Los cañeros recomiendan al gobierno que vuelva a comprar los ingenios

Con una movilización que llegó a la capital del país, productores cañeros de 20 estados se pronunciaron durante la semana pasada en contra de las importaciones de la fructosa norteamericana, acusaron al secretario de Comercio y Fomento Industrial (Secofi), Herminio Blanco, de proteger los intereses de Estados Unidos, y reclamaron mil 500 millones de pesos que les adeudan los principales industriales del azúcar.
A las protestas de los productores afiliados a la Confederación Nacional Campesina (CNC) se sumaron los 45 mil cetemistas del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana, quienes en una carta al presidente Ernesto Zedillo, fechada el 18 de agosto y firmada por su líder, Enrique Ramos Rodríguez, expusieron que en el fondo de la quiebra de ingenios se encuentra una “relación comercial injusta e inequitativa, en materia del dulce, entre México y los Estados Unidos de América”.
Recuerda que el Tratado de Libre Comercio (TLC) establece que, a partir del 1 de octubre de este año, la frontera para el comercio de azúcar con Estados Unidos se abrirá para el total de los excedentes mexicanos, ya que se ha cumplido con el requisito de haber sido superavitario en la producción durante los últimos cinco años. Dice que el gobierno norteamericano ha notificado que permitirá la llegada de los excedentes mexicanos de azúcar.
Ernesto Rodríguez de Ávila, asesor jurídico de la Unión de Cañeros del Ingenio Plan de San Luis, comenta que ante la situación de quiebra de los ingenios, “lo mejor sería que el gobierno los recoja y los vuelva a vender, pero de una manera adecuada”.
En todo caso, aclara Rodríguez de Ávila, “aunque los industriales dicen que no, lo cierto es que tienen hasta el próximo septiembre para regularizar su situación, de lo contrario, se nos ha asegurado, el gobierno retomará sus ingenios”.
Por ello los campesinos cenecistas decidieron desde el 11 de agosto bloquear la carretera Panamericana que cruza el estado de Veracruz y, aparte de protestar en los ingenios a los que entregan su zafra, encaminarse a la Ciudad de México, a la que llegaron el lunes 14.
Los campesinos hicieron guardias día y noche durante toda la semana frente a las Secretarías de Comercio y de Agricultura, y de Finasa, en tanto que sus dirigentes, encabezados por Francisco Castro González, negociaban con las autoridades e industriales el pago de lo que se les debe.
La presión obligó el  jueves 17 de julio al titular de la Secofi, Herminio Blanco, a solicitar que la Comisión de Libre Comercio, creada con el TLC, establezca un panel a fin de resolver la controversia entre México y Estados Unidos relativa al acceso del azúcar mexicana al mercado estadunidense.
Según la Secretaría de Comercio, la controversia surge del intento de los gobiernos de México y Estados Unidos de aclarar, mediante un intercambio de cartas en 1993, cómo debe considerarse la fructosa de maíz en la fórmula para calcular la exportación de azúcar de México al mercado norteamericano.
“Estados Unidos sostiene que una versión de la carta es válida, mientras que México afirma que, debido a que en este intento de aclaración no se logró un acuerdo, prevalece el texto del tratado conforme al cual, y en virtud de que nuestro país ha sido superavitario durante dos años consecutivos, puede exportar a Estados Unidos el total de sus excedentes a partir de octubre de 2000.”
Según los campesinos, el presidente Ernesto Zedillo y el secretario de Hacienda, José Angel Gurría, decidieron en la última reunión de la Comisión Gasto-Financiamiento, liquidar a Finasa, a la que los dueños de ingenios adeudan mil 500 millones de dólares, cantidad que pasaría al Fideicomiso Liquidador (Fideliq).
De acuerdo con Francisco Castro, líder de la Unión Nacional de Cañeros de la CNC, lo que se requiere es una reestructuración a fondo de la industria, para evitar que se repita la incertidumbre del pago cada año. Respecto del TLC, su posición es: “Vamos a exigir que se cumpla y la exportación a Estados Unidos ocurra en octubre como quedó establecido; hay la mejor disposición de los dirigentes para hacerlo, no sé qué estrategia o acciones tendremos que tomar, pero eso se tiene que cumplir”.
En su opinión, lo que hace falta al sector cañero es financiamiento, mecanización e infraestructura hidráulica; advierte que el cierre masivo de ingenios traería intranquilidad, zozobra, desempleo y  migración de las zonas rurales.
Explica: “Actualmente, el financiamiento de la banca de desarrollo a la agroindustria azucarera es inexistente. La falta de crédito impide que en el campo cañero se realicen las labores de cultivo y la fertilización con la intensidad y oportunidad requeridas, lo cual provoca que la producción disminuya y, por tanto, baje el ingreso de los cañeros”.
No obstante, informa que si en la zafra 1992-93 se alcanzó una producción de 39.8 millones de toneladas de caña bruta, en la de 1998-99 se rebasaron los 43.5 millones.
El incremento, explica en un documento, fue propiciado principalmente por un aumento de la superficie cultivada, pues en el primer caso se contó con 510 mil 577 hectáreas y en el otro subió a 635 mil 593. Advierte que al fijarse el nivel de producción base por ingenio y no establecerse los candados correspondientes, se da la posibilidad de que haya simulaciones, poniendo en riesgo la rentabilidad de la agroindustria, debido a una zafra superior al consumo nacional.
Castro González sostiene que en las últimas zafras el precio promedio de referencia para el pago de caña aumentó a un ritmo inferior a la inflación, ocasionado por el incumplimiento de los industriales en las cuotas de exportación, por un bajo precio internacional del azúcar, a la competencia desleal del jarabe de maíz de alta fructosa, al incumplimiento del TLC y a la insuficiencia en el financiamiento de los inventarios.
Tanto las organizaciones afiliadas a la CNC como a la CTM están conscientes de que el problema de la industria azucarera es uno más de los que hereda el PRI, y por ello es que enviaron una carta al presidente electo Vicente Fox, al que solicitan que de no acatarse estrictamente lo pactado en el TLC, se suspendan de inmediato las importaciones de fructosa y maíz subsidiado, hasta que exista “plena reciprocidad entre ambos países”.

Comentarios

Load More