Televisa-Nextel: socias ayer, enemigas hoy

La telefónica Nextel, otrora aliada de Televisa, se siente amenazada ante la futura alianza entre el consorcio de Emilio Azcárraga y Iusacell y acude a la Comisión Federal de Competencia para que la impida. Entre los argumentos que esgrime para que la sociedad no se concrete, está la posición dominante del duopolio en los contenidos y la publicidad que se difunden en televisión abierta y de paga

En la guerra por las telecomunicaciones que se libra en México se abrió un nuevo frente: el lunes 11 la empresa de telefonía móvil Nextel, la cuarta más grande del país, interpuso ante la Comisión Federal de Competencia (CFC) una denuncia contra la concentración entre Televisa y Grupo Iusacell, anunciada el 7 de abril último y que aún no ha sido autorizada por el organismo antimonopolio.

Nextel México fue socia de Televisa en la Licitación 21 para obtener el mayor bloque, el de 30 megahertz, del espectro de 1.7 gigahertz, impugnada a su vez por Grupo Salinas mediante 80 juicios interpuestos a lo largo de ese procedimiento. La adjudicación del bloque de 30 megahertz fue calificada por TV Azteca y Grupo Iusacell, ambos de Ricardo Salinas Pliego, como una “ganga” a favor de Nextel-Televisa.

La situación cambió drásticamente en octubre de 2010. Televisa rompió su acuerdo de invertir hasta 37% en Nextel y suspendió su intención de quedarse con el bloque de 30 megahertz.

El pasado 7 de abril, en medio de la confrontación entre las dos grandes televisoras comerciales y Grupo Carso, de Carlos Slim, se anunció en medios bursátiles una sociedad para que la empresa de Emilio Azcárraga Jean se quedara con 50% de Iusacell, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, a cambio de invertir mil 565 millones de dólares, en deuda convertible, y 37.5 millones de dólares en capital.

(Extracto del reportaje que aparece en la edición 1811 de la revista Proceso, ya en circulación)

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