“Soñando con Tulum”, tributo a Fellini

Como asistente de Federico Fellini entre 1979 y 1980, la mexicana Tiahoga Ruge se ligó con él para siempre, al grado de que está por estrenar en el Festival de Moscú su película Soñando con Tulum. Película de ficción, no obstante el sustrato es una realidad: el viaje que Fellini hizo a México, a instancias suyas, donde ella lo presentó con Carlos Castaneda porque el cineasta deseaba conocerlo para realizar una versión fílmica de Las enseñanzas de don Juan. La cinta, un verdadero homenaje a Fellini, tendrá una segunda parte: Viaje a Tulum.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El largometraje mexicano de ficción Soñando con Tulum (Dreaming about Tulum), dirigido por Tiahoga Ruge y basado en el viaje que realizó el célebre cineasta italiano Federico Fellini a México en octubre de 1985 junto con el antropólogo y escritor Carlos Castaneda (quien abandonó al realizador a la mitad del camino), se proyecta por primera vez en el Festival Internacional de Cine de Moscú, abierto el jueves 23.
Antes de partir a la capital rusa, Ruge, quien colaboró como asistente de dirección de Fellini de 1979 a 1980, cuenta emocionada que serán varias las proyecciones de su ópera prima durante todo el festival, pero la gala es el 1 de julio.
“Es invitada especial, fuera de competencia”, aclara, y crece su conmoción:
“Me siento muy contenta porque como no concursa la película, estamos libres para competir en otro festival. Pero tenemos la suerte de que en este encuentro de cine el tema es Grandes maestros del cine y además está dedicado a los temas Viaje e Italia.”
Ruge, mexicana de nacimiento, destaca que Soñando con Tulum es un homenaje a Fellini (Rimini, 1929-Roma, 1993), quien viajó al país con el objetivo de llevar a la pantalla grande el libro más conocido de Castañeda, Las enseñanzas de don Juan, porque el cineasta fue un lector ferviente del antropólogo.

Andanza mágica

La cineasta (de extensa experiencia en la educación y comunicación ambiental y en la promoción del medio ambiente a través de la televisión, videos, internet y filmes) narra que en 1979 trabajaba con Fellini, uno de los principales protagonistas en la historia del cine mundial, y que cuando éste se enteró de que era mexicana, “le interesó mucho que pudiéramos platicar” porque deseaba construir el largometraje de Las enseñanzas de don Juan y por lo mismo deseaba conocer a Castaneda.
“Entonces quería entender más a México.”
La invitó, dice, a desarrollar el proyecto:
“Yo tenía la suerte de que conocía a Castaneda, entonces organicé que Fellini y el escritor se encontraran y platicaran sobre la posibilidad de hacer la película de Las enseñanzas de don Juan. Desde un inicio había diferencias porque Castaneda pensaba que el filme debía realizarse en México y Fellini hacía todas sus películas en Cinecittá. Para él, la idea de salir de Roma o de Italia y rodar una cinta en un país que no conocía, era algo muy lejano y muy difícil. Pero al final accedió a hacer el viaje con Castaneda para conocer a México y las posibles locaciones. Nunca había venido acá. Estuvo un mes. ”
Hay otra anécdota que relata la también exdirectora del Programa de Cultura Ambiental del Consejo Nacional para Cultura y las Artes de 1988-1992, y agregada cultural en la embajada de México en Nueva Delhi de 1984 a 1988:
“En 1979 el director filmaba La ciudad de las mujeres y existía una escena en la que había un mar precioso, un mar del Caribe, y la escena no salía, no salía y no salía, hasta que finalmente me desesperé y le propuse: ‘Maestro, ¿por qué no vamos a Tulum y hace usted esta escena del mar?, porque lo que está recreando es una playa igual a la de Tulum’. Allí, le nace esa obsesión por Tulum. Al final acabó laborando la escena en Cinecittá, pero quería saber todo de Tulum. Se volvió para él un lugar mítico.”
Fellini y Castaneda se vieron en Los Ángeles, California, para iniciar el recorrido a México desde el norte:
“Pero Castaneda (quien preparaba su tesis doctoral sobre las propiedades de las plantas psicotrópicas) lo abandonó. Hubo allí algunos desencuentros. Fellini se vio un poco perdido, pero logró llegar a Yucatán y a Tulum. Este viaje fue muy misterioso, lleno de chamanes y de cosas muy nuevas para él. Pero el proyecto de la película fracasó. Regresó a Roma y escribió para Il Corriere dela Sera un relato en episodios que se llamó Viaggio a Tulum (Viaje a Tulum) en el que cuenta todo ese viaje por México.
“Castaneda no estaba de acuerdo en darle los derechos como tal sobre Las enseñanzas de don Juan y Fellini cambió toda la historia y la publicó. Luego el maestro indiscutible del cómic erótico, Milo Manara, le pidió que juntos hicieran una historieta del Viaje a Tulum para publicarla en un libro, y fue la base para que Fellini y Tullio Pinelli, su guionista de siempre, escribieran el argumento para la película. De 1985 a 1990 Fellini desarrolló el argumento, el cómic y comenzó a pensar cómo sería esta película.”
La última vez que Ruge vio a Fellini fue en 1993, cuando le dieron el Oscar honorífico por su trayectoria:
“Allí me dijo: ‘El siguiente largometraje es Viaje a Tulum, ¡prepárate!’”. Fue un desarrollo de muchos años, pero el director italiano murió poco después de que le dieron el Oscar por su carrera.
“Entonces el proyecto del largometraje se quedó un poco olvidado, igual Fellini.”
Pero el proyecto regresó a manos de Ruge hacia 2006, cuando trabajaba en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Allí su secretaria le avisó que la buscaba un italiano. Era el cineasta Marco Bartoccioni, quien le notificó que acababa de recuperar los derechos de Viaje a Tulum:
“Al recobrar los derechos, había una nota de Fellini que decía que cuando se hiciera esta película, según Bartoccioni, yo tenía que ser parte de ella.”

