El Plan Colombia, “nueva estrategia de guerra”

Pachuca, Hgo – La lucha de 37 años que mantienen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) no es sólo contra un frente llamado “gobierno”, pues en la última década ha devenido en una batalla contra el capitalismo y su voraz existencia

Como señala Marcos León Calarcá, en estos momentos, luego de los “repetidos abortos y traiciones que han visto los acuerdos de paz, están dispuestos a todo”, más aún cuando el Plan Colombia, “en realidad una estrategia de guerra”, va viento en popa y la calma se ve muy lejos

“Más vale vivir con dignidad que arrodillado”, reitera el comandante del Frente Internacional, por lo que advierte que el rumbo de los acuerdos no es negociable, pues ellos no intercambian ni ceden nada por su derecho a la vida

El “camino colombiano al socialismo se complica”; sin embargo, todavía hay una anhelo ahondado en el corazón de los insurgentes, que demandan, en primer lugar, y tal vez sea lo más difícil, que Estados Unidos se mantenga al margen y respete el principio de la soberanía de los pueblos, según aprecia León Calarcá

–¿Qué complicaciones conlleva la aplicación del Plan Colombia a un arreglo pacífico de las FARC y el gobierno?

–Lo caracterizamos como lo que es: un plan de guerra En este momento se ha convertido en uno de los obstáculos para el proceso de paz que se viene desarrollando entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC

“Más allá de ser un plan de guerra, tiene el objetivo estratégico de acabar con la lucha del pueblo colombiano y sus organizaciones Es parte de la estrategia estadunidense para reestructurar su dominio económico, político y militar en América Latina y el Caribe

“En Colombia, el objetivo primero del plan es el combate a las fuerzas insurgentes y al pueblo, que también pelea sus derechos, pero sigue con los países amazónicos y termina con toda América Latina y el Caribe

“Pero el núcleo estratégico del Plan Colombia es el dominio de la Amazonia como fuente de riqueza hídrica, de biodiversidad

“Resulta que Colombia tiene cinco por ciento de la Amazonia El 75 por ciento es de Brasil y el resto lo comparten Venezuela, Perú y Ecuador Ese es el objetivo principal que se enlaza con otro tipo de planes que tienen, como el ALCA, el famoso Acuerdo de Libre Comercio para las Américas, que no es sino para el fortalecimiento de ese dominio, es decir, ven el desarrollo del neoliberalismo de la globalización capitalista

“Estados Unidos se apresta a defender el territorio que considera como propio; claro, ellos consideran propio todo el mundo, pero su territorio por la vecindad es América Latina y el Caribe

“Desde principios del siglo XIX lo defendieron en el principio de la Doctrina Monroe: América para los americanos, entendida por ellos que América Latina es para Estados Unidos

“Esa es la situación del plan Resulta que ellos no han logrado imponerlo, han tenido muchos problemas La idea era que ellos se encargaran de la parte militar con los mil 600 millones de dólares que supuestamente iban a entregar a Colombia para financiar ese plan, pero que realmente no entregaron, sino que todos son servicios y ventas que hace EU de material bélico, y el resto del plan lo podría financiar Europa, que, digamos, sería la parte social del plan

“Pero no todos han estado de acuerdo y hay un pequeño forcejeo entre Estados Unidos y Europa por financiar el plan; los europeos prefirieron delimitarlo, ya que ellos sí prefieren hacer inversión social, pero aparte del plan De todas maneras, eso es también ayuda militar”

Infiere que al invertir en el problema social se permitirá que el Estado se libere de parte de sus responsabilidades para así poder financiar la guerra Lo otro, agrega el guerrillero, es que los estados le cierran el paso a Japón, que venía con su propuesta de desarrollo del Pacífico, de la Cuenca, donde están Colombia, Ecuador, Perú y Chile; lo que hace EU es cerrar el paso, pero no lo logra, y ahora lo ampliaron y asignaron 740 millones de dólares en algo que en la iniciativa es dinero, que van a repartir entre los países vecinos para que permitan el desarrollo del plan, y se sigue hablando del desarrollo de fuerzas multinacionales

