Por razones de seguridad, “El Vicentillo” continuará asilado en cárcel de Chicago

MÉXICO, D.F. (apro).- La Fiscalía federal de Estados Unidos denegó a Vicente Zambada Niebla, El Vicentillo, una solicitud para flexibilizar las condiciones carcelarias en que se encuentra y por lo menos poder ejercitarse al aire libre en la prisión de Chicago, donde está recluido.
Según la Fiscalía, el narco mexicano puede ser asesinado o fugarse.
El 8 de septiembre pasado, se realizó una audiencia al margen del proceso que se sigue al hijo de El Mayo Zambada, por tráfico de drogas y lavado de dinero en Estados Unidos.
Sus abogados interpusieron una solicitud ante el Juez Federal del Distrito Norte de Illinois, Rubén Castillo, en la que El Vicentillo pedía tener derechos iguales al resto de la población del Centro Metropolitano de Detención de Chicago, como tener recreos al aire libre porque, en su opinión, las condiciones de aislamiento en las que se encuentra desde marzo de 2010 “atentan contra la dignidad humana”.
La defensa buscaba mejorar las condiciones carcelarias de Zambada Niebla mientras aguarda el juicio al que será sometido el próximo 13 de febrero y por el que podría alcanzar una pena de cadena perpetua.
Sin embargo, la oficina del procurador federal de Distrito Norte de Illinois, Patrick J. Fitzgerald divulgó la respuesta que se le dio a la defensa de Zambada Niebla.
Fitzgerald aseguró a la corte que el Buró Federal de Prisiones ha satisfecho la mayoría de las peticiones de El Vicentillo.
Se le ha concedido, dijo, dejarlo interactuar con los guardias, comunicarse con otros prisioneros, recibir tratamiento médico, alimentos, correspondencia y libros.
Asimismo, afirmó que la fiscalía y la Dirección Antidrogas (DEA) tramitaron con el Departamento de Estado una visa y una autorización del Departamento del Tesoro para permitir que la esposa del acusado viaje a Chicago.
“El gobierno no ha sido insensible a las normas básicas de decencia humana, como alega el acusado”, señala el escrito de respuesta.
Por su parte, la directora del centro correccional Catherine Linaweaver sostuvo que no podría garantizar la seguridad de Zambada Niebla si se le permitiera recrearse en el techo del centro, que el único lugar al aire libre.
“El señor Zambada sería un blanco fácil, pues sería el único prisionero en el techo y existen numerosos edificios que rodean la prisión que ni yo, mi mis compañeros de las fuerzas del orden pueden controlar. Se podrían realizar fácilmente ataques desde esos edificios”, afirmó.
Además, refirió que “la posibilidad de un intento de fuga por cualquier medio posible es muy real” ya que, como miembro del Cártel de Sinaloa, Zambada Niebla tiene los recursos para huir.
Recordó que esa organización financió la fuga de su jefe, Joaquín El Chapo Guzmán, de la cárcel de Puente Grande, Jalisco, en 2001. “El señor Guzmán sigue prófugo y de acuerdo con la revista Forbes tiene una riqueza estimada en mil millones de dólares”, fustigó.
Linaweaver, indicó que el penal que dirige tendría que gastar nueve mil 200 dólares semanales extras en la custodia de El Vicentillo si se le autoriza ejercitarse al aire libre y 25 mil más para la construcción de nuevas instalaciones.
El juez Castillo citó a las partes para dar a conocer su dictamen sobre el pedido en una audiencia, el día 28 de este mes.
En el proceso que se sigue a El Vicentillo y por el que será juzgado a partir del 13 de febrero próximo, la defensa del acusado reveló el pasado 8 de septiembre que en un documento fechado el 29 de julio informó a la Corte que las actividades de narcotráfico de su cliente en Estados Unidos estaban protegidas por un acuerdo de inmunidad con la DEA.
La fiscalía negó la existencia de tal acuerdo y afirmó que Zambada Niebla ofreció su colaboración a los federales en varias oportunidades, inclusive desde la prisión, pero fue rechazada.
Además, aseguró que tales afirmaciones del narcotraficante mexicano “no están respaldadas por documentos o declaraciones juradas de testigos” que probaran la supuesta inmunidad.
Fitzgerald indicó que la teoría de la defensa probablemente se basó en que el abogado Humberto Loya Castro, identificado como asesor y confidente de la cúpula del cartel de Sinaloa, colaboró con la DEA en San Diego por un caso de 1995 y logró a cambio de esa cooperación que en 2008 se anularan los cargos.
“Es erróneo basar la teoría de inmunidad en el hecho de que un acuerdo entre el Gobierno y Loya Castro pueda extenderse a todo el Cartel de Sinaloa, incluyendo a sus líderes Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada”, señalaba el escrito en el que la fiscalía respondió a las revelaciones de la defensa.
La fiscalía sostuvo que la defensa pensó que si uno de los miembros de la organización es procesado y coopera, todos los demás miembros de esa organización, “sea un cartel de traficantes de drogas, una organización mafiosa o pandilla callejera, tendrían la misma inmunidad. La ley no funciona de esa manera”, puntualizó.
Fitzgerald agregó que aunque el acusado hubiera recibido promesas de inmunidad de agentes de la DEA en una reunión realizada el 17 de marzo de 2009 en la ciudad de México, como afirma la defensa, esos agentes no tenían autoridad legal para hacerlo.
Según el fiscal los agentes tenían orden expresa de la DEA en México de evitar contacto con Zambada Niebla, “y ningún funcionario con autoridad, sea el secretario de Justicia de los Estados Unidos o un fiscal federal, autorizó a los agentes a prometer inmunidad al acusado” afirmó.
Incluso, señaló que fue el propio Zambada Niebla quien se presentó en el hotel -a pesar de que la reunión había sido cancelada- para “expresar personalmente su interés en cooperar con el Gobierno de los Estados Unidos”.

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