno
El entonces precandidato presidencial declaró que en 1998 tuvo ingresos por 1 millón 500 mil pesos, pero todo lo gastó y sólo pudo ahorrar 10 mil 197 pesos Dijo que, entre otras cosas, pagó 74 mil pesos de “hipoteca” y 228 mil pesos en “tarjetas de crédito”; 379 mil pesos en “donaciones para adquisiciones de dependientes económicos” y 758 mil 974 pesos en el pago de “impuestos, derechos, colegiaturas, manutención y gastos médicos”
En la “última declaración patrimonial” (así dice en el documento), correspondiente a 1999, Vicente Fox informó que no recibió herencias ni donaciones, y declaró en ceros la adquisición de bienes inmuebles, y en ceros la adquisición de bienes muebles y/o semovientes Es decir, según dicha declaración, en ese año no compró La Estancia Así mismo, informó que gastó prácticamente todos sus ingresos del año, 1 millón 200 mil pesos, y sólo pudo ahorrar 12 mil 572 pesos
En mayo de 2004, casi cinco años después de la compra, en su declaración patrimonial, Fox declaró que adquirió el terreno de La Estancia el 1 de marzo de 1999 y que pagó el valor de adquisición de 311 mil pesos

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