Busca Juan García Abrego regresar a México

México, D F 16 de junio (apro)- Capo de capos, Juan García Abrego, quiere regresar a México
Y sin escatimar recursos ni abogados, impulsa un recurso de amparo con un argumento contundente: que su caso fue un destierro y un espectacular golpe político
El proyecto para repatriarlo se inició hace poco más de un año, pero en los últimos cinco meses la gestión legal comenzó a dar pasos acelerados en los tribunales donde se interpone Sólo que, el litigio del poderoso capo del salinismo se enfrenta a un problema legal: que oficialmente su aprehensión y deportación nunca existieron
Lo que para su abogado, Américo Delgado de la Peña, ahora parece fantasioso, es que ninguna instancia legal ni política siga sin reconocer que García Abrego fue detenido y entregado por el gobierno de Ernesto Zedillo a los estadunidenses, con lo que puso fin a su larga carrera delictiva, sobre todo, a la etapa de esplendor que vivió en el sexenio 1988-1994

Y es que, de acuerdo con los criterios legales que se aplican en este caso y con base en los argumentos expuestos por los abogados del capo, la movilización policiaca y militar realizada el 14 de enero de 1996 en Nuevo León, durante la búsqueda y detención de Juan García Abrego, nunca se llevó a cabo; no hay constancias de que alguna autoridad superior haya ordenado esos operativos Las imágenes difundidas por la televisión y las notas publicadas por la prensa escrita, donde se observa al jefe del cártel del Golfo abordar el avión que lo trasladó a Estados Unidos, son legalmente inválidas Nadie sabe nada de aquella aprehensión y los archivos criminales no tienen registrado ningún dato de ese escándalo internacional
En suma, Juan García Abrego nunca fue detenido en México ni deportado a Estados Unidos, pues dicho evento no está grabado en la memoria criminal de ninguna dependencia mexicana, según se desprende de las respuestas emitidas por parte la Procuraduría General de la República (PGR) y las secretarías de la Defensa Nacional, Relaciones Exteriores y Gobernación y la presidencia de la República, a los abogados de García Abrego, quienes, por instrucciones de su cliente, iniciaron gestiones para lograr la repatriación del capo a México mediante un juicio de amparo
Así, a poco más de diez años y medio de su aprehensión, el llamado “capo del Golfo” emprendió diversas gestiones legales para regresar a México, donde por más de una década operó el negocio del narcotráfico con absoluta impunidad
Bajo su liderazgo, el cártel del Golfo fue la segunda organización mejor estructurada del país, seguida por el cártel del Pacífico, cuyo jefe era Miguel Angel Félix Gallardo, el más avezado narcotraficante de la historia reciente, a quien se le atribuye no sólo el diseño de las organizaciones del narcotráfico en empresas del crimen –tal como funcionan actualmente–, sino el reparto de los territorios que hoy se disputan muchos de sus discípulos, entre ellos, Joaquín Guzmán Loera, El Chapo
Félix Gallardo fue detenido en 1989, un año después de que Carlos Salinas de Gortari asumió la presidencia de la República Ese golpe le abrió el camino a García Abrego, un personaje que, del contrabando menor, emergió en el negocio del narcotráfico bajo la protección de su tío, Juan N Guerra, Más tarde, García Abrego se convirtió en el barón de la droga más protegido durante el régimen de Carlos Salinas Durante ese gobierno, vivió tiempos de esplendor; luego cayó en desgracia
Capo de capos, Juan García Abrego podría estar de regreso en México si las autoridades le conceden un amparo que le otorgue la razón en su lucha legal Sigiloso y hábil –uno de sus principales sellos como jefe del cártel del Golfo–, el narcotraficante más poderoso del sexenio salinista gestiona en los tribunales mexicanos su repatriación, con el argumento de que es mexicano, lo que refuerza con un legajo de papeles que acreditan su dicho, en los que incluye hasta su fe de bautismo, extendida por la iglesia Nuestra Señora del Refugio de Matamoros, Tamaulipas, el 13 de septiembre de 1945, la cual está firmada por el cura J Jesús Robledo, quien lo bautizó
Desde la prisión de alta seguridad de Florense, Colorado, donde purga 11 cadenas perpetuas, García Abrego alega que su deportación, realizada el 14 de enero de 1996, en realidad fue un claro destierro urdido desde la cúpula del poder político, pues nunca fue oído ni vencido en juicio
La narcohistoria
Al concluir el régimen salinista, la organización encabezada por García Abrego entró en crisis Las rencillas políticas que dividieron a Salinas y al nuevo presidente, Ernesto Zedillo, se agudizaron: fue aprehendido Raúl Salinas, presunto protector de García Abrego, y poco tiempo después el capo tuvo que andar a salto de mata La DEA presionó al gobierno de Zedillo para entregar al jefe del cártel del Golfo, quien durante mucho tiempo se afincó en Nuevo León, uno de los principales refugios
