Los Hank: Estirpe de corrupción

Prototipo de la clase política priista que medró durante décadas en el ejercicio de la función pública, Carlos Hank González desapareció físicamente, pero ni con su muerte ni con el triunfo de la oposición en las elecciones de 2000 terminó el poder político del grupo del que fue cabeza hasta el último de sus días. Ahora, dos de sus hijos pretenden volver a poner el apellido Hank en la nómina de los cargos de elección popular. Carlos, el mayor, es mencionado como aspirante a suceder a Arturo Montiel en el gobierno del Estado de México. Jorge, el menor, es ya candidato del PRI a ocupar la alcaldía de Tijuana. Ambos son fieles a su estirpe: viven bajo la sospecha de la corrupción y aun del crimen. Pero ahí están, para cobijarlos, los antiguos cómplices y discípulos de su padre.

MÉXICO, D.F., 15 de febrero de 2004.- Herederos de un poder político del que hasta ahora no habían querido hacer uso, dos de los hijos de Carlos Hank González, Carlos y Jorge Hank Rhon, van en pos del camino de su padre, quien durante décadas se enriqueció sin recato en el ejercicio de la función pública.

Cada uno de ellos cuenta con su propia historia negra. Jorge Hank Rhon, ya candidato del PRI a la alcaldía de Tijuana, Baja California, buscará recuperar la plaza que fue arrebatada por el PAN en 1989. De entrada, entre otros obstáculos, tendrá que enfrentar demandas mediante las cuales la Secretaría de Gobernación pretende revocarle decenas de concesiones relacionadas con centros de juegos y casas de apuestas en el país.

Dueño de una fortuna que él calcula en unos 500 millones de dólares, Jorge es considerado como el hombre más importante en el negocio del juego y las apuestas en México, pues es propietario de unas 45 concesiones en toda la República para instalar los llamados books, muchas de las cuales ni siquiera ha puesto en operación.

En el sexenio de Ernesto Zedillo, Jorge Hank Rhon pudo tejer una red de complicidades en la Secretaría de Gobernación, principalmente durante la gestión de Emilio Chuayffet -actualmente coordinador de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados-, quien lo benefició con permisos y ampliaciones de plazos para mantener vigentes sus concesiones y permisos para operar centros de apuestas.

Gran parte de lo anterior se detectó al iniciarse el gobierno de Vicente Fox, cuando en el área de juegos y sorteos de Gobernación se descubrió un fraude por unos 120 millones de pesos y diversas irregularidades administrativas que beneficiaron a los empresarios del juego, entre ellos a Jorge Hank.

Las investigaciones realizadas por Gobernación y la Procuraduría General de la República (PGR) descubrieron que en 1997, cuando Emilio Chuayffet era secretario de Gobernación -antes había sido gobernador del Estado de México, bajo el amparo de Carlos Hank González- se autorizaron permisos y se renovaron, hasta por 25 años, varias concesiones para operar centros de apuestas. El principal beneficiario fue Jorge Hank.

Según la averiguación previa 265 /FESPLE, en estas maniobras resultaron implicados Juan Burgos Pinto y Sergio Orozco Aceves, exdirectores de Gobierno de Gobernación, contra quienes se giró orden de aprehensión por el delito de uso indebido de atribuciones y facultades. Otro funcionario que podría ser consignado por los mismos hechos es Rafael de Antuñano, exdirector de Juegos y Sorteos.

De acuerdo con las investigaciones, en 1997 estos funcionarios se confabularon para condonar un adeudo a todos los permisionarios de empresas promotoras de peleas de gallos y carreras de caballos -entre ellos el grupo Caliente, propiedad de Jorge Hank- que ascendía a unos 120 millones de pesos y que derivó de derechos y aprovechamientos insolutos. Además, sin tener facultades legales, autorizó de manera injustificada la ampliación de los permisos entonces otorgados hasta por un plazo de 25 años.

De estas acciones, el más beneficiado también resultó ser el hijo menor del profesor Carlos Hank González. La PGR también consignó la averiguación previa 194/FESPLE, que se refiere a la probable responsabilidad de Orozco Aceves y Rafael de Antuñano por presunto fraude y otros delitos que resulten derivados de la malversación de 107 millones de pesos, dinero que ingresó a Gobernación como pagos de permisos o participaciones, no se reportó a la Tesorería de la Federación y se utilizó como gasto corriente.