Se pretende que “sean estas fuerzas latinoamericanas las que invadan a Colombia, con el pretexto del narcotráfico y que el plan nada tiene que ver con su combate”

EU y su plan de ejército multinacional en la Amazonia

El comandante del Frente Internacional de las FARC cuestiona la idea de la formación de un ejército multinacional que actuaría en la región

A ello también se suman los países que guardan posiciones nacionalistas, como las fuerzas militares brasileñas y otros que tienen una posición independiente, como es el caso de Hugo Chávez en Venezuela Sin embargo, el insurgente colombiano sostiene que Estados Unidos “sigue y seguirá insistiendo en desarrollar el ejército multinacional, independientemente de la existencia de la guerrilla, porque su intención es el dominio total y pleno de la Amazonia

“El Plan Colombia, más allá de la solidaridad con el pueblo colombiano, es parte de la lucha de todos los latinoamericanos y caribeños, porque es un plan dirigido contra todos y no sólo contra los colombianos”

–¿Estiman que haya una imposición por las armas del plan?

–Ya lo están haciendo Hay más de 500 asesores norteamericanos en Colombia que están informando, escondiendo y dotando a más de cinco brigadas móviles contra la supuesta lucha contra el narcotráfico

–Supongo que está inmerso el mismo ejército colombiano

–Claro, esa es la primera opción y lo que presentan: entregar la asesoría y la logística necesaria para que el Ejército acabe con la insurgencia, por eso se van involucrando los asesores a través de las empresas norteamericanas que prestan sus servicios en Colombia, pues una forma de obviar la responsabilidad del gobierno de EU, como tal, es hacer contratos a terceros, a firmas privadas, para prestar esa asesoría a los militares

–¿Qué empresas?

–No recuerdo los nombres, pero sí hay varias, sobre todo las que forman los veteranos de Vietnam y Corea, que tienen esas firmas de servicios militares

“El sector gubernamental recibe contratos abiertos de esto, hablando de un intervencionismo directo”

Reconoce que si se suelta a los responsables en el gobierno colombiano, presuntos autores de esta estrategia de dominio quedarán arrodillados ante los norteamericanos, aunque dicen “que fue hecho por ellos, pero no es cierto”, fue hecho por los asesores estadunidenses

Con dureza, Marcos León Calarcá acota que de concretarse la invasión de EU, existe el riesgo de que el conflicto escale a dimensiones mayores e incluso se regionalice

“Una guerra se sabe cuándo empieza y no cuándo termina”, dice, y con ellos interviniendo directamente, el camino sólo puede ser nocivo

Con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, Washington ha logrado apoderarse de la base militar de Manta, Ecuador, que es su centro de operaciones Existen también bases en Curazao y tres más que son supuestamente unos radares, pero que funcionan al mando del ejército de EU En esta guerra abierta se encuentra de la misma forma la oculta, la propagandística, de la campaña de desprestigio

“Tratan de deslegitimar nuestra lucha La inicia un embajador gringo en los ochenta, llamado Lewis Stark, que luego terminó involucrado en el caso del Irangate Era parte del equipo de Oliver North, que compraba droga y la vendía, y luego compraba armas en Irán para dárselas a los contras nicaragüenses, y ese es el primero que fomentaba la narcoguerrilla”

Lewis Stark, puntualiza el combatiente, no tenía siquiera una justificación moral para hacerlo, porque era narcotraficante en realidad

A partir de ahí han empezado con ese cuento, precisa Una de las cosas que lo dejó perplejo fue que cuando se cayó el socialismo en Europa, se pensaba que las FARC se iban a entregar porque no tenían dónde financiarse, sobre todo porque antes de los noventa la acusación era que la financiaba el oro de Moscú

Pero la guerrilla subsiste porque las FARC son una organización que se mantiene por sí misma, sin depender de la ayuda internacional ni de la solidaridad

“Todo se hace con tal de desprestigiarnos, de que nos financiamos del narcotráfico Como lo único que hubo en una década en Colombia era tráfico de estupefacientes, era lo único que se proyectaba al mundo”

Continúa: no era la realidad, pero era todo lo que se proyectaba Detrás de ese telón, lo que se escondía era la lucha de un pueblo por su liberación

–¿Qué posibilidades hay de un levantamiento general?

