Perturba tema gay del filme “La otra familia”

Gustavo Loza, director de Atlético San Pancho, regresa con su polémico largometraje La otra familia, una cinta que filmó para mostrar la tragedia social que viven en México los niños por la guerra contra el narco. Sin embargo, es la temática de una pareja homosexual que adopta a un pequeño la que molesta al sector conservador de la Iglesia católica y a algunos usuarios de Facebook, donde Loza ha recibido amenazas.

 

MÉXICO, D.F., 5 de abril (Proceso).- El cineasta Gustavo Loza ha sido amenazado y atacado en Facebook por el estreno de su cuarto largometraje La otra familia, donde una pareja gay desea adoptar a un niño.

Distribuido por 20th Century Fox con 350 copias en todo el país, se proyecta en los cines comerciales desde el 25 de este mes. El cineasta, quien dirigió y escribió la historia, explica en entrevista que le mandan correos y mensajes cuestionando su filme, el cual ideó hace cuatro años, de los cuales pasó tres con el guión en la mano para poder rodar, “porque el tratamiento y la temática suscitaba temores”.

El también realizador de los largos Atlético San Pancho, Al otro lado y Paradas continuas, exclama:

“Jamás pensé crear esta película para generar polémica. Tampoco soy una persona que anda escribiendo para causar escándalo, nunca he sido así y no le voy a entrar a la discusión. Ha habido una cantidad de personas que se esconden y no dan su nombre, es decir, no dan la cara; entonces, mandan mensajes ofensivos, amenazantes y eso habla de que es gente intolerante.”

Sin embargo, otras han apoyado “mucho la cinta”, por lo que “hay que tomar las cosas con mucha calma pues parece que el avispero está agitado”.

El relato de La familia lo personifica Hendrix, de siete años de edad, quien al ser abandonado durante tres días por su madre (adicta al crack) es rescatado por una vecina del edificio donde reside y lo encarga a una pareja homosexual.

Integran el cast: Luis Roberto Guzmán, Bruno Loza, Luis Gerardo Méndez, Nailea Norvind, Dominika Paleta, Carmen Salinas, Jorge Salinas, Ana Serradilla, Ana Soler y Mario Zaragoza, entre otros.

Además, La otra familia se estrenó el 25 en Colombia. Los productores ejecutivos son Matthias Ehrenberg, Ricardo Kleinbaum y el mismo Gustavo Loza. El proyecto fue apoyado por el artículo fiscal 226 del Impuesto Sobre la Renta.

Divorcio a la mexicana

 

Loza, nacido el 31 de enero de 1970, cuenta que quería repetir de algún modo lo ocurrido con Al otro lado, cinta que le dio la vuelta al mundo:

“Con Al otro lado, si bien no teníamos mucha experiencia en cuanto a distribución y todas esas situaciones, viajó mucho, a festivales, en fin… Buscaba un tema que no se quedara sólo en México, sino que pudiera ser de transcendencia. En toda esta búsqueda empecé por el tema de la concepción de la familia en el mundo, que en lo particular me toca mucho y empecé a investigar…

“Me llamaron mucho la atención los datos duros que hoy en día me parecen tremendos, porque sólo 36% de las familias en Latinoamérica son tradicionales, y en México estamos un poquito más alto. El 60% de la gente que se está casando, se divorcia. Eso me llamó mucho la atención. Dentro de los nuevos modelos de familia vi éste, y noté que no había al momento una cinta sobre ello. Ni en México ni en el extranjero. Había aproximaciones… Y nada más.”

–En la parte de la problemática de pareja aborda a una homosexual. 

–Fue arduo tomar la decisión de rodar una película de esas características y sobre todo acabar de definir una posición frente al problema, y yo no la tenía. Tardé un año en tomar esa decisión de si era el largometraje que quería hacer o no y analizar; platicar y reflexionar en torno a este tópico.

Como autor, tendría una grave responsabilidad:

“Viniendo de un director heterosexual hacer una cinta con personajes gay –y no una película gay–, era evitar caer en el cliché o en la burla, en una caricatura de los personajes y hubiera sido terrible, a mí sí me daba mucho temor…”

–En La otra familia se percata un mensaje de que una pareja gay es mejor para adoptar un niño, ¿correcto?

–No estoy diciendo que sean mejor. No puedo decir eso, como tampoco puedo decir que las parejas heterosexuales son perfectas. Empezaría por definir qué es una pareja. Hay parejas de gay, heterosexuales, de lesbianas… Hay parejas. Eso es lo que yo entendí. Existen parejas en la medida en la que nosotros dejemos de ponerle adjetivos. Si dejamos de señalarlas, podemos entenderlas mejor.

