Los narcoabogados, de Ricardo Ravelo

México, D F, 30 de octubre (apro)- Un libro sobre la realidad que ha asolado al país de manera lacerante, el narcotráfico, es el tema que aborda periodísticamente el reportero Ricardo Ravelo en el volumen Los narcoabogados, lanzado a las librerías por Grijalbo
De algún modo se trata de la continuación del trabajo que hace dos años, en esa misma editorial, publicó con el título Los capos Las narco-rutas de México
“¿Qué mueve (a los abogados) a cruzar la línea del puro ejercicio profesional para entrar en el círculo de la complicidad con el narcotráfico?”, se preguntan los editores, y exponen:
“El periodista Ricardo Ravelo nos presenta un detallado retrato de quienes defienden a los narcotráficos más célebres de Colombia y México, que han enfrentado juicios en Estados Unidos”

Nacido en Veracruz (1966), Ravelo inició su carrera en el diario decano del periodismo nacional, El Dictamen, luego de estudiar en la Universidad Veracruzana, y desde hace varios años es reportero del Proceso Las 277 páginas de este relato crudo, donde entrevista a varios abogados de ese mundo marginal pero absolutamente presente en la vida cotidiana, están precedidas por una presentación del director del semanario, Rafael Rodríguez Castañeda, que se reproduce a continuación
* * *
Todos los días, en poco o mucho, crece la lista de víctimas de la guerra del narco en México Guerra ostentosa, por la sangre que derrama Guerra silenciada por el grupo en el poder, que se rehúsa a reconocer que existe Guerra en la que caen traficantes, sicarios, policías, abogados y aun periodistas
Ricardo Ravelo, periodista acostumbrado al filo del riesgo, transcribe este diálogo estremecedor:
–¿Qué se siente defender un capo de altos vuelos y vivir con miedo?
–Es la esencia de la vida El peligro es parte de la vida También se disfruta, como otras emociones Para la mí la vida no tiene sentido sin la inseguridad El miedo y el peligro son ingredientes que le dan un sabor agridulce a la vida
De ser una entrevista y no una presentación, le habría yo preguntado a Ravelo algo semejante Y sé que el reportero de Proceso, exitoso autor de Los capos, a fuerza de honesto me habría respondido de forma parecida a lo que contestó uno de los entrevistados que más sustancia le dan a su nueva obra, el abogado colombiano Gustavo Salazar Pineda Imagino este intercambio entre nosotros:
–¿Qué se siente reportear, investigar, profundizar en el mundo del crimen organizado?
–Es la esencia de la vida –habría dicho Ravelo– Sin la emoción del riesgo a flor de piel, ¿para qué vivir?
En Los capos, Ravelo mostró a sus lectores el abismo sórdido donde se mueven los pontífices del crimen organizado Dentro de la misma línea, en una especie de saga, en Los narcoabogados el autor levanta la cortina que oculta al submundo de sus abogados: aquellos que por negocio, por intereses, por presiones y hasta por placer, por enfermizo placer, litigan en los estrechos límites de la ley con la corrupción y el chantaje
Los narcoabogados es un libro rudo y valeroso, producto de un trabajo largo y tenaz de la más difícil investigación periodística: la que implica quitar velos y arrancar máscaras, descubrir la verdad atrás de las mentiras, obtener el documento clave, conseguir el testimonio preciso, capturar al vuelo el dato duro que revele y que refleje una actividad cuyos protagonistas quieren todo, menos exhibirse o ser exhibidos
La sagacidad, la capacidad y la honestidad periodística sacan adelante a Ravelo El autor no le da espacio a la literatura Su lenguaje es de un reportero que tiene una historia para contar y lo hace con eficacia Rasga, corta y muestra los entretelones del aparato de justicia en Colombia y México en materia de narcotráfico Los abogados al servicio del crimen organizado, su relación con los capos, con los jueces y con la policía, sus estrategias jurídicas, sus diálogos con doble o triple lenguaje, a conveniencia, quedan expuestos en forma descarnada
Y sin embargo, esto, con ser mucho, es más anécdota que esencia en el transcurrir del libro
En Los narcoabogados, Ravelo hizo una apuesta mucho más fuerte: quiso demostrar que ambas guerras, la de los narcos entre sí y la que van ganando al Estado, tiene sus raíces en la complicidad del crimen con las estructuras jurídicas, políticas y económicas del país Al cabo de su lectura, este reportaje-libro nos deja una certeza: el gobierno del presidente sin destino y sin historia, Vicente Fox, como sus antecesores priistas, combatió al narcotráfico sin combatirlo, tuvo a su capo consentido, El Chapo Guzmán, y al final de su sexenio el territorio nacional queda convertido en el escenario de un baño de sangre
Es mucho lo que le libro de Ravelo descubre, aunque hay más todavía por averiguar sobre el matrimonio gobierno-narco-tráfico durante el sexenio que agoniza Ignoramos si a través del propio autor, pero más pronto que tarde el lodo seguirá saliendo a la superficie

Comentarios