Una de las estrategias para localizar y conocer todos los movimientos de García Abrego surtió efecto tras la aprehensión de Carlos Reséndez Bertolucci, cerebro financiero del cártel del Golfo, quien reveló buena parte de los secretos de la organización y todos los personajes, políticos y empresarios, que servían a García Abrego
Reséndez Bertolucci fue encarcelado en México Pasó varios meses encerrado en el penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, bajo los cargos de narcotráfico y lavado de dinero A mediados de 1995 recobró su libertad, presuntamente por falta de pruebas, pero se desencadenaron las venganzas: fue objeto de persecución Gatilleros al servicio de García Abrego intentaron asesinarlo por lo menos en tres ocasiones La puntería les falló El hombre que mejor conocía los movimientos del capo pidió protección en México, pero no tuvo éxito Entonces, decidió convertirse en testigo protegido y ponerse a resguardo de la DEA
Bajo una nueva identidad, Reséndez Bertolucci vive en Estados Unidos Todos sus familiares cercanos apoyaron su decisión A cambio de la serenidad que ansiaba, el testigo reveló todo lo que conocía del capo García Abrego y de su empresa criminal La información fue suficiente para solicitar a México su detención y deportación El gobierno norteamericano tenía un argumento sólido para exigirle la deportación del narcotraficante: García Abrego era ciudadano norteamericano Su segunda acta de nacimiento –validada como única– dice que nació en La Paloma, Texas
Preocupadas por la certificación norteamericana, el gobierno de México operó la aprehensión de García Abrego y cumplió las órdenes de su contraparte en Estados Unidos Con base en los informes de inteligencia que disponía, la PGR localizó al capo en una quinta de Villa de Guadalupe, Nuevo León, donde estuvo escondido durante meses Abrego tenía una capacidad extraordinaria para permanecer resguardado durante mucho tiempo en un refugio seguro Según los estudios de su personalidad, su resistencia a la soledad es poco común: puede pasar meses e, incluso, años en un espacio sólo y en la más completa desolación Esa resistencia fue clave, al menos durante algún tiempo, para mantenerse a salvo
Pero su buena estrella se apagó el 14 de enero de 1996: fue capturado por agentes federales y militares En las primeras horas de ese día, un avión aterrizó en el aeropuerto Mariano Escobedo, de Monterrey, Nuevo León La aeronave –cuyo registro tampoco existe en ningún documento oficial–estaba a la espera del pasajero más perseguido del mundo: Juan García Abrego, quien realizaría un viaje sin retorno a Estados Unidos, donde fue sometido a juicio y condenado a 11cadenas perpetuas por narcotráfico

El sinuoso camino legal
El camino legal que emprendieron los abogados de García Abrego, encabezados por Américo Delgado de la Peña, no es fácil Las mismas autoridades involucradas en su localización, detención y deportación –PGR, Sedena, Policía Judicial federal, entre otra–, niegan ahora haber participado en la aprehensión del narcotraficante, y afirman que no existen registros, antecedentes ni documentos que acrediten que ese 14 de enero de 1996 hubo un operativo policiaco y militar para detener al jefe del cártel del Golfo
No es todo: también rechazan que haya existido una orden de aprehensión contra el capo… En suma, todo lo que la televisión y la prensa escrita dio a conocer el 15 de enero de ese año, nunca existió, de acuerdo con las respuestas emitidas por esas dependencias
Según Delgado de la Peña, la decisión de García Abrego de emprender una gestión legal en México para retornar, se tomó hace poco más de un año Los primeros trámites consistieron en obtener información sobre el operativo policiaco desplegado ese día: quién lo ordenó, con base en qué investigaciones se realizó la detención y bajo qué argumentos legales se deportó al detenido, en vez de ser previamente sometido a juicio ante las autoridades mexicanas
Entonces, el defensor de García Abrego se dio a la tarea de solicitar información a varias dependencias del gobierno federal “Era necesario conocer sus respuestas para saber oficialmente qué pasó el 14 de enero de 1996”, explica el litigante
Así, el 20 de diciembre de 2004, el bufete jurídico contratado por García Abrego envió un escrito a la subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales de la PGR, a la que se le solicitó información sobre la detención “y destierro” de García Abrego, así como las razones que motivaron esas acciones en enero de 1996
La PGR respondió así el 20 de mayo de 2005: “Por instrucciones del Procurador General de la República, hago referencia a su escrito mediante el cual solicita le sea expedida copia certificada de todo lo actuado por motivo de que usted denomina su destierro (de Juan García Abrego) y al respecto esta institución federal carece de facultades para efectuar el destierro de persona alguna, adicionalmente y tras efectuar una exhaustiva revisión en los archivos de diversas unidades administrativas, se determina que esta Procuraduría General de la República no integró expediente alguno relativo al procedimiento por el cual se le hizo abandonar este país, al cual se refiere en la solicitud que se contesta, mismo que, de acuerdo con su información, se ejecutó en el mes de enero de 1996…Por lo que no es posible atender su petición, en razón de que no existen los documentos que refiere en su solicitud…”
