Convierte el Papa a Juan Diego en el primer santo indígena

México, DF – El Papa Juan Pablo II proclamó santo al hasta hoy beato Juan Diego, durante una larga ceremonia celebrada en la Basílica de Guadalupe Ahí, el pontífice llamó a la reconciliación de México con sus orígenes y aseguró que la canonización de Juan Diego tiene el objetivo de expresar la cercanía de la iglesia y el Papa con los indígenas de México y animarlos a “superar las difíciles situaciones que atraviesan”

Durante la ceremonia de canonización señaló que esta decisión la tomó “después de haber reflexionado largamente, invocado muchas veces la ayuda divina y oído el parecer de numerosos hermanos” Señaló que Juan Diego, al aceptar el cristianismo sin renunciar a su identidad indígena, facilitó “el encuentro de dos mundos” y se convirtió en el protagonista de la “nueva identidad mexicana”

Más adelante, durante la homilía que encabezó en el templo mariano, el Papa afirmó: “México necesita a sus indígenas y los indígenas necesitan a México” A los indígenas les dijo: “El Papa les expresa su cercanía, su profundo respeto y admiración y los recibe fraternamente en nombre del Señor”

La tarea de edificar un México mejor y más justo, agregó, requiere la colaboración de todos y del apoyo de la sociedad a las “legítimas aspiraciones” de los indígenas

“En este momento decisivo de la historia de México, cruzando ya el umbral del nuevo milenio, encomiendo a la valiosa intercesión de San Juan Diego los gozos y esperanzas, los temores y angustias del querido pueblo mexicano que llevo tan adentro de mi corazón”, expresó

Juan Pablo II manifestó que Juan Diego, como indígena cristiano que fue “se convirtió en protagonista de la nueva identidad mexicanapor ello, el testimonio de su vida debe seguir impulsando la construcción de la nación mexicana, promover la fraternidad entre todos sus hijos y favorecer cada vez la reconciliación con sus orígenes, sus valores y tradiciones”

La jornada que culminó con la canonización de Juan Diego Cuauhtlatoatzin inició hacia las nueve de la mañana con el recorrido que la comitiva papal realizó por diversas calles de la ciudad desde la Nunciatura Apostólica Tras el arribo a la Basílica, el Papa dio inicio a la ceremonia y tras ella, a la misa de celebración del evento Se calcula que los asistentes superaron las 24 mil personas

Durante la ceremonia, el Papa señaló que en el Tepeyac “Jesucristo, luz de las gentes, quiso manifestar su presencia salvadora en los albores de la evangelización de América Latina, por medio de la Virgen María, su madre, en la persona del indio Juan Diego, que hoy ante toda la iglesia quiero proclamar santo”

Dentro de las formalidades de la ceremonia, y a nombre del pueblo mexicano y “de todas las etnias de América”, el cardenal Saraiva, de la Congregación de las Causas de los Santos, cumplió el trámite de solicitar al Papa que diera la orden para que el beato Juan Diego fuera inscrito en el catálogo de los santos y se publique la carta apostólica de canonización “Lo ordenamos” fue la respuesta

Juan Pablo II señaló que la proclamación de Juan Diego como santo se hace “para exaltación de la fe católica y crecimiento de la vida cristiana” de los fieles católicos “Le inscribimos en el catálogo de los santos y establecemos que en toda la iglesia sea devotamente honrado entre los santos”, señaló

Antes, al darle la bienvenida al Papa, el cardenal Norberto Rivera, Arzobispo Primado de México agradeció al pontífice el cumplimiento de la promesa que la Virgen de Guadalupe hizo “al más pequeño de sus hijos”, Juan Diego y el regalo de su canonización

El cardenal no olvidó señalar la naturaleza indígena del nuevo santo y el orgullo que constituye el evento para “quienes tenemos” sangre indígena

Gracias, le dijo, por haberse “dignado venir a la tierra de los mayores a proclamar la santidad de un humilde laico contemplativo y evangelizador, de un indio sencillo, humilde, que nos reveló el rostro dulce y sereno de nuestra morenita”

Aseguró que todas las etnias “olvidadas y marginadas” le agradecen este gesto “histórico” y haber acudido de nueva cuenta, fiel, a la cita con la Virgen de Guadalupe En nombre de los indígenas “del color de la tierra”, agradeció “el regalo” de la canonización de Juan Diego

Le pidió también orar a la Virgen de la Guadalupe en favor de todo el pueblo de México, y en especial por los indígenas para que les sean reconocidos a plenitud todos sus derechos, pues las etnias han sufrido un olvido centenario

Durante la celebración de la misa, el pontífice dio la comunión a algunas personas, a las hijas del presidente Vicente Fox, Ana Cristina y Paulina Fox y su esposa, Martha Sahagún, presentes en el evento, no comulgaron puesto que desde su matrimonio la iglesia les ha impuesto la sanción de no tomar la comunión porque ambos son divorciados y no han anulado ante la iglesia sus uniones anteriores

Antes, el gobernador del Estado de México, Arturo Montiel, y su madre se acercaron a recibir la bendición del pontífice

Tras casi tres horas de ceremonia, en la que hubo gran despliegue de cantos y decoración, el Papa abordó la plataforma móvil en la que entró a la Basílica y recorrió de regreso el largo pasillo Luego, abordó el “papamóvil” e inició el regreso a la Nunciatura Apostólica, a donde llegó a las 14:00 horas

El recorrido de regreso realizó un cambio de ruta de última hora, con el fin de que el Papa pudiera saludar a un grupo de niños discapacitados ubicados en una calle paralela a la calle Juan Pablo II, por donde inicialmente tenía proyectado pasar31/07/02

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