La Orquesta Típica de la Ciudad de México, Patrimonio Cultural Intangible del DF

MÉXICO D.F. (apro).- “Ningún bien es patrimonio si la sociedad no lo valorara”, dijo el antropólogo Bolfy Cottom sobre la reciente declaratoria como Patrimonio Cultural Intangible del DF de la Orquesta Típica de la Ciudad de México (OTCM).

Apenas el pasado 31 mayo se hizo efectiva la declaratoria en una ceremonia en la que Marcelo Ebrard entregó una placa conmemorativa a Jesús Galarza, director artístico de la OTCM, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris; ahí la orquesta brindó un concierto de gala.

Un trabajo de casi cuatro años para solicitar la declaratoria al gobierno del DF, a decir del antropólogo Bolfy Cottom, miembro oficial del Comité Promotor, quien explicó a Apro en entrevista telefónica, la  importancia de la orquesta, el trabajo detrás de una declaratoria de este tipo, aunado al reconocimiento de esa institución.

Cottom explica la importancia de esta declaratoria:

“La primera es que dicho reconocimiento es inédito en el país, ahí radica su importancia, no hay antecedente de una declaratoria parecida; sí a nivel internacional, en la UNESCO está la Pirecua de Michoacán o los Voladores de Papantla.

“Y en segundo lugar por el reconocimiento de una expresión artística como lo es la orquesta, de un trabajo en conjunto que lleva décadas, por ser una de las más antiguas del país.”

La orquesta decana de la ciudad fue fundada el 1 de agosto de 1884; es una de las instituciones más antiguas del país.

–¿No cree un poco tarde su reconocimiento?

–No sé, tendríamos que establecer parámetros, pero fue en este momento que se dieron las condiciones y se pudo trabajar, contar con una base legal y jurídica para hacer una declaratoria para la preservación de este tipo de instituciones, se requiere todo un proceso de investigación, de búsqueda de datos que lleven precisamente a la conformación de un estudio que dé los argumentos necesarios para una declaratoria de este tipo.

“En el sentido de su pregunta lo que se logró es definir la intervención del Estado en la participación de esta importante institución musical, lo cual no quiere decir que no lo fuera, su existencia indica que ha sido valorada, preservada y conocida por la sociedad, abría que distinguir esas dos partes.”

Y dijo:

“Ningún bien es patrimonio si la sociedad no lo valorara, y en este caso partimos del valor que la orquesta a tenido a lo largo del tiempo.”

–¿Cómo fue el proceso para que la declaratoria fuera efectiva?

–Aquí yo distinguiría dos etapas, una de los años 80, cuando la orquesta exigió al gobierno federal  que se ocupara de la difusión y valoración, en términos de fomento y seguridad jurídica y laboral, cosa que –dijo—aún no se consigue, pero hay una lucha como antecedente, por los menos estamos hablando de una labor de 20 ó 25 años atrás.

“Y la segunda es la conformación de un proceso de investigación para solicitar la declaratoria como patrimonio; esto inició hace unos tres o cuatro años de trabajo, la cual culminó con la aprobación.”

Bolfy Cottom explicó que en un principio no existió un comité  estrictamente hablando; todo surgió, dice, cuando los integrantes de la orquesta lo buscaron como orientador para intentar la declaratoria.

Entonces, prosigue, los asesoró y dirigió en la investigación hace tres o cuatro años, se formó un expediente técnico y, más tarde, por medio de un acuerdo, se solicitó una comisión dictaminadora de la cual pasó a formar parte.

 

Un bien cultural

El antropólogo entrelazó su posición sobre la declaratoria capitalina a la orquesta como un bien cultural para la sociedad:

–Todas las declaratorias en su mayoría buscan fomentar algo, quizá algunas con un sentido más comercial, pero en este caso el objetivo era lograr una declaratoria que brinde a la sociedad un bien cultural, la construcción de un futuro más conciente, aún más a los jóvenes que les esta tocando vivir una era de violencia y contradicciones.

–Al declarar la orquesta como patrimonio intangible, ¿cómo va a ser su relación con el gobierno local, cómo va a ser el apoyo del gobierno del DF?

–Pareciera que a veces es sólo la declaratoria el fin cuando eso es únicamente un medio para muchas cosas, para mí es un medio importante  de formación de conciencia a los ciudadanos, de valoración de su historia. Pero con el fin hay una serie de obligaciones y derechos.

“Como derechos, sin duda, es que el Estado se compromete a garantizar la seguridad laboral, una sede la cual ya se cumplió, los instrumentos necesarios, el mantenimiento de los mismos, y esto pues es un trabajo que el gobierno supongo que debe de hacer en conjunto con las delegaciones, incluso con los gobiernos estatales para que la orquesta se difunda.

“Digamos que son derechos que se adquieren, deben contar con un presupuesto, y eso aplica a la parte legislativa por ejemplo, son una serie de cosas. Y las obligaciones por parte de la orquesta, como lo es por parte de los músicos el comprometerse a ella.”

–Entonces habrá algún tipo de ayuda monetaria como parte de los derechos.

–Ha sido un compromiso que el gobierno adquirió al hacerlo, implica que deben estar conscientes de eso, en este caso lo que se consideró fue el asunto de plazas, las condiciones mínimas para subsistir. Lo que le diría es que el gobierno está en una primer etapa de cumplir con todos esos compromisos, el asunto de la sede ya está definida por ejemplo, la cuestión laboral se está intentando resolver, implica financiamiento y derechos laborales, no sólo es una cuestión que tenga que ver con la secretaría de cultura.

Después de que la OTCM emigrara a través de los años por distintas sedes de la ciudad, se acordó que la sala Ermilo Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli fuera su base a partir de la declaratoria.

“La declaratoria también implica la conformación de un proyecto y programa de fomento de la orquesta; se trabajaría en conjunto con diversas instituciones, estamos definiendo las bases que garanticen su preservación.”

–Como miembro del comité promotor, ahora que lograron la declaratoria, ¿qué seguiría, la Unesco?

–Francamente no lo sé, me he vuelto un tanto crítico en referencia a las declaratorias de la Unesco, no quiere decir que algunas no sean merecidas porque hay excepciones, estas cuestiones de la Unesco a veces se dan en un sentido más orientado a buscar el turismo. La lógica de la declaratoria se da sobre la base de una conciencia local primero, una conciencia nacional, y después en un nivel internacional.

“Ahorita se echa mano de una declaratoria local del gobierno de la ciudad por que se da la posibilidad, el asunto de una declaratoria como esta indica, en una primera etapa, el compromiso de la sociedad completa que tiene relación con ese bien y sobre eso trabajarlo.”

 

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