La misma solicitud fue presentada un año antes a la Secretaría de Relaciones Exteriores El 20 de diciembre de 2004, Sandra E Hernández Ortiz, directora General de Asistencia Jurídica Internacional, respondió a los abogados: Al respecto…le informo que en esta Secretaría no se cuenta con expediente o antecedente alguno relacionado con el destierro del que dice fue objeto en su escrito de referencia
En junio de 2005, mediante el oficio S-20900, la Procuraduría General de Justicia Militar, dependiente de la Secretaría de la Defensa Nacional, dijo desconocer la detención y deportación de García Abrego A pesar de que miembros del Ejército fueron parte activa del operativo del 14 de enero de 1996, el General Brigadier Jesús Gabriel López Benítez, primer agente adscrito a la Procuraduría Militar, argumentó en su escrito:
“En atención a sus escritos de 5 de noviembre de 2004 y 28 de
abril de 2005, por los cuales solicita se le expida toda la documentación relativa a su deportación, extradición, expulsión o destierro del 15 de enero de 1996, al respecto se le informa a usted que, habiéndose realizado una minuciosa búsqueda en los archivos de esta dependencia del Ejecutivo federal, no se localizaron antecedentes relacionados con la deportación, extradición, expulsión o destierro (al) que se refiere…”
Luego de la deportación de García Abrego, el presidente Zedillo justificó tal determinación por razones de seguridad nacional, y a esa postura de ciñeron las demás dependencias en medio del escándalo criminal
Los abogados del capo solicitaron información a la presidencia de la República para conocer lo actuado en enero de 1996 El 26 de junio de 2005, a través de la secretaría particular, la presidencia emitió respuesta
La carta dice:
Señor Juan García Abrego: …nos permitimos hacer de su conocimiento que, tras efectuar una búsqueda exhaustiva en los archivos de concentración y trámite correspondiente a la presente administración, la Secretaría Particular de la Presidencia no encontró ninguna información relacionada con el asunto planteado en su petición…Con el propósito de servirle en la medida de nuestras atribuciones…hemos procedido a turnar su petición a la Procuraduría General de la República…
Según el abogado Delgado de la Peña, oficialmente tampoco existen datos ni registros del avión que se utilizó para trasladar a su cliente a Estados Unidos “Nadie conoce el tipo de aeronave, a pesar de que la televisión grabó las imágenes que todo México vio, cuando Juan García Abrego abordó el avión escoltado y atado de las manos”
Según Delgado de la Peña, García Abrego nació en México y, 20 años después, fue registrado en Estados Unidos, hecho que atribuye a “una costumbre ordinaria en la frontera”, pero lo fundamental –dice– es que, siendo mexicano o extranjero, se le debió otorgar la garantía de audiencia: ser oído y vencido en juicio previamente a la deportación o traslado “El hecho no tiene vuelta –explica–: se trata de en realidad de un destierro prohibido por el artículo 22 de la Constitución, lo que además da margen para que no exista término para la promoción del amparo”
Han pasado más de 10 años de la detención y deportación de García Abrego ¿Por qué hasta ahora se gestiona su repatriación, sobre todo cuando purga 11 cadenas perpetuas en Estados Unidos? –se le pregunta
–El amparo no ventilará cuestiones relativas a la conducta presuntamente incorrecta que se le atribuye en Estados Unidos o en México al señor García Abrego El punto central es la inconstitucionalidad de la expulsión, que en este caso fue un destierro Esta será una prueba de fuego para los tribunales federales, pues aunque se pudiera argumentar la aplicación del artículo 33, para ello debió existir un procedimiento de derecho –señala
Pero la gestión del amparo se topa con un vacío legal: ninguna dependencia reconoce la detención y deportación de García Abrego: no hay memoria de ese hecho en los expedientes criminales
Ante ese dilema, el abogado de García Abrego sostiene que, el siguiente paso de su gestión, será requerirle a todos los medios de comunicación copias de sus grabaciones, notas y comentarios de sus archivos, relativos al 15 de enero de 1996, para acreditar el destierro que las autoridades niegan o declaran inexistente
El abogado insiste:
“El acto de las autoridades fue evidentemente inconstitucional, y se probará por muchos medios (de comunicación) que disponen de fotografías de prensa, videos transmitidos por las empresas televisoras, por lo que las autoridades tendrán que reconocer la expulsión de mi cliente y decir quién la ordenó”

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