El populismo de derecha

México, D F, 9 de septiembre (apro)- La estrategia del miedo desde el poder siempre se propone ganancias políticas, en México y en el mundo, y esto es lo que pretenden el gobierno de Vicente Fox y el Partido Acción Nacional (PAN) hacia las elecciones presidenciales del 2006, acreditado su rotundo fracaso como gobernantes ineptos
Es una estrategia semejante a la de George Bush en Estados Unidos para ganar votos con el espantajo del terrorismo o el voto del miedo mediante el cual Ernesto Zedillo ganó la Presidencia de la República en 1994, cuando los sectores privilegiados de México, como el banquero Roberto Hernández, anunciaban el “Apocalipsis” si ganaba las elecciones Cuauhtémoc Cárdenas
Zedillo ganó la Presidencia en 1994, pero no fue gracias al “bienestar para tu familia”, que ofrecía en su campaña aceitada desde el gobierno de Carlos Salinas por el clientelismo del Programa Nacional de Solidaridad, sino al temor del alzamiento armado en Chiapas, hábilmente explotada por los publicistas
Pero los tiempos cambian y las formas también Una vez que ocurrió todo lo que predijo Hernández –aunque no con Cárdenas, sino con Zedillo–, que significó un endeudamiento funesto convalidado por los panistas que hasta hoy seguimos pagando los contribuyentes, lo procedente era impulsar una mejor carta: Fox, amigo de juventud del exbanquero hinchado en dinero mediante la evasión de impuestos y otros enjuagues

De hinojos ante los mismos intereses de siempre, a los que con denuedo ha servido a contrapelo de todo lo que ofreció en la más populista campaña que se recuerde, Fox ha levantado la bandera del respeto al Estado de derecho y, en sociedad con Carlos Salinas, se histeriza con ese nuevo espantajo del populismo, del que ambos han sido representantes, uno mediante el programa “Oportunidades” y el otro por el “Pronasol”
No lo dice al autor de este artículo, sino un expresidente del PAN, Carlos Castillo Peraza: Salinas se apoderó y aplicó el proyecto económico de ese partido y Fox, advirtió, representa un populismo de derecha, más peligroso, inclusive, que el de izquierda
Esto dijo Castillo Peraza en el semanario Proceso, en marzo de 1999, en vísperas de la chacota que fue la campaña de Fox, de quien hablaba: “Creo que todo populismo es y ha sido una desgracia para el país Y si tuviera que emitir un juicio, diría que es más peligroso un populismo de derecha que uno de izquierda, siendo repugnantes los dos”
Con cada vez más insistencia, que confirma su obsesión, Fox critica un día y otro también al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, por el “populismo” que ejerce mediante las “dádivas”, dice él, que entrega a los ancianos, las madres solteras y los planteles de preparatoria y la universidad capitalinas
Como ya es consustancial a él, el ciudadano presidente hierra: La entrega de dinero en efectivo de López Obrador a los ancianos, en todo caso, es igual al que el gobierno federal otorga a casi cinco millones de familias en todo el país mediante el programa “Oportunidades”, un clon del zedillista “Progresa”, heredero a su vez del “Pronasol”, dictados todos por los organismos financieros internacionales
El populismo de Fox se evidencia con toda claridad en Veracruz, Puebla y Tlaxcala: el padrón de “Oportunidades” usado con afanes electorales de sus candidatos Se frustró en el caso del primer estado, con la derrota de Gerardo Buganza, pero está en marcha en los otros dos con el juramentado Francisco Fraile y con el hasta hace unos días priista Héctor Ortiz
Usar los recursos públicos para aliviar el tormento de la miseria de millones de mexicanos es positivo –quién podría estar en desacuerdo– en tanto se establecen las condiciones para un desarrollo humano sustentable, para usar las palabras de Felipe Calderón Hinojosa, pero es, en todo caso, tan populista como “Oportunidades”, ya que también se entrega dinero en efectivo
Por otra parte, Fox, los salinistas embozados y los opinadores políticamente correctos acusan a López Obrador de violar “sistemáticamente” el Estado de derecho, pero no sólo no citan otros casos que el del predio El Encino, por el que quieren dejarlo fuera de la contienda presidencial, sino que han guardado un ominoso silencio ante el desenlace del paraje San Juan
Tan violador es López Obrador del Estado de derecho que en las instancias judiciales acreditó el fraude del paraje San Juan y el predio La Mexicana, que le ahorraron al erario capitalino 4 mil millones de pesos, a contrapelo, inclusive, del justiciero presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Mariano Azuela, nieto del escritor del mismo nombre, católico y liberal de Lagos de Moreno, Jalisco
Ahora, junto con las engañifas del populismo y de la violación al Estado de derecho, Salinas y sus socios panistas claman el retorno de Cárdenas, el “estadista” que enfrente a ese dictador llamado López Obrador Y él, claro, se deja querer
López Obrador, sujeto a la crítica como todo servidor público, puede ser liquidado en el terreno de las ideas Pero la estrategia del miedo, urdida desde el poder público articulado con los poderes fácticos, sólo exhibe el tamaño de sus adversarios, los populistas de derecha
Comentarios: delgado@procesocommx

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