Venezuela: entre la guerra civil y el no pasa nada

Caracas – Venezuela hoy es hoy un país dividido y el clima de fin de año es de intransigencia Hay quienes presagian un escenario de conflicto de clases sociales y señalan que una guerra civil está a la vuelta de la esquina Hay otros que creen que, como se trata de un país “alkaseltzer”, las aguas volverán poco a poco a su nivel
Cada vez que el presidente Hugo Chávez habla en cadena de radio y televisión, las cacerolas suenan en las principales ciudades Es más, en el centro de Caracas se venden cassettes y discos compactos con “música de cacerolazos”, para que el esfuerzo sea menor y no sea necesario dar la cara a la hora de manifestarse Mientras, otros grupos –en general de clases menos pudientes y marginales—manifiestan su apoyo al mandatario
La prensa internacional se ha dado en propagar la inminencia de un presunto golpe que derrocará a Chávez, a quien acusan de “autoritario”, “cómplice de la corrupción militar” y “amigo de terroristas” Y especula que Chávez llamará a nuevas elecciones antes de marzo próximo
Para los chavistas y los antichavistas, cualquier moderado, o quien llame a un diálogo, es un impertinente Hay dos vertientes sobre las que trabaja la oposición, que se esmera –obviando cualquier definición de democracia– en salir como sea de Chávez: declararlo insano o loco, o demostrar que el país es ingobernable y hace falta algún generalote salvador, con cara de Pinochet
Dirigentes sindicales y empresariales –con el apoyo de la prensa– lograron una peculiar alianza: un paro nacional de 12 horas para el próximo 10 de diciembre, justo un día antes de que comience la Cumbre de los Estados Caribeños en la isla Margarita y a la que no asistirá el mandatario mexicano Vicente Fox, quien en su representación envió a su secretaria de Turismo,
¿Y después del 10 qué?
El paro obrero-empresarial, una medida sin precedentes en este país, responde a la aprobación “precipitada e inconsulta” de cuatro docenas de leyes, la mayoría de carácter económico, por parte de Chávez, mediante los poderes especiales que le atribuyó una ley del parlamento el año pasado
La fuerza laboral en Venezuela es de 10 millones de personas, Fedecámaras dice emplear a 80 por ciento, pero el desempleo es de 15 por ciento y la el empleo informal de 50 por ciento
Lo cierto es que ninguno de los convocantes al paro tiene respuestas para la pregunta clave: ¿y después del 10, qué?
Carlos Ortega –que ganó la presidencia de la central de trabajadores en elecciones donde se “extraviaron” 22 mil actas– exige un diálogo mientras acusa a Chávez de “demente”, al igual que políticos de oposición e incluso periodistas que se confunden con sus editores en este festival de histeria antichavista
“¿Acaso él quiere una guerra entre hermanos, una guerra civil?”, preguntó Ortega
“No se trata del interés individual de los sectores económicos, sino de un movimiento global que le dice no a esta vía hacia la cual se nos trata de empujar sin un adecuado proceso de consultas”, señaló por su parte el presidente de la central empresarial Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga, quien insistió en que está “lanzando flotadores para salvar la institucionalidad democrática”
El ministro de Defensa José Vicente Rangel, encargado de conducir un
diálogo –hasta ahora de sordos—entre las partes dijo a Apro que no sabe qué es lo que se busca: “¿una cadena de paros indefinidos, insurreccionales, desestabilizadores, meter el país en una confrontación que puede conducirnos al abismo?”
Algunas trasnacionales se sumaron a la medida contra Chávez El vicepresidente de la Cámara Venezolano-Americana, Antonio Herrera-Vaillant, argumentó que “el verdadero paro es el de las inversiones, del crédito y del empleo que ya estamos sufriendo, no un día, sino varios meses”
Por prudencia y no por un mensaje hacia la política interna, lo más probable es que una enorme cantidad de esas empresas paren completamente o simbólicamente
Sorpresivamente, el departamento de Estado norteamericano advirtió a sus ciudadanos sobre un eventual clima de violencia en Venezuela, a fin de que se alejen lo posible de este país hasta el 10 de enero Coincidentemente, el secretario general de la OEA, el colombiano César Gaviria, expresó su “preocupación” por el futuro de la democracia en Venezuela, ante la falta de diálogo entre el gobierno, el empresariado y los sindicatos
Para el analista Rubén Armendáriz, lo que se trata es de aislar internacionalmente a Chávez A ello se sumará, en las próximas semanas, “una denuncia española sobre la protección de terroristas de la ETA –fugados de México y de República Dominicana—que ha dado el gobierno venezolano, lo que ya viene preparando la prensa hispana”
El reto de Chávez
Al principio, el lenguaje del presidente Chávez fue duro: “Los reto a que paren el país a ver quien es el que puede más, si la oligarquía o el pueblo venezolano”, dijo mientras otorgaba títulos de propiedad de la tierra a cientos de campesinos y los invitaba a marchar sobre Caracas el mismo día del paro
Luego de varios enfrentamientos verbales, Chávez señaló que “los sectores pudientes se unen contra nosotros para tratar de que rectifiquemos, según ellos Sí, nosotros estamos dispuestos a rectificar, pero si para algunos rectificar es eliminar la Ley de Tierras, entonces no hay rectificación Hay millones que esperan el 10 de diciembre por la promulgación de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario”
Sin embargo, dejó una ventana abierta: señaló que existen recursos en la democracia para buscar la perfectibilidad legal “Si hay que corregir algún artículo, alguna ley o leyes, ya eso no es potestad del Presidente de la República; allí están las instituciones, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia”, dijo
