Los apuros del senador Pearce, autor de la Ley Arizona

SAN DIEGO (apro).- Para sus seguidores, el senador republicano Russell Pearce, autor de la ley antiinmigrante SB 1070, es un patriota que vela por los intereses de Arizona.
Para sus detractores no es más que un político radical de extrema derecha que, lejos de ayudar a solucionar los graves problemas de Arizona, busca desviar la atención del electorado y para ello usa como chivos expiatorios a los inmigrantes indocumentados.
Desde el 10 de enero pasado, diversas organizaciones comunitarias de todo el espectro político, incluidos republicanos moderados y defensores de los derechos de los inmigrantes, se unieron para formar la organización Citizen for a Better Arizona, que tiene como objetivo iniciar una campaña de destitución del senador.
Miembros del grupo “Somos republicanos”, emitió un comunicado de prensa el 14 de enero, en el que informaron que se unían a la campaña de destitución, luego de que Pearce dio su apoyo a la medida que buscaba enmendar la Constitución para negar el derecho a la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados.
“Creemos que el desdén de Pearce a la Constitución de Estados Unidos, es un indicador que nos muestra su incapacidad para gobernar, como lo indica la descripción de su trabajo y el juramento que hizo al obtener su puesto en el Senado estatal”, dijo el comunicado.
De acuerdo con Ley de Arizona, para iniciar el proceso de destitución que culmine en elecciones especiales, los interesados deberán reunir un tercio del total de votos del distrito electoral.
En el caso de Pearce eran necesarias un total de 7 mil 756 firmas. Sin embargo, Citizen for a Better Arizona logró reunir 18 mil 315 firmas, las cuales fueron entregadas al Colegio Electoral el pasado 14 de junio, el cual será el encargado de verificar la validez de las mismas y, en su caso, deberá establecer la fecha de la elección especial.
Aunque Pearce ganó notoriedad entre los sectores más radicales del Partido Republicano y del Tea Party, por la autoría de la SB1070, él ha estado detrás de otras medidas que criminalizan a los inmigrantes indocumentados.
En el 2004 aprobó una medida en la que se requería una identificación con fotografía para votar y otra para negar cualquier servicio a los inmigrantes indocumentados.
Además ha sido coautor de iniciativas como la SB1611 que, entre otras provisiones, considera que todos los conductores en el estado deben probar su residencia legal en el país. Los infractores enfrentan 30 días de cárcel y el decomiso del vehículo; que las escuelas notifiquen al Departamento de Educación el estatus legal de todos los estudiantes, desde preescolar hasta universidad, en escuelas públicas o privadas; que los propietarios de viviendas que reciban fondos federales para familias de bajos recursos, desalojen a los inquilinos que no puedan mostrar prueba de su residencia legal en el país.
“Los habitantes de Arizona queremos funcionarios y representantes que se enfoquen en los problemas más importantes del estado, como el desempleo que alcanza el 9.1 por ciento, o como los desalojos de vivienda, que en los últimos años ha tenido un incremento de más del 125 por ciento”, dice a Apro Chad Snow, uno de los dirigentes de Citizens for a Better Arizona.
Aunque al principio el senador Pearce no había tomado en cuenta la campaña en su contra, ahora ha criticado a sus detractores y los ha calificado de extremistas de izquierda, anarquistas y radicales.
Ante la seriedad de la amenaza, sus seguidores han iniciado un contramovimiento llamado The Citizens Who Oppose the Pearce Recall, con el que buscan recaudar fondos para las inminentes elecciones especiales en las que Pearce podría perder su escaño en el Senado.
“No nos vamos a quedar sentados cruzados de brazos y dejar que gente de otros estados y con intereses antinorteamericanos, intenten destituir e intimidar a funcionarios legítimamente electos”, dijo Matt Tolman, presidente del grupo al anunciar la formación de su organización el pasado 12 de mayo.
“Nos opondremos a la campaña de destitución para que Pearce y otros funcionarios puedan hacer el trabajo para el que fueron elegidos”, añadió.

Ola de inconformidades
El movimiento político para destituir al senador Pearce, no es único en el país. Más bien forma parte de una oleada nacional en la que los votantes inconformes con la actuación de sus representantes están organizándose para destituirlos a través de elecciones especiales.
Lo que antes era un fenómeno muy poco común en el sistema político estadunidense, los procesos de destitución a funcionarios electos están proliferando y lo mismo alcanza a presidentes municipales que a senadores estatales y hasta gobernadores.
Joshua Spivak, un especialista dedicado al estudio del sistema político de este país, del Hugh L. Carey Institute for Goverment Reform, del Wagner College y fundador de un blog dedicado a monitorear las campañas de destitución en todo el país, dijo a Apro que en toda la historia de Estados Unidos sólo se habían registrado 20 intentos por destituir a legisladores estatales. “De ellos, 10 ocurrieron este año”, dijo Spivak.
Parte de esta ola de intentos de destitución dio inicio en Wisconsin, donde el gobernador republicano lanzó en enero de este año, una ofensiva en contra de los sindicatos, con el objeto de limitar su poderío político y económico. Como respuesta, los sindicatos iniciaron el proceso de destitución contra seis legisladores republicanos que apoyaron la medida del gobernador y contra 3 demócratas que salieron del Estado para tratar de impedir la votación de la iniciativa.
“Es un fenómeno que está creciendo y la gente lo está viendo como una herramienta en contra de políticos que luchan por su agenda personal en lugar de defender los intereses de sus representados”, dice Spivak.
Esto, sin embargo, preocupa a otros. Tom Cochran, director ejecutivo de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos, aseguró al periódico The New York Times el pasado 19 de junio que la constante amenaza de destitución hace imposible la función de gobernar. “La molestia de los electores generalmente incrementa en los tiempos de dificultades económicas, y es precisamente esto lo que está motivando la ola de procesos de destitución por todo el país”, aseguró.
La mayoría de los procesos son activados a partir de la recolección de un porcentaje del total de los votos de la elección anterior. Con una participación electoral muy escasa en muchos lugares del país, es sumamente fácil colocar la petición en la boleta electoral.
En Akron, Ohio, por ejemplo, se necesitaron 3 mil 200 firmas para colocar la petición de destituir al alcalde.
El más conocido de los procesos de destitución fue sin duda el del gobernador de California, Gray Davis, en el 2003, el cual fue encabezado por el republicano Arnold Schwarzenegger, quien a la postre se convertiría en gobernador.
La secretaría de Estado de Arizona tiene hasta el 1 de agosto para verificar la validez de las firmas. Después le corresponde a la gobernadora Jan Brewer llamar a las elecciones especiales, las cuales podrían ocurrir en noviembre o en marzo del 2012.

Comentarios

Load More