–Es un peligro, pero sería muy positivo Las FARC tienen presencia nacional, aunque a través de la manipulación y la desinformación que los medios de comunicación quieren presentar, como si las FARC estuvieran sólo en los municipios desmilitarizados, en las zonas de diálogo, cuando lo real es que tenemos presencia en todo el país El único lugar donde no hay guerra es en esa parte que se desmilitarizó

La prensa, en este contexto, ha tomado partido y por ello necesita de “acciones” muy grandes, o las actividades que difunde las utiliza afirmando que violamos los derechos humanos y que atacamos a poblaciones, dice

En Colombia hay combates todos los días, entonces, no hay una región donde las FARC no tengan respaldo, pese a que existen más movimientos, como el ELN, el ELM, el sector del EPL, o el Ejército de Arista, que son pequeños movimientos guerrilleros que, señala, no tienen presencia nacional; ni siquiera el ELN, que es la segunda fuerza

–El proceso de diálogo, ¿en qué términos lo están planteando?

–Nosotros no estamos negociando, estamos dialogando, porque negociar implica entregar cosas, ceder, y nosotros no tenemos nada que ceder ni negociar: lo que nosotros estamos haciendo es mediando para que, a través de las FARC, las colombianas y colombianos exijan al gobierno, a la clase dominante, que devuelvan lo que se ha usufructuado desde hace tanto tiempo, es decir, que hagan la reforma desde el punto de vista económico, social y político que permita que se acabe la guerra

Nuestra disposición para hablar con el gobierno es el deseo de acabar con la guerra, mas no una vía para hacer la revolución, subraya

De entre los tantos cuestionamientos avalados por el gobierno de Pastrana, está la afirmación de que las FARC son una “guerrilla de cartón”, ante lo que Calarcá responde:

“Una de las cosas que nos permite hablar de la confianza de la sociedad es la propia existencia del movimiento armado, pues una guerrilla no puede existir ni crecer si no tiene el respaldo social, y en Colombia lo que encontramos es una revuelta que no solamente existe y cubre toda la geografía nacional, sino que también está presente

“Eso demuestra que hay un apoyo social, que sí estamos interpretando correctamente el deseo de la mayoría de los colombianos, pero lo que se está proyectando en los medios de comunicación, por indicaciones del gobierno, es absoluta desinformación

Marcos León Calarcá, sin embargo, advierte que hasta el momento no hay bases para lograr una paz duradera y que ha habido lugares para simulaciones y no para solucionar de fondo sus inconformidades

“La guerra sólo se detiene cuando se tiene una solución de las causas En eso estamos, ya tenemos una agenda por el cambio, aprobada por la mesa del diálogo, que fue aprobada por la sociedad colombiana a través de las audiencias públicas

“Somos una organización político-militar, somos un ejército guerrillero, nuestra lucha es esencialmente política y estamos haciendo la política con las armas en la mano, porque el gobierno no ha dejado espacio

Aunque el gobierno ha insistido en eso: incorporarse al sistema de partidos, cosa que Calarcá rechaza rápidamente, pues asegura que no es posible aceptar esa demanda, porque en realidad las FARC son un frente político, “un movimiento político; antes que ser uniformados, estamos armados porque estamos haciendo política”

–¿Se integrarían entonces a la escena política si hubiera las condiciones?

–Estamos integrados en la vida política La oposición política al régimen colombiano es la guerrilla Somos la fuerza política de oposición más importante del país

–¿Entonces no podrían hacer un frente político para luchar, como en El Salvador?

“Esperemos a ver cómo marcha el proceso, pero lo que sabemos es que las armas no las vamos a entregar Lo que obliga al establecimiento colombiano a hablar con el pueblo, es la fuerza de las armas Lo que los obligaría a llegar a acuerdos es la fuerza de las armas, y la garantía de que los acuerdos se cumplan, es la posibilidad que tiene el pueblo de utilizar las armas, porque si no, ocurre lo que en muchas partes, empezando por Colombia, que se hacen acuerdos que no son más que claudicaciones –caso del M-19– que no traen ningún beneficio para el pueblo”, observa

–¿Cuál es su contrapropuesta al Plan Colombia?