El 13 de noviembre de 2000, Chávez recibió 12 meses de plazo para elaborar ejecutivamente una serie de leyes en diferentes ámbitos, y un año después presentó 49 nuevas normas, de las cuales las nuevas leyes de Hidrocarburos, Tierras y Pesca recibieron las mayores críticas de la oposición de derecha, que acusó al presidente de imponerlas sin consulta con los sectores involucrados
Para el analista Manuel Felipe Sierra, “sólo en las más esclerosadas monarquías, o en el cenit de la locura bonapartista era posible que un mandatario elabore las leyes que le convienen, al margen de la sociedad y con una visión personalista del poder”
Sierra destaca que esta oposición no responde a los viejos partidos políticos, sino que está accionada por nuevos factores sociales: “eso es lo que no entiende Chávez, que estos factores son producto de los cambios que él mismo ha generado a lo largo de estos tres años”
Para el analista, es Chávez quien estimula mucho la confrontación social, pero recuerda que “sobre la base de la marginalidad no se puede construir ninguna revolución ni ningún país”
Según los estrategas del paro, éste obligará al gobierno a la adopción de nuevas medidas: si el paro fuera un éxito, Chávez deberá afrontar la necesidad de una rectificación o acentuar las líneas centrales de un proceso revolucionario, que no tendría otro camino que reforzar su orientación militarista
Pero si la jornada no obtiene los resultados que sus promotores se proponen, la oposición quedaría en la calle, en el plano de la protesta verbal
El golpe
Se han difundido encuestas donde su popularidad cae en picada, y que los
problemas económicos se le amontonan, agravados por la caída del precio del
petróleo Pero todavía en Venezuela no hay político que se le arrime a Chávez en popularidad y credibilidad
Por otra parte, las cifras macroeconómicas y una amplia reserva internacional de más de 14 mil millones de dólares presagian apenas alguna dificultad económica para el país en el 2002 Nadie, sin embargo, duda que habrá problemas para llevar adelante los planes sociales, base del gobierno chavista, así como para crear empleo y poner a caminar la economía nacional
Políticos ampliamente derrotados en sucesivas elecciones, buscan un candidato de “reconciliación nacional”, mientras una clase media trata, obviando cualquier convicción democrática, de convencerse que si a Chávez no lo baja un golpe militar, lo harán sus cacerolazos
La inminencia de un presunto golpe que derrocará a Chávez y llamará a
nuevas elecciones antes de marzo próximo, ha convertido al alcalde mayor, Alfredo Peña –un periodista que fue ministro de la Secretaría del hoy mandatario–en trance de “posicionamiento” electoral
Lo cierto es que no solo los “voceros” de la oposición –por ahora sin liderazgo, pero que aglutina al empresariado, medios de comunicación e incluso sindicalistas– son los azuzan la posibilidad de un golpe También lo hace el propio Chávez, quien no pierde oportunidad para señalar que a él no le pasará lo mismo que a Salvador Allende, ya que cuenta con los tanques y los fusiles
La convicción de una necesaria lucha por un mundo multipolar –que incluye el fortalecimiento de la OPEP—y que es base de la política exterior chavista, ha sufrido varios golpes desde el 11 de septiembre: China entró a la OMC, y el presidente Putin de Rusia prefiere apostar a ser el abastecedor seguro del petróleo que Bush necesita
Luego, al criticar los bombardeos estadounidenses a la población civil afgana, Chávez encontró una dura crítica de Washington y el silencio de sus colegas latinoamericanos
Para algunos analistas, esto fue lo que promovió una fuga hacia adelante, hacia la confrontación con la oligarquía, en lugar de una política de convivencia que esperaban muchos
El escritor Ibsen Martínez afirma que “cierta oposición sifrina”, después de las declaraciones de Bush por los acontecimientos del 11 de septiembre, se puso “a esperar los helicópteros de los que saltaría Tom Hanks al frente de la Octogésima Segunda División Aerotrasportada”
Para Martínez, una sublimación de esta idea intervencionista es la noción de que unas Fuerzas Armadas como las venezolanas, imbuidas desde siempre del espíritu de Fort Bragg y del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, no tardarían en manifestarse por la vía de hecho, en especial ahora que las reglas globales son las del “conmigo o contra mí”
Pero todo hace pensar que una conspiración castrense tendrá lugar solamente en el sueño de algunas víctimas de los cambios estructurales realizados en Venezuela durante los tres últimos años Lo que no quiere decir que muchos generales se mantengan, como ellos mismos reconocieron a Apro, “en posición expectante”
Sin duda, Chávez ha dedicado un tiempo incalculable a conjurar descontentos, y en este menester, supera con creces a los presidentes anteriores como Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez
Además, los analistas saben que Chávez cuenta con la personal lealtad de los jefes de las cuatro fuerzas, las cinco divisiones y las 11 brigadas De las más de 70 guarniciones, el 90 por ciento le son personalmente adictas, mientras que la Dirección de Inteligencia Militar funciona eficientemente y a favor del gobierno
A pesar de tanto rumor y tanto chisme, ni el sector oficialista, ni los militares, ni la oposición más adversa al Gobierno creen que el presidente Chávez prepare un “fujimorazo” La actitud que ha tenido en los últimos días, a causa de la supuesta “conspiración” que estarían planeando los sectores de oposición, lleva a pensar que el deseo del jefe de Estado es “radicalizar” el proceso de revolución pacífica que puso en marcha en 1999

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