MUSICA/CANTO RODADO: María Félix, “Enamorada”

México, D F (apro)- En 1998 la disquera Fonovisa decidió cumplir uno de los deseos más preciados de María Félix: grabar un plato láser con su voz cantando

La música fue indudablemente una pasión para “La Doña”, unida en matrimonio a dos de los figurones de la canción mexicana: el “músico poeta” Agustín Lara y el “charro cantor” Jorge Negrete, siendo inspiración para ambos Hace cuatro años, pues, ella produjo “Enamorada”, un disco de trece melodías donde combinó ranchera, bolero, tango y canción francesa, en dirección musical del compositor Rubén Fuentes quien le arregló cinco piezas “Enamorada” incluye un librito con una docena de fotografías de la recién fallecida estrella en sus épocas doradas y las letras de los cortes

Por supuesto, no podemos pedirle peras al olmo Y si bien este mito de la cinematografía nacional cantó por ahí en algunas películas como el melodrama “Que Dios me perdone”, del director chileno Tito Davison hacia 1947, no es lo mismo “Los tres mosqueteros” que 20 años después Tras advertencia no hay engaño, pues si usted desea adquirir esta grabación lo mejor será tener oídos indulgentes con “La Doña” quien grabó cuando le quedaban cuatro años de vida En momentos, sus cantos desgarrados le recordará (para bien o para mal) las recientes grabaciones de Chavela Vargas donde la costarricense ya no canta, sino más bien habla por decir lo mejor

Paradójicamente, esto resulta una de las virtudes del CD porque en temas como en “Cada noche un amor” María Félix interpreta su parlamento, tal y como le tocara en el celuloide Sin ser la soprano que México esperaba, su voz mezzo no alcanza los tonos bajos para “El corrido del norte”, de Pepe Guízar, por más que se envalentona; en otras la libra, como “Pobre corazón” de Chucho Monge (con todo y la noble armónica de Víctor Medina), pero un gallo la traiciona en “La noche de mi mal”, de José Alfredo

“Ella”, también de José Alfredo, abre “Enamorada” y sigue “La cigarra” de Ray Pérez y Soto, huapango con filigrana pulida por Fuentes donde ella parece más alegre, con acompañamiento del fino Mariachi Vargas de Tecalitlán (sólo incluido en tres rancheras del compacto) Lo mejor es partir de la sexta pieza, “Cada noche un amor”, de Lara, para comenzar a disfrutar el registro pues ella va arrastrando las frases con acento arrabalero muy acorde al espíritu del arreglo de Fuentes:

“Oye, te digo en secreto que te amo de veras”

La primera sorpresa argentina viene con una “Doña” bien segura en el tango “Mano a mano” de Carlos Gardel El esfuerzo vocal para “De mi barrio”, de Roberto Goyeneche (creador del popular tango “Cambalache”) no alcanza la bien lograda intención de la anterior Entonces, otro tangazo (grabado como los demás en Buenos Aires), “Escándalo” de Fuentes, un cañón que en los 70 encumbrara en América Latina a Marco Antonio Muñiz (a quien, por cierto, vimos bastante condolido en el Palacio de Bellas Artes el pasado martes 10 de abril cuando rindieron homenaje a María Bonita):
“Porque tu amor es mi espina
por las cuatro esquinas hablan de los dos
Es un escándalo dicen
Y hasta me maldicen por darte mi amor”
Llega el triste “Silencio” de Gardel y Le Pera, donde María Félix omite los siseos del mismo “Zorzal criollo”:

“El músculo duerme, la ambición descansa
Y al grito de guerra los hombres se matan
Llenando de sangre los campos de Francia”

Sirve esta evocación gala para que la actriz cante en francés, primero “Et Maintenant” (“Y ahora qué”), a ritmo de “El bolero” de Maurice Ravel, una creación de Gilbert Becaud quien muriera a finales del año pasado Continúa con “Je l’aime à mourir” (“La amo a morir”) de otro conocido compositor muy querido en París, Francis Cabrel El plato láser concluye con “Prends garde” (“Ten cuidado”), ni más ni menos que del genial Charles Aznavour, quien a sus 60 años de cantar sigue como la primera noche

Como recordamos, en vez de irse a Estados Unidos como lo hiciera Dolores del Río, María Félix optó por Francia y hablaba la lengua francesa En esta triada no ejecuta las “erres” guturalmente, pero como bien sabe lo que está diciendo su expresión es óptima (a diferencia de tantos otros cantores noveles con mejor voz que “La Doña”, pero que yerran en su ataque vocal por desconocer el significado de las letras y fallar en la prosodia, sobre todo italianos como Eros Ramazzoti o Laura Pausini) Brilla la balada de Cabrel, con limpia guitarra española de Elías Torres: la Félix consigue acertar en la intención y jala los versos con dominio, a placer, una virtud que sólo pocos actores han conseguido al salirse del guión establecido como James Dean

¿Por qué no grabó su propia elegía que le escribiera Lara, “María Bonita”? El disco nada dice acerca de las intenciones de “La Doña” en esta grabación, simplemente un agregado que bien podría sonar ahora a su epitafio ya que ella fue siempre amada por los hombres y el pueblo mexicano: “Enamorada, porque el amor es un estado de gracia”

No podemos despedir este “Canto rodado” sin dar un jalón de orejas al chelista Javier Platas, quien en su programa de antes de la medianoche el pasado martes 10 en Radio UNAM, en vez de ofrecer una visión musical de esta artista que incluyera a Lara, Negrete, Cuco Sánchez (autor de “Oiga, Doña”), Juanga (quien le hizo “María de todas las Marías”) o José Alfredo (quien compuso “Ella” para “la Doña”), criticó la cinta “Tizoc” llamándola “una vergüenza para el cine mexicano por su manera estereotipada de ver al indio, interpretado por Pedro Infante”

Ora sí que zapatero a tus zapatos

Tal vez “La Doña” debió hacer lo mismo, aunque ¿acaso no Lara y Manzanero cantan sin tener el chorro de voz?; finalmente, ella se dio su gustazo grabando “Enamorada” y les aseguro que las ventas del plato láser de Fonovisa van a subir por estos días, como sus bonos en el cine Así pues, Platas y Radio UNAM realmente deben dedicarse a lo suyo, la música y no a establecer escandalosos juicios morales sobre una obra de arte; si no, al rato vamos a prohibir ciertas cintas de Negrete e Infante por “antifeministas” O todas las puestas de escena de “Otelo” de William Shakespeare, por haber personificado a los negros como súper pasionales y en extremo celosos

A nadie se le puede acusar de nada simplemente por estar enamorada Menos a María Félix

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