–No tenemos por qué hacerla ante un plan de guerra Lo que hemos dicho es que ponemos en alto la bandera de la paz; construyamos y reconstruyamos el país, la nueva Colombia, con paz, con justicia social, dignidad y soberanía

“Tenemos respuestas concretas, en el sentido de desarrollar un plan piloto de sustitución de cultivos, para demostrar que la solución de los cultivos ilícitos no es la represión, sino que pasa por reformas económicas y de inversión social, que permitan a los campesinos que ahora están viviendo de la coca, que vivan de otro tipo de cultivo o actividad agropecuaria

“También hemos planteado que se legalice el consumo de estupefacientes como una de las formas de terminar con ese gran negocio, porque es ilegal Una forma de terminar con las ganancias es que sea legal el consumo

Eso, agrega, se lo han planteado a la comunidad internacional, porque sin lugar a dudas no es un problema individual, sino una cuestión de la humanidad entera

A Colombia le corresponde una parte, la producción de la coca, pero los propulsores químicos para que esa hoja de coca se vuelva estupefaciente se hace en los países desarrollados, pero además lo que permite que esa hoja de coca sea tratada, o tenga el inmenso valor, es la gran demanda que existe en estos países desarrollados, no en los subdesarrollados, es decir, es un problema que no tenemos nada más que resolver los colombianos

Lacras de la guerra en Colombia

Marcos León Calarcá define: “Nosotros resolveremos lo concerniente a los cultivos ilícitos, pero habrá que observar qué políticas se proponen a escala mundial para controlar el narcotráfico y el dinero que se lava en el sistema financiero de Estados Unidos, y de lo que no se dice absolutamente nada”

Y evalúa: “A las FARC se les ha acusado de todo, pero la simple lógica nos puede ayudar a despejar dudas:

“No tiene sentido que la guerrilla colombiana proponga y desarrolle propuestas serias, como la legalización del consumo, como única forma de acabar con el negocio del narcotráfico, ni que plantee su disposición de la lucha contra este mal desde la producción y control de los propulsores químicos y terminando con la atención a los drogadictos, y considerar que es un conflicto serio el combate a este flagelo si las FARC vivieran de esta actividad

“Es como si alguien que criara gallinas propusiera que mataran a todas las gallinas porque afectan a la humanidad”, ejemplifica “Simplemente no tiene lógica”

–Parte de la solución sería entonces que Estados Unidos saque las manos

–Claro, es fundamental Por eso hablamos de la Colombia con soberanía

–Pero la tal soberanía se encuentra subyugada, al igual que los pueblos latinoamericanos, desde hace mucho por el control de los organismos internacionales sobre su vida política y económica

–Ese es un fenómeno que se da a nivel mundial por la globalización y el desarrollo del modelo neoliberal, y por eso también tenemos que combatir contra eso

–¿Cómo se ha dado la penetración de las transnacionales en Colombia?

–Igual que en todo el mundo Cuando cambia el modelo desarrollista por el neoliberal, que ocurre en el gobierno de César Gaviria, la apertura total, el libre cambio que beneficia a los países desarrollados, entonces lo que ha habido es una quiebra de las empresas nacionales, del campo nacional, de las que sólo se han salvado aquellas empresas poderosas que han logrado engancharse con las transnacionales

“El resto está en proceso de quiebra”, revela el comandante

El escaso ambiente de trabajo bajo la guerra lo caracteriza como de zozobra: “La gente en las grandes ciudades vive con miedo, no sólo por la guerra, sino también por las lacras que trae el sistema mismo, como los niveles de miseria, de inseguridad, que no es responsabilidad de la guerrilla”

–Pero se les sigue responsabilizando a ustedes de éste y muchos males más

–Sí, pero podemos encontrar esa misma miseria en muchos otros países que lo único que tienen en común con Colombia es que se está profundizando el modelo neoliberal

“Nosotros pensamos que ahí está comprometido en el proceso el gobierno de Andrés Pastrana, pero el proceso tiene muchos enemigos al interior del Estado y vamos hasta donde se pueda llegar”

–¿Cuáles serían los sectores avanzados en el gobierno?

