Podrían aumentar casos como el de Digna Ochoa, alerta AI

Colima, Col (apro)- Si las autoridades federales y estatales del país no realizan acciones concretas para detener el hostigamiento a los defensores de los derechos humanos, en los próximos años en vez de decrecer este problema, podría aumentar con incidentes tan graves como el asesinato de la abogada Digna Ochoa, advirtió el director ejecutivo de la Sección Mexicana de Amnistía Internacional (AI), Christian Rojas

Denunció que desde 1996 a la fecha han sido presentados ante diversas autoridades 160 casos de agresiones a defensores de los derechos humanos en el país, pero no existe ningún avance, en tanto que el trabajo de la CNDH en ese sector “es inconsistente, porque sus investigaciones no conducen a ningún lado”

El representante de AI, quien participó aquí en la Jornada por los Derechos Humanos, organizada por el Comité de Derechos Humanos No Gubernamental de Colima, manifestó que el problema es que hasta ahora las autoridades “no han emprendido ninguna acción con efectos reales, que impacten, que digan que estamos cambiando”

–¿Qué actitud ha visto AI de parte del gobierno de Vicente Fox ante este problema?

–A diferencia de los gobiernos anteriores, conversamos bien, pero queremos pasar de las palabras a los hechos O sea, de nada sirve tener buenas reuniones, buenos cafés, si no pasamos de las palabras a los hechos, pues así es imposible avanzar en materia de derechos humanos

“Podemos tener 30 mesas de negociación, pero si éstas no se traducen en acciones administrativas, en aplicación de las leyes, y en la presentación ante los tribunales de quienes son responsables de violaciones a los derechos humanos, es un diálogo casi permanente, pero sin ningún fruto, sin ninguna posibilidad de éxito”

Como un ejemplo de la impunidad que persiste en México, dijo que del total de los casos de tortura en el país, hasta el día de hoy en 98 por ciento de los mismos los responsables no han sido enjuiciados, la mayoría están exonerados de culpabilidad, mientras que 2 por ciento restante cuenta con amparo, esto es, que nadie está en la cárcel por ese delito

En relación con la campaña iniciada recientemente en los medios de difusión, con apoyo gubernamental, a favor de los defensores de los derechos humanos, Rojas consideró importante que el gobierno se manifieste en ese sentido, porque una campaña de ese tipo “cambia el imaginario de la sociedad, que ve el trabajo de los defensores como algo positivo, no como una actividad riesgosa o prohibida”

Sin embargo, “eso no basta, es el inicio; lo que hemos dicho al gobierno es que tenemos que trabajar en las medidas de protección, porque lo más importante es que los defensores de los derechos humanos no sólo tengan carteles o spots de televisión o radio, sino que cuenten con garantías reales de que su trabajo nunca será riesgo para su vida, su integridad física o la de su familia”

Uno de los problemas actuales, señaló, es que el nivel de credibilidad de los defensores que son víctimas de agresiones en México es mínimo, y cuando existen amenazas u otro tipo de hostigamientos, es necesario reunir evidencias, aportar pruebas y hacer una serie de cosas más para que las autoridades puedan creer

Y concluyó: “Las autoridades en México en vez de dedicarse a conocer, a investigar e ir al fondo del asunto, cuestionan a quienes presentan las denuncias, como si fueran responsables de lo que están denunciando, como si fuera su culpa, y es actitud inhibe las denuncias y promueve la impunidad” 14/12/01

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