Corpus Christi, la historia de un rescate

México, D F, 25 de diciembre (apro)- Como colofón de los trabajos de rescate del Centro Histórico emprendidos durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, el Fideicomiso del Centro Histórico acaba de sacar a la luz el lujoso volumen Corpus Christi, sede del Acervo Histórico del Archivo General de Notarías
La restauración de ese inmueble del siglo XVIII bien vale la pena documentarse en un volumen, pues no sólo implicó la recuperación de la plaza que le rodea, ahora llamada Juárez, abandonada durante décadas luego de los terremotos de 1985, sino que involucró la participación de instituciones de los gobiernos federal y del Distrito Federal
Antaño, la colaboración de estas instituciones se vería natural y tal vez hasta obligada, pues el Departamento del Distrito Federal fue prácticamente una dependencia del Ejecutivo federal Luego vino, como se recordará, la primera Jefatura de Gobierno, con Cuauhtémoc Cárdenas, donde la colaboración fue casi nula
Pero cuando tomó posesión como jefe de Gobierno López Obrador y lanzó la propuesta de invertir en el rescate del Centro Histórico, se sumaron varios sectores: el gobierno federal, la iniciativa privada, la sociedad civil y hasta la Iglesia

Las obras lograron llevarse a buen término, no obstante que en el transcurso se atravesaron varios enfrentamientos entre los gobiernos federal y local, entre ellos el más fuerte fue, sin duda, por el desafuero de López Obrador, en el cual la participación del ahora expresidente Vicente Fox fue determinante
Inicialmente hubo cuestionamientos al proyecto, pues el gobierno del Distrito Federal debió pagar 70 millones de pesos para adquirir los predios de la plaza pertenecientes a la firma canadiense Reichmann International, constructora de la Torre Mayor, en Paseo de la Reforma Así mismo, por haber elegido, sin concurso, al arquitecto Ricardo Legorreta como realizador del proyecto de la Plaza Juárez
Vino luego el señalamiento del historiador Guillermo Tovar de Teresa, excronista de la ciudad, en el sentido de que se invertiría en recuperar la plaza, sin tomar en cuenta al entonces arruinado extemplo de Corpus Christi
Al historiador, fundador del Consejo de la Crónica de la Ciudad, se debe que entonces tanto el Gobierno del Distrito Federal, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dirigido en aquel momento por el etnólogo Sergio Raúl Arroyo, repararan en la necesidad de rescatar el monumento histórico y signaran un acuerdo para ello
Tovar de Teresa relata en el libro, recién editado, cómo fue armando el engranaje a partir de una reunión del Patronato del Archivo General de la Nación, en la cual se encontraban Andrés Lira, entonces presidente de El Colegio de México, y el notario Jorge Alfredo Ruiz del Río Luego propuso a Arroyo el rescate y finalmente, dice, Ana Lilia Cepeda, directora del Fideicomiso del Centro Histórico, fue quien convenció a López Obrador de la importancia del rescate De hecho, al exjefe de Gobierno tocó inaugurar el inmueble restaurado antes de dejar su cargo para lanzarse como candidato a la Presidencia de la República
Joyas testimoniales
El 27 de septiembre de 2004 se inauguró ya restaurado el edificio construido en 1724 El reportero Roberto Ponce narró en el semanario Proceso, la historia del inmueble que albergó el primer convento para indígenas mujeres durante la época virreinal Describió incluso:
“Frente a la fachada de cantera y tezontle, bajo el medallón barroco con dos angelitos custodiando un cáliz que representa el cuerpo de Cristo, se lee, en mayúsculas: ‘Este convento es de religiosas franciscanas indias de caciques y no para otras, se edificio y fundó por el excelentísimo señor don Baltasar de Zúñiga y Guzmán Sotomayor y Mendoza, marqués de Valero y Alenguer, siendo virrey, gobernador y capitán general de este reyno, gentil hombre de la cámara de su majestad y oidor de su real audiencia’”
Agrega a su historia Tovar de Teresa:
“La fundación, realizada en el primer tercio del silgo XVIII, fue destinada a religiosas indígenas, hijas de caciques, entre ellas una descendiente, en sexta generación, del emperador Moctezuma La primera piedra de esa obra se dispuso desde 1719 y la obra fue encargada a Pedro de Arrieta, el célebre arquitecto novohispano; hacia 1724 estaba concluido el templo y el edificio La bula papal fue otorgada por Benedicto XIII el 26 de junio de 1727 para constituir a la comunidad como convento, sujeto a reglas conventuales”
Desde que se proyectó el rescate se planeó trasladar al edificio el Archivo General de Notarías, que abrió sus puertas ya en su nueva sede en julio de 2005 Para ello se catalogaron y ordenaron 26 mil libros notariales, seis mil del fondo antiguo y 20 mil del histórico, y se dejaron “listos para dar servicio a investigadores, especialistas y público interesado” Se ha previsto, además, que el edificio podrá incrementar su acervo, pues tiene capacidad para integrar documentos afines “durante los próximos tres lustros”
