A CUADRO: Homenaje a Manuel Barbachano Ponce

México, D F, 24 de noviembre (apro)- Canal 22 rinde un homenaje al productor cinematográfico Manuel Barbachano Ponce, quien siempre se arriesgó a realizar películas de calidad con poco financiamiento
Impulsor de importantes obras cinematográficas mexicanas, Barbachano nació en Mérida, Yucatán, en 1924 y falleció en el Distrito Federal hacia 1994
El reconocimiento durará todo el mes de noviembre El día 8, a las tres de la tarde, comenzó con “Amor, amor, amor” (1965) y en total, se trata de cinco cintas de medio metrajes y cortos reunidas bajo dicho título Este proyecto de Barbachano obtuvo el tercer premio del Primer Concurso de Cine Experimental de largometraje, convocado en 1964 por la Sección de Técnicos y Manuales del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana (STPC)
Cuatro de las cinco historias fueron realizadas por directores de teatro: Juan José Gurrola dirigió “Tajimara”, sobre un cuento del también escritor yucateco Juan García Ponce; Juan Ibáñez filmó “Un alma pura”, basada un relato del veracruzano Carlos Fuentes; Héctor Mendoza realizó “La sunamita”, inspirada en un cuento de la sinaloense Inés Arredondo; José Luis Ibáñez, “Las dos Elenas”, sobre otra historia de Fuentes El quinto, “Lola de mi vida”, sobre un cuento de Carlos A Fernández y el poeta campechano Juan de la Cabada, fue dirigido por el hermano del productor, Miguel Barbachano Ponce

Al pasar el tiempo integraron “Amor, amor, amor” los relatos “La viuda”, dirigida por Benito Alazraki, “Lola de mi vida”, “La sunamita” y “Las dos Elenas” El próximo sábado 28, a las tres de la tarde, se podrá ver “Tajimara” y “Un alma pura”, que años después de su filmación fueron estrenadas con el nuevo título “Los bienamados”
Las cintas hacen reflexionar porque abarcan temas realistas y mejor aún: son trabajos que todavía vibran por su vigencia
El Canal 22 no podía pasar por alto el filme “Raíces”, el cual salió al aire el pasado 15 de noviembre Con este filme, rodado en 1953, Barbachano demuestra que con poco financiamiento se puede reunir un grupo de estrellas y lograr historias interesantes “Raíces” ganó el premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica en el Festival de Cannes de 1955, tuvo buena crítica e incluso fue un éxito comercial al ser estrenado en México dos años después de haber sido rodada
“Raíces” fue precursora de lo que se conocería después como cine independiente, porque no siguió los mecanismos usuales de producción Barbachano encargó al debutante Alazraki la dirección del filme, basado en cuatro cuentos de Francisco Rojas González Tres fotógrafos, Ramón Muñoz y los alemanes Hans Beimler y Walter Reuter, lograron imágenes de una calidad neutra, semejante a la del documental
En 1952 Barbachano fundó la empresa Teleproducciones, que elaboraba los noticiarios Tele Revista y Cine Verdad, los cuales sustituyeron a los noticieros cinematográficos tradicionales
Los cuentos fueron filmados en los estados de Hidalgo, Chiapas, Yucatán y Veracruz Se referían a la vida indígena; sólo en el primero se manifiesta la crítica social, los otros renovaron las equívocas y aún prestigiosas convenciones del indigenismo pintoresco Se emplearon como fondo musical partituras de quien, para muchos musicólogos, fue el más creativo de los compositores mexicanos, Silvestre Revueltas
Para el sábado 22 de noviembre, a las tres de la tarde, se proyectará “Torero” (1956), segundo éxito internacional de Barbachano La película fue dirigida por el gallego Carlos Velo El guión es de Hugo Butler y el propio Velo Se combinaron partes actuadas por el diestro Luis Procuna con vistas documentales de emocionantes corridas de toros
La cinta causó curiosidad porque por primera vez en el cine se prescindió del melodrama para contar la historia de un torero, con todo y referencia a su miedo y valentía La mezcla de documental y ficción fue una innovación
Es grato recordar a este productor por su incansable lucha por mejorar al cine mexicano, quien también produjo “Nazarín” (1958), la célebre cinta de Luis Buñuel; “El gallo de oro” (1964), de Roberto Gavaldón, con guión de Juan Rulfo; “Pedro Páramo” (1966), basado en la famosa obra rulfiana, de Velo; “María de mi corazón” (1979), de Jaime Humberto Hermosillo, y “Frida: Naturaleza viva” (1984), de Paul Leduc

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