Tanto Burgos Pinto como Orozco Aceves acudieron al amparo y ahora enfrentan el juicio en libertad. Originario de Sinaloa, el primero fue director de Gobierno durante las gestiones de Chuayffet y Francisco Labastida, respectivamente. Burgos Pinto, quien actualmente es dirigente de la CNOP en Sinaloa, negó haber incurrido en irregularidades durante su paso por Gobernación, pero aceptó que Jorge Hank es su amigo y que es perseguido por profesar una ideología contraria al gobierno actual: “Mi persecución es una cacería de brujas, nos están confrontando sin necesidad”.

El pleito legal

Además del daño patrimonial que causaron estos exfuncionarios, desde hace año y medio Gobernación libra una batalla legal contra Hank Rhon y “su ejército de abogados”, al pretender revocarle todas las concesiones que le fueron otorgadas en el sexenio de Ernesto Zedillo, para evitar que abra más casas de apuestas.

En los juicios contra Hank Rhon, la Secretaría de Gobernación argumenta que, si bien los llamados books son legales, no existe una reglamentación que regule su funcionamiento, por lo que pide que las concesiones sean revocadas.

En los expedientes del caso y en los registros de Gobernación, Hank Rhon aparece como dueño de ocho empresas mediante las cuales obtuvo permisos y concesiones de books en toda la República, contra las que la Secretaría de Gobernación entabló juicios para revocar las concesiones.

Según consta en una lista obtenida por Proceso, las empresas operadas por Hank Rhon son las siguientes: -Compañía Operadora Cantabria. Cuenta con 25 concesiones, de las cuales opera cuatro. El giro: juego de números (Bingo). -Libros Foráneos, S.A. Tiene 18 permisos y utiliza 14. El giro: juego de números y apuestas por Internet. -Hipódromo Agua Caliente. Tiene 11 concesiones. Con fecha 20 de diciembre de 1995, le fue autorizada la captación de apuestas en todos los municipios de Baja California. El giro: juego de números, apuestas telefónicas, hipódromo y galgódromo. -Operadora de Espectáculos Deportivos. Dispone de tres concesiones. El giro: books, juego de números y galgódromo. -Impulsora Géminis. Tiene cinco permisos y sólo opera tres. El giro: books, juego de números y apuestas. -Grupo Océano Hanan. Cuenta con 10 concesiones y opera seis, con los mismos giros que las anteriores. -Operadora de Apuestas Caliente. Tiene cuatro permisos. -Espectáculos Latinoamericanos Deportivos. Tiene cuatro permisos. El giro: juego de números, apuestas telefónicas y galgódromo

Carlos y la sombra del narco

Bajo sospecha por el crimen del periodista Héctor Félix Miranda, El Gato, cuya muerte no está esclarecida a más de 15 años de distancia, Jorge Hank Rhon también es señalado públicamente de tener nexos con el narcotráfico y con el lavado de dinero, principalmente a través de la amplia red de negocios de juegos y apuestas. A raíz de que hizo público su interés de contender por la presidencia municipal de Tijuana, donde radica desde 1985, se reavivó el escándalo de su presunta relación con el narcotráfico.

Por ejemplo, en entrevista publicada por el periódico tijuanense Frontera, en su edición del jueves 5 de febrero, se le preguntó a Hank Rhon: “¿Usted conoció personalmente a los hermanos Arellano Félix?”. Respondió: “…No los conozco ni los reconozco personalmente, pero indiscutiblemente de las fotos que me saqué en la fiestas, en los gallos, en otros lados, a lo mejor alguno sí estuvo”.

No es la primera vez que públicamente se le vincula con el narcotráfico y el lavado de dinero. De hecho, en este campo su historia negra se entrevera con la de su hermano. En 1996, Jorge y Carlos Hank Rhon, así como Raúl Salinas, José María Córdoba Montoya y Justo Ceja, aparecieron implicados en una investigación por presuntas maniobras de lavado de dinero, para lo cual se habría utilizado a la empresa paraestatal Conasupo, de la cual fue director Raúl Salinas.