Así lo indica Ruiz del Río, en su texto “El corazón y sus trabajos: el rescate del ex Convento de Corpus Christi, nueva sede del Archivo Histórico de Notarías”, incluido en el libro Añade que el rico acervo custodia miles de documentos entre contratos de edificaciones importantes, escrituras de actos jurídicos relativos a personajes como Hernán Cortés, Benito Juárez y Melchor Ocampo; los testamentos de sor Juana Inés de la Cruz, Lucas Alamán y Leona Vicario; documentos de la conquista, la Independencia, la Reforma, el Porfiriato y la Revolución
Autora también de uno de los ensayos del volumen, la notaria María Estela Ríos González considera que no pudo haber mejor sede para el archivo de notarías que el extemplo Y relata que antes de mayo de 2005 no existía el acervo histórico “propiamente dicho”, sino sólo una sección antigua del Archivo General de Notarías Ahora, dice, se han expedido credenciales a los investigadores que consultan el acervo y se ha incrementado hasta en 100% la consulta
La investigadora explica los apartados en los cuales se ha dividido el acervo y consigna que uno de los documentos más antiguos resguardado en éste data de 1525 y pertenece al protocolo del notario Juan Fernández del Castillo, es un contrato de oficio para una obra, pero no se puede obtener más información, pues está muy deteriorado
Sin embargo existe otro del 21 de septiembre del mismo año que es el testamento de Rodrigo de Paz, primo de Hernán Cortés, “quien fue torturado del mismo modo que el último de los emperadores aztecas, Cuauhtémoc, y murió ahorcado En él nombra a fray Toribio de Benavente guardián del monasterio de San Francisco; a Rodrigo de Albornoz y a Gonzalo de Ocampo como sus albaceas; y como heredera universal a su madre, Inés Gómez de Paz”
Otro documento más testimonia la compraventa de un esclavo por parte del cura Miguel Hidalgo y Costilla, llamado el Padre de la Patria y a quien en las escuelas de educación primaria se describió siempre como quien “rompió las cadenas de la esclavitud”
“A lo largo de cinco siglos las escrituras contenidas en más de 28 mil volúmenes dan testimonio de la vida cotidiana de la población de esta ciudad: además de la de muchos personajes históricos”
El volumen
En 285 páginas el libro recoge bellas imágenes antiguas y actuales Se puede ver cómo era el edificio hace siglos, del proyecto de recuperación y de cómo quedó tras su restauración Hay también fotografías del entorno actual, la nueva Plaza Juárez con los nuevos edificios del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, al fondo
Se reproducen también algunas obras de arte y un sinnúmero de los documentos que resguarda el acervo notarial
Además de la presentación de Alejandro Encinas, quien fue jefe de Gobierno de la ciudad en sustitución de López Obrador, hasta el 5 de diciembre de este año, se publican 15 ensayos, entre ellos el de Tovar de Teresa, Ana Lilia Cepeda, Ruiz del Río y Ríos González
Colaboran también Sergio Raúl Arroyo, quien escribe sobre el proceso de restauración; Josefina Muriel, de la función que tuvo el convento como institución para indias caciques; Sergio Perea Garza y Francisco Pérez de Salazar se refieren a las cuestiones técnicas del rescate arquitectónico; Arturo Rocha Cortés cuenta los antecedentes históricos del convento; Octavio Rogelio Corona Paredes los hallazgos arqueológicos que se hicieron durante las obras de recuperación; Enrique Santoyo, Víctor M Hernández y José A Segovia, escriben sobre la cimentación que requirió el antiguo edificio; y casi en el mismo sentido Roberto Meli y Roberto Sánchez-Ramírez hablan de la rehabilitación estructural
Por su parte, el arquitecto Carlos Martínez Ortigoza, escribe sobre la restauración y salvaguarda del edificio en el siglo XXI; y Walther Boelsterly, exdirector del Centro Nacional de Conservación y Restauración del Patrimonio Artístico Mueble del Instituto Nacional de Bellas Artes, sobre el mural Geografia del arte popular en México, realizado por Miguel Covarrubias en 1951 para el Museo Nacional de Artes e Industrias Populares, que entonces se albergaba en el extemplo de Corpus Christi
El mural fue restaurado en las instalaciones del centro de conservación, ubicadas en San Ildefonso, y posteriormente regresado a su sitio, ya como sede del archivo de notarias
El último texto se refiere justamente a la nueva función del edificio como sede del archivo de notarías, y es de la investigadora Ernestina Godoy Ramos
El libro se convierte, pues, no sólo en la memoria del rescate histórico de un inmueble que pudo perderse, pues estuvo abandonado por más de dos décadas, severamente dañado por los sismos de 1985 Es también una guía de los documentos que pueden encontrarse en el histórico archivo
Queda Corpus Christi como testimonio físico de lo que puede lograrse cuando se juntan las voluntades políticas e intelectuales

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