Tropiezo inesperado

Ruge dejó su cargo en Semarnat para formar Fellini Films (2007). En 2008 comenzó a armar el proyecto y a conseguir el financiamiento. Al principio, el largometraje era una coproducción México-Italia. México pondría el 30% del capital e Italia el 70%. Y rodó la primera etapa del Viaje a Tulun en octubre, noviembre y diciembre de 2008. Pero la realizadora tuvo que parar todo porque la parte italiana no consiguió su financiamiento:
“Esperé durante todo 2009, y en 2010 llegamos al acuerdo de que íbamos a dividir el proyecto en dos partes, en dos películas, porque yo debía tener un filme terminado para inicios de ese año pues conseguí recursos a través del estímulo fiscal del artículo 226 del Impuesto Sobre la Renta (Eficine). Partimos el proyecto en Soñando con Tulum, donde cuento cómo nace el guión de Viaje a Tulum. Y la segunda película será Viaje a Tulum, basada en toda la parte grafica de Manara. Entonces, inicié el rodaje de Soñando con Tulum en enero de 2010, yo produje y dirigí. Teníamos pocos recursos.”
A finales de este año iniciará Viaje a Tulum, una cinta, dice, “más sofisticada, más cara y con mucha animación”.
Aunque esperará hasta el próximo octubre para ver si la parte italiana consigue el dinero; de no ser así, Fellini Films “se queda con todos los derechos y nosotros vamos a levantar esa producción”.
–¿Cómo hizo Soñando con Tulum?
–A Renzo Rossellini, quien fue el productor de La ciudad de las mujeres, le gustó mucho la idea de hacer primero Soñando con Tulum. Entonces, el largometraje inicia con material original de Fellini, el de la escena del mar parecido a Tulúm que realizó en Cinecittá, me la proporcionó el mismo Rossellini. Luego nosotros vamos relatando la historia de cómo Fellini se fascinó con Tulúm y los chamanes en México. Después cómo llega a México, se encuentran con un chamán, quien lo va llevando por México y le va contando la historia del país, lo introduce a la historia prehispánica, a las costumbres y las fiestas de México, a las plantas medicinales, a los sitios arqueológicos y su significado.
“Lo que hicimos fue recrear tres realidades, la de Fellini con el chamán que es su viaje por México, luego el mundo onírico y fantasioso de Fellini, es decir, cómo Fellini vive esta realidad y cómo se la imagina a través de lo que le dicen, y la tercera es que creamos una reportera mexicana llamada Sofía, quien en el año 2010 está siguiendo los pasos de Fellini. Ella trabaja para un periódico inglés y comienza a investigar por qué vino Fellini a México y por qué viaja a Tulúm.”
–¿Este personaje ofrece la parte más ficcionada?
–Sí. Ella se encuentra con las personas con las que convivió Fellini. A través de su vivencia conocemos la historia de Fellini. La periodista cae en trampas, se desespera, le pasan muchas cosas. Ella puede vivir muchas situaciones que le pasaron a Fellini. Al mismo tiempo quisimos cuidar la imagen de Fellini, quien es extraordinario, un gran maestro.
–¿Por qué inventar una periodista?
–La razón por la que usé este personaje de periodista fue, en primer lugar, para presentar a un México actual; y segundo, porque también era la idea mostrar un México maravilloso y extraordinario, toda esa parte mágica de la nación que luego se nos olvida.
“Además, como buen Fellini, poseía la fantasía de encontrar a la mujer perfecta en México. El conservaba la fantasía de que iba a encontrar un ángel, no era mujer ni niña sino un ángel que lo iba a guiar por México.”
El actor que protagoniza a Fellini en Soñando con Tulum es Giovanni Ciarlo, el chamán es Alberto Ruz, hijo del arqueólogo que descubrió la tumba de Pakal en Palenque, Alberto Ruz Lhuillier.
Sofía la estelariza Citlalli Millán, hija de Ruge, y el ángel es Tatiana Holder.
Soñando con Tulum está hablada en inglés. Argumenta Ruge que desde el principio se pensó que fuera en ese idioma para que recorriera todo el mundo y la entendieran todos, “después se hará en español”.
–¿Por qué hacerle un reconocimiento en este momento a Fellini?