Este escándalo fue inicialmente ventilado por el diario estadunidense The Washigton Post en 1996, pero un año después el caso cobró relevancia, cuando Víctor Manuel Quintana, entonces diputado del PRD y secretario de la comisión investigadora del Caso Conasupo, dijo que tuvo información sobre la posibilidad de que ese organismo hubiera sido utilizado para “lavar dinero” en la administración de Raúl Salinas, pero extrañamente -dijo- el informe no fue tomado en cuenta.

Quintana tenía datos e indicios de que, para las actividades ilícitas, Hank y su grupo utilizaron el manejo monopólico de los productos alimenticios, instalaciones y cuentas de Conasupo. Quintana dijo que estas evidencias se descubrieron mediante una denuncia verbal y un informe del FBI, que indicaba que el cártel del Golfo enviaba cocaína a Estados Unidos y con ese dinero se adquirían productos alimenticios que entraban a México con la protección de la Policía Judicial Federal.

Con base en la información de que disponía, Quintana sugirió a las autoridades federales que las pesquisas sobre las operaciones de narcotráfico en Conasupo debían partir desde los tiempos en que Raúl Salinas Lozano (padre de Carlos y Raúl Salinas de Gortari) fue secretario de Comercio, porque “ahí empezó su relación con Carlos Hank González (padre de Hank Rhon), quien después fue director de la paraestatal (Proceso 1072)”.

Otro escándalo que implicó a Jorge Hank Rhon y a su hermano Carlos fue el reportaje que el 31 de mayo de 1999 publicó el diario El Financiero bajo la firma de Dolia Estévez, corresponsal en Washington, quien dio a conocer un informe que los relacionó con el narcotráfico y el lavado de dinero a través del Laredo National Bank, el banco texano que adquirió Carlos y en el que Jorge tiene un porcentaje de acciones.

Según el reportaje, el informe señala que “Carlos Hank González, sus hijos, Carlos y Jorge Hank Rhon, y sus socios criminales presentan una amenaza significativa a Estados Unidos…Que estos individuos, a veces conocidos como Grupo Hank, supervisan una vasta red de personas y empresas que ayudan a las organizaciones de narcotraficantes a lavar dinero y a transportar grandes cargamentos de droga a Estados Unidos. Y señalaban al Laredo National Bank como lavador de dinero ilícito”.

Tras la publicación, Dolia Estévez, quien también es corresponsal del noticiario Monitor, fue acusada ante los tribunales de Estados Unidos por Carlos Hank de formar parte de una conspiración para dañar su reputación. Durante el juicio, a la periodista le fue reconocido el derecho de no revelar sus fuentes.

Pero la cauda oscura de Jorge se extiende aún más. Su nombre también salió a flote tras la detención de su presunto socio, Marcelino Guerrero, quien fue señalado por la PGR como cómplice de Juan García Ábrego, exjefe del Cártel del Golfo. Guerrero y Hank Rhon aparecían como socios en un corredor turístico ubicado en Cancún, Quintana Roo, en la llamada biosfera de Sian K’an y Punta Sam, considerado un paraíso en el Caribe (Proceso 968).

Eduardo Valle, El Búho, exasesor de la PGR, recuerda que luego de la detención de Marcelino Guerrero lo primero que saltó fue el dato de su relación con Marcela Bondenstedt, exmodelo de Televisa, a quien se le vinculó con José María Córdoba Montoya y se le atribuyeron actividades de narcotráfico y espionaje en el sexenio de Carlos Salinas.

Así, con el antecedente de haber sido encarcelado, en 1995, por el delito de contrabando, envuelto en escándalos por su afición al juego y su presunta vinculación con el narcotráfico, Jorge Hank Rhon está dedicado, por ahora, en reunirse a puertas cerradas con empresarios de Tijuana con miras a su campaña política, la cual se iniciará formalmente el 21 de mayo.

Aunque ha cambiado su imagen y se le observa rasurado y bien vestido, Jorge Hank Rhon ha dicho públicamente que aún no tiene a nadie que le dé consejos sobre su imagen personal. Sin embargo, todo indica que se lo ha propuesto a Carlos Alazraki, quien fue responsable de la proyección de Roberto Madrazo -principal impulsor político de Jorge Hank- cuando fue precandidato a la Presidencia de la República. El publicista todavía no resuelve si se hace cargo o no de la campaña propagandística del hijo del Profesor.

Comentarios