Refrenda Obama apoyo a estrategia antinarco de Calderón

WASHINGTON (apro).- El presidente estadunidense Barack Obama refrendó su respaldo a la estrategia antinarcóticos del gobierno de Felipe Calderón, pese al alto costo social y humano que ha dejado la lucha militarizada contra el crimen organizado, con más de 36 mil muertos.

“El gobierno de México creo que ha sido muy valiente al enfrentar a esos cárteles, a un gran costo obviamente respecto de la violencia en México, pero es lo que se debe hacer”, respondió Obama desde la Casa Blanca a una pregunta que se le formuló durante una mesa redonda por internet que sostuvo con estudiantes latinos.

“Tenemos que ser un socio más efectivo para reducir la demanda de drogas aquí en Estados Unidos, y para reducir el flujo de armas y dinero que ayudan al financiamiento y operaciones de los cárteles”, admitió el mandatario estadunidense como parte de la respuesta que ofreció a la pregunta sobre cuál es su estrategia para frenar el tráfico ilegal de armas de norte a sur.

En lo que va del sexenio de Calderón Hinojosa, su estrategia militarizada para combatir al narcotráfico y al crimen organizado ha dejado un saldo de más 36 mil muertos.

Al respecto, el gobierno estadunidense sostiene que aunque la situación es lamentable, la mayoría de los muertos son el resultado del combate frontal entre los cárteles por el control y dominio de las rutas y plazas del trasiego de drogas.

Sobre la estrategia de la Casa Blanca para detener el trasiego ilegal de armas a México, Obama simplemente dijo que “es un gran reto” para su gobierno, tomando en cuenta que el problema del tráfico trasnacional de las drogas se genera por la demanda y consumo de los estupefacientes.

“Estamos trabajando muy duro para ser más efectivos en los esfuerzos de interdicción (de armas y dinero) que corre de norte a sur”, subrayó Obama, quien eludió por completo mencionar la operación “Rápido y Furioso”.

La operación, fraguada, materializada y supervisada por el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), resultó en el tráfico ilegal de unas 2 mil 500 armas de alto calibre, que terminaron en manos de los cárteles de la droga mexicanos.

Obama aseguró que, en los últimos dos años, el gobierno federal revisa el cruce transfronterizo para tratar de confiscar las armas, dinero y drogas.

“Todavía no está terminada esa acción y requerirá más trabajo”, insistió el presidente de Estados Unidos. Además, buscó justificar con la reducción de recursos federales la falta de efectividad en los trabajos para contener el tráfico ilegal de armas a México.

“Tendremos que determinar las maneras de operar de una forma más inteligente y efectiva en nuestras investigaciones, sin una gran ampliación de recursos porque no los tenemos para ese aspecto”, admitió Obama.

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