–Pues yo no identificaría ninguno más avanzado; otro, digamos, que destaque

–¿No cuentan con representantes o simpatías en los círculos oficiales?

–La izquierda legal existe sólo de nombre, porque la han acabado, la han asesinado Mire, sin que nosotros pretendamos decir que los contrarios serían legítimos, en el Legislativo colombiano no hay un solo integrante de la izquierda

–¿Ni un poco del centro?

–El centro y la derecha es lo mismo Hay algunos que se dicen independientes, otros que viven de su pasado cuando militaron en una organización revolucionaria, pero que tengan posiciones progresistas, no se encuentran en ninguno de los 101 senadores y 350 diputados

Al retomar la cuestión de la disputa por la Amazonia, señala que el interés de Washington es por la fuente hídrica que representa “La selva amazónica es la principal fuente hídrica del mundo, y los expertos en la materia señalan un agotamiento para todo el mundo en 25 años

“El agua va a alcanzar apenas para un poco más de la mitad de la población, y será más importante que el petróleo, porque se puede vivir sin éste, pero no sin agua”, reflexiona

–¿Qué costos ha traído para el pueblo colombiano esta guerra?

–Se habla de más de medio millón de colombianos muertos por las hostilidades Dentro de ese número, todos los que se oponen al sistema

“Empero, se pagan más costos desde el punto de vista económico y social por las propias políticas del capitalismo que por la propia guerra, porque el proceso de miseria que está conociendo el pueblo colombiano no es porque haya enfrentamientos, es porque están imponiendo el modelo neoliberal”

La quiebra de los cafetaleros colombianos, destaca, no tiene nada que ver con la guerra Es porque abrieron la frontera al no haber mercado para vender Actualmente sale más caro producirlo que lo que se recibe por venderlo

El camino para alcanzar la paz se ve truncado por el desconocimiento que hace el gobierno de sus compromisos, observa Desde el ataque a Marquetalia, que es el ataque que marca el inicio de las FARC, se había planteado buscar una solución diferente a la guerra para que no empezara nuevamente

“No tuvimos fuerza para eso y se reinició Hemos tenido la bandera de paz, hemos avanzado, pero nos han quedado mal, no han cumplido los compromisos, esperemos a ver qué pasa en este nuevo proceso”

Historia de diálogos

Ahí está la historia En el 84 se firmaron los acuerdos de La Uribe con el gobierno de Belisario Betancurt No se cumplieron y la situación se fue deteriorando hasta que se rompió la tregua en el 90 Después hubo diálogo en el 91 en Caracas; en 1992 en Tlaxcala, México, pero no se llegó a ningún acuerdo

En el lapso de seis meses, a partir del diálogo, se proseguiría con la mesa de acuerdos, pero la decisión de Gaviria fue declarar nuevamente la guerra “Para este proceso hemos estado siempre haciendo propuestas y manteniendo la bandera de la paz en alto

–Habría entonces desconfianza en caso de signar la paz

–Pues claro, por eso dijimos que las armas no las vamos a entregar Hay desconfianza, y es razonable por la práctica anterior, por eso el proceso es difícil

–¿Hay diferencias en la directiva de las FARC?

–No, y no hay nada de eso del cuento de los duros y de los blandos Eso no es cierto, son puras mentiras de la prensa

Respecto de las simpatías de algunos mandos militares por su movimiento, precisó que sí existen, pero que “necesariamente” ese es un tema muy reservado

Luego de los enfrentamientos de los últimos meses y el estancamiento del diálogo, vaticina un panorama nada halagador, con altos costos, muertos, imposibilidad de desarrollo, etcétera

Toda la energía que se dedica a la guerra se pudiera dedicar a elevar la productividad, pero, bueno, eso es lo que hay pagar, pero es mejor eso que vivir arrodillado Es mejor pelear con dignidad que vivir arrodillado con toda la imposición del capitalismo, señala

–¿No será lo más difícil, antes que alcanzar un acuerdo al interior, lograr que Estados Unidos retire toda iniciativa por intervenir?