–En primer lugar porque es una historia que resurgió. Pensé: “Ahora la tomo”, y dejé todo a un lado, mi carrera en educación ambiental de 25 años, aunque la película tiene que ver mucho con el medio ambiente porque filmamos en áreas naturales protegidas. Aparecen más de veinte animales, la mayoría en peligro de extinción. El filme muestra la belleza natural y cultural de México y el acercamiento del ser humano con los animales. Hay tiburones, delfines y cocodrilos, entre otros.
“Le prometí a Fellini que haría Viaje a Tulum, y me lo propuse, lo hice y me siento muy contenta.”
–¿Por qué no cuenta lo que pasó con Castaneda?
–No, Castaneda falleció y sus herederos son muy celosos de que se mencione el tema.
–¿Cuáles fueron las razones reales por las que Castaneda dejó a la mitad del camino a Fellini?
–No lo sabemos exactamente, pero Fellini comentó que Castaneda comenzó muy bien el viaje, pero había como una oposición de los otros chamanes, de los otros brujos. Estaban enojados con Castaneda de que le abriera este conocimiento al cineasta. Papelitos de amenazas le llegan a Fellini y Castaneda. No estamos seguros de si esto fue real, creo que fue la fantasía de Fellini la que relató esto. Finalmente después de tantas amenazas de los otros brujos, Castaneda decidió abandonar a Fellini.
En 1989 Fellini le cuenta al periódico italiano L’Europeo por qué se retiró Castaneda después de buscarlo durante15 años:
“Mi proyecto de película a partir de los relatos de Castaneda debe haber perturbado, alarmado o puesto en guardia a un grupo de personas. Castaneda debió haber pertenecido a un grupo bien organizado, con una ideología en la que sus miembros creen fanáticamente, que cuenta además con una estructura subterránea de informadores esparcidos por todo el mundo. Estoy convencido de que Castaneda estaba de una cierta manera bajo el poder de ese grupo místico. En todas las iglesias, y más aún en las ocultas, hay verdades que no deben ser reveladas. De lo contrario es traición. El silencio es obligatorio. Los ‘amigos’ de Castaneda toleraron sus libros, pero cuando se dieron cuenta de que la película iba a divulgar sus misterios intervinieron para asustar a Castaneda (Proceso, 642).”
Ruge rodó en Mexicali, Sonora, Chihuahua, Real de Catorce, San Luis Potosí (“allí Fellini y Castaneda encuentran a los huicholes, quienes les hacen una ceremonia”), Ciudad de México (“donde Fellini visita el mercado de Sonora para conocer todas las plantas medicinales”), Tepoztlán (Morelos), Chichén Itzá (Yucatán), Cobá y Tulum (Quintana Roo).
Durante 12 años se laboró Viaje a Tulum:
“Iba a ver a Fellini a Roma, aunque no trabajaba con él, y trabajamos con el proyecto. Hubo un intercambio de cartas de muchos años. Todo el tiempo de alguna manera la cinta estaba allí.”
–¿En qué género ubica Soñando con Tulum?
–Ficción. Inició como un docu-ficción pero terminó en una ficción. Contiene algunas partes documentales porque grabé muchos escenarios muy mexicanos, por ejemplo la fiesta de la Candelaria, el carnaval, en fin, cada mes filmé una parte tratando de incluir las festividades mexicanas. Quise incluir al pueblo de México y la fiesta popular mexicana. Filmamos de enero a julio del año pasado. También lo hice por partes por el poco presupuesto y por disponibilidad de la gente y para poder incluir estas festividades. La edición fue de agosto a noviembre de 2010, y la postproducción fue de noviembre hasta ahora. También tuvimos que irnos más despacio por falta de recursos.
–¿Cuál es su sentir de haber logrado la película?
–Me siento muy satisfecha. Estoy todavía un poco incrédula. Ha sido un esfuerzo enorme, ha sido un costo personal y un costo financiero muy grande, pero me siento muy feliz y sobre todo muy agradecida con Fellini, de haber tenido la oportunidad de trabajar con él y que me haya dejado de alguna manera esta herencia. Me siento muy contenta de haberle cumplido.
–¿Cómo llega Soñando con Tulum al Festival de Moscú?
–Ellos se enteraron del largometraje y me invitaron. Yo no hice nada. Coincide allá la presencia de la secretaria de Turismo de México, Gloria Guevara Manzo, e irá como invitada a la premier, ya que es el Año del Turismo en México y la película muestra lugares naturales.
–¿No se oficializará la gala?
–No, ella no habla, sólo es invitada especial.

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Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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