“Es un largometraje que habla sobre la redefinición del concepto de la familia. Es algo que tenemos que empezar a pensar porque las cifras son contundentes.  La sociedad ha cambiado y la mentalidad de mucha gente todavía no. Son temas que se deben abrir necesariamente, con respeto, a partir de entender que somos diferentes como personas y eso no está mal.”

 

Iglesia “caduca”

 

Señala el director:

“La pareja tradicional está en crisis desde hace mucho tiempo y también deberíamos replantearnos lo que representa la Iglesia tal cual, como institución.”

Dice a pregunta expresa:

“La Iglesia ya está caduca. Se habla de muchos conflictos y siento que la película puede aportar mucho, aparte de que debe entretener. ¿Por qué no decirlo? Que la gente vaya a las salas, se divierta y reflexione.”

No obstante, Gustavo Loza también se enfrenta a la amenaza de censura eclesiástica y de Provida: en La otra familia hay un cura que acepta los casamientos gay y de que se adopten hijos.

La otra familia se filmó a partir de noviembre de 2009 en locaciones del Distrito Federal y una parte en Morelos durante siete semanas. Al día siguiente de terminar el rodaje, se aceptó la ley de matrimonios entre parejas gay en la capital mexicana.

–¿Cómo se le ocurrió meter la Iglesia de esa manera en el filme?

–No quería el lugar común para tratar a la Iglesia. Soy católico por nacimiento porque mis papás lo decidieron; pero yo no predico, tengo otra filosofía de vida, y sin embargo respeto mucho a la institución, aunque… No estoy de acuerdo en muchos de sus conceptos, me parece que ya tendrían que cambiar. La Iglesia se tendría que reinventar. El discurso de la Iglesia es homofóbico, cruel y hasta devastador en contra de los homosexuales y la adopción, cosas que ya son absurdas, como su negativa a la utilización del condón. 

Pero ha encontrado padres progresistas que no piensan así. 

“He hablado con ellos, sí existen, entonces, mi cinta es una forma de darle la vuelta y decir que no todos los padres piensan así ni están de acuerdo con el discurso de la institución.”

Gobernación clasificó la película B-15, para mayores de 15 años, lo cual le sorprendió a Loza porque creyó que sería clasificación C.  

–No es un relato para niños, ¿cómo le hace para que desde la mirada infantil se vea todo el conflicto familiar?

–Tristemente el mundo en el que vivimos no es de color rosa. Vivimos en un país totalmente convulsionado, violento, me parece que hay una decadencia total, una falta de valores y de humanidad, y todo eso lo sufren los niños.

“Pude haber planteado un niño cruel, que creció mucho más de lo que debió, un niño que ya no se chupa el dedo, pero decidí no hacerlo. Puse esa pureza, esa imaginación, esa fantasía que tienen los niños a determinada edad, como lo es un niño de siete años. A pesar de que un niño esté en un entorno sumamente agresivo y nocivo para él, lo único que él necesita es cariño y un cuidado. Lo que menos le importa de pronto es en dónde y cómo viva, si tiene o no ropa limpia, porque lo único que necesita es un abrazo y un ‘te quiero’. En esa medida, creo que funciona un niño dentro del filme.”

 

Hijos de la guerra al narco

 

–Produjo una serie televisiva titulada Los sicarios. Ante la violencia del narcotráfico, los niños casi no son tomados en cuenta, ¿verdad?

–Los niños sicarios tristemente es lo único que aprenden. Fui a un pueblo que se llama Naco, en Sonora, a efectuar una grabación. Es un pueblo que no tiene más de 15 calles, y enfrente está Naco, Arizona. 

“Ahora bien, Naco, en Sonora, se dedica única y exclusivamente al tráfico de drogas y al tráfico de personas, sólo hay polleros y narcotraficantes, por lo tanto, a los niños los entrenan para esas dos prácticas y no hay otra forma de salir adelante. Con la guerra al narco declarada por el presidente Felipe Calderón, muchos niños han quedado desamparados o son asesinados y nadie dice nada… Se habla de las muertas de Juárez, pero no de los pequeños que quedan huérfanos porque nunca llegará su mamá.”

Por último, platica cómo apoyó al proyecto 20th Century Fox:

“Ha sido muy interesante. Cuando nosotros nos acercamos a ellos sin que hubieran visto la cinta, expresaron que no trabajaban ese tipo de tema y que veían complicado que fueran a tomar una película así, y prácticamente le dimos finalidad a nuestra reunión, pero aceptaron ver un corte que duraba mucho tiempo todavía y al día siguiente nos las compraron para México, para Latinoamérica, y otro día después llegamos a Los Ángeles y nos la compraron para Estados Unidos… Fue increíble. Es un poco lo que yo quería lograr porque tristemente las películas mexicanas nacen y mueren en la cartelera del país. Bueno, ¡las que llegan al estreno!”  

 

Comentarios