–El principal enemigo de los pueblos de América Latina es el imperio norteamericano, y va a ser muy complicado, ciertamente, pero ahí está el ejemplo de Cuba de que sí se puede

El círculo de la droga

–Me imagino que sus niveles de vida de hace dos décadas eran mejor que ahora

–No sé, no hay estudios, pero yo pienso que sí

–Al aislarse Colombia a la ola de comunismo de los años setenta y ochenta, que vivieron otros países como México, transitaron al neoliberalismo

–Siempre ha sido así La tierra, por ejemplo, todavía tiene tintes feudales La oligarquía colombiana es tan retrasada, que ha sido incapaz de impulsar una reforma agraria

“Se pueden ver grandes extensiones en manos de una sola persona, que además son improductivas”, refiere Marcos León Calarcá Los sectores que eran caracterizados por ser minifundios productivos, como la zona cafetera, son producto del proceso histórico que se dio porque es una zona de colonización

“Van tumbando montaña y todo ese proceso que se llamó la colonización antioquenia produjo esa zona en el centro del país que es la zona cafetera, con una gran cantidad de minifundios muy productivos Los narcotraficantes, ahora, están comprando esta tierra y la están convirtiendo en latifundios, y todos aquellos campesinos que dependen de eso, se están dedicando a lo único que les permite subsistir, que es la coca”

–Militarizado el país, ¿cómo es posible que los narcos penetren y se muevan libremente?

–Es que los narcos no penetran y no van por allá Ellos le juegan a las reglas del capitalismo; arriesgan al mínimo su capital porque compran la droga en las grandes ciudades Los grandes plantíos en el campo no son de los narcos, son de campesinos

“Si esta gente cultiva frijol, plátano y yuca, pues no sobreviviría ¿Esos campesinos son narcotraficantes?, ¡pues no!, ellos viven de lo que les da la tierra y ni siquiera viven bien, subsisten”

Explica Calarcá cómo es el círculo de distribución de la droga: “Empieza toda una cadena que, llevándola a la ciudad, los narcotraficantes la compran ahí y se enriquecen mandándola a los centros de consumo Un kilo de coca en Colombia cuesta alrededor del mil dólares, mientras que en Nueva York vale 18 mil

“Y distribuirla en la urbe de hierro vale cien mil dólares, entonces ¿dónde está la ganancia? El tipo que la compra en Cali, Colombia, la lleva a EU, y allá la vende en 18 mil Se está ganando 18 veces más El que la compra en Nueva York y la distribuye al menudeo le saca cinco veces más”

Socialismo a la colombiana

Luego de la campaña que los ubica como una narcoguerrilla, menciona cuál es su propósito: “Vamos por la instauración del socialismo, pero a la colombiana, porque esa fue una enseñanza de Marx y ese fue uno de los errores, enmarcar todo como si fuéramos iguales, y no, hay diferencias Lo que quieren nuestros pueblos es que se satisfagan sus necesidades y sus sentires, pero solamente en una sociedad donde no haya explotación y el hombre y la mujer puedan vivir dignamente de su trabajo y tengan el derecho a educarse, sólo puede alcanzarse en una sociedad comunista”

Reflexiona que si existe la posibilidad de parar la guerra con el diálogo, lo harán, porque la guerra implica mucho sufrimiento

Concreta: “No hacemos la guerra porque queramos La vida en la guerra no es cómoda, pero nos toca porque no hay otra opción en Colombia

“No podemos irnos a medias tintas, como la social democracia, que es una forma de capitalismo No hay una teoría cierta ni válida que nos haya dado una alternativa, es decir, hasta ahora la opción al capitalismo es el socialismo, y no hay más

“Se habla de capitalismo salvaje”, observa finalmente

Pero puntualiza que es una redundancia: el capitalismo es salvaje por naturaleza, porque su esencia es la explotación, y hablar de su humanización es un contrasentido “Es como hablar de las vacas azules voladoras; simplemente no existen”

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